La psicóloga era una mujer mas o menos de mi estatura, de cabellera rubia y labios rosas, la ropa se ajustaba perfectamente a su cuerpo, Alex dijo que era una muy buena amiga suya y que Rick estaría en buenas manos, pero en cuanto la vi tuve una sensación muy extraña en el estómago, usaba anteojos y recogía sus cabellos en una media cola que dejaba algunos mechones caer sobre sus hombros, su oficina tenía un aroma que no lograba identificar, había un escritorio de madera muy fina, una carpeta y una computadora algunas hojas y nada más, frente al escritorio había un par de sillas de madera también, mis ojos rápido se posaron en la pared, tenía una serie de fotografías con personas que nunca antes había visto pero que parecían ser importantes, también había una fila de diplomas y reconocimientos, era una mujer bastante preparada y a pesar de ser joven tenia bastante experiencia, según Alex había trabajado con militares veteranos al igual que ella, habían participado juntas en un programa de rehabilitación de la milicia hacia algunos años.
No puedo negar que me sentí intimidada por su presencia en cuanto la vi, era hermosa y lucia segura, muy segura, caminó alrededor del escritorio y se sentó en el unos segundos mientras Rick llenaba un formulario y luego volvió a su lugar cuando él terminó y se lo entregó.
Rick sonrió y tomo mi mano cuando ella preguntó cual era nuestra relación, "es mi esposa" dijo Rick mirándome fijamente, la primera sesión era informativa, ella nos dijo como estarían trabajando, los días en los que se verían y horarios, nos aseguró que todo estaría bien y que no deberíamos preocuparnos.
La reunión duró unos 40 minutos, salimos de allí tomados de la mano, caminamos un par de calles en silencio, pequeñas gotas de lluvia cayeron sobre nosotros mientras nos dirigíamos a casa, comenzaba a oscurecer y podía sentir el viento en mi rostro, Rick pasó su brazo sobre mi hombro.
La próxima sesión sería el jueves, lo habían planeado así debido a la terapia física que Rick debía continuar por al menos un mes y medio más, no habíamos hablado mucho del percance ocurrido en el centro comercial, pero Rick lucia bastante preocupado algunas veces.
Pronto nos dimos cuenta de que trabajar e ir a la universidad se hacía más difícil de lo que habíamos pensado, en varias ocasiones salí de casa antes de que él despertara y volvía para encontrarlo dormido en el sillón, esperaba que todo este tiempo valiera la pena en el futuro.
Cada mañana después de salir de casa me preguntaba como sería todo cuando volviéramos, cuando por fin me graduara y mis sueños se fuesen cumpliendo.
Rick había avanzado bastante con la terapia física, después del incidente de la escalera, había retomado con cierto animo pero también con cautela sus ejercicios, le costaba en cierta manera entender que los accidentes ocurrirían aun cuando fuese cuidadoso.
Noté entonces también como hubo un ligero distanciamiento entre ambos, simplemente nuestros horarios eran diferentes, yo pasaba la mayor parte de mi tiempo fuera de casa y él aunque se esforzaba por ocuparse en distintas actividades no lograba cubrir su día completo, un par de horas de terapia física, un par de días una hora con la psicóloga y el resto comenzaba a ser tiempo perdido según él, a mi me preocupaba que el exceso de tiempo libre y la falta de amigos le hicieran querer volver antes de tiempo, antes de que yo pudiese concluir mis asuntos.
En la oficina comencé a destacar, mis jefes alababan mi buen desempeño, decían que para no tener experiencia hacia mi trabajo muy bien y pronto empezó a notarse cuando después de haber participado activamente en un caso, recibí un bono extra lo que dio paso a que se me requiriera para colaborar mas activamente en los casos que se manejaban aunque no estaba lista para llevar uno yo sola, sin embargo me llenaba de orgullo saber que mis esfuerzos estaban dando frutos.
Rick dormía ya una noche cuando recibí una llamada de mi padre, había recibido buenas noticias de parte de su amigo, el hombre para el que trabajaba, me quedé sentada en el sillón a media luz intentando no hacer ruido, miré el reloj cuando la llamada termino, este marcaba la 1:30 am y debía levantarme temprano al día siguiente, entré a la habitación sigilosamente, Rick estaba cubierto por las sábanas podía ver su espalda desnuda, usaba unos pantalones de algodón ligeros como pijama, podía ver el movimiento de su pecho y una de sus manos muy cerca de su rostro, me acerqué casi por inercia a él con el objetivo de abrazarlo, sin embargo me vi sorprendida cuando Rick se removió incómodo apartando mi brazo de él.
Lo observé unos segundos, aunque lo único que podía ver era su espalda, suspiré un poco confundida al principio luego justifique su incomodidad, me tomó solo un par de minutos dormirme, el sonido de la alarma me despertó, me senté en la cama frotando mis ojos, giré mi cabeza para verlo, en algún momento de la noche Rick se había levantado y se había puesto una camiseta, supuse entonces que quizá había sentido frío, noté también que estaba recostado en la orilla de la cama bastante apartado de mi.
Me vestí en silencio y besé su mejilla antes de salir, Rick no se movió en ningún momento, caminaba por la calle con una sensación muy extraña, sentía que lo extrañaba, era como estar juntos pero lejos al mismo tiempo, una sensación que no me gustaba, sin embargo no podía hacer mucho al respecto.
Un par de semanas después por fin tuve un descanso, estaba dispuesta a hablar con Rick de lo que ocurría entre nosotros, mas bien de lo que yo sentía al respecto pues a él no parecía provocarle ningún problema la situación, habían sido dos semanas en las que nos habíamos visto muy poco, casi no hablábamos de lo que hacíamos por que claro no pasábamos mucho tiempo juntos y ahora que tendría un par de días libres debido a una fecha importante intentaba volver a lo que había sido hasta hace algún tiempo, me levanté temprano como era mi costumbre ya, preparé el desayuno y lo puse en una charola para después llevarlo la habitación, aunque no con mucho éxito, mi idea era pasar el día en la cama con Rick, hablar de lo que sucedía y con suerte terminar el día entre sus brazos después de hacer el amor con él, pero mis planes no funcionaron de esa manera, Rick se había levantado ya, estaba listo para salir.
-a donde vas?.- pregunté en cuanto lo vi.
-ey, pensé que trabajarías hoy.
-no, es un día libre, a donde vas?, te preparé el desayuno.
-oh bueno, gracias, pero Alex me invitó a pasar el día en una correccional.
-en una correccional?
-algo así, es un centro para niños que han cometido alguna infracción, bueno chicos de 12 a 15 años, no te lo había dicho he ido un par de veces con ella y es genial, es increíble.
-me senté en la cama decepcionada.- pero…creí que…
-que podrías descansar, lo sé, volveré a medio día, podremos hacer algo juntos.
-bueno.-dije sin más remedio.
Rick besó mis labios después de beber el café y darle una mordida al pan francés que había preparado para él, escuché la puerta cerrándose después de unos minutos, me quedé en la cama sin ánimos de nada más, el desayuno terminó por enfriarse y yo solo pensaba en que Rick ni siquiera me había invitado a pasar el día con él.
Me levanté, recogí todo y fui a la cocina a limpiar, miraba por la ventana tratando de darme ánimos, pensé entonces que quizá podría prepararle una rica comida para cuando volviera, así que después de hacer limpieza y ver unos minutos las noticias volví a ponerme de pie para poner en marcha mi plan, miré el reloj, supuse que Rick no tardaría en volver, bajé la temperatura del horno solo para que se mantuviese caliente y esperé, quería que fuera una sorpresa, así que decidí no llamarle, sin embargo cuando el reloj marcó las 2 tuve serias dudas, apagué el horno y caminé rumbo al teléfono cuando este comenzó a sonar, en la pantalla podía ver el numero de Rick.
-ya vienes?.- pregunté.
-lo siento, Kate, pero no podré llegar.
-por qué?. -pregunte confundida.
-no sabía que saldríamos al campo, volveré por la noche, a menos que…- se detuvo dudando de si debía decirme lo que estaba pensando.
-a menos qué?. – repetí para que terminara la frase.
-que quieras venir, te daré la dirección, puedes venir y conocer a los muchachos.
-bueno, no creo que sea conveniente, saldré a hacer algunas cosas, te veo más tarde.
-esta bien.
La llamada terminó antes de que pudiera decirle algo, miré el horno apagado y la mesa dispuesta, de nuevo el sentimiento de decepción apareció, sin embargo no entendía por que le había dicho que no a su petición.
Me senté en un pequeño café fuera del centro comercial, bebía una taza de té mientras miraba a la gente pasar, me preguntaba que tan complicado seria ahora, trataba de pensar en que quizá no todo estaba perdido, podría calentar la comida y esperar que Rick volviera para cenar juntos y aun tenía oportunidad de pasar una noche agradable con él, volví a casa esperando no recibir llamadas desalentadoras, guardé las cosas que había comprado y me senté a ver televisión hasta que vi como comenzaba a anochecer.
Miraba el reloj ansiosa, esperando que Rick apareciera, me di un baño rápido, me puse ropa cómoda aunque bajo la misma me puse la lencería que a él tanto le gustaba, recogí un poco mi cabello, miré el reloj nuevamente él no había llamado, así que supuse que tal vez no tardaría en llegar, me senté en el sillón con la mesa preparada, una botella de vino enfriándose y la comida en el horno esperando, las manecillas del reloj en la pared parecían avanzar con tal lentitud que comenzaba desesperarme, caminé hacia la ventana cuando escuché un ruido abajo pero de nuevo no era él, tomé el teléfono y le llamé, sonaba apagado, me senté de nuevo en el sillón, faltaban 10 minutos antes de las 10, me recosté un momento pensando que el llegaría pronto, el cansancio comenzaba a vencerme aunque hacia lo necesario por mantenerme despierta, al final perdí la batalla, la última vez que vi el reloj eran las 12:10, suspiré fastidiada y mis ojos se cerraron.
La siguiente vez que abrí los ojos, Rick me hablaba, me pedía que fuera a la cama, no vi que hora era pero la mesa estaba recogida, apenas besé sus labios él desapareció, podía percibir un aroma extraño en su ropa sin embargo preferí no hacer preguntas, volví a cerrar los ojos.
El timbre del teléfono me despertó cuando la luz del sol se podía distinguir a través de las cortinas, de nuevo Rick no estaba a mi lado, en su lugar el espacio vacío y frio, supuse entonces que de nuevo se había ido sin despedirse de mi.
-hola?.- dije al ver un número desconocido.-si, que pasa?.- Paul un compañero del trabajo me llamaba.-si, si lo recuerdo, que con eso?... estoy en casa, la carpeta esta en le oficina de Lewis, deberías llamarle a él… ya veo… 30 minutos están bien?... bien, te veo allá.
Me vestí tan rápido como pude, bebí un poco de jugo de naranja y tomé una rebanada de pan y una manzana para comer por el camino, como lo supuse Rick no estaba en casa, miré alrededor buscando una nota, pero al no encontrarla tomé mis llaves y salí apurada.
Caminé por la calle en busca de un taxi, unos minutos después encontré uno y en cuestión de minutos estaba en la oficina, esperando que Paul apareciera.
-Beckett.-dijo saludándome.- lamento haberte sacado de casa, pero mañana es la audiencia y necesito que me expliques un par de cosas.
-la carpeta está en la oficina de Lewis, tienes la llave?
-si me la prestó ayer, dijo que podía venir hoy y revisarlo contigo.
-y por que no vino él?
-fue a visitar a su madre, estará en el campo por hoy y mañana vendrá a primera hora, nos veremos en el juzgado a la hora de la audiencia.
-bien, hagamos esto rápido, quiero volver pronto a casa.
Miré la hora sin preocuparme realmente por el tiempo, supuse que Rick estaría ocupado con sus muchachos y yo podría tomarme el tiempo necesario.
-estarás presente mañana?
-no lo creo, el caso es de Lewis pero me ha estado enseñando por si se presenta otro similar, dijo que seria una buena práctica para mi y la verdad es que estoy aprendiendo mucho con él.
-los he visto muy cerca, ustedes…?
-es mi jefe, no hay nada entre nosotros que nos sea trabajo.- dije tratando de aclarar la situación, lo último que quería era que se me relacionara con alguien del trabajo.
-pero te gusta no es así.
-es un buen tipo, pero yo ya tengo a alguien.
-novio?
-esposo.
-estas casada?.- preguntó con incredulidad.-eres muy joven, está en la universidad contigo?
-no, él es mayor que yo.
-uno, dos años?.- de nuevo preguntó queriendo saber más.
-15, creo.
-15?!... no juegues.
-no estoy jugando es serio, es el amor de mi vida y me casé con él por que lo amo, es un policía retirado, es prácticamente un héroe y es el hombre más increíble que he conocido.
-vaya estás muy enamorada… tienes una fotografía de él?
-creo que sí.- busque en mi teléfono una fotografía de Rick, era una muy linda de él en la cocina sonriendo mientras preparaba el desayuno.
-rayos que le pasó?.- dijo señalando la fotografía.
-te lo dije es un héroe, ha salvado muchas vidas, trabajaba como instructor en la academia de policía hasta que hubo un incendio, él resultó gravemente herido pero sobrevivió y varios meses después me casé con él, ahora estamos aquí juntos.
-que increíble, y yo que creía que eras una chica aburrida, demasiado seria para mi gusto.
-he vivido muchas aventuras con Rick y no, no estoy interesada en ningún otro hombre.
- vaya… esto está listo.-dijo después de sacar un par de copias de unas hojas y luego sonrió.-creo que puedo llevarme esto casa, nos vemos mañana.
-si, claro, mañana.
El reloj marcaba las 2:30, cuando ambos salimos, me había tomado más de dos horas explicarle los pormenores del caso, me di cuenta entonces de que en mi bolsillo no llevaba mi teléfono, caminé por la calle y me detuve cuando un taxi de nuevo se detuvo ante mi seña, llegue a casa 20 minutos después debido al tránsito.
-Rick estaba sentado en el sillón.- dónde estabas?. -preguntó y pude percibir cierta molestia en el tono de su voz.
-tuve que ir a la oficina… como te fue con los chicos, que hicieron hoy?
-hoy no fui con ellos.
-oh… entonces que hiciste, a donde fuiste, está mañana no estabas.
-fui a comprar unas cosas para el desayuno, vi que habías preparado algo ayer y quería disculparme contigo.
- pues me llamaron de la oficina… creí que estabas ocupado por eso no deje nada para avisarte.
-me fui solo 10 minutos y ya te habías ido.-dijo de nuevo con molestia.
-estas enojado?.-y mi pregunta fue mas una necedad.
-no.
-claro, no, por eso me hablas así.-ahora la molestia era mía.
-asi como Kate?.- dijo levantando la voz.
-asi, precisamente.
-suspiro.- lo lamento no quise.- trató de calmarse y sonar relajado.- pero no… no estaba aquí, no me dijiste nada, no dejaste una nota y te llame, para mi sorpresa el teléfono estaba aquí… tenías un mensaje de un tal Paul.
-y?, me llamaron del trabajo y olvidé mi teléfono.- Rick me miraba, algo daba vueltas en su cabeza.
-por que tardaste tanto?, no se supone que hoy descansas?
-oh vaya… asi que eso es, asi es como es… te recuerdo que no soy la única que desaparece, te esperé todo el maldito día ayer, tu nunca llegaste o no sé a que hora lo hiciste, pero te molesta que haya ido al trabajo hoy cuando me dejaste sola aquí todo el puto día, por que ahora resulta que sales con Alex, dime que mas haces con Alex.
-es mi amiga, me esta ayudando, me mantiene ocupado en cosas que me gustan y ayer te dije que fueras, que me acompañaras, pudiste haber ido pero preferiste quedarte aquí.
-queria sorprenderte, yo también quería disculparme por no pasar tiempo contigo, por que… por que te extraño, vivimos juntos pero ya nunca nos vemos, no salimos, no hablamos, hace semanas que no hacemos el amor y estoy haciendo un enorme esfuerzo para que todo salga bien pero tu de pronto te has olvidado de mi.
-yo… si, claro, yo paso todo el día fuera de casa, yo recibo llamadas y salgo corriendo… tu eres la que nunca está aquí, solo vienes a dormir y eso por que sería bastante sospechoso que no lo hicieras…-mi mano se estampó en su mejilla al escuchar su insinuación.
-cierra la boca, cierra la puta boca.-corrí a la habitación y me encerré allí, no quería verlo no quería escucharlo, no quería admitir que quizá todo era mi culpa pero me dolían tanto sus palabras que no quería seguir escuchándolo.
Me senté en el suelo con la espalda apoyada en la puerta impidiendo que él entrara, cubrí mi cara con mis manos y lloré por varios minutos pensando en como es que habíamos llegado a ese punto, como es que estábamos dudando de ambos cuando habiamos luchado tanto para estar juntos, pensé en Rick en aquella cama de hospital, en como sentí que lo perdía y la cantidad de veces que lloré por no saber si sobreviviría, subí a la cama y me recosté, sentía las lágrimas en mis mejillas, él no comprendía lo mucho que yo lo amaba y cuanto me dolía que pensara mal de mí, de mis acciones.
Estaba abrazada a mi almohada cuando la puerta por fin se abrió, aun lloraba, podía sentir mis mejillas rojas y mis ojos irritados.
-perdóname Kate.-dijo Rick sin acercarse.- lamento haber perdido la cabeza, no pensé lo que dije.-sentí cuando se sentó en la cama y puso la mano sobre una de mis piernas.
-como puedes pensar eso de mi.-dije con la voz entrecortada.- como puedes creer que podría estar con alguien que no fueses tu, como puedes creer que no te amo.
-se que no es excusa pero estaba enojado, pensé muchas cosas que no debí, claro que se que me amas tanto como yo te amo.
-entonces por que dudas de mi?.-le miré ésta vez.- ambos sabíamos que no sería fácil, que estos meses serian complicados al tener que hacer todo, sabes que no puedo renunciar a ninguna de las dos, aceptaste el reto conmigo cuando dijiste que si, lo sabías.
-sentí celos, hace varios dias que me siento así, me vuelve loco pensar que podrías enamorarte de alguien más, que podrías dejarme.
-pero Rick…- me interrumpió antes de seguir.
-lo siento Kate, lo siento mucho en verdad, soy un idiota.
-no vuelvas a insinuar que no te amo, no vuelvas a decir que podría engañarte con alguien más por que no es así.
Sentí su cuerpo detrás del mío, sentí su brazo rodeando mi cintura y sus labios en mi hombro, lo escuché suspirar y apretarme contra él, me pregunté si me había equivocado, si había querido hacer mas de lo que podía, hacer un esfuerzo de ese tamaño me estaba costando mi relación con Rick, nos estaba haciendo perder el objetivo y sobretodo ponía ideas en nuestras cabezas que no correspondían a la realidad, necesitábamos tiempo para nosotros.
Di la vuelta para poder mirarlo de frente, mis labios casi tocaban los suyos, mis ojos le miraban fijamente.
-tenia una sorpresa para ti ayer… por que tardaste tanto en venir?
-el estúpido autobús se averió, los recursos no alcanzan, es viejo y nos quedamos a mitad del camino, llegué aquí cerca de las 2, vi la mesa puesta, la comida en el horno y a mi esposa en el sillón durmiendo, me sentí como un estúpido, supe que habías estado esperándome.
-no fue tu culpa, si te hubiese dicho…- pero él me interrumpió.
-si me hubieses dicho no sería una sorpresa y amo que me sorprendas, como aquella vez, recuerdas.
-cuando?
-esa vez en la que tu me soprendiste mucho, cuando.-hizo un gesto gracioso señalando su entrepierna.
-esa vez, no, no lo recuerdo muy bien.
-podría refrescar un poco tu memoria y la mía.
-no, después, ahora quiero que me abraces.
-bueno eso también lo puedo hacer.
Pasamos un par de horas en la cama, solo abrazados, Rick acariciaba mi espalda mientras me contaba lo que había hecho el día anterior, besaba mi frente y me miraba fijamente mientras repetía lo mucho que lamentaba lo sucedido sin embargo yo preferí estar en silencio.
Cerca de las 5 nos levantamos, Rick calentó por enésima vez la comida que había perdido su encanto totalmente pero que nos negábamos a desperdiciar, sirvió un par de copas de vino y se sentó frente a mí, comimos en silencio, mirándonos a veces y a veces haciendo algún comentario, sin embargo otras tantas el silencio era más atractivo.
Rick lavó los platos alegando que seria su penitencia por su comportamiento, me envió al sillón donde puso una manta sobre mis piernas y luego una película.
Unos 20 minutos después se sentó junto a mi, me rodeó con su brazo y yo apoyé la cabeza en su pecho, la luna nos sorprendió sentados en el sillón besándonos.
-deberíamos ir a la cama.- dijo Rick acariciando mi cuello con sus labios.
Se levantó entonces, rodeó mi cintura y caminó a mi lado, me ayudó a quitarme la ropa lentamente y luego se arrodilló free a mi mientras besaba mi vientre alrededor del ombligo, sus manos acariciaban mis piernas mientras bajaban lentamente provocando un escalofrío que me recorría por completo, mi piel se erizaba ante el toque de sus manos y la humedad de sus labios, me hizo sentar en la orilla de la cama mientras abría mis piernas para poder besar el interior de las mismas, su lengua lamia mi piel sin ningún pudor y sus manos se aferraban a mi cadera mientras las mías revolvían su cabello acariciándolo, haciéndole saber que me encantaba lo que hacía.
Un orgasmo intenso me recorrió seguido de otro leve, hice la cabeza atrás repetía su nombre suavemente, sus besos hicieron un recorrido lento , casi agónico, deteniéndose en mi pecho, para entonces podía notar su erección rozándome, la tomé entre mis manos haciendo un movimiento lento, escuché entonces sus jadeos y la suplica de que no me detuviera.
Terminamos exhaustos en la cama, con mis piernas aun rodeando su cadera, su cabeza en mi pecho mientras una de sus manos acariciaba mi costado.
-te amo.-dije casi a punto de quedarme dormida.
-te amo.-dijo Rick de la misma manera.
La semana no fue diferente de la anterior en cuanto a nuestras actividades aunque si lo fue en nuestro tiempo juntos, Rick comenzó a levantarse más temprano por las mañanas, desayunaba conmigo y besaba mis labios antes de irme, por la noche me esperaba con la cena lista y después dedicábamos unos minutos antes de dormir a acariciarnos y besarnos.
Pronto la fecha de mi graduación se presentó, a una semana de la ceremonia mis padres llamaron para decirnos que me acompañarían y que esperaban poder quedarse con nosotros en casa, nosotros estuvimos de acuerdo, para entonces mi horario en el trabajo se había reducido, al no tener clases en la universidad podía estar en casa más tiempo y la relación con Rick mejoraba cada día.
Mis padres llegaron dos dias antes de la ceremonia, los recibimos en el aeropuerto y fuimos directo al departamento para que pudieran dejar su equipaje allí y salimos a comer a un pequeño restaurante no muy lejos de allí.
Por la noche mientras Rick y mi padre veían televisión mi madre y yo hablábamos mientras preparábamos un poco de café.
-como esta llevando todo?.- preguntó mi madre.
-bien, muy bien .
-no ha sido muy complicado con tus horarios?
-pues… un poco a veces, si, pero creo que lo hemos ido resolviendo poco a poco.
-mi madre me miró y sonrió, luego su gesto cambió.- no pensé… no creí que podrían lograrlo.
-por que no?
- a veces el amor no basta Kate.
-quizá somos la excepción.
El día de la ceremonia me levanté temprano, mi madre ya preparaba un desayuno ligero para todos y Rick servía las tazas de café, desayunamos y luego de un rato nos preparamos para irnos, recibí un par de mensajes de felicitación de algunos amigos los cuales devolví de inmediato, vi a Rick parado frente al espejo, algo que comúnmente no hacia, sin embargo allí estaba intentando anudar la corbata que usaba y que por alguna razón se negaba a lucir bien, me paré frente a él, aparté sus manos e hice el nudo con lentitud mientras le miraba a los ojos.
-gracias.- susurró cuando terminé y puse ambas manos sobre su pecho, besé sus labios apenas rozándolos, sentí sus manos en mi cadera y la humedad de su lengua en mi boca.- debemos irnos.-dijo apoyando la frente en la mía.
-solo quiero que me abraces un poco más.- mis brazos lo rodearon.
Una hora después nos encontrábamos e el auditorio, Rick estaba sentado junto a mis padres, podía verlo entre la multitud, sonreía cuando nuestras miradas se cruzaban, la ceremonia comenzó, se dieron un par de mensajes bastante emotivos, se hicieron los agradecimientos, un mensaje más deseando lo mejor a todos los egresados y luego se nos fue nombrando uno a uno para recibir un documento simbólico, me levanté de mi sitio cuando escuché mi nombre, nos tomaban fotografías cuando hacíamos la recepción y luego bajábamos para tomar asiento de nuevo para escuchar un último mensaje del rector de la universidad.
Al final me reuní con mi familia, Rick sostenía un pequeño ramo de flores que no recordaba haber visto antes pero que él sostenía en sus manos, mis padres me abrazaron mientras él se quedaba un poco apartado, nos miraba esperando su turno para cercarse a mi.
Besé sus labios por fin recibiendo su presente, mis padres tomaron un par de fotografías más, antes de irnos algunos de mis compañeros se acercaron, hablamos por varios minutos hasta que uno a uno fueron retirándose algunos con sus familias, otros en pequeños grupos para realizar sus propios festejos.
Tomé la mano de Rick cuando volví con ellos, mis padres habían hecho una reservación en un restaurante en el centro, era la primera vez en mucho tiempo que pasábamos tiempo juntos, habían pasado ya varios meses desde que Rick y yo vivíamos juntos en esta ciudad y aun a veces extrañaba estar con ellos.
Cerca de las 7 volvimos a casa, en la habitación me desvestí lentamente, mis padres veían una película en la sala, me senté en la cama masajeando mis pies, había sido un día algo agotador y mis pies dolían debido a los tacones, Rick entró entonces, cerró la puerta y me miró unos segundos luego se sentó a mi lado, tomó uno de mis pies y empezó un masaje que se sentía increíble.
-tengo un presente más para ti.-dijo Rick concentrado en lo que hacía.
-uno más, creo que ya recibí demasiados.
-no, este es uno especial, es algo que vamos a compartir solo tu y yo pero no lo veras ahora.
-que es?
-es una sorpresa, tendrás que esperar.
-oh, bueno, puedo esperar.
-aun faltan algunos detalles pero es necesario esperar un poco más.
-cuanto?
-aun no lo se, cuando lo sepa te lo diré.
-bien… eso se siente muy bien.-dije recostándome en la cama y suspirando.- tus manos son increíbles.
-creí que ya lo sabías.
-hablo del masaje, aunque… si, eso ya lo sabía.
Rick sonrió.- a que hora se van tus padres mañana?.- preguntó luego de un par de minutos en silencio.
-al mediodía.
-bien.
No dijo nada más, tomó el otro pie y continuó, me miraba a veces, sonreía mientras pensaba sin decirme nada.
Cuando terminó se levantó y caminó rumbo a la sala, cambie mi ropa por una de mis pijamas cómodas y me senté junto a mi madre que pasó su brazo sobre mi hombro.
El taxi esperaba a mis padres, mi padre bajo el equipaje que habían llevado con ellos y luego se despidió de mi, había planeado acompañarles pero ellos se habían negado diciendo que conocían el camino y que estarían bien, prometieron llamarme en cuanto llegaran, el viaje no era largo y estaba segura de que llegarían antes de que anocheciera.
Rick tomo mi mano cuando el taxi se alejó, apoyé mi cuerpo en el suyo mientras perdía de vista el taxi.
-quieres caminar un poco?.- pregunto Rick.
-claro, eso estaría bien.
Sin soltar mi mano avanzamos por la calle, íbamos en silencio, siempre era difícil despedirme de mis padres aunque esta vez había algo diferente, pronto volveríamos a casa, aun faltaba un mes para que terminará mi trabajo, con eso le daría fin a mi estancia en esta ciudad y volvería con Rick a casa.
-donde vamos a vivir?.- pregunté de pronto mientras caminábamos.
-en mi casa?.- dijo él, con un gesto de interrogación.
-si, ya veo.
-no te gusta mi casa, podemos ver otras, puedo vender esa y buscar otra, aunque si lo piensas bien, tendríamos que hacerlo.
-tendríamos?
-si… en un tiempo una pequeña replica tuya correrá por allí, necesitaremos un patio grande donde pueda jugar y correr y tener una mascota.
-solté una carcajada haciendo que me mirara.- lo tienes todo planeado no?
-claro, solo me falta tu autorización.
-mi autorización?
-yo solo no puedo hacer bebés.
-reí una vez más.- claro, solo no puedes, necesitas de mi pero y si quisiera esperar?, y si no coincidimos en los tiempos?
-voy a esperar todo lo que sea necesario.
-hay un par de cosas que quiero hacer antes de que eso suceda.
-lo entiendo.
Volvimos a casa después de alejarnos algunas calles, las nubes se acumulaban y amenazaban con dejar caer la lluvia en cualquier momento y asi fue, un par de calles antes de llegar una intensa lluvia cayó sobre nosotros, el agua escurría por todos lados, podía sentir el agua en mis zapatos, Rick abrió la puerta lo mas rápido que pudo, ambos nos dirigimos al baño, dejamos un montón de ropa en el piso completamente mojada y nos metimos bajo el chorro de agua tibia, Rick reía a carcajadas después de haber corrido por la calle.
-ni siquiera con Alex he corrido tan rápido.-dijo pasando sus manos por mi espalda.- debí verme muy gracioso.- y volvió a reír a carcajadas, me contagió su risa, hacia mucho que no lo veia reír así, estaba relajado y por primera vez lo tomó todo como un juego, no se veia ansioso o preocupado de como se había visto tratando de correr por la calle.
Me abrazó con fuerza mientras el agua aun caía sobre nosotros, su piel era tibia y se aferraba a mi intentando mantener el equilibrio, nos miramos unos segundos, besé sus labios y sus mejillas, acaricie su espalda sintiendo algunas de las cicatrices que aun se percibían, acarició mi cadera aun con una sonrisa en sus labios, aun divertido por lo sucedido pero luego su expresión cambió, me besó una vez más.
-soy un idiota.-dijo en voz baja.
-por qué?.-le miré curiosa.
-por creer que podrías dejarme, cada vez que te miro a los ojos me dicen que me amas pero me he negado a verlo, estaba demasiado aferrado a mis ideas que me olvidé de ti y de como mis acciones te afectaban a ti.
-ya no pienses en eso Rick.
-pero quiero hablarlo, quiero que sepas que soy consciente de que te he lastimado te he hecho sufrir sin razón.
No supe que decir en ese momento, miré sus ojos y luego sus labios, los besé lentamente, rodee su cuello con mis brazos y profundice el beso, no era su culpa sin embargo la situación nos había rebasado en más de una ocasión y ambos nos habíamos dejado llevar por nuestras emociones por nuestras ideas preconcebidas de lo que debería ser y que sentíamos que no era, no pensamos con la cabeza fría y nos ahogamos en un vaso de agua en el que difícilmente nos dábamos cuenta de lo que sucedía, me detuve unos segundos pensando una vez más, acaso no era esto tener una relación, un matrimonio, acaso no debe haber dificultades en nuestro camino para comprender que debemos luchar juntos en lugar de apartarnos, mi madre tenía razón, a veces el amor no basta hay que poner de nuestra parte y pensar con la cabeza, no con el corazón.
Envolví a Rick en una toalla después de hacerlo yo, apoyé su brazo sobre mi hombro y le ayudé a llegar a la cama, se sentó mientras secaba su cabello y me dejaba ayudarle a vestirse, lo vi levantar las manos mientras intentaba ponerle una camiseta, Rick me miró con ternura, sus ojos lucían un poco irritados, nos recostamos en la cama una vez que termine de vestirme y nos cubrí con una manta tibia, mi cabeza en su pecho y mi pierna sobre la suya, sus brazos me rodeaban mientras dejaba pequeños besos en mi cabeza.
Todo pasaría estaba segura, las cosas mejorarían poco a poco, tendríamos la vida con la que habíamos soñado alguna vez.
un poco con dudas aun pero caminando siempre juntos, nos leemos en el próximo cuídense mucho ; )
