Disclamer: Los personajes pertenecen a la genial imaginación de Naoko Takeuchi. La historia es de mi loca imaginación… espero que sea de su agrado y nos leemos al final del capítulo

·.·´¯`·.·•Ƹ̴Ӂ̴ƷENEMIGOS ENAMORADOSƸ̴Ӂ̴Ʒ•·.·´¯`·.·•

El pelinegro se quejó – Darien – se enderezó para mirarlo… se perdió en azul media noche de sus ojos que la miraban con curiosidad – me asustaste cariño… - sonrió aliviada y se lanzó a besarlo… el pelinegro se volvió a quejar – lo siento… ¿Cómo te sientes? – Le acarició la cara cerca de la herida en su frente - ¿Cómo te sientes cariño?

-adolorido – se quejó al tratar de moverse - ¿Qué me paso?

-te caíste de las escaleras – explico la rubia con cautela… el pelinegro la observaba con curiosidad - ¿Qué pasa?

-¿Quién eres? – Preguntó con mucha curiosidad – es más que obvio que eres mi novia o mi esposa por la forma en que me hablas pero… - siguió observándola

-¿no me recuerdas? – preguntó con tristeza… Darien negó con la cabeza – pero… - se quedó callada - ¿puedes levantarte? – preguntó apenas conteniendo las ganas de llorar

-creo que si – respondió al tiempo que intentaba levantarse… con trabajos lo logró

-porque no te sientas un momento mientras busco ayuda

-puedes hablarle a Haruka

-¿Haruka? – preguntó la rubia mientras caminaba con él al sillón

-es mi primo – explicó el pelinegro

-¿recuerdas a tu primo? – Inquirió con escepticismo - ¿Cómo te llamas, quienes son tus padres?

-mi primo se llama Haruka Tenou es médico en el Hospital General, mis padres son Mamoru y Setsuna Chiba y yo soy Darien Chiba – respondió con agilidad, ni siquiera tuvo un segundo de duda

-¿pero no me recuerdas a mí? – se sintió ofendida y triste

Darien la miró unos segundos – sé que debes ser importante para mí – le dijo sinceramente – de eso no tengo duda… pero – le acarició la mejilla al ver su tristeza – lo siento – se disculpó

-¿y cómo se supone que llamaré a tu primo? – preguntó algo irritada por tanta confusión… llevaba semanas encerrada ahí y nunca había visto un teléfono… Darien se metió la mano al bolsillo del pantalón y sacó un aparato pequeño… - genial – masculló la rubia mientras lo tomaba y buscaba entre los contactos el número de su primo

-suerte que no se rompió – suspiro cerrando los ojos y relajándose un poco

XOXOXO

Media hora después estaba recibiendo a varios familiares Chiba, Haruka, Luna y Artemis llegaron presurosos a ver a Darien

-¿Qué fue lo que pasó querida? – preguntó la tía en cuanto Serena abrió la puerta

-Darien resbaló por las escaleras hace rato – dijo a medias la rubia… le daba demasiada vergüenza admitir que había caído por su culpa

-¿Cómo te sientes hijo? – preguntó Artemis acercándose al pelinegro

-bien… creo – respondió con una mueca – solo me siento un poco adolorido… un bastante – se quejó al tratar de moverse

-la ayuda está aquí – entró Haruka con arrogancia – bien Dar… ¿te sentiste spiderman en las escaleras? ¿O quisiste hacer un truco con la patineta? – Preguntó divertido mientras el pelinegro le lanzaba una mirada irritada – ok… ok… dejaré para después las bromas – se sentó a su lado – exactamente ¿Qué sucedió?

-se cayó de las escaleras – comentó Serena que estaba de pie a un lado de Darien… hasta ese momento Haruka la miró con atención y le lanzó una extraña mirada… la rubia de inmediato se puso nerviosa… - rodó por los escalones hasta llegar al piso desmayado – se estremeció al recordarlo tirado en el suelo

-¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente? – le tomó los signos y observó sus pupilas

-no estoy segura… quizá fueron unos 20 minutos o 30 – se estremeció de nuevo…Luna la abrazó

-tranquila querida… todo va a estar bien… - la consoló mientras veían como lo revisaba su primo

-él – dijo tímida la rubia – él no me reconoce

-bien primo – habló el doctor - ¿cómo es posible que no recuerdes a esta belleza? – dijo coqueto y le guiño un ojo a Serena… la rubia estaba demasiado impactada para tener una reacción

-es tan extraño hermano – comentó el pelinegro suspirando – puedo recordarlos a todos ustedes – giró el rostro y eso le causó dolor – lo siento – miró a la rubia haciendo una mueca

-no te esfuerces – la aludida se acercó a él para que no se lastimara – yo… - apenas si podía contener las lágrimas – esas cosas pasan – ella se sentía tan mal porque no la recordara… pero después de todo era su culpa que él estuviera así

-no te recuerdo – Darien le acarició el rostro – pero de algún modo… siento algo aquí – se puso la mano en el corazón - ¿eso es normal Haru? – le preguntó a su primo

-me parece curioso… tal pareciera que tienes amnesia selectiva… el golpe no ha sido muy fuerte… aunque si aparatoso dado que rodaste por las escaleras… sería necesario hacerte más estudios en el hospital para descartar complicaciones… de todos modos tendremos que esperar unos días para ver como sigues… lo mejor será quedarnos unos días… bueno… si no hay inconveniente – miró a la pareja

-creo que será lo mejor Haru – respondió Luna por todos – iremos por algunas cosas y regresaremos más tarde para instalarnos aquí unos días – no dio oportunidad a nadie de hablar… tomó a su marido de la mano y salió como un torbellino

-no importa lo que diga tía Luna – comentó Haruka apenado – si quieren quedarse solos lo entenderé – miró a Darien y luego a Serena

-yo… - dudo la rubia – no tengo problema en que se queden – qué más podía decir… ella quería irse casi desde el día que llegó… aunque también era cierto que no le molestaba quedarse a solas con Darien… de nada servía en estos momentos si él no la recordaba

-ya lo dijo… - el pelinegro dudo

-Serena – se presentó la rubia – mucho gusto Haruka

-te conozco – dijo Haru en respuesta y no le pasó desapercibido la pequeña reacción que tuvo el pelinegro a este comentario – sé que eres la prometida de mi primo – explicó haciendo nota mental de hablar después con su primo – yo no pude asistir al cumpleaños del tío Mamoru porque estaba en un seminario en Londres pero se comentó mucho entre los familiares el compromiso de ambos – le estrechó la mano

La rubia se ruborizó – es cierto… fue demasiado sorpresivo – por no decir que fue la farsa más grande de su vida… suspiró

-lo cierto es que se quedaron cortos al hablar de tu belleza – como aún tenía su mano entre las suyas se la acercó a los labios para besarla galantemente

-Haru… ¿quieres que le llame a tu sirena y le diga que estas coqueteando con mi prometida? – comentó el pelinegro al borde de la irritación

-con memoria o sin ella – dijo divertido soltando su mano – eres un celoso patológico de lo peor– le guiñó un ojo a la rubia

-y tú eres un irrespetuoso por coquetear con ella cuando estas casado – le reclamo el pelinegro

-sabes que bromeo – se puso de píe – no encontraras un hombre más enamorado de su mujer que yo – le dijo a Serena – amo a mi esposa con toda el alma

-que afortunada – no pudo evitar sentirse triste porque nadie la quería a ella del modo en que Haruka quería a su esposa

-el afortunado soy yo – le guiño el ojo

-ya lo creo – intervino Darien divertido – solo una santa como ella puede aguantarte

-solo porque estás convaleciente no te doy la paliza de tu vida – amenazó a su primo

Darien solo levantó las manos en señal de rendición pero sin perder la sonrisa pícara – y si no les importa este convaleciente se va un rato a la cama – trató de ponerse de pie

-puedes recostarte – lo detuvo Haru del hombro – pero procura no dormirte – dijo más serio

¿Me acompañas Serena? – le preguntó a la rubia

-no quiero dejar solo Haru – respondió enseguida – es una falta de respeto dejar solas a las visitas – explicó para no verse mal por su comentario

-creo que siendo de la familia no habrá problema – comentó el pelinegro tomando a Serena de la mano – Qué tal que me quedo dormido – hizo un ligero puchero

-no te preocupes por mi Serena – completó Haruka – aquí todos estamos como en casa

Darien y Serena caminaron con calma hacia las escaleras - ¿te sientes bien? – le preguntó la rubia con cautela

-he estado mejor – sonrió un poco – pero si… estoy bien

Ambos subieron despacio y en silencio tomados de la mano… la rubia se sentía extraña y no sabía muy bien que hacer después de todo lo que había pasado… la discusión… el accidente… su confesión… el hecho de que Darien no la recuerda… suspiró

El pelinegro se sentó en la cama quejándose – deja te ayudo – dijo la rubia y se agachó a quitarle los zapatos

-gracias – sonrió observándola atentamente… con dificultad se acostó en la cama y después se recorrió para que la rubia se acostara a su lado

-¿Qué haces? – preguntó Serena al ver que moverse le causaba malestar

-acuéstate conmigo – pidió con una mueca

-no deberías moverte – sugirió tomando su brazo para evitar que se moviera

-por favor – suplicó y el gesto en su rostro intensificaba la suplica

-bien – suspiró resignada… se acostó a su lado… se acomodó en su pecho y de inmediato el pelinegro la abrazó… tomó su mano

-así que prometida – comentó acariciando su mano

-si – se empezaba a sentir nerviosa

-me amas ¿no? – le preguntó jugueteando con sus dedos… la rubia se quedó callada – mírame – pidió Darien buscando su rostro… Serena se sentía cada vez más nerviosa pero lo miró… se perdió en sus ojos - ¿me amas? – preguntó mirándola directamente a los ojos

La rubia quería estar en cualquier otro lado que aquí… pero no podía callar más sus sentimientos – si – respondió sin dejar de mirarlo

-dímelo –había suplica en sus ojos

-te amo – dijo casi en un susurro… puso su mano en su corazón – te amo Darien – repitió con más seguridad… fue acercando su rostro al de él hasta rozar tímidamente sus labios… el pelinegro entrelazó sus dedos… no hizo intento por estrecharla o intensificar el beso… pero correspondía a la suavidad de los labios de la rubia… Serena fue terminando el beso lentamente – pero tú no me recuerdas – dijo con tristeza recostando su cabeza en su pecho

-lo siento – dijo con pesar… la estrechó contra su pecho

-no es tu culpa – le daba demasiada vergüenza admitir que era culpa de ella que él estuviera así... se quedaron en silencio - ¿ya te dormiste? – preguntó la rubia un rato después siendo consciente del silencio

-no – respondió volviéndola a estrechar – solo disfruto la sensación de tenerte aquí… junto a mí – le acarició la cintura – es curioso pero… siento que encajamos a la perfección – con trabajos se giró para quedar acostado de lado mirándola – es como si estuviéramos hechos el uno para el otro…- le acarició la mejilla… deslizó su mano hacia su cuello y la atrajo hacia sí para besarla… el beso empezó lento… suave… pero poco a poco lo fue intensificando… jugó con su lengua tentadoramente

-Darien – suspiro sobre sus labios – no… debemos – decía entre sus labios

-no hables… solo siente – la estrechó más entre sus brazos mientras sus manos viajaban por su espalda… la rubia poco a poco iba perdiendo la cordura… se estaba derritiendo entre sus brazos

Se escuchó un golpe en la puerta – espero que estén vestidos – gritó Haruka antes de entrar en la habitación sin esperar

-Haru – el pelinegro apretó los dientes mientras abrazaba a la rubia que tenía la cara escondida en su cuello - ¿Qué no te educó bien tu mamá?

-claro que me educó – estaba divertido – solo me preocupó que estuvieras dormido… o portándote mal – le guiño un ojo – y por lo que veo… - dejó el comentario al aire - ¿cómo estas Serena?

La rubia se levantó rápidamente – de maravilla… iré a la… - se quedó quieta…

-¿estás bien? – Haruka se acercó a ella al verla palidecer

-si… si – apenas se podía sostener… sentía las piernas débiles… Haru la acercó a la cama para que se sentara

-¿Qué pasa? – preguntó el pelinegro enderezándose un poco

-fue solo un mareo – cerró los ojos y se quedó quieta

-¿quieres que te revise? – preguntó con profesionalismo

-no gracias… ya estoy bien – se puso de pie despacio… se sintió más estable – iré allá abajo por un vaso con agua

-¿segura que estas bien? – preguntó Darien sin dejar de mirarla un segundo… con total atención

-segurísima – se giró a mirarlo y le regalo una sonrisa sincera – no te preocupes – salió despacio de la recamara…

-cuidado con las escaleras – se escuchó gritar a Darien y la rubia solo negó con la cabeza sonriendo mientras se sujetaba del pasamanos y bajaba con mucha tranquilidad

-¿estás bien querida? – Preguntó Luna quien iba saliendo de la cocina cuando Serena llegaba al pie de la escalera – luces pálida

-es por todo lo que pasó Luna – explicó imaginándose toda pálida y ojerosa

-y no es para menos… - Luna la tomó del brazo – vamos querida nos caerá bien un café… - se acercó a su oído – o una copa de vino para el susto – susurró divertida… la rubia solo atinó a reírse por el secretismo de Luna

-yo creo que paso con lo del vino – comento mientras sacaba las cosas para el café

-¿Por qué? – Preguntó intrigada - ¿no puedes beber? – se notaba la suspicacia en su voz

-no… no es eso – abrió varias veces los estantes con nerviosismo – aun no me acostumbro a esta cocina – mintió al ver su obvio comportamiento – lo que pasa es que con los nervios no creo que me caiga bien el alcohol… nunca he sido buena bebiendo… - vagos recuerdos de la primera noche que paso con Darien inundaron su mente

-es cierto – interrumpió Luna sus recuerdos – no toda la gente se lleva con el alcohol… en fin… me conformaré con el café… - mientras hervía el agua la rubia meditaba el no quererle decir sobre su estado… las cosas se habían salido de proporción con la caída de Darien… ahora él sabía sus sentimientos aunque ni siquiera la recordaba… ¿Qué pensaría Darien cuando se enterara de su embarazo?... ni siquiera podía imaginarlo… se estremeció por la incertidumbre – porque no mejor te sientas querida – la sobresalto Luna al acercarse a ella – creo que más que café necesitas un té – solo en ese momento la rubia se dio cuenta que el agua estaba hirviendo y se estaba desbordando del recipiente… sin decir nada se sentó y dejó que Luna siguiera haciendo las cosas

-todo fue muy impresionante – se estremeció al recordar ver el cuerpo de Darien precipitarse al piso inferior

-lo importante es que solo ha sido un susto – Luna dejó las tazas en la mesa y le tomó las manos a Serena – Darien está bien a pesar del golpe

-pero no me recuerda – no pudo evitar sollozar

-verás que todo es temporal – sirvió el té – bebe esto – le acercó la taza – verás que te calmara – se quedaron unos momentos en silencio mientras ambas bebían sus bebidas – ¿y cómo vas con los preparativos? – preguntó de repente para romper el silencio

-¿preparativos? – preguntó la rubia totalmente confundida

-de la boda – dijo con emoción esperanzada con distraerla de toda la tragedia recién vivida – ¿ya elegiste un vestido?... ¿eligieron una fecha?... ¿será en el día o por la noche?... ¿Quiénes serán tus padrinos? – se lanzó a preguntar totalmente emocionada

-la boda – dijo con una mezcla entre tristeza… y temor… Darien quería obligarla a casarse con él… solo por su bebé… él no la recordaba y tal vez olvidara su imposición pero si todos mencionaban la boda… con memoria y sin ella jamás se podría zafar de todo eso – no… aún no hay nada de preparativos

-pero ¿Por qué? – preguntó con verdadera decepción

-aún no hemos escogido ni fecha… es muy pronto para decidir algo… y además – se quedó callada un momento – bueno… con lo que acaba de pasar tal vez sea mejor posponer todo indefinidamente

-¿Qué? – Estaba sorprendida – pero si Darien no está en coma

-pero… - se le hizo un nudo en la garganta – ¿y si jamás me recuerda? – La idea le dolía en el alma - ¿Cómo voy a amarrar a un hombre a mí si ni siquiera recuerda quién soy?

-calma cariño – le tomó las manos – tienes razón… todo esto está muy reciente y hay que ver qué pasa con esa amnesia… - la rubia sonrió agradecida – por lo pronto tal vez quieras recostarte un rato… - Serena se dejó arrastrar por tía Luna a la sala… el té le estaba haciendo efecto y la estaba relajando – te traeré una manta – le dijo cuándo la acomodó en el sofá

-gracias – se sentía cansada y ya no tenía fuerzas para pensar o para tomar una decisión… por lo pronto solo quería dormir y olvidar sus problemas por un rato… oyó a Rocky gimotear cerca de ella – él está bien – le dijo con los ojos cerrados… el perro no dejaba de gimotear – en verdad está bien – abrió los ojos para mirarlo… se quedó más calmado y se echó a un lado de Serena – no te preocupes – le acarició las orejas mientras cerraba los ojos – todo va a estar bien – tal vez lo que le decía a Rocky no era del todo cierto pero por el momento ir a brazos de Morfeo era estar bien para ella

XOXOXO

A la mañana siguiente Darien y Serena bajaban las escaleras tomados de la mano y caminando con calma… la rubia no podía evitar estremecerse por el recuerdo… pero la presión que hacia el pelinegro le daba algo de seguridad

-hijos – saludó Luna saliendo de la cocina - ¿Cómo amanecieron?... ya está casi listo el desayuno

-estamos bien tía – respondió Darien besando la frente de su tía – pero no era necesario que hicieras el desayuno – miró la mesa apenado

-sabes que me encanta consentirte – comentó en su defensa

-todo luce delicioso – a la rubia se le hizo agua la boca al ver la comida… huevos estrellados con tocino… hotcakes… fruta – sí que te tienen consentido – no pudo evitar bromear con el pelinegro haciéndolo ruborizarse… abrazó a la rubia y le besó la frente

-espero que no se hayan portado mal anoche – entraba Haruka con Rocky – buenos días familia – saludaba a los demás

-Haruka – el pelinegro apretó los dientes - ¿Por qué eres tan fastidioso? – abrazó a Serena de manera protectora notando el rubor de la rubia que se extendía hasta su cuello… mientras ella pensaba que no habían hecho el amor en la noche… pero la delicadeza y la devoción con que la había tratado habían sido maravillosas… la tuvo abrazada toda la noche… le acaricio la piel con sutileza… la besó tiernamente… la rubia suspiró – ¿no ves como avergüenzas a la pobre de Serena?

-mis disculpas bombón – la arrebató de los brazos de Darien – jamás ha sido mi intención molestarte a ti – le besó el dorso de la mano logrando que se ruborizara más

-no te… - carraspeo nerviosa – no te preocupes… sé que quieres molestar a tu primo

-ya niños vamos a desayunar que se enfría la comida – Luna puso el orden

-¿Qué tiene Rocky? – preguntó Darien al ver que no se había acercado a él y que estaba junto a las escaleras acurrucado mirándolo con pena

-bueno – Serena se inclinó junto al perro y le acaricio las orejas… el animal solo movió un poco la cola

-Serena ¿no me digas que está enfermo? – se acercó a ellos preocupado

-lo que pasa es que… - no sabía cómo decirlo – Rocky tuvo la culpa de que te cayeras – Darien abrió la boca pero no dijo nada – bueno… la verdad – la rubia estaba nerviosa… - íbamos subiendo las escaleras… - empezó a explicar omitiendo deliberadamente la pelea – él subía con nosotros… sin querer me tropecé con él… pero tú me detuviste… en el esfuerzo fuiste tú el que resbaló y cayó – Darien seguía callado… mirando al perro imaginando la escena – por favor Darien… fue un accidente… no te enojes con él – suplicó empezando a llorar – en verdad jamás fue su intención lastimarme o a ti

Darien se quedó en silencio un momento podía ver el sufrimiento en los ojos del animal – Rocky – se agachó junto a él… el perro gimoteo con pesar – descuida amigo – le acarició la cabeza y el perro empezó a mover la cola – en verdad amigo… fue un accidente… no estoy enojado contigo… - el animal se lanzó a lamer la cara de su amo y a ladrar animado… todos sonrieron – en verdad amigo todo está bien – lo abrazó – gracias – susurro al perro para que nadie más lo escuchara

-bien – habló Luna desde la mesa – ahora que está todo olvidado y perdonado… ¿podemos desayunar?

-tanto drama me abrió el apetito – se sentaba Haruka a la mesa

-tu siempre tienes hambre – lo molestó el pelinegro

-seguro – se defendió el aludido – estoy en pleno crecimiento – bromeo

-lo único que te va a crecer es la panza si sigues comiendo de esa manera – se rio Luna tomando un poco de fruta

-pero si tengo un abdomen perfecto tía – el aludido se puso en pie descubriendo su abdomen – aquí le gusta lavar a mi sirena – bromeó mostrando su musculatura bien formada

-ya niño compórtate – Luna se divertía mientras Serena se ruborizaba

-¿y dónde está mi tío? – preguntó Haruka mientras se sentaba y tomaba 3 hotcakes con el tenedor y los servía en su plato

-tuvo que ir a recoger unos papeles a casa… seguramente llegará en un par de horas

El resto del desayuno transcurrió entre anécdotas de la familia Chiba… Darien y Haruka peleando y Luna poniendo el orden… Serena por momentos se sentía en familia… como si fuera parte de ellos… y por momentos se sentía como una intrusa… como una espectadora que no tenía nada que ver con ellos – iré a caminar con Rocky un rato… si no les molesta… - para ella se estaba haciendo una costumbre salir por las mañanas a estirar las piernas

-descuida querida – la animó Luna

XOXOXO

-Darien… mañana será necesario que vayas a la clínica conmigo para que te haga unos estudios – decía Haruka mientras ambos estaban en la cocina – me preocupa mucho que tengas esa amnesia tan extraña – el pelinegro carraspeo – a menos que mis sospechas sean ciertas – lo miró con suspicacia

-¿Qué sospechas? Preguntó

-tú no tienes amnesia – lo apuntó con el dedo – tu recuerdas perfectamente a Serena… su acuerdo… su compromiso… todo lo que tenga que ver con ella… recuerdas el accidente

-Haru… no sé de qué estás hablando

-Darien… somos como hermanos – hizo una pausa – no me puedes engañar a mi… habla conmigo

El pelinegro se quedó callado un momento – es cierto hermano – confesó – no perdí la memoria

-pero Darien ¿Por qué?

Darien abrió la boca para responder cuando… - ¿es cierto? – Preguntó la rubia desde la puerta roja de la furia - ¿es cierto? – Grito colérica – todo fue una maldita mentira

-espera Serena – le pidió el pelinegro pálido del susto… jamás pensó que ella se enteraría – no es lo que parece – trató de acercarse a ella

-entonces que es maldito arrogante – le golpeo las manos cuando trató de sujetarla – acaso es una maldita broma… es esto un juego

-Serena por favor – suplico intentando tomar su mano

-no te me acerques – lo empujó – nunca más te me acerques – salió corriendo de la cocina

-Serena espera – gritó Darien tratando de alcanzarla pero Rocky se interpuso en su camino gruñéndole

-cariño ¿Qué pasa? – preguntó Luna quien iba bajando las escaleras al oír los gritos - ¿pero qué pasa? – preguntó de nuevo al verla llorando… la rubia no respondió y salió de la casa

-hola hija – saludaba un sonriente Artemis que se iba bajando de su auto - ¿pero qué pasa? – preguntó al verla llorando… se acercó a ella y por toda respuesta la rubia le quitó las llaves y se subió al auto – espera Serena ¿Qué haces? – la vio alejarse de la casa rechinando las llantas del auto

-… es que no tengo tiempo tía… tengo que hablar con ella – Artemis alcanzó a escuchar lo que decía Darien mientras se acercaba

-¿Qué pasa Darien? – Preguntó su tío – Serena va llorando ¿Qué le dijiste?

-tengo que hablar con ella… ¿se fue a la cochera? – le preguntó a su tío

-no… se subió como loca al auto y arrancó

-¿Qué? – tomó a su tío de los brazos

-se acaba de ir en mi auto… pero – Darien no lo escuchó más porque salió corriendo fuera de la casa

-Serena – ya no había rastros del auto de Artemis – Serena – gritó al aire con desesperación

-alguien puede explicarme qué diablos pasa aquí – gritó Luna desde la puerta totalmente confundida

-vamos adentro Darien – le pidió Haruka jalándolo del brazo

UNA HORA DESPUES

-pero Darien ¿Qué rayos pasa contigo hijo? – Decía Luna muy indignada – todo esto que hiciste… todavía no puedo creerlo

-ya lo sé tía… todo esto ha sido una mala idea tras otra – el pelinegro cada vez se sentía peor después de narrar todo lo relacionado con Serena

-tienes que arreglar las cosas con… - decía Artemis pero el sonido del teléfono lo interrumpió - ¿diga? – Contestó la llamada - ¿sí? – Escuchaba a su interlocutor – si… es correcto… si… si… no… bueno… ella es… es la prometida de mi sobrino – los demás estaban atentos a la conversación - ¿Cómo? ¿Está seguro?... gracias – colgó la llamada

-¿Qué pasa cariño? – Preguntó Luna – estas pálido – tomó la mano de su esposo

-Darien – se acercó – lo siento hijo… - guardo silencio un momento – acaba de llamar la policía de caminos – el pelinegro pedía más información con la mirada – me acaban de informar que encontraron mi auto… se salió del acotamiento

-habla tío ¿Qué pasa? – pidió Darien con urgencia

-me informaron que Serena sufrió un accidente… parece que otro auto que venía en contra sentido perdió el control del vehículo… y… bueno… lo siento hijo… lo siento mucho

-tío… dime – suplicó - ¿Cómo esta ella? – Artemis se quedó callado apretando la mano de Luna – tío… por favor… ella esta… - se le atoró el aire en la garganta - ¿está muerta? – de pronto sintió que un gran abismo se abría a sus pies… si ella moría ya nada tendría sentido nunca más…

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Hola chicas… aquí un capítulo más de esta historia… me ha costado bastante tener el capítulo pero como les decía me quedé sin trabajo y aunque esto pudiera parecer que tengo mucho tiempo para escribir la realidad es que el ánimo ha estado por los suelos… como sea hace unos días me puse a escribir un rato y la verdad es que me sentó muy bien… me sentí animada… y bueno… de a poquitos aquí les traigo un capítulo más.

Cuídense mucho y estamos en contacto… de antemano gracias por la paciencia… por los comentarios y por seguirme…

Besitos

Ángel Negro