Disclamer: Los personajes pertenecen a la genial imaginación de Naoko Takeuchi. La historia es de mi loca imaginación… espero que sea de su agrado y nos leemos al final del capítulo
•·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴ƷENEMIGOS ENAMORADOSƸ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•
La rubia se fue despertando poco a poco… aún tenía los ojos cerrados y no quería abrirlos… le daba demasiada vergüenza haberse dejado llevar de esa manera hace rato… suspiró… Darien suspiro a su espalda y la estrechó más hacia si… se quiso levantar pero el brazo del pelinegro la tenía prisionera… y cada que hacia el intento de zafarse la abrazaba más – necesito ir al baño – se quejó sacudiéndole el brazo… la volvió a estrechar – maldito arrogante – habló más fuerte mientras movía las caderas contra las piernas de Darien
-cabeza de chorlito así menos te dejaré ir – le olisqueó el cuello mientras con su mano le acariciaba tentadoramente el seno.
-por favor – suplicó con urgencia… el pelinegro la soltó y ella echo en falta su calor enseguida
-ponte mi camisa – le dijo mientras ella se levantaba – y no andes descalza – la rubia le iba a decir algo pero tenía demasiada prisa como para discutir… de todos modos hizo lo que le indicaba el arrogante porque una vez fuera de la cama sintió frio… corrió al baño y ocupó el servicio… se quedó sentada meditando un momento… tantas preguntas y tantas dudas rondaban su cabeza que no sabía por dónde empezar
-Serena ¿estás bien? – Escucho a Darien en la puerta y se sobresaltó… -¿Serena? – tocó la puerta la rubia no contestó pero se levantó del baño y se empezó a lavar las manos – Serena – Darien entró al baño sobresaltándola de nuevo – porque rayos no me contestas – se notaba la molestia en su voz
-lo siento yo… - se quedó callada… ni que se hubiera tardado horas - ¿Por qué entras así al baño? – se quejó para cambiar el tema
-porque no me respondías – contestó molesto
-pues ya viste que estoy bien – Darien la miró de pies a cabeza… había deseo en sus ojos – ahora si me disculpas – le empujó el pecho – me voy a bañar – intento moverlo pero era inútil
-bien… nos bañaremos juntos – decía al tiempo que se acercaba a la ducha a regular el agua
-estás loco – habló algo histérica – no quiero bañarme contigo – se cruzó de brazos
-olvídalo cabeza de chorlito… no me sentiré tranquilo si te pasmas como hace un rato
-no seas exagerado – bufó frustrada – no me va a pasar nada… además ¿cómo voy a permitir que te bañes conmigo?
El pelinegro se giró a mirarla – no es momento de que te hagas la tímida conmigo cabeza de chorlito– sonrió de lado mientras la rodeaba y le hablaba al oído – no es como si no te hubiera visto desnuda – le fue quitando la camisa por los hombros – y tú me has visto desnudo
-maldito arrogante – quiso parecer ruda pero más sonó a jadeo
-además – la recargó en su pecho y la rubia sintió su virilidad presionándola – tengo que ayudar a bañarte
De improviso la tomó en brazos logrando que perdiera los zapatos – eres un idiota – decía divertida mientras se sujetaba de su cuello
-es probable… pero aun así nos bañaremos juntos – entro con ella en brazos a la regadera y los metió a ambos bajo el agua - ¿está bien el agua? – preguntó mientras la depositaba en el piso
-esta deliciosa – la rubia disfruto el calor de la ducha mientras se dejaba cubrir por el agua
-no más que tú – decía al tiempo que la abrazaba y le besaba el hombro seductoramente
-Darien – suspiró la rubia mientras él le acaricia cada parte de piel que tenía a la mano –no… ¿no íbamos a bañarnos? – decía entre pequeños suspiros
-¿cómo puedo bañarte si no estás bien mojada? – preguntó al tiempo que su mano viajaba por su espalda… sus glúteos... hasta llegar a su centro haciéndola jadear… la acaricio – mmm… y sí que estas mojada – se dedicó a acariciar esa parte de su cuerpo... con movimientos circulares… lentos
-Darien – jadeo la rubia mientras sentía como se iba formando un nudo en su vientre – Darien – repitió… lo tenía sujeto de los brazos y conforme el placer aumentaba más se aferraba a él – Darien – gritó al tiempo que se dejaba ir en un intenso orgasmo… se sujetó más fuerte de sus brazos porque sintió desfallecer
-rico ¿no? – preguntó a su oído mientras la abrazaba y la acariciaba
-arrogante – se quejaba la rubia mientras trataba de recuperar la respiración… sintió su virilidad rozar su costado – pero ambos – lo tomó con su mano haciéndolo sisear – podemos jugar el mismo juego
-cabeza de chorlito – gimió conforme la rubia lo acariciaba en toda su longitud
-¿te gusta? – preguntaba al tiempo que se hincaba frente a él
-Serena… no – trató de tomarla del brazo para levantarla… pero la rubia lo puso en su boca en seguida – oh Dios – gimió al sentirse devorado… hecho la cabeza atrás conforme la rubia iniciaba un vaivén atrás y adelante… Serena estaba entretenida en su tarea… disfrutaba la sensación de tenerlo en su boca… sentir cada centímetro de piel… acero envuelto en terciopelo… no podía resistir la tentación de sentirlo crecer dentro de su boca… de improviso el pelinegro la tomó de los brazos obligándola a levantarse – adoro tu boca – la besó con pasión para luego girarla sorprendiendo a la rubia – pero prefiero – tomó sus caderas con ambas manos… se acomodó en su entrada – terminar dentro de ti – entro en ella de un solo movimiento… llenándola toda… estirándola
La rubia solo atino a gemir y a detenerse de la pared que tenía enfrente – por… Dios – alcanzó a decir totalmente sobrecogida por las sensaciones
-solo Darien – susurró a su oído mientras casi salía de ella y volvía a entrar de nuevo con más fuerza – eres… una… maldita… tentación – decía con los dientes apretados mientras con cada palabra la embestía con más fuerza e intensidad
-Darien… - apenas si podía sostenerse de la pared… agradecía las grandes manos del pelinegro que la tenían bien sujeta de las caderas – Darien – jadeaba presa de la pasión – estoy… - sintió la mano de Darien moverse lentamente y llegar a su centro que palpitaba por atención… apenas lo acaricio unos segundos cuando sintió que explotaba… pudo ver luces con los ojos cerrados… casi pierde el conocimiento y se desvaneció en los brazos de Darien… apenas fue consciente de los sonidos que emitía el pelinegro al haber alcanzado también su liberación
-cabeza… de… chorlito – decía el pelinegro entre jadeos mientras la abrazaba estrechamente… aún estaba unido a ella… mientras pensaba si tan solo me amara como yo la amo
-arrogante – apenas si alcanzó a responder mientras se estrechaba a su pecho y pensaba si tan solo me amara como yo lo amo
XOXOXO
A pesar de ellos mismos así pasaron 2 semanas… peleaban… hacían el amor… sentían remordimiento… todos los días pasaban por la misma rutina… y ambos se mantenían frustrados entre el remordimiento de sus actos y la tristeza del amor no correspondido que sentían
-Darien – comentó la rubia una tarde mientras ambos estaban enredados en las sabanas después de hacer el amor – Darien – repitió al parecer el pelinegro se estaba durmiendo – Darien – habló más fuerte
-¿Qué? – dijo apenas con algo de irritación
-¿Cuándo voy a volver a la ciudad? – el pelinegro la tenía abrazada por la espalda así que no se estaban mirando… la rubia se mordió el labio
-¿volver? – preguntó apenas poniendo atención
La rubia se enderezó buscando sus ojos – no me puedo pasar toda la vida aquí – aclaró con seriedad – yo tengo una vida en la ciudad… están mis amigas… mi familia… mi trabajo – empezó a explicar mientras el pelinegro la miraba sin entender
-¿Cuál trabajo? – se fingió intrigado
-sabes cual trabajo – se empezó a irritar mientras se ponía en pie y se colocaba los zapatos – porque no despiertas y me pones atención – se puso la bata molesta
-¿es que no sé de qué estás hablando? – se enderezó molesto
-Darien… tengo que volver a mi vida… tengo cosas que hacer… tengo que ver a mi familia y a mis amigas… y tengo que volver a mi trabajo – tuvo que volver a explicar alzando la voz
-entiendo que quieras ver a tu familia y a tus amigas – se levantó de la cama – pero yo no sé a qué te refieres con tu trabajo
-de veras que eres un idiota – manoteo molesta – tal vez tu no tengas que preocuparte de nada dado tu estatus… pero yo soy una persona que vive al día… yo tengo que trabajar para vivir
-pero yo no sé a qué trabajo quieres volver si renunciaste – aclaró poniéndose los bóxer
-¿de dónde sacaste que renuncié? – Preguntó algo sorprendida por su comentario – ¿acaso me has estado espiando?
-no tengo porque darte explicaciones – se cruzó de brazos
-eres un… - contuvo una palabrota – maldito arrogante ¿Cómo sabes qué renuncie? – apenas podía contenerse el coraje
-bien – levantó las manos en señal de rendición – no te alteres… te puede hacer daño… la rubia dio varias respiraciones profundas – te fui a buscar a tu oficina y el idiota de Diamante me dijo que habías renunciado
La rubia lo meditó un poco… eso tenía sentido – bien… tal vez no quiero regresar a ese trabajo pero Darien… yo no tengo una gran posición económica… yo tengo que trabajar para vivir… necesito volver a la ciudad – dijo con algo de suplica
-tal parece que no quieres estar conmigo – dijo el pelinegro algo sentido… la rubia abrió la boca para decir algo… pero la cerró enseguida… no iba a admitir sus sentimientos encontrados por estar con él… - de todos modos dentro de poco no podrás trabajar – señaló su vientre – y de todos modos ya no lo necesitarás
-¿a qué te refieres? – preguntó extrañada
El pelinegro rodó los ojos – en serio que eres una cabeza de chorlito – caminó por la recamara buscando sus pantalones – dentro de poco se notará el embarazo… dudo mucho que te den trabajo y si te contratan en cuanto sepan de tu estado es seguro que te despidan – explico como si fuera un experto en el tema
-no sé si eres o te haces – de nuevo se alteró pero trató de calmarse ella sola – sé a qué te refieres con eso de que no podré trabajar dentro de poco… pero ¿Cómo es eso de que no lo necesitaré? ¿Me voy a sacar la lotería? ¿Cobraré una herencia?
-te casarás conmigo – comentó como quien habla del clima… pero la rubia se quedó helada camino al baño… su corazón empezó a latir a mil por hora… se casaría con él… una tremenda ilusión se apoderó de ella – no voy a permitir que un hijo mío nazca fuera del matrimonio – las siguientes palabras del pelinegro rompieron esa ilusión
-voy al baño – le avisó apenas en un susurro
-¿te sientes mal? – preguntó preocupado
-solo… tengo… un poco de… nauseas – comentó apenas conteniendo el llanto… cerró la puerta del baño y le puso seguro… de pronto se sintió helada hasta las huesos… vacía por dentro… era una tonta… Darien hablaba de matrimonio y ella se sentía en las nubes… pero que podía esperar del arrogante eso ¿amor?... jamás… de pronto la asaltó una fuera incontenible - ¿Quién se cree? – se preguntó a si misma mientras sentía que estaba a punto de explotar… abrió la puerta del baño con ímpetu
-¿estás bien? – preguntó preocupado
¿Quién rayos te crees que eres? – gritó a todo pulmón
-pero…
-¿Quién rayos crees que eres para decidir por mí? – Volvió a gritar interrumpiéndolo - ¿Cómo crees que me voy a casar contigo solo porque tú lo dices?
La reacción de Serena ofendió al pelinegro sobre medida… se sentía furioso – entiendo que para ti esto debe ser un sacrificio – comenzó a levantar la voz – tanto como lo es para mí… pero no voy a permitir que un hijo mío nazca fuera del matrimonio
-me da igual lo que tu pienses – respondió alterada… sabía que tenía que mantener la calma pero era difícil con el arrogante – me da igual lo que creas o no… no me voy a casar contigo
-eso no es una opción – se acercó a ella amenazadoramente – no tienes opción niña… te vas a casar conmigo quieras o no – la tomó de los hombros
-suéltame – de fuera de la recamara se escuchó ladrar al perro – suéltame maldito arrogante – batallaba por ser liberada… aunque no apretaba demasiado se sentía nerviosa por su cercanía
El perro seguía ladrando y rascaba la puerta – seguro Rocky quiere salir – no la aventó pero si la soltó con cierta rudeza… en cuanto abrió la puerta el animal entro disparado y se acercó a Serena… le olfateo las manos y empezó a rodearla – deja a Serena – ordenó su amo pero el perro se echó a los pies de la rubia – anda Rocky vamos afuera – el animal no se movió – tú y yo no hemos terminado – le dijo a la rubia con molestia… Rocky le gruño a Darien sentándose - ¿es en serio? – miró al perro
-creo que tengo un protector – dijo la rubia divertida
-traidor – escupió antes de salir de la recamara azotando la puerta
-no le hagas caso – le acarició la cabeza mientras se debatía entre llorar o romper un par de cosas en la habitación
XOXOXO
-ya me cansé de repetirlo arrogante – gritaba Serena una mañana – no me voy a casar contigo… tengo dos semanas repitiéndolo – sabía que no debía alterarse… sabía que tenía que cuidarse por el bebé… pero no podía soportar la idea de un matrimonio sin amor… no toleraba la idea de un matrimonio sin amor… y aunque ella lo amara más que a su vida el hecho de saber que él no la amaba la estaba matando… Rocky pasaba de un lado a otro gruñendo y ladrando
-y yo ya me cansé de decirte que no tienes opción – gritaba en respuesta el pelinegro… sabía que no debía alterar a Serena y que ella debía estar tranquila… pero no iba a permitir que su hijo naciera fuera del matrimonio… aun cuando no soportaba que ella no lo amara y que por eso lo rechazara… - Rocky – le gritó al animal para que se callara
-no te desquites con él – salió en su defensa la rubia… - vamos Rocky – le decía al animal mientras ambos salían de la casa
Flashback
Darien se quedó en la casa tragándose un par de insultos mientras recordaba la primera vez que se había salido la rubia con el perro… estaban igual discutiendo y ella lo había sacado a pasear… de pronto la vio rodear la casa y escuchó la puerta del garage… recordó que el auto estaba guardado ahí con las llaves pegadas… sabía que ella intentaría escapar
-¿A dónde crees que vas? – la sorprendió cuando efectivamente se estaba acomodando en el auto para poderlo manejar ella
-maldito arrogante… ¿tú que crees que estoy haciendo? – Ella seguía luchando con el asiento – me largo de aquí
-tu no vas a ningún lado – de algún modo se lanzó dentro del auto y se le fue encima a la rubia echando el respaldo hacia atrás… Serena quedó atrapada entre el asiento y su cuerpo
-déjame… maldito – luchaba la rubia mientras el movimiento lograba que él quedara entre sus piernas – me largo – empezó a jadear mientras intentaba golpearlo
-tú te quedas – en esa posición sus sexos se rozaban… - cabeza de chorlito – jadeo mientras le tomaba las muñecas y las colocaba sobre su cabeza… sus pechos se apretaron contra él – cabeza de chorlito – repitió mientras devoraba su boca con ansia… con deseo – eres… una bruja – se quejó mientras con una mano tomaba ambas muñecas y con la otra acariciaba desesperadamente sus senos
-eres… un… maldito – se quejaba sin poder evitar corresponder al beso con la misma entrega la mano del pelinegro viajo al sur de su cuerpo levantó su falda y atacó su centro con intensidad – oh Dios – se arqueó cuando sintió su mano sobre el punto donde necesitaba más atención… el pelinegro hizo movimientos rápidos e intensos… la rubia solo se arqueó más cuando se sintió explotar… Darien sin muchos preámbulos arrancó su tanga sin previo aviso… Serena aún estaba descendiendo de su nube de placer así que no se quejó… liberó su virilidad apenas lo necesario fuera de sus pantalones… se acomodó mejor entre sus piernas la beso con pasión mientras la penetraba de una sola embestida… sus labios ahogaron el pequeño gemido que lanzó al sentirse invadida
-esto no va a durar mucho – alcanzó a decir en un susurro mientras casi salía de ella para volver a llenarla toda… por respuesta la rubia se acomodó mejor para que tuviera mejor acceso… había intentado abrazarle la cintura con las piernas… pero el volante no se lo permitió… el pelinegro tomó un ritmo lento… pero a medida que entraba en ella llegaba más adentro… más profundo… no requirió mucho esfuerzo de ambos para que en pocos movimientos ambos se dejaran arrastrar por un orgasmo intenso
-e a o – balbuceo la rubia mientras se dejaba arrastrar por Morfeo… Darien se enderezó para mirarla a los ojos… pero se dio cuenta que se había quedado dormida… no entendió lo que quiso decir Serena… si es que quiso decir algo en realidad
Fin flashback
La rubia caminaba por los alrededores de la casa tratando de que el coraje aminorara… Rocky correteaba de un lado a otro por el pasto ajeno a las preocupaciones de los humanos y al menos eso la mantenía distraída… odiaba tanto al arrogante… a la par que lo amaba… sabía que si flaqueaba y accedía a casarse con él por mucho que lo amara… su vida sería fría y gris y aunque sabía que la seguridad y bienestar que ella le podría dar a su hijo jamás se compararía con todo lo que la familia Chiba le podría dar… pero jamás sería feliz y temía que eso afectara a su hijo… se abrazó a si misma… tenía miedo de lo que sería su vida si se casaba con el pelinegro… su hijo nacería en el mejor hospital… atendido por los mejores médicos… vestido con las ropas más finas… siendo cuidado por un sequito de sirvientes… estudiando en las mejores escuelas desde temprana edad… tendría mil veces más oportunidades que si ella lo cuidaba ella sola… y sabía que Darien sería un gran padre… suspiro mientras Rocky se le acercaba… pero ella solo sería una observadora… incluso sentía que ella no podría intervenir en ninguna decisión relacionada con su hijo… miró la casa… y jamás la amaría… se estremeció… ¿y si algún día se enamoraba de otra?... ¿Qué sería de ella?... ¿se divorciaría de ella de la misma manera que ahora se quiere casar con ella?... ¿y qué sería de su hijo?... ¿se lo quitaría?... ¿lo alejaría de ella?... no pudo evitar sollozar… el perro gimió a su lado al sentir su tristeza – es tan difícil – le habló al animal – no sé qué hacer – un recuerdo vino a su mente
Flashback
-buenas noches Darien – decía mientras poco a poco la iba arrastrando el sueño lentamente
-buenas noches Serena – escuchó a lo lejos… y se quedó dormida… al principio todo parecía normal… estaba en un jardín escuchando las aves… mirando las flores… a lo lejos se podía escuchar un arroyo… Serena empezó a caminar en dirección al arroyo… sin embargo no lo encontraba… caminaba de un lado a otro y parecía que se estaba adentrando en un bosque… poco a poco los árboles se hacían más altos y espesos… poco a poco se iba oscureciendo… de los alrededores se escuchaban ruidos extraños… pasos… el crujir de las hojas… de pronto escucho el gruñir de un animal… al principio no supo que era… ni de dónde venía… de entre la maleza pudo ver un par de luces rojas brillantes… y el gruñido se escuchaba más cerca… la rubia se empezó a asustar… no sabía que hacer… si se quedaba inmóvil o salía corriendo… miraba de un lado a otro buscando un lugar a donde esconderse… el animal se acercaba lentamente… de entre los árboles se acercó aunque había poca luz se percibía que era un lobo… un enorme lobo gris… mostraba los dientes… sus ojos estaban inyectados de sangre… tenía el pelo erizado y parecía que en cualquier momento se lanzaría sobre ella… la rubia retrocedió unos pasos sin dejar de mirar al animal… piso un rama que crujió el animal gruño más fuerte y ladró… se abalanzó sobre la rubia… ella gritó… trató de salir corriendo pero en ese momento tropezó… tenía al animal encima quien trataba de morderle el estómago… casi podía sentir su piel siendo destrozada por los dientes de la fiera… - Serena – escuchó a lo lejos… - Serena
-no – gritó mientras sacudía los brazos
-Serena… Serena… - alguien trataba de sujetar sus manos
-no… mi bebé… no – sollozaba mientras se daba cuenta que había despertado
-Serena – el pelinegro la abrazó mientras la rubia sollozaba – tranquila – le fue hablando bajito – tranquila princesa – su voz era suave… tranquilizadora – no pasa nada…
-mi bebé Darien… mi bebé – se apretaba a su pecho mientras el llanto remitía
-tranquila – le acaricio el cabello – no pasa nada – la arrullaba como a una niña pequeña mientras ellas se calmaba - ¿quieres contarme que soñaste? – preguntó con cautela… la rubia se quedó callada un momento… suspiro
-estaba en un bosque… -habló bajito y con miedo aun con la cara escondida en su cuello – estaba perdida – se estremeció un poco – había un animal… un lobo enorme… quería… quería – la simple idea la aterraba – quería atacar a mi bebé – sollozo ligeramente mientras ponía la mano en su vientre
-tranquila – el pelinegro puso su mano sobre la de ella – yo estoy aquí – la acarició – no dejaré que nada les pase – le besó el pelo – siempre voy a cuidarlos – la empezó a arrullar – tranquila pequeña… tranquila – repetía una y otra vez mientras la arrullaba y tarareaba una canción… poco a poco… entre el calor de los brazos de Darien… su voz y movimientos la iban relajando poco a poco se fue dejando llevar al país de los sueños – te amo – creyó escuchar… pero estaba más dormida que despierta así que seguramente lo imaginó
Fin flashback
-pensé que ya no regresabas – le dijo el pelinegro desde la cocina cuando ella iba entrando y se dirigía a las escaleras
-ganas no me faltan – contestó sin mirarlo y siguiendo su camino
-por suerte eso no es opción para ti – se acercó a ella y la tomó de la muñeca para evitar que se fuera
-eres un idiota – lo miró con furia
-y tu una chiquilla inmadura y necia
-idiota – se soltó de su agarre y subió las escaleras
-no hemos terminado cabeza de chorlito – subió atrás de ella… Rocky subió también tras sus amos gimoteando y ladrando – Rocky… tranquilo – le decía al perro que había pasado a su lado
-eres un maldito arrogante y mandón – le dijo al llegar al penúltimo escalón
-pero te vas a casar conmigo – el Darien la alcanzó y la tomó del brazo
-ni en tus sueños – lo empujó para que la soltara… en ese momento el animal pasó atrás de ella y con el cuerpo le dio en las corvas haciéndola perder el equilibrio… pisó la orilla del escalón y sintió como su cuerpo era arrastrado por la gravedad hacia el piso inferior… cerró los ojos y gritó consiente de lo que pasaría… iba a caer y rodar por las escaleras hasta el piso inferior… pero eso no paso...
-Serena – gritó el pelinegro al tiempo que hacia un esfuerzo para sostener a la rubia y evitar la caída… la empujó hacia atrás para que se sentara en el escalón pero el esfuerzo lo hizo precipitarse hacia abajo rodando por las escaleras
Una vez sentada la rubia abrió los ojos solo para mirar el cuerpo de Darien rodar a gran velocidad escaleras abajo hasta que impactó en el suelo con un sonido sordo… su cuerpo quedó inmóvil y lánguido como un gran muñeco de trapo – Darien – gritó la rubia mientras bajaba las escaleras tomada del pasamanos… sentía las piernas débiles y temía resbalar – Darien… Darien – repetía mientras se hincaba a su lado… el hombre tenía los ojos cerrados y un pequeño hilo de sangre bajaba por su frente… - Darien… Darien – lo sacudió ligeramente del hombro pero no pareció reaccionar – Darien – lloró sobre su pecho amargamente – por favor… despierta – pidió desesperadamente – por favor… no me dejes… - le acaricio la cara y beso su mejilla – por favor… Darien – suplicó – te necesitamos… tu hijo te necesita… yo te necesito… yo… yo – sollozaba – te amo Darien… te amo – se confesó mientras lloraba sobre su pecho…
•·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴ƷENEMIGOS ENAMORADOSƸ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•
Que impresión… estos están locos de atar se quieren pero se odian… se dan cariño pero no pueden verse… jejejeje
¿Qué pasará ahora? ¿Darien está bien?
Antes que nada quiero pedirles una disculpa enorme por el retraso en esta historia… he tenido mucho… repito… mucho trabajo estos meses y apenas si he tenido vida fuera de la oficia… parece que las cosas van mejorando así que a ratitos he podido escribir… espero les haya gustado este capítulo y espero no tardar mucho en el próximo.
Gracias a todos por seguirme, por leerme, por ponerme en sus favoritos… los quiero y eso me anima mucho a seguir escribiendo
Besitos
Ángel Negro
