El siguiente día hago lo imposible por quedarme en casa, deseo ir, deseo estar con él pero aun no es el momento de volver, su madre me llama por la tarde me dice que lo ha visto bastante pensativo, parece meditar algo que no se atreve a decirle.

Otro día más pasa y yo ya tengo la necesidad de ir a verlo pero reúno toda mi calma y paciencia y decido esperar un día más antes de ir a visitarlo, de nuevo por la noche Martha me llama, me dice que ha sorprendido a Rick llorando en silencio y aunque al principio creyó que era debido a sus heridas luego se dio cuenta de que algo más ocurría, al hablar con él, le ha confesado que me extraña y que realmente quiere verme, se ha disculpado con ella por ser tan necio.

Al medio día salgo de casa, me visto pensando en él, peino mi cabello y salgo decidida a recibir una respuesta de su parte.

En la entrada del hospital me encuentro a Kevin quien también va entrando.

-vienes a ver a Rick?

-si, a ti no te pregunto, conozco la respuesta.

-ha estado comportándose como un chiquillo.

-entiendo.

Ambos caminamos por el pasillo, dejo que él entre primero a verlo, sé que son muy amigos y ahora es cuando más necesita de sus amigos, mientras estoy parada mirando por la ventana escucho los tacones de alguien, al voltear veo a la exesposa de Rick caminando por el pasillo, me saluda en cuanto me ve sorpendiendome.

-hey, eres la novia de Rick, no es asi?

-si.

-puedo preguntarte como está?

-bien, él está bien.

-crees que pueda hablar con él?

-no lo creo, no creo que Rick quiera verte.

-pues supongo que no quiere ver a nadie si estás aquí.

-a que carajos viniste, no creo que de verdad te preocupes por él.

-eso no es de tu incumbencia niña.

-si lo es, Rick y yo somos pareja, todo lo que le suceda me afecta a mi también, ahora está tratando de recuperarse no necesita que vengas a fastidiarlo, asi que voy a pedirte que te vayas, Richard necesita estar en paz y descansar, escuché su última conversación, verte no le hará ningún bien.

-eso no puedes saberlo.

-vete antes de que deje de lado lo buena persona que soy.

-claro.

Me paro frente a ella con seguridad, espero pacientemente que se mueva y aunque al principio solo me mira al final se va, suspiro y paso mis manos por el cabello, estoy segura de haber hecho lo correcto, Rick no necesita de más problemas.

Algunos minutos más tarde Kevin sale de la habitación, sonríe cuando me ve y se despide diciendo que volverá en unos días, estoy hecha un manojo de nervios pues es mi turno de entrar y no se si en verdad quiere verme o solo se ha sentido superado por la situación.

-hola.-digo cuando lo veo casi sentado bebiendo un poco de agua.

-hola.- dice en voz baja.

-te ves mejor.

-las quemaduras leves han sanado, el brazo duele menos y…y…eso, bueno eso no está allí.

-no había tenido oportunidad de decirte lo agradecida que estoy de tenerte aquí todavía, aunque eso, como le llamas no esté allí.

-Kevin me dijo que estabas aquí.

-si te molesta puedo ir…

-no, por favor no te vayas, quédate.

-bien.

-el médico dice que por ahora tendré que usar una silla de ruedas, hasta que la prótesis esté lista, no quiero usar una silla de ruedas.- me mira inflando sus mejillas como si fuese un niño y eso me hace reír aunque él parece muy serio.

-tienes que hacerlo, eres un hombre grande, ni tu madre, ni yo podemos llevarte en brazos.

- me mira.-eso lo sé, no me gusta ser un inútil, ahora lo soy.

-no lo eres y lo sabes, sabes muy bien que este no es más que otro obstáculo que superar y no te vamos a dejar solo.

-vas a quedarte conmigo?. -pregunta mirándome atento y dudoso.

-hasta el último de nuestros días.

-por qué?

-tu pregunta me ofende… no estaría aquí si no fuera así.

-Kate yo…quisiera poder abrazarte, besarte.

-lo sé…te han dicho cuando saldrás?

-no, el médico dice que debo quedarme más tiempo, las cicatrices en mi cabeza aun no sanan y bueno no quiere arriesgarse a otra infección, las quemaduras más graves van a tardar en sanar y voy a tener que ir a terapia fisica otra vez, conozco el proceso, van a pasar meses antes de que pueda volver a caminar, antes de que pueda volver a mi vida y ni siquiera sé si podré volver al trabajo.

-lo ves todo tan lejano ahora pero el tiempo pasa rápido y yo voy a estar para ti siempre.

-siempre?

-siempre Rick… se que has pasado por esto antes…yo no soy como ella, yo te amo y estoy dispuesta a pasar por todo lo que tenga que pasar pero a tu lado.

-y si me doy por vencido y si un día estoy enojado y digo algo que te lastime o quizá un día te canses y decidas que esto no es para ti.

-suspiro mientras lo escucho con atención.-todo eso va a pasar Rick, absolutamente todo y ambos vamos a querer rendirnos y vamos a decir cosas que nos van a lastimar, pero hay algo de lo que estoy muy segura.

-qué es?

-se que te amo y también se que esos no vamos a ser nosotros…tengo la confianza de que lo vamos a superar.

-suenas muy segura.

-lo estoy.

-cuando volverás a la universidad?

-cuando sea necesario.

-no quiero eso para ti, quiero que puedas hacer lo que tienes que hacer ahora, no que lo dejes de lado por mi.

-Rick tengo un mes aquí, no hay nada que tu digas o hagas para hacerme cambiar de opinión.

-pero Kate…

-maldición Rick por que eres tan necio, por que no me dejas decidir que es lo que quiero hacer, es tan difícil entender que quiero estar aquí contigo por que te amo.

Rick mira un punto en la pared que parece haber robado su atención, espero pacientemente que diga algo, lo que sea pero su silencio se prolonga, los minutos pasan mientras él se queda completamente mudo y evita mirarme, lo observo unos segundos hasta que decido que debo irme, me pongo de pie y vuelvo a suspirar, doy un ultimo vistazo y camino a la puerta, lo hago lentamente.

-espera.

-qué quieres?. -pregunto un tanto exasperada.

-quédate un poco más.

-creí que no me querías aquí, qué quieres Rick?

-quiero que entiendas.

-lo entiendo.

-no, no lo entiendes, estoy enojado, estoy frustrado, estoy asustado y preocupado y todo me pasa.-veo las lágrimas corriendo por sus mejillas.- tengo miedo de que me dejes y de ser una carga para ti y…y…quiero que te quedes, por favor quédate.

-no voy a ir a ningún lugar, me voy a quedar hasta que entiendas que eres todo para mi menos una carga.-me acerco de nuevo a él, lo miro de cerca, deseo tanto poder aliviar su dolor.

Una enfermera entra entonces a la habitación para decirme que debo dejarlo descansar, Rick asiente con la cabeza y luego salgo al pasillo, la madre de Rick está allí sentada parece estar esperándome, no menciona palabra cuando me ve, solo se acerca y me rodea con sus brazos, me deja llorar en su hombro mientras acaricia mi espalda con su mano.

-todo va a estar bien querida, todo.

Tres semanas después por fin es dado de alta, mis padres me acompañan, Rick aun tiene una venda cubriendo su cabeza, el yeso en su brazo y algunos parches distribuidos en el cuerpo, mi padre y yo le ayudamos a bajar de la cama y sentarse en la silla, mi padre empuja la silla por el pasillo mientras yo sujeto su mano, Rick tiene una gorra en la mano y se la pone en cuanto salimos, con dificultad sube al auto y nos vamos, lo llevamos a casa de su madre aunque no con su consentimiento pero lo acepta con resignación.

Una semana después lo llevo a la clínica donde estará recibiendo la terapia física y donde también harán las primeras pruebas para adaptar la prótesis, Rick no luce entusiasmado, se que aun cree que esto será mas difícil que la última vez pero no dice nada al respecto.

Los ejercicios son difíciles para él y en un par de ocasiones lo escucho resoplar molesto mientras estoy sentada mirando unos folletos.

-Cálmate .-digo después de 20 minutos de escucharlo resoplar.

-si claro.-le escucho decir entre dientes.

Fijo mi mirada en él pero él evita mirarme, Rick es necio y a veces se vuelve un fastidio pero intento entender todo lo que esta sintiendo ahora, sin juzgarlo, eso no estaría bien.

Un mes más pasa, las pruebas con la prótesis fueron complicadas al principio además de que Rick no ponía mucho de su parte, sin embargo conforme avanzaban los días los logros que obtenía eran visibles y entonces lo vi esforzarse un poco más.

A veces avanzaba un poco y luego ante la desesperación recaía en la necedad, habíamos discutido un par de veces por eso, en más de una ocasión había recurrido de nuevo a la tontería de que yo renunciaría a seguir en esta relación, a veces me hacia reír y otras prefería guardar silencio para no caer en sus provocaciones.

-Kate.-lo escuché llamarme mientras estaba recostado en la cama.

Su madre había salido debido a su trabajo y yo estaba pasando el fin de semana con él, le ayudaba en todo lo que podía pero había notado que estaba mas cansado de lo normal, comía sin mucho animo, esa tarde se recostó en la cama alegando cansancio y mientras él dormía, yo leía un articulo en internet para saber de que manera podía ayudarlo en casa, después de escucharlo, él se quedo unos segundos callado lo que me hizo pensar que quizás estaba soñando.

-si?

-donde estás Kate?

-aquí Rick, estoy aquí.-dije mirándolo preocupada.-qué pasa?.- pero él ya no contestó.

Vi el cuello de su camiseta húmedo y me acerqué para tocar su frente, en cuanto lo toqué supe que nada estaba bien, corrí al baño donde su madre guardaba los medicamentos y otro artículos, busqué desesperada el termómetro y corrí de nuevo para colocarlo bajo su brazo, esperé pacientemente mientras aparecía la lectura, cuando por fin apareció marcaba 40c, moje un paño y lo puse en su frente, para luego llamar a mis padres.

Rick parecía dormir pero su cuerpo temblaba mientras yo intentaba mantenerlo fresco.

Pronto escuché le sonido de un auto afuera, corrí a la puerta y al abrir vi a mis padres saliendo del auto.

-qué fue lo que pasó?.- preguntó mi madre.

-estaba dormido, lo escuché llamarme y luego me di cuenta de que tenía fiebre, he tratado de bajar la temperatura pero no puedo.

-debemos llevarlo al hospital, puede ser algo importante.

Cuando volvimos a la habitación Rick estaba sentado en la cama, mirando algo que parecía no estar allí, su rostro lucia preocupado, entonces supe que la fiebre le hacia tener alucinaciones.

Lo subimos al auto como pudimos y en unos minutos llegábamos al hospital, entramos por el área de urgencias.

Lo último que vi fue a un par de hombres subiéndolo a una camilla y desapareciendo por el pasillo.

Nos quedamos allí por no sé cuanto tiempo, no tenía la mas mínima intención de moverme y no fue hasta dos horas después que un medico salió a decirnos cual era la situación.

-familiares de Richard castle?

-aquí.-dije al mismo tiempo que todos nos poníamos de pie.

-parece que está teniendo una nueva infección, tendrá que quedarse, es peligroso que lo lleven a casa así.

-es su pierna o…eso es?

-si.-el médico no dijo nada más pues es justo en ese momento que un nuevo paciente llega a urgencias y él es llamado para atenderlo.

De nuevo Rick es internado, nos dirigimos a otra sala donde nos dicen que debemos esperar hasta que nos digan que podemos verlo.

El tiempo avanza lento, tan lento que las manecillas del reloj parecen no moverse.