INICIO DE TEMPORADA
"Desearía poder fingir que no te necesitaba,
Pero cada toque es ooh la la la, es verdad, la la la,
Ooh, debería estar corriendo, Ooh, me haces venir por ti"
Señorita -Shawn Mendes, Camila Cabello
Emma Castairs, llegó la siguiente semana al equipo , llena de ilusiones y con la intención de convertirse en la goleadora de NY, pero había alguien más que tenía esa intención y esa era Isabelle quien ya tenía bastante terreno adelantado, las chicas del equipo entendían mucho más el estilo de juego de la pelinegra y cuáles eran sus fortaleza, la misma Diana se estaba encargando personalmente de trabajar con ella. Isabelle no era de tener envidias a nadie, en cambio si amaba la sana competitividad así que esperaba que Emma fuera un buen desafío. Tessa seguía recuperandose así que no era una opción, tendrían trabajar juntas para que el equipo no perdiera puntos importantes.
La Liga Nacional de Fútbol Femenino normalmente jugaba los viernes y sábados, para el primer partido les correspondió jugar el viernes en la noche de locales, el Red Bull Arena estaba lleno de aficionados, era un estadio impresionante ya que el fútbol femenino era bastante popular en USA y el equipo tenía sus propios seguidores, era un día especial para Isabelle porque era su primer partido oficial como profesional y además era titular. Maia le dio un abrazo antes de salir a la cancha como buena capitana y le susurró.
- Confiamos en ti, tú eres buena Izzy. - Isabelle asintió pero estaba llena de nervios y ansiedad, estaba contando hasta diez, concentrándose en el trabajo de toda la semana con Diana, que hacer cuando estuviera sobremarcada, buscar los centros de Maia, bajar para ayudar a recuperar el balón, pero lo que más se repetía en su cabeza eran las palabras de Jia siempre trata de anotar esa es tu última misión. Isabelle tomó el teléfono nerviosa, necesitaba hablar con alguien de cómo se sentía, solo existía una persona que entendía su temor.
Simon sintió su teléfono vibrar de manera insistente en su bolsillo, estaba en las graderías con Clary y los Lightwood esperando que iniciara el juego, cuando sacó el dispositivo de su bolsillo el identificador mostraba la palabra Maestro Yoda.
-Tengo que atender esto. - Le dijo a Clary .
-Quien es Yoda? - Preguntó la pelirroja pero Simon ya estaba bajando las escaleras de las graderías para atender.
-Izzy? - preguntó mientras atendía la llamada.- Está todo bien? El estadio está a reventar para verlas!
-Sí todo está bien, necesitaba hablar con alguien. - Su voz era ansiosa
-Crei que estabas a punto de salir a la cancha.
-Tengo miedo de arruinarlo todo Simon tengo miedo que no funcione.
-Iz…
-Es de verdad Simon.
-Izzy concentrate. Has sido excelente estos últimos días, confía en ti todo va a salir bien. La gente te adora, están ansiosos por verte jugar.
-Lo prometes? Prometes que no voy a arruinarlo?
- Has estado entrando?
-Todos los días sin parar.
-Confía en tu entrenamiento, si lo haces, lo prometo maestro Yoda, prometo que todo va a salir bien- él le habló con tanta confianza en ella que por un momento se sintió avergonzada de dudar así de sí misma.
-Eres un gran amigo Simon. Gracias. Debo de irme.
-Te veré en unos minutos. - Cuando regresó al lado de Clary la chica lo miraba con mucha sospecha.
De alguna manera Isabelle hizo lo siguiente en modo automatico, guardó su teléfono en el locker, se puso las canilleras y los zapatos de jugar fútbol y se unió a sus compañeras en la fila. Inmediatamente ya estaba en el túnel esperando para salir a la cancha, se escuchaban los vitoreos de los aficionados apoyando al equipo, Izzy salió y vio las graderías coloridas de azul y blanco, los colores del equipo, la organización había hecho algo muy bonito para recibirlas en su primer partido en casa y era que había pequeños papelitos de azul y blanco volando por los aires cuando las jugadoras salieron, Isabelle sintió que su corazón iba a explotar de la emoción, la verdad es que el ambiente era increíble, entre la multitud intentó encontrar los ojos de sus seres queridos, allí estaban en el palco: azules, grises, dorados, verdes y marrones, esos ojos marrones que tanto le gustaban y que tanta tranquilidad le traían.
El partido estuvo muy entretenido, la temporada la abrían contra Utah Royals FC, ambos buscaban la opción de anotar, además la alegría de la gente vitoreando le daba mucho sabor, cada que Isabelle tomaba el balón y estaba cerca de la portería contraria la tribuna aplaudía y se emocionaba, claro había sentido eso en la escuela y estaba acostumbrada pero todo era otro nivel siendo profesional. Estaba por terminar el primer tiempo cuando en medio de un ataque del Sky el equipo rival desvió al tiro de esquina, Izzy que siempre había sido más alta que las chicas de su edad tenía una oportunidad inmejorable. Maia se acercó al punto para cobrar el tiro de esquina e Isabelle se ubicó donde le correspondía en el segundo palo, el cobro de Maia fue perfecto a la cabeza de Isabelle, que se elevó de un salto sobre las demás chicas, la portera no tuvo ninguna opción, el balón estaba en el fondo de la red, Izzy había logrado anotar su primer gol como profesional. Isabelle salió a correr para la tribuna occidental donde estaba su familia señalandolos desde la cancha y allí sus compañeros la fundieron en un abrazo, tal vez no era un fracaso como al principio había pensado.
En el segundo tiempo el partido siguió intenso como al principio, el equipo atacante tratando de empatar y NJ tratando de mantener su ventaja. Isabelle entonces tomó la posición de ayudar a recuperar el balón en la mitad de la cancha para no permitir que el ataque rival prosperará. Eso era algo que Jia le agradaba y que el equipo había ganado con Izzy, en el minuto 75, Helen que era la defensora central logró recuperar la pelota y vio a Isabelle adelante prácticamente sola y le dio un pase largo. Isabelle corrió como si alguien viniera tras de ella persiguiendola, controló la pelota, ingresó al área y venció la portera por segunda vez en la misma noche para marcar el 2 gol, Isabelle buscó a Diana para celebrar con ella, Sky Blue lograba su primera victoria en la temporada. Había sido una noche mágica para ella.
Isabelle quería hacer algo para que las chicas del equipo la vieran diferente, la vieran como alguien más asequible, así que el sábado en la tarde organizó una celebración en la piscina del hotel para el equipo con su familia incluida y con la banda del hotel tocando para animar la reunión. Izzy y Maryse eran excelentes anfitrionas, e hicieron sentir a todos muy cómodos, además había comida por montones, toda saludable pero deliciosa, e hicieron que fuera al mismo tiempo una fiesta/spa, así que los asistentes recibieron masajes relajantes, acompañados de piñas coladas sin alcohol y claro buena música tocada en vivo por la banda del hotel.
Simon tenía los ojos puestos en Isabelle, no habían podido encontrarse en varios días y él no podía sacarse de su cabeza el último encuentro que habían tenido. La chica Llevaba el cabello suelto, largo y negro hasta la cintura y un vestido blanco largo, por debajo del vestido estaba usando su traje de baño de dos piezas y Simon solamente estaba deseando el momento en que ella iba a decidir quitarselo y lanzarse a la piscina pero parecía decidida a dejar la diversión a un lado y solo ser la anfitriona. La banda estaba terminando de tocar, Simon pensaba irse, estaba un poco aburrido pero Clary también estaba allí y desde el principio quedaron que ambos se harían compañía si el otro estaba aburrido, la pelirroja obviamente estaba embelesada viendo los abdominales de Jace en la piscina así que no tenía esperanza. Simon se metió de regreso al hotel dispuesto a irse cuando en una de las pequeñas bodegas de servicio del segundo piso vio que se metió Max. Simon se asomó para ver que estaba sucediendo y encontró al niño escondido leyendo un anime de Nanatsu no Taizai .
-Hola Max está todo bien. - el niño no levantó la cabeza del anime. - Max? - el pequeño parecía decidido a ignorarlo. - Sé que me has visto, soy amigo de Clary y de Isabelle.
- Se quien eres Simon.
- Sucede algo?
- No quiero hablar de eso.
- Quieres que hablemos de Nanatsu no Taizai.? Porque es uno de mis favoritos. - Max por fin lo volteó a ver no del todo convencido pero Simon continuó. - Mi personaje favorito es Merlin.
- El mejor es Meliodas obviamente.
- Me quedo con Merlin, es muy poderosa.
Maryse ya estaba preocupada, hacía más de 45 minutos no veía a su hijo menor que estaba muy molesto después de la última conversación con su padre. Robert tenía la intención de llevárselo para el verano, el problema era que Max tenía la intención de pasar el verano pegado a los talones de Isabelle, estaba seguro que para esa época el equipo estaría jugando los playoffs y no quería perdérselo. - Izzy has visto a Max?
-No lo veo hace un buen rato.
-Estuvo hablando con Robert y se fue molesto. Podrías ayudarme a buscarlo. - Isabelle accedió de buena gana e inició su periplo por todo el hotel que era bastante grande. Izzy había aprendido un poco los escondites de Max así que no le fue difícil tras varios minutos hallar el cuarto de deposito dónde estaba su sorpresa era que no estaba solo. Charlaba animadamente con Simón y no parecía estar aburrido.
-Max te he estado buscando por un buen rato. Qué haces aquí?
- Tratando de estar solo. Fallando miserablemente. - Isabelle lo miró impactada, Simón divertido. Los dos se quedaron sorprendidos de las palabras tan adultas que salieron de una boca tan joven.
- Estábamos hablando de Animé. - Dijo Simón.
- Max te acompañaré dónde Mamá. Está preocupada por ti y me envió a buscarte. - respondió Izzy muy seria. Pero Max estaba más serio todavía, se levantó muy decidido y le dijo.
- Puedo ir solo. Gracias hermana. - Le dió un movimiento de cabeza a Simón para despedirse, salió del depósito y se metió en el ascensor solo. La chica se quedó allí asombrada.
- es un chico muy maduro. - Comentó Simón poniéndose de pie también.
- Está creciendo demasiado rápido, parece que está cansado que lo tratemos como un niño. -Isabelle parecía preocupada. - debo hablar con él. - Luego se volvió para encontrarse cara cara con Simón que todavía estaba dentro del depósito, sus ojos se cruzaron un instante y aquella ansiedad de estar tan cerca los golpeó.
- Estás preciosa hoy. -. Simón la estaba viendo se arriba a abajo.
- Tú no estás nada mal querido Aprendiz. - Entonces Isabelle lo empujó contra las estanterías y cerró la puerta con uno de sus pies, en un segundo sus labios colapsaron con los de ēl, sentía que su piel ardía al entrar en contacto con la del chico, una de sus manos fue directamente al cabello despeinado de Simón, y mientras él la acercaba desesperadamente tomandola por la cintura y la pegaba contra su cuerpo. Los vestidos que Isabelle usaban lo volvían loco y Simón metió una de sus manos por debajo de la prenda para tocarle el trasero, Izzy sonrió en sus labios pero no dejo de besarlo, eran dos cuerpos que estaban desesperados por estar tan cerca que fueran uno solo. Él quería quitarle toda la ropa allí mismo y tomarla pero la voz de Maryse Lightwood los hizo romper el momento.
-Isabelle? Dónde estás? - el teléfono de la chica empezó a vibrar en su bolsillo que suerte que casi siempre lo llevara en silencio, era su madre. Simón no quería que contestara pero si no lo hacía iba a seguir buscándola.
- Mamá estoy en el baño. - Respondió casi susurrando y no quería que la mujer que estaba afuera en el pasillo se enterara de que estaba con Simón a hurtadillas en un depósito a punto de tener sexo justo allí.
- Te envié a buscar a tu hermano y regresó solo, eres la anfitriona y todos están echándote de menos.
- Volveré en unos minutos. - Isabelle colgó. - Debo de irme. - Le dijo a él todavía susurrando
- Iz….
- Simon éste no es un lugar para una primera vez. Tengo que regresar ahora. - la chica se medio organizó el cabello y el vestido, salió del depósito y se fue. Simón se quedó con las ganas pero ya no se sentía tan tímido respecto a su sexualidad. Se bajó el cierre y un poco los boxers para dar libertad a la enorme erección que tenía, suavemente empezó a consolarse con los ojos cerrados pensando en Isabelle. No fue difícil llegar al clímax de tan solo pensar en ella: sus labios, sus piernas, su trasero y la sensación de su boca sobre los increíbles pechos de la chica, pero lo que más lo excitaba era la cara de Isabelle rendida de placer por êl, eso era lo que lo hacía venir.
Simón salió del depósito, más tranquilo y medianamente satisfecho cuando en el pasillo se encontró a alguien más, la distinguía por los partidos de fútbol a los que había ido. Definitivamente era la capitana del equipo, su nombre era Maia Roberts.
Hola. - dijo ella primero - Soy
Maia. Lo sé. Capitana del Sky Blue
Exacto. Has visto al equipo
Soy amigo de Izzy, a veces voy a los partidos.
Uds son una buena banda, eres bueno con el piano - Maia le sonrió y Simón le devolvió la sonrisa, era una chica muy bonita.
Gracias Maia, es muy amable de tu parte
Iba saliendo. Espero verte pronto Simón. - ella le dió un guiño y se fue. - Simón se quedó allí medio sorprendido medio agradado de aquel encuentro. Acaso Maia estaba coqueteando con él?
