CAPITULO XLII

Los aurores del ministerio de magia durante el ataque lograron someter unos cuantos seguidores del señor oscuro donde se sorprendieron en encontrar a Lucius Malfoy, y otros prominentes miembros de la sociedad que en su momento habían quedado libre ya que habían alegado estar bajo de la maldición imperius, pero ahora esa defensa no les iba a valer de nada ya que Voldemort no se encontraba vivo y los habían atrapado en fraganti y con el atuendo de mortifago completo; y Amelia Bones no dejaría pasar la oportunidad de llevarlos a un juicio, contando para sorpresa de muchos con el apoyo del ministro quien no podía creer que esas personas fueran capaces de atacar a magos inocentes que se encontraban disfrutando sanamente de la final del mundial de quidditch.

Mientras que, Sirius y compañía ya se encontraban en la mansión Potter; le proporcionaron una habitación a Draco para que pasara la noche y el ex convicto envió un mensaje con Daysi a su prima Narcisa por si se enteraba de lo ocurrido, para que supiera que su hijo se encontraba sano y salvo, cosa que alivio bastante a la mujer ya que ella estaba al tanto de lo que estaba haciendo su marido esa noche, por lo cual rogaba que a este no lo llegaran a atrapar, ya que no sabría que pasaría con ambos si algo le sucediera a Lucius, debido a que ella dependía completamente de él y podría ser catastrófico para la ex Black en un futuro.

A todas esas lo que nadie sabía, era que esa misma noche en algún lugar de Gran Bretaña se estaba reuniendo con su maestro un Bartemius Crouch Junior quien fue uno de los instigadores de la revuelta del mundial de quidditch y el cual había lanzado la marca oscura en el cielo, acto por el que fue acusada un elfo domestico propiedad de la familia Crouch y que fungía de cuidadora del hijo; este individuo había sido recluido por su padre a un encierro bajo la maldición imperius dentro de su casa y todo ese tiempo estuvo luchando contra la misma, debido a la leve locura que había desarrollado al seguir ciegamente a Voldemort; al encontrarse con el señor tenebroso lo puso al tanto de los planes de Dumbledore de revivir el torneo de los tres magos y la participación del ministerio en ello, información que había obtenido, escuchando algunas conversaciones de su padre.

Cosa que dio pie al que no debe ser nombrado, para comenzar a trabajar en un plan que le traería de vuelta a su cuerpo, pero primero tenía que tener todos los detalles posibles sobre la competencia que se llevaría a cabo en Hogwarts, razón por la cual había ordenado a sus dos seguidores que debían encontrar a alguien que fueran capaz de torturar para obtener todo lo que necesitaban saber y poder armar un plan para proceder en consecuencia con lo que sabían, por lo pronto era momento de moverse de locación y el señor oscuro ya estaba pensando en refugiarse en la que había sido la casa de su madre y de paso averiguar si su Horrocrux seguía bien resguardado.

A la mañana siguiente en las páginas del periódico el profeta no se hablaba de otra cosa que no fuera el ataque de los mortifagos en la copa mundial de quidditch y los miembros prominentes de la sociedad que habían sido atrapados en posesión del atuendo completo de mortifago, motivo que hizo que Draco palideciera inmediatamente al constatar que entre los nombres de los apresados estaba el de su padre.

-No puede ser, padre no pudo haber hecho eso ¿díganme que es mentira?- exclamo el adolescente sentado en la mesa de la mansión Potter desayunando.

-Lo siento, Draco pero tu padre durante el primer reinado de Voldemort era uno de los más fieles seguidores de este y no creo que eso haya cambiado, sin embargo, quiero que sepas que tú y tu madre pueden contar conmigo para lo que necesiten después de todo son miembros de mi casa- hablo Sirius entendiendo al muchacho, y sabiendo que el mismo era diferente a su padre como se había dado cuenta en esos dos días que estuvo conviviendo con él.

-Claro Draco, puedes contar con nosotros y estoy seguro que también lo haces con el resto de nuestros amigos, asi quédate tranquilo que todo saldrá bien al final - expreso Harry su sentir y el de su prometida.

-Gracias, por sus palabras pero creo que es mejor que me vaya junto con mi madre que debe estar preocupada por lo que está pasando y prefiero estar con ella- dijo el heredero Malfoy queriendo estar cerca de su mamá.

Cosa que entendieron los otros tres y convocaron a Daysi para que lo llevara a su casa y pudiera prestarle apoyo a su madre, quien lo necesitaba en esos momentos solo restaba esperar y estar pendientes por si llegaban a necesitar su ayuda, y asi pasaron algunos días en los que por fin les llegaron sus cartas de Hogwarts conteniendo los materiales que iban a necesitar para el nuevo año escolar extrañándoles que les pidieran que llevaran trajes de gala, hasta que cayeron en cuenta que a lo mejor eran para el estúpido baile que se realizaba cada vez que había un torneo de los tres magos como habían leído en alguno de los libros.

Por otra parte Dumbledore en ese tiempo había llegado a convencer a su viejo amigo ojo loco Moody para que tomara la plaza como profesor de defensa contra las artes oscuras, aunque este no había aceptado por la insistencia del director sino porque Amelia Bones lo había convencido para que fuera sus ojos y oídos dentro del castillo y la ayudara con la seguridad del torneo; entre tanto, Voldemort ya se había traslado a la casa ancestral de su familia para encontrar que la misma había sido profanada y su preciado Horrocrux había sido retirado, pagando su ira el viejo cuidador que no pudo hacer nada contra la maldición asesina que el que no debe ser nombrado envió en su dirección aunque aún se encontraba en su forma de bebe, hecho que apareció en los periódicos locales ya que Peter se había deshecho del cuerpo en las inmediaciones de la casa y los muggles atribuyeron la causa de muerte a un infarto al no ver ningún otro signo de daño.

Pero, después el señor tenebroso se recompuso y hecho andar su plan lo primero fue encontrar alguien que supiera todo sobre el torneo y ese fue el trabajo de Barty quien secuestro una de las personas que se encontraba dentro de los organizadores, de la cual obtuvieron todo lo que necesitaban saber incluyendo el papel de ojo loco en el plan de la jefa del departamento de la ley mágica, dándole asi la idea a Voldemort para que uno de sus seguidores preferiblemente Barty se hiciera pasar por el hombre y se infiltrara en el castillo y colocara a Potter en el torneo para tener una excusa para deshacerse de él una vez por todas, y Peter se hiciera cargo del ritual, ahora solo restaba esperar a que comenzara el año escolar en Hogwarts para echar andar todos sus planes.

Unos días antes de que iniciara la escuela fue el momento que escogió el ministro y Amelia Bones para llevar a cabo los juicios de los mortifagos que habían atrapado, ya que habían estado ocupados resolviendo los problemas que ocasionaron los ataques para los muggles que acampaban en otra zona cerca de donde se encontraban los magos, partiendo asi con el juicio del cabeza de la casa Malfoy por ser el más conocido y para el cual se había hecho presente Sirius en el Wizengamont, con Harry y Hermione como espectadores en el publico acompañando a su amigo Draco quien aún estaba procesando lo que había hecho su papá , debido a que contaba con la confirmación de su madre de que en efecto él mismo era un mortifago por gusto y no por obligación; esto se lo había dicho Narcisa a su hijo para que estuviera preparado sobre lo que saldría durante el juicio y no se sorprendiera cuando lo declararan culpable de varios crímenes.

-¡Buenos días tengan todos ustedes!, estamos aquí reunidos el día de hoy para llevar a cabo el juicio de estos hombres quienes perpetraron un ataque inesperado a las personas que se encontraban disfrutando de la copa mundial de quidditch luciendo el atuendo de mortifago, comenzando asi por Lucius Malfoy, tiene la palabra Amelia Bones- comenzó Augusta la sesión dando una breve introducción de los hechos.

-Gracias madame Longbotton, como todo este honorable cuerpo sabrá en la noche después que se había llevado a cabo el partido final del mundial de quidditch, los campamentos fueron atacados por los mal llamados mortifagos del que no debe ser nombrado e inclusive se pudo ver la marca oscura en el cielo, durante la refriega mis aurores hicieron todo los posible por proteger a las personas que allí se encontraban incapacitando a la mayor cantidad de atacantes, entre los cuales se pudieron capturar a todas estas personas que ven hoy aquí listas para ser juzgadas, siendo el primero Lucius Malfoy, con el cual quiero comenzar el interrogatorio preguntando ¿desde cuando eres un mortifago?- hablo Amelia exponiendo su caso y haciendo la pregunta de partida al presunto culpable.

-Nunca he sido un mortifago, estaba bajo la maldición imperius esa noche y no sabía que estaba haciendo- respondio el hombre pensando que igual que la vez pasada el ministro de turno intervendría y saldría bien librado de los cargos de los cuales se le acusaba.

-Lo siento señor Malfoy pero esa declaración esta vez no será aceptada, ya una vez huyo de la justicia alegando lo mismo ahora quiero pedirle a madame Longbotton para que me dé permiso de suministrarle suero de la verdad al acusado y poder conocer la verdad- expreso la Bones mientras se dirigía a la jefa del Wizengamont.

-Permiso concedido- respondio la mujer mayor consciente que en el juicio pasado del hombre, este había mentido descaradamente y había salido indemne gracias a que había pagado al anterior ministro para salir de aprietos.

-¿Cómo puede permitir esto ministro?, ¡yo soy Lucius Malfoy mi palaba debe ser tomada como cierta no pueden someterme a esta humillación!- exclamo el hombre asustado porque sabía que en el momento que hiciera contacto con la poción y lo comenzaran a interrogar se iban a enterar de muchas cosas.

-Lo siento, señor Malfoy pero yo no decido en este recinto aquí la única que tiene la potestad de decir lo que se puede o no se puede hacer es madame Longbotton-respondio Fudge lavándose las manos sobre lo que estaba pasando, si bien disfruto de los favores del hombre no iba a colocar las manos al fuego por él.

Después de eso no le hicieron más caso y Amelia llamo a uno de sus aurores para que se acercara con el suero de la verdad y le suministrara la dosis correspondiente para proceder a interrogarlo, dejando a Narcisa y Draco que estaban sentados en el palco del público un poco nerviosos por lo que fuera a revelar el jefe Malfoy durante el interrogatorio.

-Muy bien, ¿dígame su nombre completo?- comenzó Bones las preguntas para ver si estaba funcionando la poción.

-Mi nombre es Lucius Malfoy- respondio el hombre con voz monótona prueba de que el suero efectivamente estaba trabajando.

-¿desde cuando eres un mortifago de las fuerzas del que no debe ser nombrado?- prosiguió la mujer sus preguntas.

-Desde el primer reinado de mi señor.

-¿Puede una persona bajo la maldición imperius recibir una marcada oscura?

-No, para poder hacerse de la marca se debe ser leal a la causa del señor tenebroso.

-¿Mentiste en tu primer juicio? ¿Por qué?

-Sí, fue fácil solamente necesite sobornar al ministro y creyeron todo lo que dije, la razón porque podía hacerlo y no me convenía manchar mi imagen.

-¿Atacaste por tu propia voluntad a las personas que estaban en el mundial de quidditch?

-Sí, un grupo de viejos seguidores nos reunimos y decidimos divertirnos en nombre de nuestro maestro.

-Bien eso era todo lo que quería saber, ¿hay alguien entre los miembros del Wizengamont que quiera hacer alguna otra pregunta?- hablo Amelia satisfecha de obtener la confesión de Lucius que echaba por tierra lo de estaba bajo de la maldición imperius y yo no sabía lo que hacía, dejando muchos miembros del cuerpo temblando porque no sabían qué iba a pasar con ellos porque ya se habían dado cuenta que todas las salidas estaban selladas y les habían pedido que dejaran sus varitas en la puerta, asi que estaban indefensos sin tener nada que hacer.

-¡Si yo tengo una pregunta!, si madame Longbotton me lo permite quisiera formularla- hablo Sirius desde su asiento ya que quería saber algo que lo venía intrigando desde los tiempos de la primera guerra contra Voldemort.

-Adelante, Lord Black tiene mi permiso- contesto la mujer intrigada por lo que fuera a preguntar.

-¿Qué se necesita para ganarse la marca oscura?

-Depende de lo que quisiera mi señor, pero por lo general la persona que quería obtener una marca oscura debía asesinar a una familia muggle violando a las mujeres- respondio el hombre aún bajo los efectos de suero.

Después de eso siguieron otras preguntas tales como cuantas personas había matado hasta ahora, por qué seguía al señor tenebroso, y que nombrara a todos los mortifagos que conocía; hundiéndolo cada vez más ante los ojos de las personas honradas del Wizengamont, además de seguir con los juicios de los otros mortifagos para al final Lucius ser condenado a vivir el resto de sus días recluido en la prisión de Azkaban en la zona de máxima seguridad, es decir en la parte donde los presos estaban expuestos a los dementores, además de embragarle toda su fortuna como indemnización para todas aquellas familias que él les había hecho daño y de las cuales había confesado sus crímenes bajo los efectos del suero de la verdad, aunque algunos miembros se apiadaron de su heredero y estipularon dejar un subsidio para el niño, y asi continuara su educación mágica en Hogwarts.

Es de mencionar, que todos los miembros del Wizengamont que en algún momento alegaron estar bajo la maldición imperius fueron detenidos a la espera de futuros juicios ya que ni Amelia ni Augusta iban a permitir que hubieran seguidores del señor oscuro libre como si no hubiesen hecho nada, alegato que fue aprobado sin mucha oposición ya que para su alivio y de muchos otros que allí se encontraban Dumbledore no había asistido a la sesión por estar encargándose de algunas cosas referentes al torneo de los tres magos.

Sin embargo, Harry y Hermione se dieron cuenta de una cosa rápidamente y asi se la hicieron saber a Sirius inmediatamente, y es que si cuestionaban a todos los mortifagos que se salieron con la suya durante el primer reinado de Voldemort también iban a llamar a Severus Snape, y ellos sabían muy bien que el hombre se arrepentía todos los días de sus vida haber tomado esa decisión y no podían permitir que el padrino de Hermione terminara en la cárcel, porque estaban seguros que esta vez el apoyo del director de Hogwarts no lo ayudaría a salir de esa, por lo cual, se dirigieron a la oficina de Amelia Bones apenas abrieron las puertas del Wizengamont, pero no sin antes citar a Narcisa y Draco en el caldero chorreante a horas de la tarde para discutir un poco acerca de su situación ahora que Lucius fue encarcelado y los despojaron de todo el dinero.

-Amelia tenemos que hablar algo contigo- dijo Sirius apenas vio a la mujer llegar a su propio despacho.

-Lord Black, aunque quisiera atenderlo no puedo porque en estos momentos tengo muchas ordenes de arrestos que emitir después de la confesión de los mortifagos presos- hablo la mujer que andaba de prisa sin notar que allí también se encontraban Harry y Hermione por lo cual se sorprendió cuando esta última hablo.

-Lo sabemos, sin embargo de eso es que queremos hablar, y si es posible usar el favor que nos debe el ministro de magia.

-Entonces creo que esta conversación no se tiene que llevar a cabo aquí sino en la oficina de Fudge, si son tan amables y me siguen- hablo la mujer dándose cuenta de las palabras usadas por Hermione donde dejaban ver que estaban allí para cobrarse lo que les debía el ministro después del fiasco con los dementores.

-Por supuesto, guíenos que nosotros la seguimos- respondio Harry ahora mientas seguían a la mujer a través de los pasillos del ministerio.

Y asi se dirigieron a la oficina de Fudge, el cual se sorprendió cuando llegaron a su presencia ya que no se esperaba una visita de esa índole y menos después de salir de un juicio de lo más esclarecedor para los habitantes del mundo mágico al darse cuenta que la mayoría de los mal llamados hombres honorables pertenecían a las fuerzas del que no debe ser nombrado.

-Disculpen pero ¿Qué están haciendo aquí?, no esperaba que estuvieran hoy en mi oficina- hablo el hombre apenas todos estuvieron instalados en sus sillas.

-Hemos venido hablar de Severus Snape maestro de pociones y jefe de la casa Slytherin que fue nombrado hoy como mortifago de Voldemort por varios de los acusados- hablo Harry dando pie al comienzo de la conversación.

-Sí, ¿Qué hay con él?- pregunto el ministro no entendiendo que querían con él.

-Queremos que no sea llevado a juicio, si quieren colóquenle una multa por ser mortifago, pero no queremos que sea sometido al escaneo público, estamos de acuerdo que fue un mortifago pero se ha arrepentido de sus actos y ha estado pagando todas sus culpas a lo largo de estos años, además en aquel momento él era un joven presionado que no sabía muy bien lo que hacía, cuando se dio cuenta que había cometido un error se convirtió en espía de Dumbledore hasta ahora, asi que queremos que no se vea involucrado públicamente en los nuevos juicios- respondio Hermione dando sus razones de porque no debían encarcelar a su padrino.

-¿Están seguros de lo que me están pidiendo?, y la forma en que obtuvo su marca oscura- volvió a interrogar el ministro.

-Lo sabemos, y estamos seguros donde están las lealtades del padrino de mi prometida- dijo ahora Harry soltando otro pedazo de información.

-Ahora entiendo porque lo están defendiendo, pero ¿porque él no se hizo cargo de Lady Night todo este tiempo?- interrogo ahora Amelia curiosa por saber la respuesta.

-Simple, no sabía que yo estaba aún con vida le ocultaron la información asi como se hicieron cargo de que mi Harry no viviera con su padrino- respondio Hermione dejando entrever quien era el culpable del asunto.

-Ya veo, pero ustedes tienen que entender que Snape no puede salir impune de nuevo por los delitos que cometió en el pasado- volvió a decir la mujer tratando de persuadirlos.

-Lo sabemos, y por eso queremos hacer uso del favor que nos debe el ministro, si quieren pónganle la multa que crean necesaria o denle arresto domiciliario en Hogwarts durante un tiempo, pero no le quiten la potestad de seguir enseñando y gestando sus pociones, si quieren también puede estar bajo la vigilancia de casa Potter durante los veranos, o lo pueden poner hacer algún servicio comunitario durante ellos- dijo ahora Harry dando soluciones alternativas.

-A todas estas ¿Qué piensa usted Lord Black acerca de esta petición?- le pregunto Amelia queriendo saber su punto de vista sabiendo que él no se llevaba bien con el jefe de Slytherin.

-Estoy con mis ahijados, y pienso que él igual que yo solo fue víctima de las circunstancias que lo rodeaban y sé muy bien donde están sus lealtades desde el momento que salí de prisión asi, que si me preguntan ¿si estoy de acuerdo en que no lo manden a Azkaban?, si lo estoy ya él ha pagado sus culpas de una manera diferente- respondio el hombre apoyando la decisión de Harry y Hermione.

-Está bien, pagare el favor que les debo mañana Severus Snape recibirá un notificación que se debe presentar en el ministerio y aquí le diremos de cuánto será la multa que debe cancelar y que estará en libertad condicional por responsabilidad de casa Potter- hablo el ministro dando su última palabra sobre el asunto.

-Estamos conformes, por favor pásenos la cuenta de la multa que nosotros también nos haremos cargo de eso- respondio Harry.

-Ya lo intuíamos eso asi que no se preocupen pasaremos el valor de lo que debe pagar Snape a su gerente de cuentas- volvió a decir el ministro resignado.

Y con esa última palabra los tres abandonaron la oficina del ministro y se dirigieron hacia el caldero chorreante para ver que podían hacer ahora por su amigo y su madre quienes se iban a ver en varios problemas a raíz del encarcelamiento de Lucius.

Y este fue el capítulo 42 donde hicieron uso del favor que les debía el ministro para mantener a Snape fuera de la cárcel y no se viera involucrado en los próximos juicios.