CAPITULO LVII

Una vez que el señor Delacour abandono el estrado de testigos Amelia procedió a dirigirse hacia donde se encontraba el director de Hogwarts esperando por ser interrogado, esperando quedar bien parado después de las preguntas que fuera hacerle la mujer lo cual dudaba ya que los testimonios anteriores habían socavado en su credibilidad frente a sus aliados en el Wizengamont porque los mismo también tenían algún familiar en Hogwarts y les parecía aberrante que usaran a los niños a su antojo sin que los padres supieran que pasaba con estos como cuando con el incidente de la cámara secreta, donde algunos alumnos estuvieron petrificados y sus padres y tutores no se enteraron debido a que el gran Albus Dumbledore había sabido mantener todo en secreto.

-Creo que ha llegado el momento de que el acusado del día de hoy responda a todas las interrogantes que se han planteado hasta hora, y debo comenzar por preguntar: ¿Por qué tomar como rehenes a personas y no objetos como todo el mundo pensaba?- con esa pregunta abrió el interrogatorio Amelia Bones.

-Bueno la pista decía que si no rescataban lo más valioso para ellos en el tiempo requerido, el objeto se perdería para siempre, asi que pensé que mejor era obtener rehenes humanos ya que si hubiese sido un objeto valioso para ellos lo más probable es que no se tomaran tan enserio la tarea y lo dieran por perdido debido a que la cosa que estuviera dentro del agua pudiera ser reemplazada- respondio Dumbledore con toda la calma del mundo como si estuviera hablando del clima.

-Entonces, ¿para motivar a los campeones prefirió colocar en peligro la vida de esas niñas?- volvió a preguntar la jefa del departamento de la ley mágica al escuchar la respuesta del anciano.

-En cierta medida sí, pero debo aclarar que en ningún momento las señoritas estuvieron en peligro, yo personalmente me contacte con las sirenas y les di instrucciones de cuidarlas, además de que los hechizos que había colocado sobre ella las mantendrían a salvo bajo el agua, no sentirían frio y no se despertarían hasta que salieran del agua, bien fuera a causa de que su campeón logro rescatarla o en el caso de la señorita Delacour fuera devuelta por las sirenas- contesto nuevamente el hombre dejando en claro que para él las adolescentes nunca corrieron un peligro real.

-Pero eso no explica, ¿Por qué las tomo sin comunicarle a sus padres de su decisión?- intervino madame Longbotton quien quería saber de una vez por todas en que se había basado Albus para tomar rehenes sin el consentimiento de los padres.

-No lo vi necesario, ellas no correrían ningún riesgo bajo el lago mis hechizos estaban en su sitio y como director de Hogwarts soy responsable de todos los alumnos que se encuentran en el castillo y como tal tengo la facultad de tomar decisiones en su nombre sin ningún tipo de problema- volvió a decir el anciano aparentando de que no había hecho nada malo aparándose en las reglas de la escuela interpretadas a su conveniencia.

-Bien, supongamos que usted tiene razón y nosotros como padres y tutores le damos autoridad sobre nuestros hijos cuando decidimos que asistirán a Hogwarts y por ende usted no hizo nada malo al usar a las señoritas Greengrass, Chang y Brown; pero eso no explica haber tomado la decisión por los Delacour ya que su hija menor no es alumna de nuestra institución y ni siquiera tiene la edad para asistir a la escuela aun- replico Bones quien no quería dejar que el viejo se saliera con la suya debido a que había visto a varios miembro del Wizengamont asintiendo en acuerdo con las palabras de Dumbledore.

-Hasta cierto punto usted tiene razón, si bien la señorita Gabrielle Delacour no es una de mis estudiantes, ella se encontraba dentro del castillo y por eso se convirtió en responsabilidad mía y como tal yo tenía derecho hacer lo que hice sin el permiso de sus progenitores- dijo el director no queriendo agregar nada más a su declaración por temor a hundirse más en problemas.

-Que buena interpretación de la normas tiene usted Albus Dumbledore, pues déjeme decirle que después de nuestra reunión en el castillo donde usted uso el mismo argumento, me di a la tarea de buscar el libro de reglas de la escuela y tengo que decir que después de un exhaustivo repaso del reglamento con ayuda de algunos inefables, llegamos a la conclusión de que lo que usted hizo con la niña Delacour fue ilegal y hasta se podría tachar de secuestro ya que en ninguna parte dice que el director de Hogwarts es responsable de los niños que no son estudiantes y cito la norma específicamente: "Si hubiere algún niño que no esté en la edad de asistir a Hogwarts en las instalaciones, este es responsabilidad de la persona que lo llevo al castillo"- declaro Bones dejando en silencio toda la sala ya que con esas palabras dejaba sin efecto la declaración anterior del anciano.

-Por ende, como los señores Delacour fueron los que llevaron a su hija al castillo ellos eran los responsables de ella, por lo cual sus acciones para con la niña podrían denominarse secuestro ya que en ningún momento conto con el permiso de sus progenitores para hacer lo que hizo, además de que leyendo las normas de la escuela pude constatar que si bien usted es responsable de los alumnos de la escuela y puede tomar algunas decisiones concernientes a su bienestar, cuando se trata de que el niño o la niña se encuentre en una situación de peligro o enfermedad sus padres deben ser notificados inmediatamente- prosiguió la jefa Amelia con su argumento destruyendo por completo la defensa del gran líder de la luz el cual no podía creer lo que estaba oyendo ya que sus facciones se habían descompuesto ante todos los presentes.

-Entonces eso quiere decir, ¿qué Dumbledore antes de colocar a las estudiantes debajo del agua debió informarle a sus padres para ver si estaban de acuerdo con esa decisión?- pregunto Augusta queriendo que la jefa del departamento de la ley mágica dejara en claro el punto.

-Eso es correcto madame Longbotton, el director tenía que pedirle permiso a los padres o en su defecto comunicarles lo que iba hacer para ver si ellos estaban de acuerdo- respondio la mujer aclarando el punto.

-Ahora, tengo que decir que esto ha llegado muy lejos como usted dijo Amelia la norma dice que yo debo comunicarles a los padres cuando se trata de peligro o enfermedad y ninguna de las dos aplicaba en esta situación ya que como dije anteriormente las señoritas no corrían ningún riesgo bajo el lago todo estaba bajo control- se defendió el director usando como argumento que ellas estaban sanas y salvas gracias a sus hechizos.

-De acuerdo con usted, ellas no corrían ningún riesgo, pero para sus padres y para ellas si lo hacían; o usted no toma como un problemas que hayan salido del agua en estado Shock al no entender lo que estaba pasando, o que hubiere sucedido si un campeón se hubiese desesperado y lastimado a su rehén como en efecto sucedió cuando el campeón de Durmstrang tomo a la señorita Brown y le dejo marcas de rasguño por la transformación a medias que uso, o que hubiere pasado si el señor Diggory no hubiese protegido a la señorita Chang y los hechizos que utilizo el búlgaro para entorpecer al campeón de Hogwarts la hubiesen tocado, ¿Dígame señor director?, ¿esas no son causas de peligro?- arremetió nuevamente la mujer no queriendo dejar espacios para que el viejo se defendiera y pudiera despertar la simpatía de algún miembro del Wizengamont que hasta los momentos se encontraban sorprendidos por las revelaciones que se habían hecho.

-Lo que tienen que entender es que esos fueron hechos fortuitos debido a que yo tenía todo bajo control y nada de eso tenía que haber ocurrido- replico el líder de la luz no queriendo dar su brazo a torcer.

-¡Pero sucedió!, y usted como director de Hogwarts y uno de los organizadores del torneo tenía que tomar en cuenta todas las variantes que podían ocurrir, desde el susto por despertarse desorientado hasta que un campeón pudiera dañar a la persona que se supone debía rescatar, asi que debió de haber pensado en colocar un objeto o si de verdad quería usar humanos hablar con los padres de cada una de las niñas para que dieran su consentimiento asi como conversar con las mismas señoritas para que estuvieran al tanto de lo que iba a pasar- añadió Augusta quien no podía creer lo que decía el encargado de velar por el bienestar de los niños en Hogwarts.

-Está bien, lo admito soy culpable por no pensar bien las cosas pero no por eso deben condenarme después de todo las adolescentes están bien de salud y yo no podría haber sabido que ponerlas bajo el agua les iba a causar un daño emocional, asi que les pido que tomen en cuenta mis palabras a la hora de decidir un castigo para mí, además yo no fui el único que estuvo involucrado en esto Ludo Bagman y el señor Crouch también estaban al tanto de lo que iba hacer para conseguir rehenes para la segunda prueba- dijo Dumbledore reconociendo su culpa, en vista de que no había ganado ninguna indulgencia usando sus argumentos anteriores, esperando que algunos de sus aliados lo ayudaran por haber pecado de ignorancia.

-No se preocupe director, estoy segura que los miembros del Wizengamont tomaran en cuanta todo lo que se dijo el día de hoy, asi que los invito a que pasen a la sala contigua para deliberar y decidir que castigo se merece por sus acciones- dijo madame Longbotton mientras invitaba a los asistentes a reunirse y decidir sobre lo puntos tratados.

Y con eso los miembros del Wizengamont se reunieron en la sala contigua y comenzaron a discutir cual sería el castigo más apropiado para el director de Hogwarts ya que muchos apuntaban que aunque se hubiera equivocado a las adolescentes no les había ocurrido nada, además de que él era el promotor del torneo de los tres magos y no podían sacarlo asi como asi de las escuela; pero también estaban tomando en cuenta que el hombre había jugado con la confianza que habían depositado en él los padres de las rehenes al igual que tomo a una niña menor de 11 años sin el conocimiento de sus padres y para remate proveniente de una familia extranjera, cosa que no podían pasar por alto; y por eso el dilema que los aquejaba a todos en ese momentos.

Mientras ellos deliberaban la sentencia en la sala de audiencia se respiraba una extraña tensión emanada desde el lugar donde se encontraba Dumbledore, quien para esos momentos se encontraba absolutamente nervioso al no saber cuál sería su destino ya que después de sopesar su actuación y palabras que había dicho durante su interrogatorio, se había dado cuenta que las cosas no pintaban bien para el y esta vez podría salir con una sanción más fuerte que una multa como la vez pasada, la cual si se daba en esos momentos también lo dejarían en banca rota debido a que en sus bóvedas ya no quedaba tanto oro para hacerle frente a una nueva sanción, pero esperaba que sus partidarios intervinieran a su favor y el daño no fuera tan severo.

Entre tanto en la galería del público, solo se podía escuchar el murmullo del publico asistente quienes también discutía cual podría ser el castigo para el gran líder de la luz, y una de las tantas voces que se escuchaban murmurar estaban la de Harry y Hermione quienes conversaban con Narcisa cual podría ser el destino del director, deseando con todas sus fuerzas que el mismo fuera destituido de su cargo y no tuvieran que soportarlo por más tiempo en la escuela, no obstante no se hacían ilusiones con esa idea ya que conociendo al mundo mágico lo más probable es que los delitos cometidos por el los barrieran debajo de la alfombra y no tomaran ninguna acción seria debido al respeto que el viejo todavía infundía en la comunidad mágica británica.

Pasados 20 minutos agónicos para los que quedaron atrás en la sala aparecieron los miembros del Wizengamont encargados que se habían retirado a la habitación contigua y uno de ellos le entrego un pergamino a madame Longbotton, el cual contenía el castigo del gran Albus Dumbledore; Por lo que Augusta pidió silencio e insto a que ocuparan sus lugares para asi sin más tiempo que perder leer la sentencia que le habían entregado.

-Los honorables miembros del Wizengamont han llegado a una decisión la cual es la siguiente: Por los cargos de tomar de rehenes a varias alumnas de Hogwarts sin consultárselo a ellas ni a sus padres se le declara culpable. Por haber tomado a una menor de 11 años extranjera sin el consentimiento de sus padres se le declara culpable. Al igual que se le declara culpable por tomar personas en vez de objetos inanimados para la segunda prueba del torneo de los tres magos- comenzó a leer Augusta el pergamino en sus manos.

-Por lo tanto se le sentencia a cancelar una indemnización de 10.000 galeones a cada una de las familias afectadas asi como su dimisión del cargo como director de Hogwarts debido a que ha demostrado que no se puede confiar en su buen juicio a la hora de tomar decisiones concernientes con los estudiantes- prosiguió la mujer pero antes de que pudiera continuar fue interrumpida por el interpelado.

-¡Ustedes no me pueden hacer esto!, ¡yo he sido director de Hogwarts durante mucho tiempo!, además yo soy uno de lo promotores del torneo de los tres magos no me pueden sacar de la escuela bajo estas circunstancias- exclamo el anciano alterado porque lo estaban sacando de su amado castillo y por sobre todas las cosas lejos del alcance del niño que vivió, arruinando asi sus panes de acercarse al adolescente para convertirse en su mentor.

-Si me hubiera dejado continuar sabría cómo continua su sentencia la cual dice lo siguiente: a la renuncia a su cargo como director se recomienda que la profesora McGonagall supla sus funciones y en vista de que es el organizador del torneo de los tres magos se le mantendrá dentro de las instalaciones del castillo hasta que termine la competencia sin tener ningún tipo de contacto con los estudiantes a menos que sea necesario, se convertirá en un huésped más de la escuela. Además, que se le advierte de que si usa algún otros estudiantes para la siguiente prueba o algunos de los campeones resultare herido, se reconsiderara la sentencia y se estudiara si debe ser llevado nuevamente a juicio- culmino su declaración madame Longbotton quien estaba satisfecha con el resultado obtenido.

-Pero esto no es justo, yo he sido el director de Hogwarts durante tanto tiempo y por una vez que cometo un error de juicio no me pueden sacar de mi puesto, además de que ustedes no tienen la autoridad para hacerlo ya que la junta de padres de la escuela es la única que tiene la potestad- hablo Dumbledore quien no quería perder otra de sus posiciones.

-Lamento refutar su argumento pero este no es el primer error que comete o es que ya se le olvido el basilisco o los dementores, en cuanto a su destitución permítame recordarle que la mayoría de los padres que pertenecen a la junta están aquí en la cámara del Wizengamont y ellos decidieron que ese sería su castigo, porque sentían que no podían confiar el bienestar de sus hijos a usted.- intervino Amelia que ya estaba harta de que el hombre cuestionara la sentencia.

-También, quiero destacar que los miembros del Wizengamont han acordado abrir una investigación contra los señores Ludo Bagman y Bartemius Crouch, con el fin de comprobar hasta qué punto estos estuvieron involucrados en la decisión de tomar rehenes humanos y si estaban de acuerdo con las medidas que tomo Dumbledore, con el fin de decidir su justo castigo- culmino su declaración Augusta quien no había terminado de leer la sentencia aun.

Después de esas últimas palabras, el ex director no tuvo más argumentos y acepto sin rechistar la sentencia impuesta dejando a los presentes aliviados de que el hombre por fin haya entrado en razón y no hubiese argumentado más; cuando abandono la cámara de la audiencia se encontró con una horda de periodistas en la puerta ansiosos por conocer los resultado y que pasaría de ahora en adelante con el gran líder de la luz, siendo Fudge quien se encargó de dar las noticias de lo que había sucedido en el interior de la sala dejando asi en claro que Albus había caído en desgracia y ya no sería más el director de la escuela pero que se mantendría en ella hasta que terminara el torneo debido a que él era el promotor del evento.

Por otro lado, Harry y Hermione junto a Sirius y Narcisa se escabulleron entre la multitud y se dirigieron a los terrenos de Hogwarts para volver a la vivienda temporal, que nada más ingresar comenzaron a celebrar que para el próximo año no iba a tener a Dumbledore detrás de ellos y por ende la escuela iba a ser más pacífica, otra cosa que hicieron nada más llegar fue mandar a Daysi con un mensaje para sus amigos para que se reunieran en cuento terminaran las clases para asi contarles todo lo que había sucedido y se unieran a su celebración, con el pesar de que ni McGonagall ni Snape podían asistir ya que a la maestra de transfiguración ya estarían por comunicarle que ahora era la nueva directora de Hogwarts y Severus como su buen amigo se iba a quedar con ella para ayudarla a trasladarse a su nueva oficina.

Lo que ellos no sabían era que la mujer para llenar el puesto vacante que estaba dejando iba a nombrar al maestro de pociones como sucesor y asi poder dividir la carga de las labores del castillo con él y no agobiarse demasiado con el trabajo. Sin embargo, no todo era alegría ya que tiempo después apareció por fin el viejo quien había llegado con cara de derrota al castillo y se había acercado a la gárgola de la que fuera su oficina, solo para ser rechazado por esta ya que para esos momentos ya se había hecho el nombramiento oficial de Minerva y ya la escuela no lo reconocía como la máxima autoridad, aparte de que la mujer ya había cambiado la contraseña de acceso y las cosas de Dumbledore habían sido mudadas a una habitación diferente por los elfos, cosa que se le hizo saber una vez que el hombre intento ingresar a la fuerza.

Ya en la cena de ese día la nueva directora McGonagall hizo el anuncio oficial de que ella era la nueva jefa de Hogwarts y que su nuevo adjunto seria el profesor Snape. Además de que el ex director Dumbledore aunque había sido destituido del cargo aun lo seguirían viendo hasta que el torneo culminara y que debían mantenerse alejados de él lo más que pudieran ya que el hombre no tenía ningún cargo ni autoridad para hablar con ellos o aplicarles algún castigo, el papel del anciano era simplemente de representante de la escuela durante el evento solo porque él fue el promotor del mismo.

Cosa que no le agrado escuchar al anciano una vez que ocupo una de las sillas vacantes en la mesa del personal porque asi le estaban quitando la autoridad que tantos años le había costado ganar, solo le restaba esperar lo que iba a suceder en la tercera prueba ya que estaba seguro que sería el momento en que Voldemort iba atacar y el cómo líder de la luz iba salir en rescate del niño que vivió y le devolverían de una vez por todas los cargos de los que lo habían despojado y le devolvería la credibilidad en el mundo mágico como un mago de luz, solo había que esperar que todo se diera tal y como lo había planeado.

Otro capítulo más siento el tiempo de espera pero he tenido mucho trabajo en estos días y poco tiempo para sentarme a escribir el capítulo ya lo tenía adelantado hace mucho pero no lo había terminado hasta el día de hoy espero que haya sido de su agrado y pronto estaré subiendo el siguiente si no es que se me complican las cosas en el trabajo.