BESAME IDIOTA
"Bésame ... a destiempo sin quedar y en silencio
bésame frena el tiempo haz ... que sea lo que siento"
Besame - Camila
Izzy trabajo toda la semana en el mismo ejercicio, respirar, mantener la calma, no perder el control. Antes de cada jugada ya tenía preparado que iba a hacer, suma concentración. Esperaba tener una mínima oportunidad en el último partido de la pretemporada, pero cuando todo iba mejor la noticia terminó siendo real, Sky Blue traía a Emma Castairs desde LA para jugar en el equipo como delantera. Isabelle hizo una movida desesperada al final del último entrenamiento hablo con Maia.
-Necesito un favor. - Maia estaba terminando de organizar sus cosas en el locker
- Haré lo que pueda para ayudarte Isabelle.
- Necesito que hables con la entrenadora, necesito que me regale más minutos en el partido, no puedo hacer nada si solo me da 10 minutos
- Izzz tuviste tu oportunidad y la botaste, no puedes pedir eso ahora.
- Maia no volveré a pedirte nada. Lo prometo.
- Lo haré pero no prometo nada y debes hacer algo a cambio.
- Lo que quieras.
- SOCIALIZA CON EL EQUIPO. De verdad! la gente piensa que eres arrogante y tú no eres así.
Izzy estaba nerviosa como siempre, para alguien que había sido super segura de sí misma toda la vida esa era una situación nueva, era lo que sentía todo el mundo cuando iniciaba su vida profesional, era como si hubiera salido de su burbuja a la vida real. Estaba tratando de respirar y concentrarse en todo lo que había trabajado esa semana mientras todo el equipo se organizaba antes de iniciar el partido, Izzy estaba esperando una señal de Maia pero la chica no le daba nada, hasta que a último momento la miro y le hizo una señal de pulgar abajo, no había nada que hacer ya no tenía la confianza de la entrenadora.
En la tribuna solamente estaba Maryse y Max, a Izzy extrañamente le hizo falta ver a Simon allí. Se aburrió todo el primer tiempo, sus compañeras realmente estaban jugando bien y les faltaba poco para anotar, el partido estaba calmado hasta que iniciando el segundo tiempo, una jugadora del equipo rival barrió a Tessa desde atrás y la dejó tirada en el piso. Los médicos del equipo corrieron para auxiliarla pero a los minutos le hicieron una señal a Jia para que autorizara un cambio. Jia miró a la banca pero no miró a Isabelle, su asistente Diana Wrayburn se le acercó y le dijo que Izzy estaba lista pero Jia seguía dudando, Maia también se acercó con la entrenadora.
- Creo que Izzy puede hacerlo. Confìa en mì Jia. - Dijo Maía, la entrenadora seguía pensándolo y no estaba convencida, los médicos ya traían a Tessa en una camilla para atenderla, Jia miró a su asistente y asintió, Diana se acercó a Isabelle para hablarle.
-Es tu momento Iz, confiamos en tí has trabajado bien esta semana. Puedes hacerlo. - Isabelle se levantó de la silla y empezó a calentar. Vas a jugar como única delantera.
Isabelle entró trotando a la cancha y se ubicó en la posición de Tessa, era el minuto 60 del partido, tendría 30 minutos para hacer algo.
Al principio fue tal como siempre, Izzy no podía agarrar la pelota porque venían a marcarla, este equipo de Atlanta no era un equipo que fuera muy sutil, no en vano Tessa había salido lesionada. Izzy pensaba en eso todo el tiempo, que no quería lesionarse, pero luego trató de enfocarse en lo que tenía que hacer, recordó que si la pelota no le llegaba, ella tendría que ir a buscarla, eso Izzy que el equipo tuviera mejor oportunidad de ataque y que sus compañeras pudieran contar con ella para recuperar la pelota, la entrenadora estaba gratamente sorprendida. El equipo tuvo una excelente oportunidad de ataque cuando Maia le hizo un pase a Isabelle para que corriera y pisara el área, 3 jugadoras llegaron para evitar que anotara pero Isabelle había aprendido su lección, avanzó para arrastrar la marca y cuando todos pensaron que iba a tirar al arco, vio como Maía estaba sola frente a la portería y le dio un pase perfecto que la capitana no dudó en capitalizar en gol. Maia fue a celebrar con ella y la abrazó, y todo el equipo llegó para celebrar con su capitana, así que se fundieron en un inmenso abrazo.
Era la primera noche que no terminaba totalmente frustrada, al final del partido fue y abrazó a Max y a su madre dichosa, después cuando había tomado un baño y empezó a revisar sus mensajes, había varios de Alec que siempre le daba mensajes de apoyo a pesar que en Paris era mucho más tarde, y también varios de Jace en el grupo de whatsapp de su familia, Robert había escrito solamente bien Isabelle. La chica hizo una mueca al leerlo pero luego sonrió porque Padawan también había dejado algo.
- Te lo dije! No dudaría de la sabiduría del maestro Yoda.
Simon tenía sus propias aspiraciones, es por eso que convenció a Eric y a Jordan para que armaran su propia banda por fuera del bar y que trataran de trabajar en música propia con su propio estilo, el mismo había escrito un par de canciones y estaban tratando de ensayar juntos. También necesitaban más músicos y definir que estilo de música que querían tocar para poder llegar a promocionarse. Por esa razón no había ido al partido de Isabelle esa noche, estaba conociendo a Matt un amigo de Eric quien les había ofrecido su garaje para ensayar.
A pesar de que varias personas la felicitaron y sus redes sociales se llenaron de cosas buenas, había una sola persona que comprendía realmente qué estaba pensando, era esa persona con la que quería hablar y celebrar, a pesar de que Simon al principio era solo su aprendiz, ahora se estaba convirtiendo en alguien que podría llamar amigo. La semana inició con la confirmación por parte de la prensa de la llegada de Emma pero Isabelle trató de alejar su concentración de eso, así que se enfocó en visitar a Tessa junto a Maia y otras chicas del equipo y mostrar una genuina preocupación por su recuperación, allí se dieron cuenta que estaría por fuera mínimo 2 meses.
La entrenadora le pidió que se reuniera con su asistente esa misma tarde.
-Creo que te has enterado que el equipo compró otra delantera para la temporada que inicia en dos semanas. - Inició Jia. - Tengo que decir que he tenido mis dudas acerca de ti Isabelle, pero también debo reconocer que has trabajado duro por tratar de acoplarte al equipo. A veces olvido lo joven que eres.
- Sucede algo malo? - Preguntó Izzy preocupada.
- Hemos notado que algo sucede, que no has logrado la misma efectividad que tenías en la escuela y el equipo te necesita. Eres joven pero Sky Blue necesita una delantera en la que pueda confiar, Tessa va a estar por fuera dos meses, debes tomar tu lugar en este equipo.
- Lo que Jia trata de decir. Es que queremos saber qué te sucede, queremos ayudarte a mejorar. - Añadió Diana. - Que confiamos en ti
- Me he sentido ansiosa, no quiero fallarle al equipo ni a los fans, creo que eso ha condicionado mi desempeño pero me encuentro trabajando en ello.
- Lo sabemos, por eso queremos ayudarte, vamos trabajar especialmente contigo para que estés lista al inicio de la temporada, necesitamos a la goleadora que siempre has sido Lightwood. Contamos contigo.
- Gracias. Daré todo de mí para que el equipo saque buenos resultados.
Realmente Jia hizo lo que prometió y junto con Diana se dedicaron a trabajar fuertemente para que Isabelle se sintiera cómoda en la escuadra, todo el tiempo le daban indicaciones acerca de qué movimientos debía hacer dentro de la cancha. Tuvieron entrenamientos especiales con la defensa para que Izzy aprendiera a manejar mejor las marcas y sus compañeras comprendieron que debían acompañarla mucho más ahora que no estaba Tessa, cada día Isabelle sentía que encajaba cada vez más.
Además de compartir con el equipo, se puso al día con sus deberes de la universidad de Columbia donde estudiaba mercadeo y además entrenó, no había demasiado tiempo para otra cosa que no fuera estudiar y entrenar. Izzy tenía que ser estricta con su agenda sí quería alcanzar a cumplir con todo, la misma Maryse le había enseñado que debía ser ordenada, sin mucho espacio para improvisar, su madre tenía una agenda que cumplía a cabalidad e Isabelle había heredado la misma rigidez pero había dos chicos que que hacían que rompiera su agenda sin importar nada, el primero siempre era Max con sus locuras de niño que hacían que Jace y ella misma quisieran acompañarlo, el otro se llamaba Simon Lewis cuyo nombre venía a su mente varias veces al día y que le hacía sentir una ansiedad muy diferente a la que estaba habituada, diferente y buena.
Simon era tratado por los demás como un empleado más del hotel, tenía que usar su propio uniforme y comer con los demás cuando era su momento, como siempre rara vez veía a alguno de los Lightwood y si aparecían era demasiado llamativo para cualquiera, además el hotel estaba plagado de cámaras por todos lados, así que por mucho que Isabelle hubiera querido atraparlo durante toda la semana, ese Hotel era imposible.
Isabelle decidió replantear su estrategia cuando cancelaron su última clase de la mañana, si tenía algo de suerte podría emboscarlo en la Escuela de Artes de NY, ya que desde Columbia había tan solo media hora. Simón fue asaltado por una chica pelinegra en el cambio entre clase y clase, estaba en el pasillo cuando la vio aparecer recostada en su locker con su característica sonrisa autosuficiente. No llevaba ropa deportiva para nada, llevaba un vestido que era demasiado corto y el cabello suelto. Además de tacones de punta.
-Isabelle Lightwood en la escuela de artes?
- cancelaron mi última clase. - explicó. Simón la miró como si no entendiera nada, ella lo miró de arriba a abajo, estaba vestido con jeans y converse, una camiseta de cómics y encima una camisa desabrochada , el cabello sin peinar y sus características gafas torcidas - Quería darte las gracias, tenías razón acerca de mi juego. - Él sonrió todavía extrañado por su presencia allí, entonces ella se le acercó para hablarle al oído. - Quería saber si tenías tiempo para una clase mi querido Padawan. - Simón sintió que todo el cuerpo se le erizó al pensar en eso, si algo disfrutaba era las clases de Isabelle.
- podrías haberme mandado un texto? Maestra Yoda
- y perderme ver cómo te sonrojas? Además conmigo aquí no tienes oportunidad de negarte. - Isabelle empezó a alejarse de él y Simón arrojó sus libros de partituras en el locker y la siguió por la parte de atrás de la universidad. - Debemos pedir un Uber.
-No entiendo.
-Escapé de mi conductor.
Ambos terminaron en el edificio habitual de reunión, los dos se metieron en el ascensor. - qué tienes preparado para mí hoy Isabelle? - Isabelle lo miró por un instante acercándose tanto que Simon quedó entre la pared y su cuerpo. - Tu clase de hoy es dos cosas al mismo tiempo, una recompensa y un examen.
-A que te refieres?
-No más pornografía, debes aprender cosas en la práctica
-Cual es mi recompensa? - Lo siguiente se lo dijo como un susurro al odio
-Puedes tocarme cuánto quieras. Yo te diré hasta dónde puedes llegar o si algo no me agrada te pediré que no lo hagas. - Las puertas del ascensor se abrieron e Isabelle enfiló hacia el apartamento, Simon se quedó viendo como el vestido quedaba justo entre la imaginación y la realidad de lo corto que era.
El chico entró y cerró la puerta trás de él y luego se volvió para ver a Isabelle que estaba mirandolo con una mano en la cintura y una ceja levantada, tenía esa mirada con la que solía provocarlo, el vestido era muy revelador de esos que tienen botones por delante, corto y con un escote un poco pronunciado, ella sabía todas las miradas que podía levantar a su paso y no escatimaba, él tenía su encanto propio, el cabello alborotado como si no le importara nada, unos ojos marrones que eran demasiado expresivos y unos labios que Isabelle se moría por besar, los dos habían desarrollado una química enorme que los hacía atraerse el uno al otro, la últimas palabras de Isabelle todavía estaban flotando entre los dos. Simon que siempre estaba analizando con demasiada lógica todo, estaba tratando de dimensionar que significaba que podía tocarla cuanto él quisiera. Iz hizo un sonido con su garganta de impaciencia, él se le acercó medio dudoso, medio nervioso, ahora comprendía ella iba a medir que tanto había avanzado pero no le importaba porque besar a Isabelle Lightwood era en lo único que había pensado las últimas semanas. Izzy tenía a su misma altura mirándola con ojos de cachorro, no entendía porque todavía no había hecho ningún movimiento solo mirarla.
-Simon?
-Por qué haces esto? - Preguntó
-Quieres tener una conversación lógica en este momento? Justo cuando te he dicho que puedes tocarme cuanto quieras?
-Estás tratando de recompensarme o realmente te gustaría que te toque cuanto quiera. Ella se sintió pillada una vez más, todas las ganas y la ansiedad que le producía Simon, todas las ganas que había tenido de saltarle encima mientras como se excitaba, como se tocaba.-No voy a tocarte un pelo sin saber que realmente quieres que lo haga, que esto no soy solo un conejillo de indias Isabelle Lightwood, no podría. - él le acarició el rostro con la yema de los dedos, quitando un mechón de cabello negro de su rostro.-Eres dolorosamente hermosa.
-NO eres un conejillo de indias Simon, quiero ponerte las manos encima desde el baile de graduación.
-De verdad?
-Besame idiota!- él pareció agradablemente sorprendido y le sonrió, todavía con esa sonrisa torcida en los labios puso los labios contra los de ella mientras la tomaba por la cintura pegando lo más que podía a su cuerpo y la besó con tanta pasión que Izzy cedió a la tentación de morderlo.
-Ouch. - Dijo él pero no la soltó, los dos habían estado aguantándose las ganas de hacer eso, tal vez porque desde la noche de graduación no habían estado así de juntos, a pesar de toda la ansiedad y el deseo que había entre los, habia una voz en el interior del chico que le decía no lo arruines otra vez.
-Si te digo que puedes tocarme porque solamente me agarras de la cintura joven aprendiz?
-Izzy ten piedad por favor. Si solo supieras todo lo que me haces sentir... .
-Te dije que era una prueba y una recompensa. Tenías tanta razón acerca de lo que me impedía jugar. - Ella volvió a colocar sus labios en los de él, esta vez lo besó lentamente, usando su lengua para separar sus labios, era otra clase de beso más sensual, más provocador, Simon instintivamente terminó bajando sus manos hasta el trasero de Isabelle primero, suavemente como una caricia y luego apretando, esa se estaba convirtiendo en su parte favorita, era duro y perfectamente contorneado, algunos minutos de estar disfrutandolo al maximo, sintió un tirón de su ingle, su cuerpo empezaba a reaccionar y no podía evitarlo pero sí tal vez controlarlo. Él se separó de ella tratando de recuperar la respiración.
-Tienes vino? - Ella asintió yendo hasta la cocina por una botella que tenía en el refrigerador y alcanzando una copa. Simon se sentó, no podía dejar de sentirse nervioso, esto no era como ver pornografía y solo mirarla, esto era otro nivel totalmente diferente, Isabelle lo hacía sentir totalmente diferente a lo que sentía con Maureen u otra chica que hubiera besado, sin darse cuenta ya la tenía enfrente otra vez extendiendo la copa de vino tinto. Simon la agarró y se la tomó de un trago, esa escena se parecía mucho a la del baile de graduación, pero ella ya no tenía esa mirada desafiante de aquella vez, tenía una mirada de comprensión mientras se sentaba a su lado y le acarició el cabello, Simon sintió erizarse ante el contacto, ēl la besó otra vez se alguna manera ambos terminaron recostados sobre la cama, la chica le hizo un ademán para que le quitará los tacones que todavía estaba usando, Simón le levantó los pies para hacerlo y no pudo evitar mirar los panties que Izzy estaba usando.
-Te gusta lo que ves? - Simón le acarició las piernas perdiéndose en su firmeza pero Isabelle lo tomo por la camisa otra vez haciendo que sus labios se chocarán, Simón le besó la boca y después el cuello y luego el escote y cuando iba a bajar un poco más hasta sus pechos y, Isabelle le dió la vuelta para quedar encima de él, esta vez entre jadeos y respiración entrecortada, ella le besó el cuello tal vez con demasiada vehemencia, iba a dejarle una marca en la piel pero no le importaba, podìa hacer lo que quisiera con èl mientras lo dejarà estar así.
Isabelle metió las manos por encima de la camisa para quitarsela con mucha seguridad y en un minuto ya se había deshecho de ella arrojándola a un lado de la cama. El abdomen de Simón era totalmente plano y podía notar un poco sus costillas, Izzy le besó la clavícula y el pecho, la verdad él no era el clásico chico deportista con abdominales marcados, pero de muchas maneras le gustaba lo que veía, ella descendió deslizandose por la piel del chico con sus labios que lo quemaban, le besó el abdomen también, Simón disfrutaba y luchaba entre jadeos con todo lo que estaba sintiendo, ya tenía una erección que predominaba en sus pantalones. La chica hizo justo lo mismo que hizo aquella noche. Empezar a sobarse sobre su dureza, una y otra vez para provocarlo, justo en ese momento había perdido la batalla la última vez y no iba a hacerlo nuevamente. Simón uso sus piernas para darle la vuelta y que ella quedara abajo de él otra vez. Izzy sonrió.
- buena decisión mi querido Padawan
- Eres malvada. - le respondió jadeando y tratando de controlarse.
- Yo que pensé que estaba dandote una recompensa. - Ella lo besó otra vez y a pesar de que él estaba arriba, Izzy lo envolvió con sus piernas de futbolista obligandolo a que no pudiera separarse de ella
- Estás tratando de que pierda la razón? Porque lo estas logrando. - Sus labios se juntaron nuevamente e Isabelle le desabrochó los pantalones, le bajó el cierre suavecito y lo acarició por encima de los boxers, Simon gimió de la impotencia en su boca. Varios asì minutos estaba por perder el control y eso que ella todavía no había perdido la ropa, como pudo se sacó las manos de Isabelle y llevándolas por encima de la cabeza de la chica y allí las aprisionó con sus propias manos, todavía se estaban besando, los labios le escocían pero era delicioso, él se separó de ella tratando de respirar y recuperar la compostura, había estado a nada de venirse, tenía los ojos cerrados y las largas pestañas lo adornaban, Izzy pensó que se veía muy sexy así tan cerca.
- Necesitas un momento? - Preguntó la chica y él asintió, mientras abría los ojos para mirarla, estaba lleno de lujuria y de excitación. - Vas muy bien. - Izzy lo liberó de la prisión que había creado con sus piernas Simon se apartó un poco
- No no lo hago. Está tomando todo de mí, de verdad.
- Si supieras lo mojada que estoy de sentirte así sobre mí…. - Simon cerró los ojos nuevamente y se dejó caer a su lado, estaba respirando profundo, ella sintió un poco de compasión, así que se levantó y sirvió otra copa de vino para él , él la aceptó de buena gana y se la bebió de un trago - Esto es tortura. - le susurró su respiración se había normalizado. - Una dulce tortura.
- No te puedes olvidar que esto es como un baile, son dos personas que quieren divertirse Si. No estoy tratando de torturarte. - Isabelle se arrodilló en la cama, le quitó la copa y la puso sobre la mesa de noche.
- Me llamaste Si… se escucha muy bien en tus labios. - Simon la besó otra vez tomándola desprevenida, lo sintió provocadoramente duro por debajo de los boxers pero ya estaba calmado otra vez, podía besarla con más seguridad, la agarró del trasero para que quedaran más pegados, lentamente él descendió con sus labios por su cuello, ella podía sentir su aliento cálido en su piel, luego bajó un poco más y le besó el escote, Simón suspiró contra su piel, sintiendo como el deseo por tocarla lo consumía y con un poco de timidez le acarició los pechos con sus manos sobre el vestido, primero masajeando lentamente y luego apretando un poco.
-Estan un poco sensibles, se gentil.
Ella misma empezó a desabrocharse los botones del vestido se moría por sentirse piel con piel con él, el vestido se abrió e Isabelle lo arrojó al piso, teniendo en cuenta que no estaba usando top, sus pechos descubiertos quedaron justo en la cara de Simon, no era solo eso, la tanga que llevaba era tan delgada que podía verla toda. Simon se quedó estupefacto, si con ropa Isabelle se veía impresionante sin en ella era una aparición. Isabelle lo besó otra vez con urgencia, su piel podía sentir la suavidad de sus senos sobre su pecho. Simon se animó para tocarla, suavecito como ella se lo había pedido, estaba vez la que se sintió estremecer fue ella, tanto que se erizó, él sintió como los pezones se ponían duros a su toque, le encantó sentir podría tener ese efecto en una chica, y no cualquier chica era Isabelle Lightwood.
-Te gusta verdad? - Preguntó en un susurro, Ella asintió.
- Sigue así… - El muchacho pasó de rozarlos con las yemas de sus dedos a darle masajes con sus manos, cuidando siempre de ser gentil, los pechos de Isabelle eran muy suaves tenían un tamaño perfecto, ni muy pequeños ni tampoco demasiado grandes, los pezones eran color marrón claro, Simon se moría por besarlos, pero teniendo en cuenta la reacción que había tenido la chica ante su toque, optó por primero usar su lengua haciendo movimientos circulares, Isabelle enterró sus manos en el cabello de Simon y gimió en sus oídos, él pudo notar que ella estaba disfrutando mucho. - Oh Simon, Sí exactamente así, estoy volviendome loca. - El chico no paró, se repartía entre besar uno y otro él también estaba al borde de la excitación y de perder el control pero no era capaz de separarse de los senos de ella, Izzy sintió que se mojaba a cántaros por él, ambos estaban llegando al borde. Simon creyó que podía soportarlo un poco más pero Isabelle también estaba desesperada por tocar su dureza, sin dudarlo le bajó los boxers para verlo, Simon estaba muy provocativo, él era judío y estaba circuncidado, así que podía ver el glande sin el frenillo, se veía grande y más rosado por la excitación, estaba increíblemente bien dotado. Ella no lo dudó empezó a masturbarlo primero lentamente y luego más rápido. Simon dejó de besarle los pechos, no pudo manejar ambas cosas al mismo tiempo, terminó recostandose colocando sus manos para apoyarse por detrás de su espalda, Izzy iba demasiado rápido, miraba su pene fijamente como si fuera a comérselo, con una mano lo masturbaba con otra mano le masajeaba en forma circular los testículos, Simon enterró sus manos en las sabanas de la excitación, cuando Isabelle ya tenía un ritmo condenadamente imposible para controlarse, se vino escandalosamente, salpicando a Isabelle en el vientre y en los pechos, verla lo hizo venirse aún más gimiendo. Estaba completamente extasiado. entonces Izzy tomó un pañuelito y empezó a limpiarse, aun en ese momento seguía mirándolo como si fuera la cosa más provocativa del mundo, cuando de repente una alarma en el celular de la chica rompió todo.
-Diablos! Debo irme quede de almorzar con mi mamá. - la chica se apresuró a vestirse, él todavía estaba tratando de recuperar la cordura viendo como desaparecía por la puerta.
Isabelle tenía buen ánimo para celebrar esa noche, ya se había vuelto una costumbre para Clary llegar al bar del hotel para ver tocar a Simon, la mayoría de veces cuando Jace estaba ocupado con su fútbol americano y aprovechaban el lugar como punto de encuentro, esa noche Isabelle acompañó a Clary, se había cambiado el vestido y usaba jeans y una blusa sencilla, ella no acostumbraba a tomar así que pidió un cóctel sin licor, las dos conversaban animadamente, la pelirroja se había convertido en alguien que podía llamar amiga, era una de las pocas que tenía. Simon aprovechó el receso y se sentó al lado de Clary, Izzy le dio un guiño y una de sus sonrisas llenas de picardía. Clary lo tenía acaparado, los dos estaban hablando de sus planes para ir a comic con, parecía que los dos tenía una tradición de ir juntos al evento, el rostro de Clary se iluminó cuando vio a Jace llegar, la pelirroja se levantó para saludarlo y llenarlo de besos, Simon aprovechó la oportunidad para hablar con Isabelle.
- Como te fue en el almuerzo con tu mamá?
- Llegué tarde pero no me dijo nada.
- Izzy… yo fallé la prueba. - ella soltó una risa sonora.
- Claro que no Simon, por qué pensarías eso?
- Pensé que…. - La chica se acercó para susurrarle.
- Simon estoy en mis días, nunca fue intención hacer nada más hoy
- Oh. - Estaba pensando que había fallado. - Isabelle aprovechó que Clary y Jace todavía estaban distraídos y agregó.
- La próxima vez que tenga la oportunidad, tengo la intención de borrarte la palabra con V de la frente Simon Lewis. Estuviste muy bien hoy.
