Holi y Bienvenidos a un capítulo más, le he ido modificando un poquito.


Mi hermosa pingüinita


- Entonces podré confesarle mis sentimientos a Akane. - dijo Sakuma llamando la atención de Kidou.

- ¿Quién? - preguntó Kidou, en ese momento su cabeza se imaginó a Yamana Akane, pero cabía la posibilidad de que fuera otra, ella no es la única con ese nombre y era muy común, además Akane no se fijaría en él por amor a su esposa y que Sakuma en el pasado había golpeado.

- Me refiero a Yamana Akane.

Kidou hizo sonar el escritorio con su mano algo enojado, Sakuma se había metido con un fruto prohibido, tenía en mente lo que Shindo le había pedido, ayudarlo a recuperarla. – Ella no es para ti, lo digo en serio.

- Pensé que te daría gusto que rehiciera mi vida.

- ¿Qué te hace creer que ella está interesada en ti?

- Es que nos hicimos amigos y encuentro en ella algo especial. Aunque solo seamos amigos siento que ella igual tiene sentimientos por mí.

- No quiero que te lastime si no es así, ella solo está dolida y se refugia en ti.

Sakuma comienza a molestarse ya que no estaba teniendo el apoyo de su amigo. - ¿Sabías que tu linda, perfecta y amada esposa te traiciona con ella?

- A mi nada se me escapa, si, lo sé. No quiero entrometer su relación aquí.

- ¿Qué clase de persona permite que su esposa ande con una mujer a sus espaldas?

- Esos son asuntos nuestros.

- Veo que no cuento contigo, solo quería que lo supieras y que no me importa si no tengo tu aprobación.

Sakuma se retira molesto, Yuuto en cambio estaba algo frustrado, como estar contra la espada y la pared. Su esposa entró para hablar con él.

- Siento que Shindo perdió la oportunidad de estar con ella.

- ¿Por qué?

- Ella de seguro estará tratando de sacar a Shindo de su vida, aunque en el camino su corazón quede en pedazos, pero ahora que Sakuma está en su vida ella lo verá como la persona que vino a reparar lo que quedó y de paso ella lo ayudará a él.

- ¡Vaya a veces dices cosas inteligentes!

- No soy tan tonta como todos me dicen.

- Pero no me rendiré, ayudaré a Shindo en todo lo que pueda… ¿estás conmigo? – preguntó Kidou.

- Somos un equipo, no le fallaremos a nuestra promesa.

Ambos lucharían para que los dos jóvenes estuvieran juntos, muy en el fondo sabían que era decisión de Akane y si ella decidía tomar un camino distinto al planeado lo respetarían.


Akane estaba en su departamento, justo entraron Midori junto a Nishiki ya que tenían algo importante que mostrarle.

- Amiga tienes que ver esto. - dijo la chica dejando una revista en las manos de Akane. - Lee la página 16.

Akane lo abrió y leyó _"El pasado fin de semana la Familia Shindo, muy importantes en nuestro país, junto a la familia Gallagher influyentes en el extranjero, han anunciado que pronto sus descendientes contraerán matrimonio dentro de tres meses, Shindo Takuto y Gallagher Marianne se han comprometido, se oyen las campanas de boda. Será una alianza para unir ambas familias y ampliar sus compañías.

Días atrás, fin de semana.

- ¿Por qué hay tantos camarógrafos? - pregunta Shindo.- Solo es un compromiso.- siguió diciendo, su voz denotaba algo de fastidio.

- Es importante que todos sepan de nuestra alianza, ahora ve con tu prometida y sonríe- el padre lo empuja y éste grita un poco ya que casi perdía el equilibrio.

Recuperó su postura, como si no hubiese cometido ese torpe error y fue con Marianne. Sonrió junto a ella para que tomaran las fotos. Luego llegó la hora del compromiso y él puso el anillo en el dedo de ella, en ese momento se tomaron muchas más fotos.

Shindo sabía que era cuestión de días para que Akane se enterara de todo.

Volviendo al presente, la chica había comenzado a derramar lágrimas sobre las páginas de la revista.

- ¿Takuto se… casará? - lo que más le dolía era que su amiga Marianne se uniría a él y nunca mencionó nada.

- Lo siento tanto Akane…- dice Midori mientras le da un abrazo consolador.

- Yo no sé qué decir, supongo que igual, lo lamento, mujer.

- Gracias por estar conmigo. Si él quiere casarse con ella, yo no interferiré.

- Akane no seas tonta, seguro que tuvo que hacerlo, es un hijo de un hombre importante. Estoy segura de que fue obligado. – dijo Midori tratando de dar esperanzas de que el castaño aún seguía amándola.

- ¿Y qué?, de todas maneras, no puedo hacer nada. Si me amara, hubiera luchado por nuestro amor y demostrarle a su familia que no importa de dónde uno venga, todo se hace con esfuerzo para alcanzar la cima.

Akane estuvo un rato sola encerrada en su habitación, pensó tantas cosas y por fin decidió dejarlo ir, fuera el motivo que tuviese ya estaba hecho el daño. Había decidido comenzar de nuevo a principio de año y así sería, ni una lágrima más por él.

Recibió un mensaje de Sakuma, la estaría esperando en un parque, salió a refrescarse un poco en la ducha, luego se arregló muy bonita e impresionó a Midori por ese cambio de actitud tan repentino.

- ¿Vas de salida?

- Si, Sakuma me ha citado en el parque, cerca de aquí, volveré luego.

- Últimamente ese señor te invita mucho, ¿no es así?

- Midori, no es tan viejo. Hasta al rato. - se despide sonriendo.

- Diviértete.

Akane salió y de paso se encontró con Kirino.

- Hola…- Dijo el peli rosa.

- Hola, Kirino-san, me enteré de que Takuto se ha comprometido ¿lo sabías?

- Si, pero juro que él no quería lastimarte, pero tuvo que hacerlo para… alejarse de ti.

- Bueno lo entiendo, no se puede tener todo en esta vida, él escogió su camino, trataré de seguir el mío, aunque él ya no esté.

- Yamana… - dijo con algo de tristeza.

Ella se despidió y siguió su camino. Al llegar al parque fue corriendo al ver a Sakuma.

- Lamento la demora. Siempre llego tarde- sonrió.

- Lo importante es que ya estás aquí. - respondió Sakuma que estaba sentado en una banca.

Ella igual se sentó a su lado. - ¿Querías decirme algo?

- Antes que nada, me enteré lo del compromiso de Shindo, lo lamento, sé que tenías la esperanza de que…- ella lo interrumpe.

- Si, lo sé, pero eso ya fue ¿no? Hay que seguir adelante y tratar de superarlo. - ella lo miró esperando a que dijera lo que tenía que decir.

- Pues veras…- él estaba un poco nervioso y no sabía cómo comenzar. – Hace ya un tiempo que… creo que empecé a sentir cosas por ti.- dijo, ya que había reunido valor para confesarse luego de haber leído el artículo.

- Sakuma… yo…- ella se puso un poco colorada.

- Disculpa, entiendo si no sientes lo mismo. - Sakuma se levanta y comienza a caminar algo torpe ya que por fin se lo había dicho y sentía un poco de vergüenza, se sentía tonto. - ¡Eres un idiota! Una chica tan linda como ella no se fijaría en ti. - dijo entre balbuceos, alejándose cada vez más.

Akane corrió para alcanzarlo y tomó su manga- ¡Espera!

Él volteó- ¡¿He?!

- No escuchaste mi respuesta… ¡Quiero intentarlo! Eres un hombre maravilloso, tenemos algo en común y quiero que juntos nos ayudemos a sanar nuestros corazones. Porque Sakuma-san, eres lo que necesitaba en uno de los peores momentos de mi vida.

Sakuma se giró hacia ella- Akane-san me cayó del cielo como un ángel, llegaste a alegrarme la vida. - acarició la mejilla de la chica y sonrió.

Ella lo abrazó y él correspondió dulcemente. Al separarse él tomó su mano y le dijo que prepararía algo delicioso para la cena, así que la llevó a comprar al supermercado los productos.

Al llegar al departamento, él y ella se ponen unos delantales para comenzar a cocinar.

- ¿Alguna vez te dije que me gusta cómo cocinas?

- No, pero me alegra que te guste.

En lo que él terminaba de cocinar ella fue a poner la mesa.

- Gracias por ayudarme con la mesa- Sakuma buscó unas copas y un buen vino tinto para acompañar la cena.

Ambos agradecieron por la comida y comenzaron a cenar, teniendo una plática tan amena, entretenida, ella había olvidado lo de hace un rato. Brindaron por su nueva relación.

- Déjame decirte que tienes una hermosa sonrisa, eres inteligente, apasionada en tu trabajo, amo tus bellos ojos y tu suave voz.

Ella se acerca más a él- ¿Te gusta eso de mí? - dijo en un tono seductor- Pues a mí me gusta tu personalidad misteriosa, tu hermoso cabello- Akane se acerca mucho más, le da un pequeño beso en los labios.

Sakuma estaba muy ruborizado- Akane…- la chica sonríe tiernamente y no lo dejó hablar callándolo con otro beso.


Mientras en casa, Midori estaba con Ryoma, ambos estudiaban, ella se estiró y miró la hora.

- Akane se demora, dijo que venía al rato y ya han pasado horas.

- Seguro encontró con quien pasar el rato.

- Ella no haría eso.

- ¿Cómo estás tan segura? - él chico sonrió pues tenía razón.

- Bueno igual ella sabe lo que hace.

Ambos cerraron los libros y se pusieron más cómodos, Ryoma comenzó a besarla, la recostó en el sofá y se encimó sobre ella

- Estamos solos…

- ¿Qué insinúas?

- Ya sabes… ¿por qué no lo intentamos?

- Eres un idiota, como todos los demás ¿no es así? - Midori lo aparta de ella.

- No me refería a eso… solo quería que probaras lo que se siente.

- Pero me daría vergüenza.

- ¿Lo quieres intentar?

- No lo sé, además ¿crees que soy estúpida? Solo lo harás para que yo caiga.

- ¿Tienes miedo mujer? No te pasará nada, no sentirás dolor.

- ¡Bien!... - Midori y él volvieron a besarse, aunque ella temía por lo que pudiese sentir.

Él comenzó a acariciar de arriba abajo el cuerpo de ella lo más delicado que pudo, besó su cuello haciendo que suspirara de vez en cuando. La situación se estaba volviendo más calurosa, en eso suena el timbre.

- ¡Diablos! - dijo Ryoma.

- Es una señal…- Midori sonrió.

- Señal de nada, iré a ver, pero esto no ha terminado. - Abrió la puerta y estaba Kariya ahí.

- Vecino de casualidad ¿tendrá azúcar? - el chico sonrió.

Midori escuchó a Masaki y fue a la nevera por un poco. Ryoma estaba algo molesto e impaciente. La chica le dio lo que necesitaba.

- Muchas gracias, ahora podré comer mi cereal. Buenas noches- se retira y Ryoma cierra la puerta quejándose un poco.

- ¿Donde estábamos? - se volteó hacia ella y se acercó para seguir en lo que estaban.


Mientra en casa de Sakuma, luego de aquel beso ellos estuvieron platicando, hasta que a ella le ganó el sueño y el ofreció que se quedara a pasar la noche, Akane se había quedado dormida, Sakuma la abrigó con su manta- Descansa- dijo suavemente para no despertarla, se quedó a su lado velando su sueño.

Luego de un rato fue a tomar una ducha y pensar las cosas, aún tenía presente a Genda, hubiese querido arreglar las cosas, pero su orgullo estaba presente. Terminó y se miró al espejo.

- Durmiendo con otra persona ¿eh, Jiro? – en su rostro se dibujó una sonrisa. - ella me hace feliz. Aunque nunca pensé fijarme en una chica, después que dos mujeres me quitaran lo que más amaba.

Se puso su ropa de dormir y se acostó a lado de ella, los dos en ese futón. Por lo menos no tenía malas intenciones con ella y Akane no se preocupaba de pasarla con él, tal vez lo consideraba a la hora de dormir como ¿una amiga más? no sabía.


Muy temprano en la mañana, Shindo estaba afuera del departamento de Kirino y Kariya, tocó el timbre, esperó y Kirino abrió.

- ¡Shindo!... pasa.

- Gracias- Él dejó su maleta y se sentó. - Por fin puedo regresar, después de que todo lo del compromiso ya ha terminado.

- Te casarás pronto ¿Qué vas a hacer? - dijo Kirino tomando asiento y cruzando sus brazos.

- Ya casi todo está listo en cuanto a mi plan, quiero irme con Akane un tiempo, comenzar una vida con ella. Aunque por lo que me contaste…

- Pues sí, ella decidió comenzar su vida con alguien más.

- Me ha reemplazado con el entrenador del Teikoku ¿crees que se amen?

- Pues supongo que se gustan, no sé cómo se conocieron.

- Maldita sea ¿ese hombre no tenía pareja?

- Su pareja se acostaba con la asistente de Sakuma-san, éste lo descubrió y terminaron. Eso lo sé porque me gusta el chisme.

- Y como ambos estaban lastimados decidieron unirse, encontraron algo en común.- dijo Shindo, estaba frustrado, tenía que resolver todo pero aún no sabía si ella aceptaría después que la hizo sufrir de esa manera.


Akane despertó y Sakuma entró a la habitación con una bandeja y el desayuno para ambos.

- Buenos días, Sakuma… no te hubieras molestado.

- Buenos días, no es molestia- deja la bandeja en el suelo y se sienta, ambos desayunan.

- ¿Qué tal si un día de estos vamos de paseo? ¿Te gustan las compras?

- Por supuesto y podemos ir a un bar karaoke.

- Excelente querido. - ella posó su mano en la de él.

Al terminar de desayunar ambos fueron a fregar los platos, él le ofreció el baño.

- ¿Te apetece ducharte?

- Si no es molestia, ¿no quieres acompañarme?

- ¿Yo? Creo que es demasiado pronto ¿no lo crees?

- No. No tengas vergüenza, estamos en confianza. - ella le da un beso en los labios.

- Bueno…

Ambos van al baño, él tenía un poco de vergüenza, ella comenzó a desvestirse haciéndolo sonrojar, Akane al ver que no se movía se acercó y le ayudó a desvestirse.

- Yo puedo solo…- dijo muy sonrojado.

- Que complicado que eres- ella sonrió.

Sakuma y ella tomaron una ducha juntos, él estaba detrás pasando sus manos delicadamente por sus hombros, él pensando cuan hermosa es, Akane se volteó y rodeó con sus brazos él cuello de Jiro, para luego besarle bajo la ducha.

Él no puso paro pues la deseaba, pero en su mente decía que no ya que nunca pensó en enamorarse de una mujer.

Se separaron por falta de aire- Akane…mi dulce chica, te amo.

- Yo igual… te amo.- dijo con algo de dudas al decirlo a otra persona, pero Sakuma se había portado muy bien que sentía un gran cariño y podía llegar a amarlo.

Mucho rato después Akane se despidió de Sakuma, llegó a casa veinte minutos después y en el pasillo se encontró con Shindo, sus ojos se abrieron a más no poder, él la volteó a mirar y sonrió.

- Akane…- él se acercó a ella esperanzado de que todo entre ellos surgiera nuevamente.

- Takuto… yo quería…

- ¿Sí? - él pensó que quería hablar y arreglar las cosas, pero…

- Felicitarte por tu compromiso, estoy muy feliz por ti. - dijo con algo de timidez.

- Au… si, gracias.

- Bueno, iré a buscar mis cosas. Tengo clases dentro de unos minutos.

- ¿No quieres que te acompañe?

- No, gracias tardaré un poco. Con permiso.

Él la vio entrar a su depa, ¿qué podía hacer? Nada. Pero al menos no le quitó el habla o lo insultó. Pero ahora estaba pensando en que ella estaba fuera de casa, ya que Akane siempre estaría a esta hora de la mañana, así que asumió que estuvo con él, eso hizo que se enfureciera, más no podía hacer nada.

Akane entró y estaba Midori de salida. - Buenas noches, estabas perdida. ¿Qué te quedaste haciendo?

- Me quedé en casa de Sakuma y se me fue el tiempo hasta que me quedé dormida.

- ¿Es que hicieron?...

- No… solo lo normal, cenar y platicar, aunque si nos bañamos juntos esta mañana. - dijo sonrojada.

- ¿Por qué no me sorprende? No le creí a Ryoma cuando me lo dijo.

- ¿Hablando mal de mí a mis espaldas?... iré a arreglarme.

- Oye te espero pues.


Continuará...


Para Maria Violet: si ve esto ya sabe que le estoy haciendo su regalito de nav. de su Oc y Kaze-kun ya le spoilée un poco en insta xd