Ritsuka se encerró en su habitación luego de las insinuaciones y abuso de Soubi, era triste comprobar lo que breathless le había dicho, Soubi quizás sí era un mentiroso y además de ocultarle información vital sobre Seime ahora se presentaban de forma más clara sus intensiones. ¿Debería de tomar la invitación a entrar a las 7 Lunas para saber que pasaba con su hermano?
No eran precisamente más honestos que Soubi ya que por algo él egresó de ese sitio pero al menos en las cosas importantes le habían respondido grandes dudas como que seguía vivo, que traicionó a la escuela y habían mandado asesinarlo sin conseguirlo.

Ritsuka ya no se sentía tan seguro con el rubio, más que nada por su comportamiento extraño insinuando cosas sexuales; y no era únicamente este día, días atrás estaba algo tensa su situación; cuando se duchaban el rubio insistía en bañarlo, en deslizar sus frías manos enjabonadas por la delicada y pálida piel del menor. Cuando desayunaban también llegaba Soubi por sorpresa y se aferraba por la espalda a Ritsuka al tiempo que susurraba cínico como siempre un gélido "te amo".

Tratándo de calmarse y limpiar sus lágrimas luego de poner el seguro a la puerta de su habitación, Ritsuka se dirigió a su cama y recostó boca a bajo hundiendo su rostro en la almohada junto con sus pensamientos sobre Soubi.

En los pensamientos de Ritsuka:

-¿Es cierto que sólo me quieres para eso Soubi?, ¿acaso no significo más que un simple acto corporal? ¿en serio no haz logrado olvidar a Seime incluso si él te dejó por alguien más?

Sus manos estrujaban la suave superficie y más gotas de tristeza brotaban sin parar siendo sólo detenidas por la absorsión de la tela.

-¿No significo nada lo suficientemente importante como para que tú me digas la verdad que necesito saber sobre mi hermano?

-El recuerdo del fétido olor en su salón de clases y los susurros aterrados de sus compañeros le invadieron repentinamente, lo dolorosa que fue esa etapa de su vida tanto académica como personal ya que a raíz de su fractura psicológica su madre había también comenzado con los ataques de ira y violencia contra de él. Todo su mundo cambió tanto y para mal que comenzaba a nacer un sentimiento distinto ahora que lo miraba un par de años después. Quizás ahora pasaba de tristeza, incertidumbre y nostalgia a algo más oscuro, algo más pesado que le provocaba ardor en el pecho y una fuerza desconocida para él...ahora iniciaba su camino con rencor y un peligroso coqueteo de odio hacia la verdad sobre Seime.

Todo esto fue interrumpido por un sonido un poco molesto y agudo, sus nuevas emociones fueron cortadas de tajo por la vibración de su móvil que anunciaba una llamada entrante, número conocido, para su sorpresa era el número de casa, cosa muy rara, su madre no se había tomado nunca la molestia desde que se fue de la casa de llamarle o mandar algún mensaje para saber si estaba bien o con quien estaba ya que para ella él jamás sería su Ritsuka de años atrás.

Con la mano temblorosa aceptó la llamada y una voz conocida le paralizó entero todo el cuerpo.

-Ritsuka...¿cómo has estado todo este tiempo?

-Mmm, ¿Es tanta tu sorpresa que no puedes ni hablar con tu querido hermano?