CAPÍTULO 5 – PRIMER MISIÓN: DETALLES.
– Ya era hora, – expresaba una rubia de grandes atributos al ver a sus adorados sobrina y ahijado descender de un Volvo azul.
– Vieja Tsunade ¿cómo estás? Hacía tiempo que no venía por acá...
– Tomen asiento niños, tenemos que hablar – dijo seria. Inmediatamente el ambiente se tensó, ambos imaginaban por dónde vendría la mano así que obedecieron y esperaron a que comenzara. – Tengo una misión para ustedes, pero – colocó su mano delante de sus espectadores en señal de silencio para que no la interrumpieran, – no es como cualquier otra. Digamos que los incluye un poco más que de costumbre.
Sakura la miró atónita. – ¿De verdad? ¿Podremos colaborar en el caso de mi padre? – preguntó con algo de esperanza temiendo la respuesta.
– De momento no de la manera que creen, pero técnicamente sí. Jiraiya viene en camino, él también quiere hablarles. Sé que tienen muchas preguntas Sakura, – le dijo, suponiendo que ya iba a lanzar algunas – pero esperemos a tu tío, por favor. – Solo obtuvo como respuesta un asentimiento de cabeza por parte de su sobrina.
– Vamos, anímate Saku, va a ser todo un desafío – sus ojos desprendieron chispas al decir aquello. – Además hacía mucho que no estábamos juntos en una misión. Al fin tendremos algo de acción. – Terminó.
– No te lo tomes a la ligera tonto, esto no es un juego. – Lo reprendió su amiga.
– Vieja... – comenzó dudoso, ignorando lo que le acababan de decir. – ¿De casualidad hiciste galletas? – la rubia no pudo evitar sonreír, Naruto no cambiaba, a pesar de los años, seguía siendo el mismo niño de siempre, y el olor de sus galletas había hecho que la tensión se desvaneciera.
– Vayamos a la cocina a tomar y comer algo. – Comentó dirigiéndose hacia el lugar, seguida por los "primos".
Merendaron entre risas, rememorando anécdotas, burlándose de experiencias de uno u otro. – Aún recuerdo cunado con el tío nos sentaron en este mismo lugar para hablarnos de toda esta locura. – decía la pelirrosa algo nostálgica.
– Sí... Éramos dos diablillos y teníamos miedo de que nos regañaran por pelear con unos niños en la escuela.
– Jajajaja... – rió la rubia – sus caras de confusión cuando les dijimos que estábamos orgullosos de cómo se habían defendido uno al otro no se me borrará nunca.
– Es que ambos esperábamos que nos rezongaran por eso; pero tal cosa no pasó y por si fuera poco nos felicitaron. Jaja...
– El hecho de que feliciten a un niño por pelear en la escuela no es algo muy común tía, debes admitirlo.
– Es verdad... – suspiró. – Recuerdo todo como si hubiera sido ayer...
– ¿Tú qué opinas? – le preguntó seriamente Jiraiya a su esposa. – Creo que no sería mala idea probarlos; – continuó – Después de todo, es mejor que estén prevenidos y sepan defenderse. Sabes que no escaparán de sus antecedentes familiares.
Tsunade no estaba muy convencida, sin embargo accedió a hacerles una pequeña prueba, de modo que esa misma tarde se dijeron al colegio de los niños para recogerlos en el auto.
– ¿Qué sucede niñita? ¿Ahora que no está tú primo por qué no me das un besito? – Dijo burlándose y acosándola un niño de pelo negro.
Justo en ese momento cierta pareja estaba llagando al lugar. La rubia se llenó de ira al ver a su niña tan indefensa ante aquel pequeño pervertido y pensó en acometer contra él. Sin embargo, en el instante en que fue a dar un paso hacia ellos, su marido la toma del brazo señalando determinada dirección con un gesto de la cabeza, donde un pequeño rubio caminaba con mirada asesina a toda velocidad hacia sus compañeros.
– ¡Ya déjala Kakuzu! – Gritó, estampándole un puñetazo en la cara. El niño quedó tendido en el suelo mirando a su golpeador con rabia y sobándose el golpe. – Yo siempre te protegeré Sakura. – La aludida abrió los ojos como platos por lo familiar que le sonaba aquella frase; pero "¿quién…? Claro, él…" suspiró. "Si tan solo pudiera verlo una vez más…" En ese momento, de la nada aparecen amigos del pelinegro y comienzan a golpear a Naruto. Sakura quedó desconcertada y horrorizada ante aquella escena. Mas como si la hubieran despertado con un balde de agua helada, reaccionó y se lanzó hacia los chicos en defensa de su amigo. Aunque no supiera qué hacer ni cómo hacerlo, estaba segura era de que no podía quedarse quieta mirando, y menos después de la manera en que él la había defendido. Los dos adultos que los habían ido a buscar miraban atentos y objetivos aquella escena. La niña estaba golpeando con sus puñitos y jalándole el cabello a uno de los agresores cuando de pronto es lanzada contra una roca provocando que callera adolorida. Dicho acto incitó la ira de Naruto, que aumentó de sobremanera, tanto que pareció transformarse sacando fuerzas de su interior que no sabía que tenía, logrando así quitarse a uno que tenía encima.
Jiraiya y Tsunade se miraron. – Creo que pasaron la prueba sin necesidad de que se la pusiéramos nosotros – dijo él al fin. – Es hora de intervenir – agregó, a lo que su esposa asintió y ambos emprendieron camino a rescatar a los niños que estaban bajo su cuidado.
– ¡¿Qué creen que hacen?! – Gritó la rubia a los pequeños vándalos con su mejor cara de asesina provocando que se les helara la sangre y salieran corriendo horrorizados. – Vamos chicos – dijo dirigiéndose ahora hacia su sobrina y ahijado. – Vayamos a casa.
– Hay algo de lo que queremos hablar con ustedes. – Comenzó Jiraiya. Se encontraban en ese momento en el desayunador de la cocina tomando un refresco, los niños frente a los adultos. – ¿Es sobre la pelea de hoy? – arremetió Naruto a la defensiva. – Ellos comenza...
– Naruto – interrumpió Tsunade con tono autoritario. – Vimos exactamente todo lo que sucedió, no los vamos a regañar, estamos muy orgullosos de ustedes.
"¿Quéeeee?" Ambos niños se miraron, parecían pensar lo mismo; se habían hecho tan unidos, tal era su conexión que no necesitaban ni hablarse. "¿Habían escuchado bien? ¿No los iban a regañar? Y no solo eso... ¿Estaban orgullosos de su pelea? ¿Cómo era eso posible?"
Ante la desconcertación de los niños, Jiraiya soltó una carcajada.
– Espera un minuto – dijo el rubio de pronto, sobresaltando a Sakura. – ¿Cómo es eso de que vieron todo? ¿Por qué dejaron que nos atacaran entonces?
La habitación quedó en silencio, el par de jóvenes esperaba una respuesta. – ¿Qué está pasando aquí tía? ¿Qué es lo que nos quieren decir?
La aludida suspiró. – Chicos, si les contamos esto es porque creemos en sus capacidades, tanto físicas como mentales, para sobrellevar lo que quizás sea la carga más pesada de sus vidas. Pero antes tenemos que pedirles absoluta discreción. Tienen que prometer que nunca lo hablarán con nadie, y más aún, que nunca usarán sus capacidades y todo lo que aprendan de ahora en más, para beneficio propio. Tienen que prometer que no se expondrán a ser descubiertos y sopesarán la idea de correr ciegamente hacia el peligro.
Los chicos escuchaban con atención, decididos a aceptar lo que les confesaran.
– Hay muchas cosas que desconocen y se las contaremos ahora, y hay cosas que no necesitan saber por el momento – agregó el hombre de la casa.
– Naruto tus padres no trabajan como agentes de seguro cubriendo casas, sino que ellos son otro tipo de agentes.
– Wwwooaa… ¿Mis papás son super agentes secretos? – preguntó el niño ansioso y emocionado.
– Algo así – contestó sonriendo como triunfante y con ternura por lo fácil que resultaba para su ahijado. Pero claro, era un niño con muchas películas de héroes vistas y una imaginación y energías inigualables. – Para ser precisos yo fui el maestro de tu padre, su sensei. Hmp. – Dicho esto se cruzó de brazos arrogantemente.
La niña, sin embargo, estaba más precavida. – Tío, ¿mis papás también...?
– Solo tu papá, pequeña. Pero él está más dedicado a otra rama, es uno de los científicos bioquímicos más importantes que tenemos, junto con tu tía.
Sakura abrió los ojos como platos al oír esto ¿su tía también era agente secreto? – Entonces... – dijo dubitativa – ¿Mi papá no se fue no? – cuando terminó de preguntar cayó en la cuenta de lo que significaban sus palabras, un nudo se le hizo en la garganta y sintió una fuerte punzada en el corazón. Las lágrimas comenzaban a generarse en sus ojitos jade.
– Tranquila cielo, tu papá está bien. Está infiltrado en una Organización muy poderosa que quiere crear nuevas armas químicas para vender a otras naciones... – Tsunade se detuvo un momento y miró a Naruto, – tus padres lo están apoyando, por eso su misión se ha extendido tanto. No es nada fácil lidiar con algo de estas dimensiones. – Los niños estaban nuevamente asombrados. ¿Así de increíbles eran sus padres?
La rubia los observó un momento viendo las reacciones de los niños ante sus palabras. – Hay una academia para entrenar a jóvenes agentes...
– Ninjas les llamamos ahí en realidad, por todas las habilidades que lograrán desarrollar con el tiempo. – Interrumpió Jiraiya.
– Y nuestra pregunta es... – continuó haciendo caso omiso de la interrupción.
– ¡Por supuesto! – Dijeron los dos a la vez, emocionados pero sobre todo decididos.
– Niños, deben saber que esto no es un juego. Ya les dijimos que no pueden decirle a nadie, ni alardear de las técnicas que adquieran, ya sea de pelea u otra – dijo esto mirando especialmente al chico – ni usarlas para copiar en la escuela o algo por el estilo. Los niños querían formar parte de aquello. Aunque fuera difícil, ellos estaban decididos a seguir los pasos de sus padres y ayudar a las personas.
– ¡Buenas tardes familia! – Los interrumpió una enérgica voz de hombre. – ¿De qué hablaban? – preguntó al notarlos algo nostálgicos.
– Solo recordábamos el día en que decidimos ser parte de esto. – Contestó su sobrina.
– ¿Se arrepienten? – preguntó curioso.
– No. Claro que no.
– Bien. Entonces comencemos con lo que será la misión más importante de sus vidas.
– Ya que estamos todos... – insinuó Sakura.
– Comencemos – terminó Tsunade, tirándoles encima de la mesa dos expedientes que había traído segundos antes desde algún armario de su despacho, donde se encontraban seguros bajo llave. – Aquí están sus misiones – decía mientras los chicos tomaban aquellas carpetas con algo de precaución.
– ¿Qué es esto? – preguntó la joven exigiendo molesta una explicación.
– Debe haber un error... ¿Verdad? – Ahora era Naruto el que hablaba, con mirada suplicante.
– Nada de errores – contestó la adulta negando con la cabeza. – Les advertimos que los incluiría demasiado.
– Confiamos plenamente en ustedes, sabemos que son de los mejores y por eso permitimos que la agencia les asigne este caso.
– No termino de entender. ¿Por qué ellos? – cuestionó señalando los expedientes.
– Están en peligro.
La mirada de los chicos se convirtió en una de horror. – ¿Por qué? – preguntó frío Naruto, ya que odiaba más que nada en el mundo que alguien amenazara la seguridad de sus seres queridos.
– ¿Có... cómo es posible? – susurró Sakura. – Solo son dos adolescentes... ¿Po... Por qué alguien querría...? –
Pero fue interrumpida.
– Ya debes saber que su padre es uno de los fundadores de los laboratorios farmacéuticos y estudios químicos y bioquímicos más grandes de todo Japón. Al parecer la organización que investigaba tu padre está tras él. – La rubia tomó aire tras tirar aquella bomba. – Quieren que colabore de alguna manera con sus negocios. Hiashi es un hombre correcto, noble se podría decir; nunca accedería a semejante cosa y por eso creemos que lo han amenazado con aquello que es lo más importante para él.
– Sus hijos – concluyó la pelirrosa, cuya mirada se oscurecía con sumo rencor, mientras mantenía fuertemente los puños apretados. "Otra vez volvía a aparecer la maldita organización."
– Así es – habló Jiraiya – Tanto Neji, Hinata como su hermana de ocho años Hanabi están en peligro. A los otros Hyuga ya se les asignó custodia, y velar por el bienestar de su amiga estará principalmente en tus manos Naruto.
– ¡¿Qué?! – Exclamó sorprendido. – Pero si es amiga de Sakura, ellas están todo el tiempo juntas.
– Conoces los procedimientos Namikaze. – contestó la rubia amenazante. – No saliste ayer de la academia. Sabes perfectamente que se busca a alguien de preferencia del sexo opuesto al custodiado para que sea más fácil establecer contacto.
– Pero este no es el caso, vieja. Ellas pasan mucho juntas, el contacto ya está establecido.
– Lo sabemos y por eso necesito que se colaboren mutuamente y compartan toda la información posible que tengan de sus amigos con el otro. – Al ver que su ahijado no estaba muy convencido agregó: – ¿Cómo crees que quedaría Sakura queriendo acompañar a su amiga todos los días a su casa? ¿Cómo crees que quedaría si está todo el tiempo encima de ella cuidándola? Es peligroso arriesgarnos de esa manera y lo sabes.
– Eso quiere decir... – comenzó su sobrina.
– Exacto, eres lista. Tu estrás a cargo de la protección de Sasuke Uchiha.
– ¡Genial! – expresó sarcástica recostándose a la silla y cruzándose de brazos. – No puede ser... ¿Por qué yo? No lo soporto. No quiero hacer de su niñera.
– Vamos, – alentó su primo. No debe ser tan malo.
– Por favor – ironizó. – Es arrogante, altanero, mujeriego...
– Sakura.
– desesperante, un patán...
– Sakura.
– superficial, grosero, falso...
– ¡Sakura! – tuvo que gritar la rubia para detener la verborragia de la chica. – Tú sabes de sobra que las misiones no se eligen, no tienen por qué sernos gratas. Él está en peligro y es nuestro deber velar por su seguridad. Es una misión muy delicada y solo tenemos a los mejores trabajando en ella; sin embargo, nadie puede obligarte a ser parte de esto; si es tu decisión rechazarla, estás fuera. Si no contamos contigo ahora, no volveremos a necesitar de ti. – Contestó fría Tsunade.
– Gggrrruuuyy... – exclamó exasperada su sobrina ante la expectante mirada de los tres, la del rubio además emanaba algo de preocupación. – Lo sé tía, y lo siento, sabes que no la rechazaré. Pero es que es tan... uff... Es imposible tratarlo.
– No debes darle tanta importancia pequeña. – Intentó calmarla su tío divertido. – Los hombres en el fondo somos fáciles de tratar, pero solemos comportarnos como idiotas si estamos ante la chica que nos gusta.
Sakura se sorprendió un poco por aquellas palabras y hasta sintió un extraño calor en su pecho por la idea de gustarle a aquel Uchiha. "¡¿Pero que estoy pensando?!" Se dijo para sí, molesta, bajando a tierra. "Yo no podría estar con alguien como él."
– Su caso es el mismo que el de tu amiga. Fugaku, su padre, es fundador de las empresas junto con Hiashi; y Akatsuki los tiene bajo amenaza. Además, su hermano es uno de los nuestros. En este momento se encuentra infiltrado en esa organización y es el que pudo informarle a Minato que Kizashi está vivo, se lo debemos. Itachi Uchiha sabe que acabarán con sus vidas con tal de cumplir sus objetivos, por eso nos pidió que cuidáramos de su familia. Más allá de todo, lo que nos mueve es el sentido del bien y la justicia, y tú eres una profesional... ¿No es cierto? – agregó.
El semblante de Sakura cambió de uno molesto e indeciso a uno decidido. – Tienes razón, no voy a dejar que un estúpido niño rico me saque de mis casillas.
– Akatsuki es el nombre de esta dichosa organización – comenzó a explicar Jiraiya. – Es un grupo de terroristas, nada a lo que se hayan enfrentado antes. Tiene hombres muy entrenados en diferentes campos y peligrosos ocupando puestos políticos o incluso en diversos ámbitos sociales.
– La secundaria – concluyó la ojijade empezando a atar cabos.
– Exacto. Tenemos razones de sobra para creer que ya hay Ambus, así se hacen llamar, infiltrados y no sabemos exactamente desde cuándo, puede que incluso los vengan siguiendo desde la primaria. No lo sabemos, pero es preocupante la cantidad de alumnos y profesores nuevos que hay en su colegio. Tendrán que estar a cuatro ojos y andar con mucho cuidado.
– ¿Kakashi está asignado a esta misión también? – quiso saber la chica.
– Es verdad. Nos sorprendió mucho verlo.
La rubia asintió con la cabeza. – Él será su capitán. Ustedes deberán cuidar a Hinata Hyuga y Sasuke Uchiha colaborándose mutuamente. Aunque cada uno tenga un claro y principal individuo a custodiar podrán cambiar dependiendo la situación en que se encuentren. Por ejemplo si Sakura quedara de salir con su amiga, será ella quien se encargue de su seguridad, lo mismo pasará al revés, pero siempre deben mantenerse al tanto de lo que hará el otro. En ningún momento pueden dejar a los chicos desprotegidos. Hatake se encargará de la supervisión, revisión y control general del medio que los rodea, fundamentalmente de la secundaria, cualquier información que adquieran deberán informársela inmediatamente. Shino se hará cargo de las cámaras de este instituto y de las de la casa de las familias para tenerlos más controlados. Tenten Ama se encargará de custodiar a Neji, manténganse en contacto con ella también pero de momento háganlo mediante Kakashi; cuando logren actuar una escena donde se conocen podrán interactuar con ella. – Tsunade continuó por un rato más, indicando todos los puntos de la misión a los jóvenes agentes. – Aquí tienen todo lo que necesitan saber de los chicos que cuidarán a partir de mañana y de la organización Akatsuki. Hay algo de información de planes recientes, de capacidades y especialidades de algunos de sus miembros, de lo que hacen y... – titubeó por un momento.
– ¿Qué tía?
– Entenderás mejor en dónde está hace años metido tu padre. Entenderán – refiriéndose ahora a los dos jóvenes – todo por lo que hemos estado luchando y trabajando estos años, nosotros, sus padres, Kakashi, Itachi y muchos más. Sé que les quitará el sueño, todos los que estamos en esto hemos pasado noches enteras sin dormir, pero queremos que se lo tomen con calma. Akatsuki es fuerte y peligrosa, pero nosotros también, deben tener mucho cuidado de no ser descubiertos y ser muy precavidos si en algún momento se enfrentan a alguno de ellos, no se confíen. No permitan que sus emociones entren en juego o pondrán en peligro sus vidas y las de los demás.
– No están solos, pero tampoco son indestructibles. Tengan mucho cuidado y muévanse con cautela y pie de plomo.
– Bien, eso es todo por ahora. Pueden irse a descansar. – Ambos chicos asintieron con miradas sumamente decididas. - ¡Ah! Recuerden tener mucho cuidado con sus armas, en ningún momento las vayan a dejar en sus mochilas, a los adolescentes les encanta hacer bromas quitándoselas a otros o escondiéndola.
– Eso es básico madrina. – Respondió Naruto divertido. – No salimos ayer de la academia. – En ese momento los demás comenzaron a reír, haciendo que finalmente la aludida se les sumara. – Además, será la misión más importante pero no es nuestra primer misión.
