Es casi de noche cuando una enfermera nos dice que Rick ha despertado y quiere verme, me lleva por el pasillo hasta la habitación donde se encuentra.
-Kate.-dice aliviado cuando me ve.
-aquí estoy.
-estaba en casa, como es que llegué aquí.
-es una larga historia.
-el médico dice que tengo una infección, que quizá algo hicimos mal.
-lo sé, lo lamento, no sé que fue lo que no hice, yo… cielos estaba tan preocupada.
-es algo leve, no debes preocuparte.
-eso es fácil para ti, tu no tuviste que verlo todo.
-lamento hacerte pasar por esto.
-no es tu culpa, supongo que iba a pasar.
-supongo.
Luego de ese episodio y de pasar dos días en el hospital por fin es dado de alta, parece que sus heridas siguen siendo delicadas y hay que tener mucho cuidado, respiro aliviada cuando por fin Rick vuelve a casa.
-Kate, puedes servirme agua, por favor.
-claro.-me remuevo en la cama.
Ha comenzado a hacer calor y después de pasar parte de su rehabilitación en casa de su madre Rick decidió que quería volver a su casa, yo por supuesto me he negado a dejarlo solo, así que ahora por una razón diferente a la que planeábamos estamos viviendo juntos, me siento en la orilla de la cama y me estiro, es domingo y no he tenido que ir a mi trabajo en el almacén del sr. Smith, ahora que no voy a la universidad he vuelto a trabajar con él pero solo de lunes a viernes los fines de semana me quedo en casa con Rick.
camino descalza por la habitación, uso una de sus camisetas y no tengo los pantalones puestos, en verdad hace calor, voy a la cocina pero a mitad del camino me doy cuenta de que Rick me observa, cuando lo nota devuelve la vista a la pantalla, sigo caminando hasta el refrigerador, me apoyo en la pared un momento antes de volver, si hago cuentas hace casi 10 meses que hicimos el amor por última vez y con todo lo que ha pasado ni siquiera lo había pensado, y no es que me moleste, sé muy bien que no estamos en condiciones de eso y ver la forma en como me miraba hace unos minutos me hace dudar de si sería bueno intentar algo.
Suspiro y vuelvo a la habitación, Rick tiene el control en la mano y parece buscar algo mientras evita mirarme, apoyo la rodilla en la cama para poner la botella de su lado en lugar de hacerlo del otro lado como debería, Rick me mira fugazmente, tardo más de lo que debería, mi estómago tiene una revolución pues no estoy segura de que esté haciendo lo correcto, deseo tanto poder besarlo y que sus manos me acaricien pero él me ignora y prefiere seguir atento a la pantalla, aun cuando casi estoy sobre él, entonces me aparto y siento vergüenza por creer algo que no era, creo que fui yo la que creyó algo que de ninguna manera estaba pasando.
Suspiro un tanto frustrada, me recrimino mi pobre intento por que algo más pasara, me levanto de nuevo de la cama, me visto lentamente.
-a dónde vas?
-necesito un par de cosas que dejé en casa de mis padres, estarás bien?
-si, claro.
-llámame por lo que sea.
Salgo de la casa sin mirar atrás, no se como no sentir todo lo que estoy sintiendo ahora y me siento bastante avergonzada por mis deseos, subo a un taxi y voy directo a casa de mis padres, mi madre está en la cocina cuando llego.
-qué haces aquí y Rick?
-solo necesitaba salir unos minutos, voy a mi habitación.
Subo la escalera y voy directo a mi habitación, ni siquiera sé que es lo que estoy buscando solo estoy pensando en lo estúpida que he sido, saco algo de ropa y un par de libros, estoy guardando todo cuando mi madre aparece.
-que pasó Kate?.- ella está parada detrás de mi.
-nada mamá, ya encontré lo que necesitaba.-camino hacia la puerta pasando a su lado.
-ella me detiene por el brazo.-tu y Rick están bien?.-dice mirándome fijamente.
-si.
-estas cansada, puedo decirle a tu padre que le haga compañía hoy y tu podrás quedarte aquí.
-no, no es eso.
-entonces si pasa algo.
-me da vergüenza hablar de eso.
-es sobre sexo?
- mamá …es que…
-crees que no podrán.
-me siento muy tonta mamá.
-cuéntame.-se sienta en la cama y toma mi mano para que me siente a su lado.
-estábamos en la cama, la verdad es que yo no había pensado en eso, después de todo lo que ha pasado no lo consideré, no…mmm…Rick me miró cuando me levanté por que el quería agua y yo creo que mal interpreté la forma como me miró.
-y que crees que viste?
-bueno yo creí que él me había mirado con…mmm… deseo, así que cuando volví a su lado quise intentar algo pero me puse muy ansiosa y cuando él prefirió ignorarme, yo…
-saliste huyendo.
-ay mamá, amo a Rick y no había pensado en sexo hasta ahora y no quiero que él sienta que lo estoy obligando a algo que quizá él no quiere, bueno en realidad quizá no puede… voy a sentir que me estoy aprovechando, además creo que es muy pronto, que debería esperar más pero…
-y le preguntaste?
-qué?
-si él lo ha pensado, si ha sentido el deseo de hacerlo, han hablado al respecto.
-no.
-por que no lo habías considerado.
-no.
-deberías hablar con él de eso, dile como te sientes, escúchalo, quizá te lleves una sorpresa o quizá tengas una idea de lo que deberías hacer en adelante para cuando él esté listo.
-que tonta soy.
-es normal, los dos tienen dudas, se hacen preguntas, se imaginan cosas pero no hablan de aquello que les provoca ansiedad y miedo.
-debería volver, Rick está solo.
-te llevaremos, de paso saludaremos a Rick.
En unos minutos llegamos, Rick está en la cama casi dormido, nos mira cuando entramos
-Rick, como estás?.- dice mi padre yendo hasta donde el se encuentra.
-bien señor Beckett.
-llámame Jim, estás cómodo.
-si, claro.
-ves el juego.-mi padre se sienta en el sillón junto a la cama.
Mi madre y yo preparamos algo de comida y luego mi padre le ayuda a Rick a ir a la mesa, hablamos de distintas cosas y luego de la comida mis padres se van, Rick vuelve a la cama y yo voy directo al baño.
Unos minutos más tarde vuelvo a su lado, Rick lee algo y me mira cuando entro a la habitación.
-Kate.
-si?
-por qué te fuiste?
-necesitaba algunas cosas.
-dime la verdad, no me gusta que me mientas.
-suspiro mientras sujeto mi cabello con una liga.-no sé como hablar de eso.
-estoy perdido Kate, dime que pasa.
-me miraste diferente, creí que… que había visto algo.
-algo como qué?
-empiezo a sentir como mi cara se enrojece y se calienta, creo que ahora es mas obvio que él ni siquiera estaba pensando en eso.-creí que me habías visto con…con… deseo, ya sabes con…-me quedo callada antes de decir algo que me haga sentir mas avergonzada, mientras muevo mis manos nerviosa
-lo lamento no sabía que tu…no estoy preparado para eso.
-lo sé, lo sé por eso es que me sentí mal al respecto, sé que no es el momento, sé que lo malinterprete y realmente lo lamento.
-quizá más adelante.
-si claro, si ... estoy de acuerdo.
No hablamos mas al respecto, vemos una película pero luego de un rato Rick se duerme y yo prefiero salir de la habitación, apago todo y voy al sillón donde leo alguno de mis libros.
La última vez que miro el reloj faltan 15 minutos antes de las 11, es tarde, me estiro un poco y luego apoyo la cabeza en mis manos, cierro el libro y me recuesto en el sillón, quizá sea mejor que me quede aquí, yo entiendo que no podemos pero mi cuerpo me traiciona vilmente y de nuevo siento ese cosquilleo en el estómago y más abajo, intento no pensar, no sentir.
Dos semanas después Rick tiene cita con el médico, un 80% de las quemaduras han sanado en su totalidad, ahora solo se ven cicatrices rosas, el resto de las quemaduras las que eran más graves aun tienen parches en ellas, siguen siendo molestas para él pero el médico dice que dentro de poco habrán sanado, respecto a su brazo también ha sanado, le han quitado el yeso y tiene movilidad, su pierna también luce mejor, después de esa cita, vamos con el ortopedista al centro de rehabilitación, la prótesis de Rick está teniendo los últimos ajustes y él deberá iniciar con los ejercicios propios de su recuperación, caminar será todo un proceso.
Pasamos el resto de la tarde en las pruebas, Rick está cansado y se queda tendido en el piso mientras esperamos el último ajuste.
-hola.-dice un sujeto detrás de nosotros.
-hola.-digo al voltear.
-soy Héctor.
-hola Héctor, soy Kate y él es Rick.
-soy nuevo aquí, no conozco a nadie, que te pasó?.- pregunta mirando a Rick en el suelo.
-un incendio.
-eres ese policía?
-si.
-lo siento pero lo vi en las noticias.
-y tu que haces aquí?.- pregunta Rick, de mal humor.
-un accidente de motocicleta, perdí mi pie derecho.
-ya veo.
-como vas?
-bien, supongo.
-dicen que es difícil, yo llevo dos sesiones.
-si depende de como haya sido.
Justo en ese momento le interrumpen, Rick está ocupado mientras yo hablo con Héctor.
-es tu esposo, novio o…?.-me mira expectante.
-es mi esposo.-digo sin dudar.
-debes amarlo mucho.
-por qué lo dices?
-mi novia me dejó en cuanto supo que había perdido mi pie.
-lo lamento tanto.-digo con auténtica tristeza y pena.
-pero él es afortunado, tu sigues aquí, apoyándolo.
-eres muy joven, pronto encontrarás a alguien que merezca tu amor.
-eso espero…debo irme.-extiende su mano para despedirse.-supongo que nos veremos por aquí otra vez.
-supones bien, cuídate.
-adiós.
-adiós.
Lo veo alejarse despacio apoyándose en sus muletas, una mujer mayor le espera en la entrada y antes de salir voltea para despedirse de mi, sonrío haciendo el mismo gesto con mi mano.
Cuando volteo a ver en dirección a donde Rick se sostiene de una barra metálica, me observa pero baja la vista de inmediato, sigo sentada allí esperando que podamos irnos.
Una media hora más tarde por fin Rick está listo, su prótesis estará lista la próxima semana y entonces empezará la verdadera batalla, pues ahora tendrá que hacerlo todo con ella para poder volver a su vida aunque no sé aun que es lo que pasará con su trabajo.
Rick se mantiene en silencio mientras conduzco, ahora yo soy quien lleva su auto a todos lados, Rick no hace más que mirar hacia la calle en silencio y sin voltear a verme, imagino que debe estar cansado.
-al llegar le ayudo a bajar.-quieres comer algo?
-no, preferiría irme a la cama estoy cansado si no te molesta, quiero dormir un rato.
-por supuesto, lo que quieras.
Empujo la silla, abro la puerta y luego lo llevo hasta la cama, Rick se acomoda dándose la vuelta y cubriéndose con una sábana, las cortinas están cerradas.
Mientras él duerme, yo me dedico a limpiar, lavo los platos, saco la basura y lavo un poco de ropa que se ha ido acumulando, me siento en el sillón cuando termino, unos minutos más tarde me asomo a la habitación, Rick aun duerme, miro mi reloj, decido salir y hacer unas compras necesitamos algunas cosas y necesito despejarme un poco aunque sea unos minutos.
Al volver la luz está encendida, Rick está sentado en la cama, me mira en cuanto entro.
-voy a preparar la cena.
-esta bien.
Lo dejo allí sentado, mientras doy vueltas por la cocina puedo escuchar el televisor encendido, cuando por fin termino y voy a verlo, él está hablando con alguien, solo le hago la seña de que la cena está lista y vendré cuando termine.
Acomodo los platos en la mesa cuando lo veo salir de la habitación, hace calor pero Rick usa una camiseta de manga larga lo que me hace reír pues he visto sus heridas y cicatrices antes, no sé por que ahora insiste en cubrirlas.
-iba a ir por ti.
-puedo hacerlo solo.-contesta en un tono frio.
-eso veo.
Sirvo los plato y luego me siento, veo como intenta alcanzar una servilleta de papel y sin pensar me levanto para dársela.
-yo puedo.-dice sin mirarme y tomando la servilleta.
-lo siento, no lo pensé.
Lo observo unos segundos y luego sigo comiendo Rick está bastante irritable hoy.
-el sr. Smith me dará unos días libres por el inventario en el almacén.- comienzo para hacer algo de conversación.-podremos pasar tiempo juntos, podríamos salir a algún lugar.
-tu puedes salir si quieres.
-te hará bien salir, podríamos ir al parque.
-prefiero quedarme aquí.
-el médico dijo que podías salir sin problemas.
-escuche lo que dijo pero no quiero salir.
-bien entonces nos quedaremos en casa, puedo hacerte compañía, podrías ayudarme a repasar y…
-Kate no quiero que te detengas por mi, puedes salir con tus amigos si quieres.
-me gusta estar contigo.
-si claro, aquí encerrada, no?
-qué rayos te pasa?
-nada.
-nada y por eso me hablas así.
-asi como?
-enojado.
-no estoy enojado.
-pues lo que sea que te esté pasando ya basta, te comportas como un niño caprichoso.
Rick me mira unos segundos y luego con ambas manos mueve su silla y hace el intento de irse.
-a donde vas?
-a la habitación, a donde más, no ves que no puedo ir a ningún lado con esta porquería.-me mira molesto, muy molesto.
Me quedo en silencio y luego él se va sin mirarme, de pronto el hambre se ha esfumado, me quedo sentada mirando el plato, entonces siento un par de lágrimas cayendo por mis mejillas, dejo pasar algunos minutos antes de levantarme, pongo la comida en recipientes y la guardo en el refrigerador, lavo los platos y luego de respirar profundamente voy a la habitación solo para tomar algo de ropa, está claro para mi que Rick está enojado con todo y prefiero dormir en el sillón.
Al entrar la luz aun está encendida, Rick está sentado enviando mensajes, no me mira y yo prefiero no mirarlo, tomo lo que necesito y camino de vuelta al sillón.
-a dónde vas?
Prefiero no contestar, salgo de la habitación y me siento en el sillón, tomo un libro y finjo que leo algo pues no quiero hablar con él.
Los minutos pasan, el reloj marca las 10 cuando me levanto para cambiarme de ropa y recostarme, me doy cuenta de que la luz de la habitación está apagada, suspiro resignada y luego me acuesto, me duermo por no se cuanto tiempo hasta que la incomodidad del sillón me hacen despertar, lo primero que veo es a Rick mirándome, en la silla.
-demonios me asustaste.-pongo mi mano en mi pecho.-necesitas algo?.-me incorporo y hago el intento de levantarme pero él me detiene.
-lo siento.-dice en voz baja.
Miro sus ojos, lucen tristes, sujeta mi mano y suspira, un par de lágrimas se asoman, no puedo estar enojada con él, como podría si lo amo tanto.
-perdóname.-vuelve a decir.-soy un idiota.-dice al mismo tiempo que rompe en llanto y me acerco para abrazarlo.
-no es tu culpa.
-creo que me esfuerzo para que te vayas, verdad?
-eso no es verdad, yo te entiendo Rick, recuerdas que te dije que esto pasaría?
-si.
-te amo, no tienes idea de cuanto te amo.-sin pensarlo beso sus labios puedo sentir la sal de sus lágrimas.-vas a tener que esforzarte más si quieres que me vaya.-sonríe y ahora es él quien me besa.
-no te merezco Kate.-su mano se posa en mi nuca y profundiza el beso, pronto siento cosquillas en el estómago.
Cuando nos separamos el apoya su frente en la mía, con su mano intenta secar sus lágrimas y luego vuelve a sonreír.
-ven a la cama, estás muy incómoda aquí.
-en eso tienes razón, tu sillón es lindo pero la espalda me duele.
Apago las luces mientras él va directo a la cama, lo veo subir sin mucha dificultad, entonces lo noto, me doy cuenta de que sus brazos se ven más fuertes, moverse de la silla a la cama ya no es difícil para él.
Me acomodo a su lado y se siente tan bien cuando me rodea con su brazo, apoyo la cabeza en su pecho y él acaricia mi cabello, besa mi frente, algunos segundos después su mano libre me hace levantar la cara y ahora besa mis labios, sus besos son suaves y tibios, mis dedos acarician suavemente su piel y eso me hace suspirar, entonces la mano que rodea mis hombros baja lentamente hasta llegar a mi cintura y me acaricia con cierta timidez, involuntariamente y producto de sus caricias mi boca deja escapar un gemido.
-Rick.-digo tratando de controlar lo que estoy sintiendo.
-si?
-Rick por favor.
Pero él no contesta, con su otra mano toma mi perna para pasarla sobre sus piernas es entonces que me doy cuenta de la leve pero prometedora erección que comienza a surgir y no puedo evitar que mis piernas tiemblen.
Las caricias antes tímidas ahora son urgentes, sus manos se cuelan bajo mi ropa y pronto sus dedos hacen maravillas en mi entrepierna, sus labio dejan besos en mi cuello.
-Me gustas tanto Kate.-susurra en mi oído mientras sus manos siguen jugando.
Me quito la camiseta y me arrodillo a su lado, me inclino para poder besarlo, pongo mis manos en sus hombros y beso sus labios, pero no puedo estar quieta y lentamente bajo las manos, una se queda en su cintura y la otra sigue su camino hasta detenerse sobre su pene erecto para acariciarlo, Rick hace la cabeza hacia atrás y suspira con una leve sonrisa en sus labios, pero cuando hago el intento de quitarle la ropa me detiene y lo miro desconcertada.
-qué pasa?. -mi voz suena un tanto ahogada.
-no, no lo hagas.
-por qué?, te incómoda?
-si.
-pero Rick te he visto antes, he visto tus cicatrices.
-pero no me siento cómodo.
-bien, está bien.
Me acerco para volver a besarlo pero su actitud cambia y eso me desconcierta y también me hace detenerme.
-lo siento no debí.-le escucho decir apenado.
-esta bien, si no estás listo no pasa nada.-suspiro y me siento un momento.
-es que realmente quería pero…
-oye, no te preocupes, iremos poco a poco, tenemos tiempo, ya sucederá.
-de verdad lo siento Kate, no quise dejarte así.
- no importa, puedo esperar, deberíamos dormir.
Me acomodo de nuevo a su lado aunque no puedo negar que el simple hecho de que me toque provoca sensaciones un poco difíciles de ignorar sin embargo aun no es el momento.
Me despierto en mitad de la noche, tengo calor, me levanto para ir a la cocina por agua, tropiezo por el camino y cubro la boca para no hacer ruido, me siento un momento en el sillón mientras sostengo mi pie y trato de aliviar el dolor.
Al regresar a la cama Rick levanta la cabeza y me mira.
-qué te pasó?, escuché un ruido.
-me golpee el pie.
-déjame ver.
-estoy bien.
-déjame ver.-dice estirando su mano.
-bien.
-Rick revisa mis dedos y luego los besa.-qué haces?.-digo sonriendo e intento alejarme.
Rick sonríe y luego acaricia mi pie provocándome cosquillas.
-tus pies son lindos.
-y ahora te das cuenta.
-eres hermosa, demasiado.
-a que viene eso.
-me siento inseguro Kate, ese muchacho te miraba…mucho.
-cual?...Héctor?
-si.
-por eso estabas enojado?
-soy un idiota.
-no puedo evitar una carcajada.-cielos Rick, era un chico muy lindo al que su novia dejó, solo quise ser amable con él ni siquiera me di cuenta de como me miraba.
-pero eso me hizo sentir inseguro.
-mírame Rick… he pasado los últimos días fantaseando con algo más que un beso de buenas noches, las cicatrices en tu cuerpo van a ir desapareciendo, no todas es verdad pero eso no me molesta y tu pierna, bueno no me enamoré de tu pierna, si no mal recuerdo algo ya faltaba allí cuando te conocí, de verdad crees que si yo me fijara en eso estaríamos juntos?
-no.
-no creo que sea justo Rick, yo también sufrí cuando supe lo que había pasado, sé que no de la misma manera pero todas esas veces que me hablas mal me duele que me trates así y no es justo, de verdad te amo, estoy aquí por que quiero, no me importa si tu pierna ya no está, no me importa si tu piel tiene más cicatrices o si el cabello no vuelve a crecer, no fue de tu cuerpo de lo que enamoré, me enamoré de lo que había aquí adentro, de tu forma de ser, de lo divertido que eres cuando estás relajado, de lo responsable y correcto que eres y lo ridículamente atento que siempre has sido conmigo, todo eso que eres tu Richard castle, eso es lo que me importa, si eso no es suficiente para ti entonces quizá tu no me amas como lo has dicho.
-te amo Kate.
-pero a veces parece que quieres hacer hasta lo imposible por molestarme, por alejarme de ti y eso también duele.
-lo siento.
-solo déjame enseñarte que esto no es tan malo, podemos hacer nuestra vida juntos, aun guardo tu promesa, dijiste que te casarías conmigo, que tendríamos una familia y aunque parezca estúpido sigo pensando en eso, no me veo con otra persona haciendo todo eso que tu me prometiste, déjame amarte.
Rick me mira y pone su mano en mi mejilla se acerca y besa mis labios luego me abraza y se acomoda en la cama para dormir.
La siguiente semana las cosas comienzan a cambiar, Rick asiste con mas entusiasmo a la terapia, Héctor aparece un par de veces, nos saluda y luego de unos días dejamos de verlo, el viernes Rick por fin da sus primeros con la prótesis, estoy emocionada hasta las lágrimas cuando da un par de pasos ayudado por el pasamanos y luego levanta las manos para hacerlo sin ayuda, me mira sonriente, ambos sabemos que esto no será difícil, ya lo hizo una vez ahora podrá hacerlo de nuevo.
Rick toma una siesta cuando volvemos a casa, ha hecho un gran esfuerzo y está cansado, lo observo dormir un rato, ayudarle en su recuperación ha sido más que gratificante para mi, saber que puedo estar aquí para él es algo muy importante, creo que esto solo ha reforzado nuestra relación y me gusta, me encanta que él confíe en mi.
Después de unos dias recibo un mensaje por correo, debo inscribirme para el siguiente semestre, el último y debo viajar para hacerlo en un par de meses.
-qué te preocupa?.- Rick me mira atento.
-debo ir a la universidad.
-oh vaya, debes terminar lo que has dejado a medias.
-si.
-no será tan malo, para cuando tengas que irte yo estaré mejor e incluso podré caminar sin ayuda y sabes que voy a estar esperándote.
-claro que tienes que esperarme.-ambos reímos.-por que no…mmm…por que no nos casamos antes de que me vaya.-le miro esperando su respuesta.
-dijiste que querías todos los pasos.
-si, pero eso fue antes de saber que podría perderte en un parpadeo… y bien que dices.
-en junio?
-en junio.
Me acerco para besar sus labios, apoyo la cabeza en su hombro mientras él acaricia mi espalda y susurra que me ama.
A menos de un mes de distancia, realizamos los preparativos de la boda, mi madre y Martha me ayudan, Rick sigue esforzándose pues insiste en caminar para tomar mi brazo, para que ambos hagamos el recorrido, no puedo negarme ante tal petición, es bueno ver lo motivado que está.
Mi padre consigue con un amigo un pequeño salón donde se llevará a cabo la recepción le he insistido en que no es necesario que podemos volver a casa y hacer un pequeño festejo allí pero él no quiere que sea algo tan simple, parece que todos están emocionados con la noticia, lanie y Javier vendrán, Kevin y su pareja también estarán presentes, incluso aquel amigo con el que nos encontramos ha sido invitado, lo que sería algo entre nosotros se está haciendo cada vez más grande y me preocupa que se salga de control.
Mis manos sudan cuando me pruebo un vestido tras otro, cada vez Martha y mi madre dicen que se ven bien, que me veo bien en cualquiera que use pero yo no termino de creerlo.
Es hasta que mi madre resopla frustrada que me decido por uno, es sencillo, bastante pero es bonito y sé que a Rick le va a gustar.
Dos días antes de la ceremonia, Rick nos da una sorpresa, mientras estamos en casa, mis padres llegan y detrás de ellos Martha, sin decírmelo les ha llamado, comemos juntos pero después la comida Rick lleva la silla de ruedas hasta la sala, se levanta lentamente y luego sin ayuda camina, da algunos pasos vacilantes y después camina completamente erguido sin mayor dificultad, lo veo tomar el control y poner algo de música, sonríe y se acerca a mi, pone sus manos en mi cintura y comienza a moverse lentamente, es un baile lento, suave y se siente bien, muy bien.
Rick se levanta muy temprano el día de la boda, da vueltas por la habitación, finjo dormir mientras lo veo, parece no darse cuenta de que lo observo, coloca su traje sobre la cama, busca una corbata, justo la que le he regalado yo y luego se sienta mientras suspira, se que está nervioso.
Pongo mi mano en su espalda, intento tranquilizarlo, sonríe cuando voltea, suspira y luego toma mi mano para besarla.
-parece mentira que estés nervioso en tu segunda vez.-me pongo de rodillas detrás de él, beso su hombro y acaricio su espalda.
-es la segunda, es verdad, pero es diferente, eres tu quien me acompaña esta vez.
-esta vez todo será mejor.
-eso creo yo también.
Mi padre nos recoge un par de horas más tarde, ellos han insistido en llevarme a su casa para que me vista allí, mientras Rick esperara en el salón.
Ahora soy yo quien siente que carga el mundo en sus hombros, mi estómago duele y mis manos sudan, esta es mi primera vez y espero que sea la última, casarse es más difícil de lo que se podría pensar.
En cuanto llegamos todos me saludan, Rick está parado al frente, se apoya en un bastón, me mira sonriente, es una sonrisa de alegría, una que hacia mucho no le veía, las lágrimas amenazan con salir, pero resisto todo lo que puedo, no quiero arruinar mi maquillaje y no quiero que Rick borre esa hermosa sonrisa de su cara, trato de respirar mientras avanzo por el pasillo del brazo de mi padre, puedo ver a lanie emocionada, a mi madre y a la madre de Rick, a sus amigos y al mismo Rick que seca con sus mano una lágrima que se ha escabullido sin permiso.
Cuando por fin llego frente a él beso sus labios y al oído, en un susurro, le digo que lo amo, le digo que soy feliz, muy feliz y que mi vida sin él no tendría sentido.
Las palabras del oficiante se quedan en mi mente, es verdad que estoy para Rick y él para mi, hasta el último de nuestros días, cuando la ceremonia termina, los aplausos de los presentes se hacen escuchar y luego de besarnos todos nos felicitan mientras caminamos tomados de la mano por el pasillo, nuestros pasos nos llevan hasta el pequeño salón donde haremos el festejo, antes de que todos nuestros amigos y familiares se acerquen le pido a mis padres que nos den un momento a solas, todos lo entienden y se quedan afuera hablando, miro a Rick sentado en una silla, sonríe cuando me acerco, me siento en sus piernas y rodeo su cuello con mis brazo.
--te amo.-digo muy cerca de su oreja.
-yo también te amo… gracias por quedarte conmigo.-veo una lágrima en sus ojos, la limpio con mi mano.
-no tienes nada que agradecerme, jamás vuelvas a decir eso, todo lo que dije allá es verdad nunca vuelvas a agradecerme por algo que yo he querido hacer.
-pero…
-pero te falta un poco de cabello, pero ahora tienes nuevas cicatrices por aquí y por allá, pero nos costó un poco llegar hasta aquí, nada de eso es importante, lo mejor de todo es que pudimos llegar y si tenemos que volver a empezar lo haremos por que estamos juntos, por que nos amamos o acaso no me amas?
-por supuesto que te amo, nunca dudes de eso.
-entonces tú no dudes, que fueras guapo ayudo un poco pero no lo fue todo, amo quien eres y quien soy cuando estamos juntos, no pienses más en lo que pasó, piensa en lo que pasará ahora, piensa en la vida que tendremos juntos.
Beso sus labios, lo abrazo con fuerza, como podría dejarlo si es el amor de mi vida, he estado enamorada de él, desde la primera vez que lo vi, para mi siempre fue el hombre con el que algún día me casaría.
Ambos sonreímos, aun le queda tiempo en rehabilitación, usa un bastón para caminar, pero se que va a recuperarse del todo, estoy segura.
como pudieron darse cuenta este capítulo fue un tanto más largo que los anteriores y hay un par de razones todas muy válidas para eso, la primera es que no quise cortarlo quise que fuese todo junto de una vez así tardarian un poco más en leerlo, luego pues la verdad es que estaba ansiosa por llegar a este punto y eso es por que podría apostar que algunos de ustedes si no es que todos creyeron que el primer capítulo de esta historia era el final de la misma pero adivinen que...jejeje no es así, esta es quizá la mitad de la historia, aunque me atrevería a decir que tampoco es así, quizá se extienda aun mas, aun falta camino por recorrer, aun queda mucho que escribir recuerden que les dije que esta sería una historia algo larga estos capítulos son la primera parte de la historia, de como es que llegaron a ese punto, esos 5 años antes de la boda, ahora vamos a ver que es lo que sigue, la recuperación de Rick, su vida como una pareja en forma y quizá el futuro que les espera, les agradezco que hayan llegado hasta aquí haré una breve pausa para continuar con resiliencia pero prometo que volveré a subir más de esta historia, asi que estén atentos, nos leemos en el próximo y ya saben que espero sus comentarios.
