5 años antes.
Miro a través de la ventanilla del autobús, perdí mi oportunidad de volar y ahora debo ir a casa en autobús, hace dos años que empecé la universidad y esta es la segunda vez que viajo a casa para pasar las vacaciones con mis padres, mi papá ofreció comprar mi boleto de avión sin embargo no acepté y ahora me arrepiento, voy a pasar las próximas 12 horas sentada en este autobús por una tontería.
He pasado los últimos 30 minutos sentada en una sala de espera, si hubiese aceptado la oferta de mi padre estaría en casa disfrutando de la comida de mi madre pero eso no será posible hasta mañana.
Es mas de medio día, hace algo de calor y antes de subir al autobús compro algunas bebidas, cinco minutos después, escucho el altavoz llamándonos para abordar, no hay mucha gente en la fila, llevo una bolsa al hombro, avanzo lento, al mismo ritmo que lo hacen los demás, un hombre revisa mi pase y luego me deja subir, tomo asiento del lado de la ventanilla, varias personas pasan buscando sus lugares, por suerte nadie se ha sentado junto a mi, sigo mirando a través de la ventanilla, el cielo comienza a nublarse, parece que este verano será bastante húmedo.
Miro mi reloj aun faltan cinco minutos, coloco los audífonos en mis oídos y subo el volumen, cierro los ojos un momento, y los abro cuando siento que alguien por fin se sienta junto a mi, un sujeto sonríe y se disculpa por golpearme con una botella de agua que lleva en la mano, no le doy importancia y vuelvo a cerrar los ojos.
Un minuto después siento la vibración, por fin nos movemos, miro el reloj una vez más, sigo escuchando la música hasta que decido apagarlo un momento, saco de mi bolsa un paquete de dulces y meto uno en mi boca, veo pequeñas gotas de agua pegadas en el cristal, una ligera llovizna que pronto pasa y las nubes se disipan para ver de nuevo el sol.
El hombre que está sentado a mi lado se para, se estira y luego se dirige a la parte trasera del autobús, apenas llevamos media hora de viaje y ya estoy aburrida, pasan un anuncio en la pantalla al frente y luego de unos segundos una película que no conozco comienza, el hombre aparece de nuevo, me mira y sonríe, toma su lugar y coloca la diadema de audífonos en su cabeza y observa la pantalla al frente, es un hombre atractivo, usa camisa de manga corta de color azul marino y dos de los botones en su pecho están abiertos, sus pantalones son negros y usa unas botas cafés, miro sus brazos de reojo, parece un hombre musculoso pero no llamativo, son músculos de trabajo, como si trabajara en construcción, dejo de mirarlo cuando el autobús se detiene a la orilla del camino, el conductor se baja sin dar aviso y unos segundos después vuelve a subir sin dar explicación alguna, todos le miramos pero nadie dice nada.
De nuevo pone el autobús en marcha, el sujeto a mi lado me mira y luego escucho su voz.
-qué habrá pasado?
-ni idea.-contesto.
-espero que no sea un desperfecto.
-yo también lo espero.
El sujeto mira la hora y luego vuelve a colocarse los audífonos fijando la vista en la pantalla.
Miro las nubes que comienzan a acumularse, la lluvia amenaza una vez más.
Los minutos pasan, cuando lo miro el sujeto parece dormir, entonces me remuevo en mi asiento, lo miro con detenimiento tratando de no perder detalle de sus rasgos, algunas arrugas alrededor de sus ojos me dicen que es varios años mayor que yo, el suave movimiento de su pecho me confirma que duerme, su piel blanca y su cabello castaño claro llaman poderosamente mi atención, no lo conozco pero me gusta su aspecto, quizá los años de experiencia, veo las gota de lluvia que comienzan a caer.
Reclino el respaldo de mi asiento y pienso en estos dos años lejos de casa, se que lastime en cierta medida a mi madre, con la decisión que tomé, las mejores n universidades se encontraban cerca de casa pero yo decidí venir a chicago siguiendo a Josh que entonces era mi novio, el gusto me duro muy poco pues Josh se olvidó de mi en cuanto puso los pies en la universidad y ahora vive la vida de fiesta en fiesta y acostándose con la que le diga que si.
Ahora no sé como decirle a mis padres que terminé con Josh, de pronto siento que no quiero escucharles decir "te lo dije", por que se que así será y es más importante el orgullo que tengo, algún día tendré que tragármelo pero no ahora.
Una hora mas tarde el conductor del autobús hace una parada, tendremos 10 minutos para comprar alimentos y usar los sanitarios, bajo para estirar las piernas, no se realmente donde estamos pero al bajar puedo sentir el calor aumentar considerablemente, me dirijo a los sanitarios, me lavo la cara y luego me dirijo a comprar un paquete de goma de mascar, varios de los pasajeros han bajado incluido mi compañero que se ha detenido en el pasillo, hace una llamada, lo veo dar la vuelta, sus jeans son un tanto ajustados, lo miro unos segundos y luego bebo un poco de agua, regreso al autobús, desde mi asiento puedo ver al sujeto aun hablando por teléfono, los pasajeros comienzan a subir, vuelvo a mirarlo, esta de espalda, su trasero se ajusta al pantalón, de pronto él da la vuelta y me mira, sonríe y yo siento la cara caliente, imagino que debo estar sonrojada pues me ha descubierto mirándolo.
Lo veo subir al autobús aun con su sonrisa y su mirada fija en mi, intento disimular.
-hace calor.-dice sentándose.
-si, mucho.
-tu cara está roja, estás bien?
-es el calor, la humedad…del ambiente.-creo que me he sonrojado mas.
-si, claro.
El conductor sube y avanzamos, una media hora después las gotas de lluvia vuelven a caer, esta vez es por más tiempo, el sujeto muerde una manzana y revisa algo en su teléfono, no quiero mirarlo pero todo en él llama mi atención, quizá sea su aspecto físico, quizá sea su sonrisa o sus ojos azules, no lo sé, solo se que me gusta la compañía.
Seguimos nuestro camino, las nubes se vuelven cada vez mas oscuras conforme avanzamos, anuncian una tormenta, miro de reojo al sujeto su cabeza esta apoyada en su mano, lo miro unos segundos y luego vuelvo a mi posición, por un momento pienso que es un tanto ridículo que le mire como si nunca hubiese visto a un hombre, es solo un viaje en autobús y se que nunca en mi vida lo volveré a ver, no después de este viaje.
Suspiro y cierro los ojos, los minutos siguen pasando, las gotas de lluvia vuelven a caer golpeando los cristales.
Cuando abro los ojos lo primero que veo es a él inclinado hacia adelante con la vista fija en la ventanilla.
-creo que estamos por atravesar una tormenta.-dice preocupado.-espero que esto no retrase el viaje.
-lo miro un poco confundida y luego miro afuera.-oh no.
-a donde vas?
-lo miro con desconfianza, no se si debería conversar con un extraño.-yo…voy a casa de mis padres.
-vacaciones?
-si.
-universitaria?
-si.
-me llamo Richard. -lo veo extender su mano, la cual miro unos segundos.
-Katherine.-digo por fin tomando la suya.
-es la primera vez que viajas sola?
-no se si debería hablar contigo, podrías ser un asesino en serie, la televisión dice que se ven muy normales y luego uno aparece en el bosque medio enterrado.
-escucho sus carcajadas.-tienes razón Katherine, te mostraré mi identificación, aunque no creo que sirva de mucho.
-veo la identificación que sostiene en sus manos.-eres policía?
-lo era, estoy fuera de las calles, ahora trabajo en la academia, soy instructor.
-vaya que pasó?
-bueno yo…-a punto de decirme un rayo ilumina el cielo seguido de un fuerte estruendo, el conductor se detiene a la orilla del camino mientras todos le miramos a la expectativa.
Por fin el conductor nos dice que hará una parada en el pueblo mas cercano, la visibilidad debido a la lluvia es casi nula y no quiere arriesgarse con un autobús lleno de pasajeros.
La mayoría asentimos resignados aunque la versad sea que estamos aliviados yo al menos si quiero ver a mis padres, Richard centra su atención en el teléfono que lleva en sus manos dejándome con la intriga de que fue lo que le pasó para no seguir en la calle y ahora sea un instructor.
No volvemos a hablar él parece preocupado y yo prefiero no interrumpirle, me coloco los audífonos de nuevo mientras el conductor avanza lento por la carretera y se detiene en un paradero antes de llegar al pueblo.
Nadie baja del autobús esta vez nos quedamos sentados, la mayoría en silencio, le envío un mensaje a mi madre diciéndole que quizá llegue mas tarde pues la tormenta es bastante seria.
Miro los rayos, la lluvia y el agua formando riachuelos que corren por el suelo, suspiro y cierro los ojos, recuerdo a mi madre diciéndome que quizá lo de Josh era pasajero, que no me fuera, pues no había necesidad realmente y también me recuerdo diciéndole que estaba enamorada de él y que queria que me vieran como un adulto, ahora sonrío pensando que no le daré la razón a mi madre por lo menos hasta que termine mis estudios, luego como toda buena hija arrepentida le daré la razón.
