¡Hola gente bonita! ^^
¡Wau! Creo que me tarde mucho, pero es época de parciales y debo pasarlos. Sino me van a matar TnT Sin embargo, a pesar de que tengo un examen en unos días, tuve la necesidad de subir la conti porque, ya aburrida de tanto estudio, se me vino a la cabeza el 4to y 5to capi! No pude evitarlo :3
Aclaraciones:
* La Guerra no pasó, no existió.
* No existe la Alianza.
*Sasuke no mató a Danzou.
* Más adelante verán que determinados sucesos que tampoco pasaron.
Advertencias: +16. Lenguaje obsceno. Violencia. Lime.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen. (Sino Itachi nunca hubiera muerto T.T)
Agradecimientos:
dianalaurazb: Hola! Desde ya muchas gracias por leer este humilde fic xD Supongo que los nombres confunden porque no estan ambientados al anime pero los que más van a destacar son Sanosuke y Hikari (obvio), Minato (hijo de Naruto y Hinata, digamos que tiene un aire a Menma con el pelo negro-azulado), Taro (hijo de Ten Ten y Neji) y Yuki Yamanaka (hija de Ino y Sai). Van a haber más pero supongo que esos son los destacados xD.
cinlayj2: Debo decir que me gusta mucho Sanosuke y probablemente casi todo se centre en él. Aunque sea muy bipolar me agrada xD ¡Muchas gracias! :3
Silvin Lewis Uchiha ¡Muchas gracias! Y espero que no te hayan descubierto con el cel xD
dialapv .perez: ¡Hola! Creo que esta es la primera vez que me dejas un review con tu cuenta, y creeme que me gusta que sigas mis historia ^^ Muy pronto publicaré la conti en la otra ¡Muchas gracias!
CHOMIN: Mmm nunca se me ocurrió emparejar a Sanosuke pero me agrada la idea :D ¡Muchas gracias!
Zhohar: ¡Buenas! Sinceramente no pongo un tiempo para actualizar debido a que a veces me pasan muchas ocas o tengo mucho estudio y no puedo subir la conti. Sentiría que les fallaría u.u xD Igual trato de no demorarme mucho. Con respecto a Sasuke y a Sakura, podrás ver como los sentimientos estan a flor de piel y habrá celos, muchos celos xD ¡Muchas gracias por el review!
Disfruten ^^
Capítulo 3: Sentimientos
Recuerdos de Sakura:
Terminé de colocarme la ropa que me había traído Sasuke, se trataba de un hermoso kimono de color blanco con flores de cerezos estampados y de un obi del mismo color. Volví a sentarme en la maltrecha cama en la que había pasado todo ese tiempo a manos de ese Uchiha. Me sentía cansada y adolorida. Me recosté lentamente y comencé a cerrar los ojos. Él había dicho que Naruto estaba cerca, sólo espero que no se tarde mucho.
-¿Sakura-chan?-
Abro los ojos sobresaltada y me incorporo rápidamente. Al frente mío se encontraba un lloroso Naruto que me abrazó enseguida. No alcancé a decir nada, creo que no tenía nada que decir. O tal vez, estaba muy agotada como para tener una charla sobre lo que había pasado. Naruto me cargó entre sus brazos y salimos rápidamente de ahí.
Durante todo el camino me encontré un poco aturdida, parecía como si hubiese estado en una pesadilla horrible. Pero las marcas de mi cuerpo me aseguraban que no era así. Pude ver que entre los que habían ido a mi búsqueda estaba Neji, Kakashi, Kiba, Sai y Lee. Nadie pronuncio palabra alguna en nuestro camino hacia la Aldea, sonreí levemente agradeciendo mentalmente que nadie me preguntara nada. Sobre todo a Naruto.
Las semanas siguientes fueron desastrosas. Literalmente. Los últimos Sennin habían muerto contra Pain, el supuesto líder de Akatsuki. Fue ahí cuando Naruto cumplió su sueño a regañadientes, fue cuando perdió a dos grandes personas que consideraba su familia. Se me encogió el corazón al verlo tan destrozado porque no podía hacer nada, sólo darle mi apoyo y estar a su lado, como hermana y amiga. Por suerte también estaba Hinata junto a él, ya que una semana después de la invasión comenzó mi desafió.
Iba a ser mamá.
"Cabe la posibilidad…"
Corrió velozmente por todo el Bosque de la Muerte como si un juego de niños se tratara, dándole en el centro con sus kunais al blanco. Se detuvo en la rama de un árbol. Su respiración era agitada y pequeñas gotas de sudor le recorrían el cuerpo. Había estado ejercitando hacía horas. Más específicamente, desde que había salido de la oficina del Hokage. Sintió la adrenalina recorrer todo su cuerpo nuevamente, pero cuando hizo el intento de saltar sus músculos le reclamaron así que decidió sentarse.
"Cabe la posibilidad de que Uchiha Sasuke y su equipo se hayan unido a ellos…"
"Uchiha Sasuke…"
"Uchiha Sasuke…"
Sintió el Megenkyo Sharingan en sus ojos y como el odio bullía de su interior. No podía evitarlo, él odiaba a su padre. Trato de relajarse cerrando sus ojos. Debía mantener la calma ante todo, como lo había hecho su querido tío Itachi. Soltó un suspiro y observó el cielo, aún era de noche, tal vez podría dormir un poco antes de los exámenes ANBU. Se levantó con una mueca de dolor en su rostro y utilizó el poco chakra que le quedaba para ir velozmente a su casa. Entró por la ventana sigilosamente mientras se sacaba sus sandalias y se dirigió al cuarto de baño para tomar una refrescante ducha. Al finalizar se desplomó en su cama, puso la alarma a las 8:00, unas horas antes de su examen y cayó en los brazos de Morfeo.
-¿Sano-chan?-
Abrió los ojos de golpe y se sentó en la cama, observó cómo su madre le sonreía desde el marco de la puerta y luego se retiraba. Agarró el reloj y vio que aún quedaban 15 minutos para que sonara la alarma. Soltó un suspiro mientras regresaba el objeto a su mesita de luz. Con lentitud y algo de pereza, se levantó y comenzó a vestirse. Se encontraba realmente muy agotado y sus ojos comenzaban a picarle.
Sabía lo que estaba pasando.
Su doujutsu comenzaba a pasarle factura. Y no era sólo eso, sino que a veces sentía un leve dolor en el pecho. Frunció levemente el ceño y sacudió la cabeza. No debía pensar en esas cosas, en un rato tendría el examen ANBU y no debía distraerse, además, sabía que tarde o temprano el Sharingan le afectaría de tal manera que terminaría dejándolo ciego o peor. Escuchó las risas de las mujeres de su hogar y sonrío levemente. Debía aguantar un poco más.
Sólo por ellas.
Sus ojos jades se dirigieron a la escalera donde se asomaba su mellizo, no pudo evitar saludarlo con una sonrisa mientras éste se sentaba a su lado. Su madre les sirvió el desayuno, y mientras comían y hablaban un poco, en realidad ella y su madre, no podía evitar mirar de reojo a Sanosuke. Observó las delgadas líneas que aparecían debajo de sus ojos, seguramente por el entrenamiento.
-¿Qué sucede?-
-¿Eh?-
-Me estas mirando mientras arrugas la frente.- el pelinegro dejo su café y volteó a ver a su hermana.- ¿Qué sucede?-
-Nada.- se observaron por unos segundos hasta que soltó un suspiro en señal de derrota.- Deberías descansar más aniki.-
-Hn.- cerró sus ojos ónix al tiempo en que agarraba su café para seguir bebiendo.
Hikari bufó y volvió su vista al frente encontrándose con su madre que los observaba sonriente. Sin poder evitarlo, un sonrojo se apoderó de sus mejillas. Ella preocupándose por su hermano y él ni siquiera le respondía una pregunta. A veces era desesperante. Observó a su hermano levantarse y saludarlas antes de retirarse. Se mordió el labio levemente y sacudió levemente la cabeza, no era momento de hacer berrinches ni ser orgullosa. Hoy era un día especial para Sanocuke.
-¡Suerte aniki!- se apresuró a saludarle.
-Que te vaya bien Sano-chan.-
-Hn. Gracias.- volteó a verlas mientras les sonreía de lado y continuó su andar. Y se marchó con la imagen de su hermana y su querida madre sonriéndole con dulzura.
-Tranquila Hika-chan.- Sakura apoyó una mano sobre el hombro de su hija.- Tu hermano es fuerte.-
-Lo sé.- susurró quedamente Suspiró y se levantó a buscar su porta kunais.- Me voy a entrenar Oka-san.-
-De acuerdo, hoy saldré de misión ¿Entendido?-
-¡Hai Oka-san!-
Salió apresurada de su casa para encontrarse en el campo de entrenamiento junto con su sensei y sus compañeros. Al ver a Minato no pude evitar sonrojase un poco, los sucesos del día anterior estaban presentes. Haber pasado un día con él, cerca de él y que él, la haya defendido y ayudado hacía que su corazón latiera con fuerza. Se mordió el labio tratando de concentrarse en lo que Kakashi decía. Al parecer, comenzarían con un duro entrenamiento.
-Creí que faltaba mucho para los exámenes Chunnin.- dijo el dueño de los ojos celestes mirando con desconfianza a su sensei.
-Hubo un cambio de planes.- Kakashi respondió despreocupadamente mientras cerraba su ojo visible indicando que estaba sonriendo.
-¡Debemos empezar a entrenar entonces!- gritó eufórica la fémina del grupo haciendo que todos sonrieran menos el hijo del Hokage.
Minato observó seriamente a su compañera, era bastante obvio que quería superar o alcanzar a cierto grado a Sanosuke. Pero el examen era peligroso. No desconfiaba de las habilidades de sus compañeros, pero temía por Hikari. Inconscientemente, sus ojos viajaron hacia la Haruno, donde ésta reía por algún chiste que le había contado su primo Taro. Sintió el sabor amargo de los celos. Chasqueó la lengua al darse cuenta que sus sentimientos serían un estorbo para el cumplimiento de los exámenes.
-¿Minato-kun?- el nombrado volteó a ver a su maestro.- ¿Estás bien?-
-Hai.-
-Perfecto. Entonces comenzaremos con el entrenamiento.-
Unas horas después se ve Sanosuke entrando al cuartel ANBU donde va donde hay un cartel que dice "Armería" y le entregan su ropa, máscara entre otros objetos. Luego se dirige a una habitación donde hay algunos jóvenes quienes aparentemente serían sus compañeros y los saluda cortésmente. Observa que hay un casillero vació y comienza a acomodar sus cosas para luego cambiarse. Al momento de colocarse la máscara, no puede evitar escuchar los murmullos. Era bastante obvio que sería así, después de todo, él era joven y consideraba normal que lo subestimaran.
Idiotas.
-Bien.- todos voltearon a ver al hombre que recién entraba.- Aunque hoy hayan sido las pruebas, igual habrá entrenamiento. Síganme.-
Sanosuke arqueó una ceja pero igual siguió a su supuesto líder. Llegaron a un capo de entrenamiento, al parecer cada escuadrón poseía uno. Comprendió al instante de que se trataba todo, a parte de conocer las habilidades y puntos débiles de cada uno, era para medir el grado de destreza en el campo. A lo mejor ese no era realmente su equipo, podía ser que los estuvieran midiendo para luego dividirlos, aunque era un riesgo que luego los separaran.
Le daba igual.
Luego de un par de horas, muchos de ellos se acercaron a felicitarlo. Él sólo respondía con un asentimiento o palabras suaves. Se sorprendió a sí mismo al encontrarse siendo amable, por lo general era respetuoso pero siempre frío. Tal vez por fin se encontraba cómodo en un lugar. Con un inaudible y corto suspiro se acercó a su líder que lo estaba llamando, al parecer en un rato debía ir con el Hokage.
Con una leve reverencia se retiró a toda velocidad sorprendiendo aún más a sus compañeros –si es que se podía-, tratando de llegar lo más rápido posible a la oficina. Por la posición del sol, dedujo que ya debían ser, aproximadamente, las cinco de la tarde. Le restó importancia y apareció delante del Hokage, arrodillado, sintiendo la presencia de otras personas en la oficina.
-Hokage-sama.- murmuro con respeto al tiempo en que se ponía de pie.
Kakashi Hatake sintió como el tiempo se detenía, la sangre se le helaba y su corazón daba un vuelco. Frente a él parecía como si Uchiha Itachi estuviera delante a él. Tenía la misma máscara, la misma postura e incluso, la misma voz. Era como si el destino le estuviera jugando una broma con su antiguo compañero. Se encontró de repente, con la respiración agitada pero inmediatamente trató de tranquilizarse.
-Te estaba esperando Sano-chan.- sonrío abiertamente el rubio.
-Na-ru-to, la identidad de un ANBU es secreta.- le reprochó el peliplata mirando con el ceño fruncido a su antiguo alumno.
-¿Aniki?.- Hikari miró emboba a su hermano mientras éste asentía lentamente con la cabeza dándole a entender que era él.
-No se preocupe Kakashi-san, no me molesta. Además son gente de confianza.-
-¡Increíble!- exclamó Taro mientras reía mirando con admiración a Sanosuke.- ¡No puedo creer que seamos de la edad y tú ya estés en ANBU!- gritó eufórico y con algo de envidia.
-Hn.-
-Felicitaciones.-
Minato fue el único que se acercó a él para estrechar su mano. Se miraron fijamente unos segundos y luego el de cabello azulado volvió a la par de la melliza. Por suerte, aparentemente nadie pudo ver ni notar como su mandíbula se tensaba por unos breves instantes. El Uzumaki menor ahora podía asegurar que realmente, su querido amigo de la infancia, Sanosuke, era más peligroso que nunca. Se preguntó si también sería peligroso para su compañera, pero rápidamente desechó la idea. Él no sería capaz de dañarla ¿O si?
-Bien. Pueden retirarse.-
-Tks.- miró con reproche a su padre y luego se retiró de la habitación junto con su equipo.
-Ese niño.- murmuró Naruto cansado.- Es obvio que no heredó mi sentido del humor ¿No lo crees Sano-chan?-
-Creo que Minato tiene un sentido del humor diferente al suyo.- respondió con respeto.
-Bah. Bien Sano-chan, te mandé a llamar porque te quiero informar que en dos días tendrás tu primera misión como ANBU.- respiró hondo y continúo.- Sé que te lo tiene que informar tu Capitán, pero esta misión es delicada y quería decírtela yo mismo.-
-¿De qué se trata?-
-Conformarás un Escuadrón en dónde tendrán que vigilar los alrededores. Como te dije ayer, hay sospechosos merodeando…-
-Uchiha Sasuke.- cortó al Kage dejándolo un poco sorprendido.
-¿Eh?-
-Su antiguo compañero y el de mi madre, ¿Quiere que compruebe si está con Akatsuki?-
-Eres muy listo.- sonrió mirando con orgullo al chico que tenía delante de él. Al parecer se había equivocado con él, o eso esperaba. No quería que Sanosuke corriera el sendero de la venganza al igual que su padre.
-Gracias Naruto-sama.- respondió con una leve reverencia.
-Confío en que me dirás si lo ves o no. Es de suma importancia. Y creo tú eres el único en el que puedo confiar.- vió como el pelinegro asentía con la cabeza y soltó de repente.- Eres muy parecido a tu tío ¿Sabes?- observó como éste se mantenía firme y decidió continuar.- Supongo que sabes quién es tu padre.-
-Hai.-
-Lo supuse.- una sonrisa triste escapó de sus labios al momento en que sus ojos mostraban melancolía.- ¿Tu madre sabe?-
-No señor.-
-Es lo mejor. Ella prefiere mantenerte en la ignorancia, pero creo que no contaba en que tú eres más inteligente y astuto que todos nosotros.- carcajeo tratando de sacar un poco la tensión de su cuerpo.- Puedes retirarte.-
-Hai.-
-Sano-chan.- lo llamó antes de que se vaya y suspiro mientras le sonreía abiertamente.- ¡Deja de llamarme con tanto respeto!-
-Hai, tío Naruto.- y desapareció.
La habitación se sumergió en un profundo silencio. El rubio poco a poco fue borrando su sonrisa, su mirada se volvió opaca mientras veía el expediente de Itachi. Por poco le dice la verdad sobre su tío. No sabía si contarle o no. Después de todo éste se encontraba en el libro Bingo y probablemente Sanosuke lo odiara. O puede que no. Se recostó un poco más en la silla mientras soltaba un sonoro suspiro.
-Qué difícil es ser Hokage dattebayo.-
Hikari sonreía abiertamente mientras que caminaba a la par de sus compañeros ¡Su hermano había entrado a ANBU! Era increíble. Él era increíble. No se quería ni imaginar la clase de misiones que haría, pero seguramente su hermano iba a poder con ellas. Se mordió el labio y observó de reojo a Taro despedirse alegando que estaba cansado. Ahora que se ponía a pensar, acaban de terminar una misión y habían entrenado todo el día. Se le sombreó la frente, no se podía llamar misión a recoger la basura.
-¿Hikari-chan?-
-¿Ah?- volteó a ver al dueño de ojos celestes que la miraba con reproche.
-Te estoy hablando.-
-¡Lo siento Minato-kun!- se sonrojo fuertemente por ser tan despistada.
-Hn. Teme. Te estaba invitando a Ichiraku.- volteó su rostro a un lado para que su querida compañera no viera el leve tono rosado que aparecía en sus mejillas.
Estúpidos sentimientos.
Estúpida Hikari con su hermoso rostro.
-¡Claro!-
Comenzaron a caminar hacia el puesto de comida favorita del hijo del Hokage, quien había heredado al parecer, su fanatismo hacia el ramen. La dueña de ojos jades no dejaba de contarle cosas a su compañero quien de vez en cuando la miraba de reojo y asentía dándole a entender que la estaba escuchando. Estaba seguro que a cualquier persona le irritaría su actitud, pero a Hikari parecía no molestarle. Eso se debía a que vivía con Sanosuke, el chico más frío pero gentil que se podía conocer.
Apenas entraron a Ichiraku unos compañeros de Academia les hicieron señas para que vayan con ellos. Los muchachos del Equipo 3 –Minato y Hikari- algo desanimados aceptaron. Aunque poco después se arrepintieron. Mientras que la pelinegra de ojos jade hablaba animadamente con su mejor amiga Yûki Yamanaka, una chica de cabello azul y mirada color miel, Mizuki Akimoto, no paraba de hablarle a su compañero Minato. Sin poder evitarlo una mueca de fastidio apareció en su rostro.
-"¿Y esta quien se cree?"- se mordió el labio sin darse cuenta que la Yamanaka la observaba, quién era espectadora de la situación en la que se encontraba la dueña de ojos jade.
-Nunca dejaste de quererlo ¿eh?- la Haruno volteó a verla sorprendida al tiempo en que se sonrojaba.
-Da igual.- murmuró con una sonrisa triste.- Minato-kun nunca dejará de verme como una amiga.-
-"Realmente creo que nunca te vio como una amiga."- la rubia se mordió la lengua, al parecer su querida amiga seguía igual de despistada. Era bastante obvio que Minato la quería como algo más que una amiga. Pero ella no se iba a meter, era algo que ellos dos debían solucionar.
-Y dime Minato-kun ¿Te gustaría salir conmigo?- las dos amigas ensancharon levemente los ojos al escuchar la dulce voz de Mizuki.
-Hn.-
Yûki miró disimuladamente con preocupación a su amiga quien mantenía la cabeza gacha. Escucharon la risa de Mizuki quien se acercaba cada vez más al hijo del Hokage sin darse cuenta la mirada de aburrimiento que éste poseía. Hikari sintió como si le hubieran pegado una patada en el estómago ¿Por qué Minato permitía que aquella chica estuviera tan cerca de él? ¿Acaso le gustaba? Le comenzaron a picar y a arder los ojos por lo que depositó dinero sobre la mesa y se marchó rápidamente no sin antes, despedirse a todos. Minato observó con los ojos levemente ensanchados cómo se iba, ¿Qué le pasaba a Hikari? Apartó a Mizuki y salió tras la Haruno apresuradamente.
-¡Hikari-chan!- el muchacho de pelo azulado elevó un poco la voz pero solamente logró que su compañera comenzara a correr. Detuvo su andar mientras observaba como Hikari desaparecía.- Hikari…- murmuró algo deprimido.
-Eres un completo dobe ¿Sabías?-
-Tks. No molestes teme.- se dio vuelta y observó como Sanosuke lo miraba seriamente.- Antes que digas algo, no le hice nada.-
-Si, claro.- dijo el pelinegro mientras rodaba los ojos. Sonrío de medio lado y comenzó a caminar hacia su casa.- A veces eres muy dobe como para ver las cosas.-
-¿A qué te refieres?- pregunta irritado el Uzumaki.
-Hn. – detuvo su andar y giró su rostro para ver mejor a su amigo.- Concéntrate. Eres listo Minato. Usa un poco la cabeza si quieres arreglar las cosas con mi hermana.-
-¿Arreglar las cosas?- parpadeó un par de veces.
Sanosuke sacudió la cabeza y desapareció de la vista de su amigo. Entró a su habitación rápidamente mientras soltaba un largo suspiro. Había visto toda la situación y pudo deducir que Hikari simplemente tuvo un ataque de celos, era bastante obvio. Sin embargo, pese a que Minato era listo y perspicaz no pudo entender el comportamiento de su hermana. A veces el Uzumaki resultaba ser un poco despistado para algunas cosas.
En dos días se iría de misión y no sabía cuánto iba a estar fuera de su hogar. Seguramente Hikari iba a estar enfadada e incluso deprimida por el episodio que acababa de pasar. Ella nunca había experimentado los celos y a lo mejor no sabría cómo manejar la situación. A lo mejor no se atrevería ver a Minato debido a que consideraría infantil y vergonzoso su comportamiento. Conocía demasiado bien a su hermana. Solamente esperaba que esos dos arreglen las cosas antes de que se marche.
Su misión era muy importante y no podía distraerse por la preocupación hacia su hermana.
Escuchó como Hikari entraba y cerraba con un golpe seco la puerta de su casa. Se le encogió el corazón al oír los gimoteos de la dueña de ojos jade. Abrió lentamente la puerta de su habitación encontrándose con la mirada sorprendida de su hermana. Le sonrió tiernamente y le puso una mano en la cabeza.
-Cálmate Hikari-chan. Todo se va a solucionar.-
La nombrada alzó un poco más la cabeza para ver mejor a su hermano, quien era más alto que ella. No pudo evitar que un nuevo sollozo escapara de sus labios y se abalanzó hacia él para abrazarlo con fuerza. Odiaba que Sanosuke la viera así, pero no podía evitarlo. No le gustaba ese sentimiento feo, no le gustaba como la hacía sentir. Quería ver a su mamá pero aún no llegaba, ella seguramente sabría que decirle. Apretó un poco más a su hermano entre sus brazos mientras hundía su rostro en la camiseta de su mellizo.
-Desearía…- Sanosuke prestó atención a los balbuceos de su hermana.- Desearía que papá estuviese aquí.- el mayor tensó la mandíbula y aflojó un poco el abrazo.
-"No sabes lo que deseas."- quiso decirle.- "Espero que nunca lo conozcas."- deshizo el abrazo y entro a su habitación ante la mirada ententa de su hermana.
Nunca lo vas a conocer porque yo voy a matarlo, quiso decirle.
¿Les gustó? :3
Mizuki Akimoto es un personaje inventado por mi, habrá otros también. Me encanta que haya celos :3
¡Nos leemos en el próximo cap! ^^
