Dos dias después estamos en camino, nuestra pequeña luna de miel se llevará a cabo en un hotel a tres horas de distancia en auto, Rick duerme algunos minutos mientras yo conduzco, me detengo en un paradero después de dos horas, Rick necesita moverse, el viaje aunque no es largo se vuelve incomodo para él, así que decido hacer una pausa para que él pueda estirarse, caminar un poco y beber algo.

Unos 30 minutos más tarde volvemos al camino, cerca de las 3 de la tarde por fin llegamos al hotel, un muchacho nos ayuda con el equipaje, mientras yo hago el registro y Rick camina lentamente, lo observa todo alrededor, puedo escuchar el sonido del mar a lo lejos.

Me apresuro a llenar el registro para poder alcanzarlo, una vez que termino me doy la vuelta y no lo veo por ningún lado, con la llave en la mano camino por el pasillo, lo busco con la mirada pero simplemente no lo veo, voy directo a la habitación y salgo de nuevo en su búsqueda, mis pies me llevan de nuevo por el pasillo, encuentro un enorme ventanal por el que observo un jardín pero él tampoco está allí, empiezo a preocuparme y sigo caminando hasta la puerta, un sendero empedrado bordeado por arbustos me lleva hasta el principio de la playa y el fin del mismo camino, me quito los zapatos, los llevo en mi mano, veo gente allí disfrutando del día hasta que por fin lo encuentro, Rick está parado muy cerca del agua pero sin que esta lo moje, mira a lo lejos y luego se inclina todo lo que puede intentando tocar la arena con sus dedos sin poder hacerlo, se incorpora dejándome ver su gesto de frustración, hunde el bastón que lleva en la mano en la arena y resopla.

-qué haces aquí?.- pregunto acercándome.

-queria… mirar.

-no pareces muy feliz.

-me molesta no poder hacer cosas yo solo.

-ya podrás, no te desesperes.-tomo su mano y apoyo la cabeza en su hombro.

-lo se.-le escucho decir no muy convencido.

-vamos a la habitación necesitas comer, descansar un poco.

-bien.

Tomo su mano y caminamos de vuelta, lo observo disimuladamente mientras avanzamos, no me gusta verlo así, no me gusta cuando parece perder la esperanza, aunque para mi no haya razón para ello.

En la habitación Rick se recuesta, suspira y luego pone ambas manos sobre su cara, saco las cosas y las guardo en los cajones, doy vueltas por la habitación mientras él sigue en la cama, parece dormir sin embargo me doy cuenta de que no es así cuando coloco mi reloj sobre la mesa y él me mira, sonríe tímidamente y luego me alcanza con su mano, sujeta la mía y me jala hacia él.

-crees que algún día tendremos bebés?.- pregunta con seriedad.

-si, si lo creo.

-me gustaría tener una niña.

-una niña?

-si, que tenga tus ojos, tu sonrisa, tu forma de ser.

-y si se parece más a ti?.-sonrío mirándolo.

-bueno eso no lo había pensado, igual va a ser preciosa pero quiero que sea niña.

-tampoco has pensado que puede ser un niño.

-y a ti te gusta llevarme la contraria.

-Solo soy realista.- empujo ligeramente su hombro.

-bueno eso se puede solucionar.

Unos minutos más tarde volvemos a salir, vamos al restaurante, ambos necesitamos comer, caminamos lentamente por el pasillo, mientras lo hacemos recuerdo que pronto tendré que dejarlo y esta vez no quiero hacerlo, esta vez no quiero separarme de él, nos sentamos y ordenamos, esperamos pacientemente, no hablamos, solo nos miramos y por momentos sonreímos, comemos en silencio, al terminar, salimos de nuevo despacio pero Rick no quiere ir a la habitación camina lentamente de nuevo hacia uno de los jardines y se sienta en uno de los sillones que hay allí.

-que te preocupa?.- pregunta mientras sostiene mi mano.

-no quiero irme, todo es diferente esta vez, no quiero irme.

-no puedes dejar la universidad, debes hacerlo.

-lo sé, es solo que ahora es mas difícil, ahora es diferente.

-yo también voy a extrañarte pero debes terminar, estas a muy poco de terminar, ya hiciste una pausa por mi, no debes dejarlo.

Bajo la vista al suelo, se que tiene razón que no puedo dejarlo todo a muy poco de terminar pero estoy teniendo una lucha interna difícil de descifrar.

-ven conmigo.- digo de pronto.

-qué?

-ven conmigo, nos hemos casado ya, podemos vivir juntos, luego volveremos.

Rick me mira sorprendido, supongo que no había cruzado esa idea por su cabeza, pasan algunos segundos mientras parece meditarlo, yo espero que me diga que vendrá conmigo.

-podríamos hacerlo.

-claro que podemos, lo mejor será que estaremos juntos, no tendremos que hacer esto separados.

-bueno, pero donde vamos a vivir?

-ya lo resolveremos.- me mira dudoso al principio pero luego sonríe.

-pues está decidido, iré contigo.

No puedo evitar sonreír ante su afirmación, será lo mejor para ambos. Después de varios minutos observando el cielo, mas tarde volvemos a la habitación, Rick luce relajado, sonríe cuando nuestras miradas se cruzan pero sus ojos me dicen que está cansado, en cuanto llegamos lo veo sentarse en un sillón, me mira sonriente y luego extiende su mano para que me acerque, me siento junto a él, sostiene mi mano.

-deberíamos decirle a tus padres que voy a ir contigo.

-si, eso supongo.

-crees que a tu madre le moleste?, no crees que piense que puedo distraerte?

-bueno, puede ser, pero…

-pero?

-pero no será asi, ambos sabemos bien lo que hacemos no?

-eso creo.

-crees?

-lo escucho reír a carcajadas.-si, claro, me portare bien, seré niño bueno.-levanta su mano derecha.

-no tanto.

Besa mis labios, acaricia mi espalda y luego apoya su frente en la mía.

-tuve un sueño, mientras estaba en el hospital, "durmiendo", uno de esos días.

-qué soñaste?

-que te perdía, que no volvías, soñé que me dejabas por como me veía y tuve miedo de que fuera verdad, no quería que volvieras y dejaras todo por mi, yo no creo valer tanto la pena.

-eso es muy tonto, jamás en mi vida había hecho un viaje tan intempestivamente como lo hice ese día, lo dejé todo para estar contigo.

-gracias.

-no tienes que agradecerme, sabes que te amo y que haría cualquier cosa por ti.

Rick no dice nada más, me abraza y suspira, puedo sentir los latidos de su corazón y siento paz, me hace sentir bien tenerlo a mi lado.

Al despertar la mañana siguiente Rick no está, la noche anterior ambos caímos rendidos, no supe quien se durmió primero, solo recuerdo su brazo rodeando mi cintura, miro el techo mientras pienso a donde pudo ir, miro el reloj, ya no es tan temprano, me siento en la cama mirando alrededor, bajo y camino hacia la ventana, recorro la cortina justo en el momento que Rick entra, una mujer le acompaña, le agradece en cuanto entra y se acerca hasta donde estoy, besa mis labios antes de hacer otra cosa.

-el desayuno está servido Sra. Castle.-hace una reverencia mientras sirve café y sonríe, pero yo solo puedo pensar en el "Sra. Castle".-he visto la niebla disiparse sobre el agua, escuché el sonido de las olas en la orilla de la playa y un curioso ruidito que haces cuando duermes.

-qué?

-me desperté temprano cuando tu mano se metió bajo mi ropa.-me mira unos segundos y uego vuelve a lo que hace.-de verdad creí que estabas despierta pero dormías profundamente.

-que hice qué?

-tu mano… aquí.-señala la parte baja de su abdomen.

-vaya, entonces no era un sueño.

-no, no ha sido un sueño… vamos, debes tener hambre.

Después de comer salimos, el día es perfecto y pasamos el resto de la mañana en uno de los jardines, Rick me cuenta historias de cuando ingresó a la academia de policía, de sus primeros entrenamientos y también de sus primeras veces en las calles, empezó andando a pie, luego le asignaron una patrulla, puedo ver lo emocionado que está cuando me relata todo lo que hizo en aquella época, pero en un momento su rostro se vuelve triste, piensa en algo que no me dice.

-vamos a la playa.-propongo para distraerlo.

-vamos.- dice después de pensarlo algunos segundos.

Camina con lentitud apoyado en su bastón, sonríe y me sigue, pero aun puedo ver que piensa en algo que no me quiere decir.

Caminamos un poco, llevo mis zapatos en una mano, me gusta sentir la arena en mis pies y el agua mojándome, Rick camina un poco alejado de mí.

-es un buen día para nadar.-dice mirando a lo lejos.-por que no entras?

-si, si, sostienes mis cosas?

-claro.

Camino lentamente sintiendo las olas empujándome, Rick me observa desde la orilla, avanzo un poco más y luego volteo una vez más, Rick sigue parado allí mirándome, me gustaría que me acompañara pero sé que no lo hará, a veces me pregunto por que la vida ha sido tan injusta con él, a pesar de haber sobrevivido dos veces, pareciera que está en su destino seguir sufriendo, puedo ver en sus ojos lo mucho que desea ser como antes pero entonces me detengo y pienso, quizás ese accidente debía pasar para estar juntos, quizás el incendio en la academia también debía pasar para darme cuenta de que lo amo y de que mi vida sin él no sería igual, me sumerjo unos segundos mientras sigo pensando, que precio ha tenido que pagar para llegar hasta aquí?, uno muy alto, uno que casi le cuesta la vida dos veces.

Entonces no se si sentirme agradecida o resentida con la vida por todo, sin embargo no soy yo quien tiene la última palabra.

Cerca de la noche volvemos a la habitación, decidimos cenar fuera del hotel, el pueblo es bastante pintoresco, pedimos una recomendación en la recepción, unos minutos más tarde estamos sentados en un pequeño restaurante en el centro, un joven con una guitarra canta sobre un pequeño escenario, lo escucho pero no lo veo, mi mirada está fija en Rick quien toma mi mano y la besa.

La cena es deliciosa, la noche es increíble pero al volver Rick no tiene planes de dormir, le pido ayuda con el cierre de mi vestido y sus manos acarician mi espalda en el proceso, siento sus labios en mi cuello y su aliento tibio me provoca cosquillas, siento el vestido caer a mis pies, un ligero escalofrío me recorre, sus dedos acarician mis costados mientras sus labios besan mi espalda, doy la vuelta para mirarlo a los ojos.

Poco a poco me lleva hacia la cama, sus besos ahora son demandantes, deja pequeños mordiscos sobre mi piel, me estremezco cuando su mano acaricia el interior de mis piernas provocando el aumento de mi excitación, necesito que me toque, que sus dedos acaricien mi piel, necesito sus besos y el calor de su cuerpo.

Despierto con sus brazos rodeándome y su nariz en mi cuello, cuando intento moverme él me sujeta con fuerza.

-Rick.- no contesta.- amor.- intento una vez más pero él solo se mueve para besar mi hombro.- Rick necesito…

-necesitas que te bese y…

-y voy a mojar la cama si no me sueltas.

Hace un gesto gracioso y se hace a un lado, miro el reloj cuando vuelvo, el sol aun no sale, todo está en silencio, a lo lejos se escucha el murmullo del agua, observo el cielo a través de la ventana.

-ven a la cama.-le escucho decir.

En cuanto lo hago me abraza, suspira con la nariz pegada a mi pecho, de nuevo sus manos se mueven inquietas, recorren mi espalda mientras besa mis labios.

-te amo.-susurra en mi oído.

-y yo a ti.

Pasamos dos dias más allí, el último día caminamos por los senderos, Rick se ve mejor, parece estar bien, su rostro tiene una enorme sonrisa mientras toma mi mano y caminamos.

-creo que no podré irme de inmediato contigo.

-por qué?

-tengo que arreglar algunos asuntos en la academia, aun no sé cual es mi situación allí, no sé si voy a recuperar mi empleo en algún momento y también tengo que pedirle al sujeto de la terapia fisica que me recomiende a alguien nuevo, debo seguir con los ejercicios al menos unos meses más.

-entiendo, pero si vendrás, verdad?

-claro, solo quiero dejar todo claro en casa.

-bien.

Poco después del medio día salimos, subo el equipaje al auto mientras él entrega la llave en la recepción, subimos al auto y volvemos a casa.

Esta vez no hago paradas, vamos directo a casa, en cuanto llegamos le llamo a mi madre y después de asegurarles que estamos bien y que hemos llegado a casa me dispongo a preparar la cena.

Una semana después preparo mis cosas, Rick me observa sentado en la cama mientras yo doy vueltas por la habitación, separo la ropa y la voy acomodando poco a poco, recojo mi cepillo dental y algunas otras cosas del baño, las coloco dentro de un estuche y vuelvo para seguir acomodando las cosas pero al volver veo a Rick hurgando entre mi ropa.

-Rick intento guardar todo.-me quedo de pie junto a la cama mientras me observa con las manos en mi ropa interior.-deja eso por favor.

-solo veía un poco.

-creí que ya los habías visto todos.

-si pero es, es tentador, los veo y recuerdo el momento en el que te he visto usándolos y cuando mis manos los retiran lentamente por que me estorban.

Rio colocando todo de nuevo en su lugar, pero Rick no me facilita la labor, se acerca a mí, insiste en tomar mis manos, pone las manos en mi cintura y cuando doy la vuelta para tomar el resto de mis cosas me abraza apoyando la cabeza en mi espalda.

-solo serán unos días.- digo acariciando su cabello.

-dias eternos.

-no seas exagerado.

-no te has ido y ya te extraño.

-te llamaré todos los días.

-no es lo mismo.

Vuelvo a reír mientras me doy la vuelta para besarlo, me parece ver lágrimas en sus ojos pero él baja la vista al suelo impidiéndome que pueda verlo.

-estas llorando?

-no… bueno… si.

-si te sirve yo también voy a extrañarte y mucho.- me inclino para besar sus labios.

se viene una nueva etapa, se han casado y ahora Rick se irá con ella, espero les haya gustado se que he tardado pero no he tenido mucho tiempo para escribir o corregir estos días, nos leemos en el próximo.