Capitulo 4.
—Ya era hora de que terminaran las clases... —Se expresó aliviado Denki Kaminari. —El sensei se tardó un par de minutos más de lo acostumbrado para finalizar la clase.
El rubio siempre era el primero en salir del salón a la hora de salida. Y casi siempre era con el mismo objetivo.
Esperar en la salida para ver si podía ligar con alguna chica linda.
Cómo se tardó un poco más en llegar a la salida. Casi todo mundo ya se había ido. Por lo que hoy sus probabilidades de ligar eran casi nulas.
—Casi jeje... —Sonrió con satisfacción al ver que Jirou y Ashido venían saliendo.
Espero pacientemente a que pasarán a su lado para hacer su jugada.
—Hey Kaminari —lo llamó alegremente la chica de rosa.
—Hola Mina —la saludó de la misma forma el rubio. Desde hace un tiempo que ambos se llevaban bien, desde que reprobaron su examen práctico contra el director Nezu. —Hola Jiro-San. —Saludo también a la chica rebelde.
Jirou simplemente levantó la mano sin mostrar expresión alguna. Era como si quisiera lejos al rubio, pero Denki simplemente le mostraba una sonrisa decidida, él ya sabía de antemano que la peli morada era así y por eso la apreciaba y mucho.
—¿Esperas a Midoriya para saber cómo se encuentra? —Preguntó inocentemente la chica de ojos negros y cuernos en la cabeza.
El chico rió nervioso y cuándo iba a responder de forma afirmativa a la chica, Jirou se le adelantó.
—No Mina-Chan, nuestro querido Kaminari espera a una chica linda para ver si puede ligar con ella mientras la lleva a su casa —habló con burla la chica rebelde.
—No, nononono, no es eso —negó rápidamente el rubio.
—¡Jajaja jajaja jajaja! —Ashido empezó a reír de forma divertida haciendo que el chico desviará la mirada por la vergüenza que sintió al ser atrapado. —Entonces, ¡Vamonos! —Exclamó ella levantando su puño al aire.
—... ¿Qué? —Preguntaron incrédulos los otros dos.
—Bueno, Kyouka-Chan dijo que esperabas a un par de chicas lindas para llevarlas a casa, ¿No? —Mencionó Ashido con una sonrisa sugerente.
—Bueno yo... —Denki titubeó.
—Pues ya que Jirou y yo llegamos, no veo problema con que nos acompañes —dijo la chica de rosa restandole importancia al asunto. —¿Verdad? —Se dirigió a la peli morada.
—Bueno, yo...
—¡Está hecho! —La interrumpió Ashido. —Nos vamoooooooos. —Tarareo ella mientras se adelantaba unos pasos de ambos.
Denki sonrió divertido por la actitud tan alegre y despreocupada de su amiga.
—Vamos entonces —ya sin más se dispuso a seguir a Mina.
Jirou por su parte, rodó los ojos y no le quedó de otra que seguir a esos dos.
—Ya que, de todos modos, ¿Qué podría salir mal con Kaminari cómo compañía? —Se dijo así misma encogiéndose de hombros.
Los tres caminaban tranquilamente por las calles del centro. Iban conversando entre sí, sin preocuparse en lo más mínimo que tuvieran deberes o cosas así.
Eran jóvenes y debían vivir la vida sin tener que enfrentarse a los peligros que esta ofrece. (Si, cómo no).
Iban pasando por un área libre de circulación de personas, hasta que de repente.
—¡Manos arriba, este es un asalto! —Gritó un sujeto alto de tal vez unos dos metros. Era musculoso y sus vestimentas eran en su mayoría de color negro.
Este les apuntaba con lo que parecía ser una cuchara de plata. Cosa que no paso desapercibida por los chicos.
Los ojos de estos se miraron los unos a los otros en repetidas ocasiones hasta que de la nada.
—¡JAJAJAJAJAJAJAJA! —Empezaron a reír a carcajadas.
Esa acción hizo enfurecer al sujeto. Pero en su interior parecía gustarle que sus víctimas no se lo tomarán en serio.
—¡Dije que levanten las manos! —Volvió a ordenar el sujeto.
Denki se limpió una lágrima que caía por su mejilla y después de que hizo un esfuerzo sobre humano para dejar de reír, dio un paso al frente y encaró al asaltante.
—S-si jeje, lo que digas señor super villano —se burló el rubio. Luego se dirigió a las chicas, quienes habían dejado de reír. —Descuiden chicas, yo me encargó. —Levantó un pulgar y les dedico una sonrisa a ambas.
—S-si, t-todo tuyo Kaminari —le dijo Ashido con intenciones de seguir riendo.
—Adelante mi héroe —Jirou se cruzó de brazos y observó con burla al rubio. —Demuestrame lo que tienes. —Le dio ánimos.
Denki se giro y encaró al sujeto nuevamente. Se puso en posición y cuándo iba a lanzar su ataque.
—Choque indiscriminado, ¡1.3 millones de...
—¡Onda sonica! —Lo interrumpió el sujeto.
Seguidamente le dio un golpecito a la cuchara lo que causó que se escuchara una vibración que rápidamente llegó a los oídos de los tres chicos. Haciendo que los tres se taparan los oídos por el horrible sonido.
—¡Aaaaah! ¿¡Qué es esto!? —Se quejó Jirou.
—Es mi ataque especial jeje —rió divertido el sujeto. —Soy Sonic Crusher y cómo dije... ¡Esto es un asalto! ¡Jajaja! —Rió a carcajadas.
Los tres entonces miraron con enojo al sujeto y supieron que iba en serio.
¡Sonic Crusher!
Kosei: Sonido agudo.
Su poder consiste en golpear cualquier cosa hecha de metal para causar un sonido tan fuerte que hace que sus rivales tengan un fuerte dolor de cabeza, en algunas ocasiones llega a dañar los tímpanos de sus víctimas si llega a aumentar la potencia del ataque.
—¿Y bien? —Habló el sujeto, listo para lanzar otro ataque. —¿Lo hacemos por la difícil o por la peor?
Denki retrocedió un poco. En verdad la particularidad de este villano era muy peligrosa.
—Kaminari, ¿Qué hacemos? —Preguntó Ashido tapándose los oídos.
Jirou al tener una particularidad que le permitía tener una audición más aguda que los demás, era la que resultaba más dañada por el Kosei de este tipo.
—Si Kaminari, ¿Qué hacemos? —Ni ella supo para que le preguntó al rubio, si era un inútil.
—Descuiden chicas, es muy fácil —Les tranquilizó él. —¡Levanten las manos y rindanse! —Gritó alarmado en el momento en que levantaba las manos.
Ashido hizo lo mismo que el rubio. La de piel rosa empezó a gritar por el susto.
Jirou miró a la cuarta pared con cansancio mientras levantaba las manos también.
—Y así fue cómo llegamos hasta aquí —termino de contar el rubio.
Jirou para este punto tenía una vena sobresaliendo en su frente. Estaba segura que podría matar allí mismo al rubio si seguía diciendo tonterías.
Mientras el villano registraba a Kaminari. Ashido temblaba como nunca, sin querer la humedad salía de sus manos y caía al piso llegando hasta los pies de la peli morada, casi derritiendo sus zapatos.
Jirou analizó la situación. Observó al villano que estaba distraído con Kaminari por lo que tenía unos segundos antes de que la registrará a ella o a Mina.
Pensó en usar su don para noquear por unos segundos al villano y así que los tres pudieran escapar e ir por ayuda.
Ya tenía un plan pero se percató de que el rubio la observaba de reojo. Ella se extraño al ver que le sonreía y supo al momento que este planeaba algo.
Fue entonces que Jirou se dio cuenta de lo que el rubio iba a hacer, observó con miedo la humedad que había a sus pies y a los de Mina.
—¡Espéra Kaminari, no lo ha... —Intentó detenerlo.
—¡Ataque indiscriminado, 1.3 millones de voltios! —Pero fue muy tarde.
El rubio se abrazó al sujeto ese y le dio tremendo choque eléctrico. Lastimosamente también las chicas fueron afectadas gracias a la humedad que Mina liberó por el miedo.
—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH! —Gritó Ashido mientras caía inconsciente.
—¡K-Kamimari-i-i-i! —Jirou también cayó sentada al suelo para después perder el conocimiento también.
Unos segundos después, Denki terminó de ejecutar su ataque, pero lastimosamente su cerebro tuvo un corto circuito y empezó a caminar y levantar los pulgares cómo un tarado.
Y el sujeto...
—Uff... Por poco —este estaba un poco afectado por el ataque del chico. —Si no hubiera estado usando mis calzoncillos de goma, ahora estaría cómo ellas dos. —Dijo aliviado mientras se acomodaba la ropa interior.
—Bien hecho... Buen trabajo —dijo Denki mientras caminaba de un lado a otro.
El sujeto se extraño y se encogió de hombros. Se acercó al chico y le sacó la billetera de los pantalones. Seguidamente hizo lo mismo con Mina y con Jirou. A esta última se sorprendió al ver que traía mucho dinero en su bolso.
—¡Wujuuuu! —Festejó mientras contaba el dinero que le sacó a la chica. —Sabía que eso de ir a la escuela solo era una perdida de tiempo, si robarle a los tontos adolescentes es más fácil. —Guardó el dinero en sus pantalones y se fue corriendo a toda prisa del lugar antes de que la policía o algún héroe se entrometiera en sus planes.
Jirou recobraba lentamente la conciencia. Lo primero que hizo fue observar hacía todas partes, su mente tardó unos segundos en procesar lo que pasaba a su alrededor. Hasta que su vista se poso en su bolso.
El miedo la invadió por completo al ver que sus cosas estaban todas regadas en el suelo. Rápidamente se puso a revisarlo para ver si tenía una mínima esperanza de que su dinero para su apartamento estuviera allí.
—No, no no nonono... —Empezó a negar con la cabeza al ver que por más que buscará, no encontraba nada de su dinero. —¡No es posible! —Gritó por la frustración.
Abrazo su bolso contra su pecho y no le quedó de otra que apretar los dientes y aguantarse la frustración.
Hace un par de meses que se fue de casa para independizarse y dar un gran paso en su vida. Encontró un apartamento en una zona tranquila, no muy lejos de casa y de la academia. Había ahorrado lo suficiente cómo para pagar el alquiler por un año.
Y ayer que habló con el dueño para acordar pagarle el alquiler de un año, le pasaba esto.
Solo debía depositar el dinero en la cuenta del banco del dueño y podría vivir sin una preocupación menos. Pero ahora que le habían robado, tenía cómo mil preocupaciones más cayendo sobre sus hombros.
—¿Mina? ¿Mina? —Se acercó a despertar a su amiga. Poco le serviría estarse inundando la cabeza de preocupaciones. Así que decidió ver si sus amigos estaban bien.
Movía un poco a la chica pero al ver que no despertaba, aumento la fuerza del movimiento. —¡Ashido! —Le gritó ya desesperada.
—Nooo... Cinco minutos más... —Susurró la chica para después acomodarse en el suelo para seguir durmiendo.
—¡Mina, despierta! —Le gritó con más fuerza.
—¡Estoy despierta! —Gritó Ashido en el momento en que se levantaba del suelo rápidamente.
Jirou suspiro con cansancio. Ahora solo debía ver que Kaminari estuviera bien.
—Muy bien... Si —dijo el rubio mientras seguía hablando solo y caminaba de un lado a otro aún.
—Si, esta bien —murmuró Jirou con los dientes apretados.
Se sentó en el suelo y abrazo sus piernas. Debía esperar a que el rubio volviera a la normalidad para informarle lo sucedido. Estaba molesta por que era su culpa que ahora estuviera en problemas, pero no se lo iba a echar en cara, de todas maneras, solo fue un accidente.
—Así que, ¿Se robó todo nuestro dinero? —Preguntó Ashido con tristeza.
Jirou le asintió con seriedad.
Kaminari estaba a su lado, el rubio la consolaba. Tanto él como Ashido se enteraron de que Jirou perdió todo su dinero para el alquiler y obviamente ambos se sentían muy culpables. Cómo Mina por liberar tanta humedad y cómo el rubio por haberlas dejado inconscientes y así haber hecho más fácil el robo para el villano.
—Escucha Jiro —habló Kaminari. —En serio lamentó...
—Ya olvídalo —lo cortó la peli morada. —Solo fue un accidente.
Se levantó del suelo y tomó sus cosas. De pronto sentía un cansancio terrible, solo quería llegar a su apartamento y dormir, solo dormir y no levantarse.
Claro, mientras aun fuera su apartamento.
—Si, yo también quiero disculparme por haber liberado tanta humedad... —Se disculpó Ashido muy avergonzada. —Mamá dice que es por que casi entró a mi etapa adulta pero quien sabe... Jeje. —Se rascó la cabeza mientras reía de forma nerviosa.
Eso solo hizo que Jirou soltara un suspiro cansado y desviará la mirada.
—Olvídalo —le dijo Jirou un poco cortante. Ya sin más que hacer se dio la vuelta y se encaminó a su hogar. —Hasta mañana. —Se despidió de ellos sin voltear a ver a ninguno. —"¿Qué haré?". —Se interrogó mentalmente.
No se notaba pero estaba hecha un manojo de nervios en estos momentos.
—Jiro, espera... —Denki la llamó mientras la alcanzaba.
—¿Qué? —Preguntó esta de mala gana. No parecía seria o cortante, si no que emitía un aura de enojo que alertó al rubio. Eso le pareció extraño al chico, sabía que algo andaba mal y no quería dejarla sola en ese estado. —¿¡Qué quieres!?
Jirou se harto de él y le gritó con enojo.
—¡Ahh! ¡Nada, yo solo quería...
—¡Ahg! ¡Ya déjame en paz! —Le detuvo ella para luego irse a paso pesado y de muy mala gana del lugar.
Dejando al rubio y a la de piel rosa sin habla por la agresiva reacción de la chica.
—¡Espéra Kyouka-san! —La llamó Ashido. Pero fue tarde, la peli morada se fue corriendo rápidamente dejando preocupados a sus dos amigos.
—Jiro... —El rubio susurró el nombre de la chica mientras levantaba su mano en la dirección por donde ella se fue.
No tuvo de otra que soltar un suspiro cansado. Se ofreció para acompañar a Mina a casa para compensarla por haber sido el responsable de que ahora no tuvieran nada de dinero en sus bolsillos.
—Nah descuida, solo traía quince dólares conmigo jajaja —rió ella mientras caminaban a su casa.
Denki estaba aliviado por eso. Él también solo andaba como veinte dólares y no interesaban mucho.
Por lo que la que salió perdiendo en serio fue Jirou. El rubio se prometió a si mismo ayudar a su amiga a recuperar su dinero, ya sea encontrando al villano que les robó y obligarlo a devolver todo lo que se llevó o buscando una forma de conseguir dinero para ayudar a su amiga.
Cualquier cosa era aceptable con tal de ayudar a Jiro.
—"Ya verás Jiro, te compensare de alguna forma" —Se prometió a si mismo internamente. —"Ya lo verás".
Más tarde ese mismo día.
Jirou se encontraba sentada en su cama con su teléfono en manos. No dejaba de verlo y de morder su labio inferior. Parecía que lo que estaba a punto de hacer seria muy difícil para ella.
—Vamos Kyouka... Solo le pedirás dinero prestado a tus padres... Nada más —se dijo así misma.
Pero la verdad era que eso era muy difícil y su nerviosismo no la ayudaba en lo absoluto.
