¡Hola mis queridos lectores!

¿Raro que me presente tan pronto? xD Hoy les traigo un nuevo capítulo, lo tenía preparado hace días y lo iba a publicar la próxima semana pero como me atrasé bastante en actualizar decidí subirlo. Además, para los que ven el "relleno" de Naruto, están pasando la historia de Itachi, nuevamente. Por lo que creí conveniente ya que se trata de su historia, obviamente no será contada toda.

Muchas gracias por los que se toman la molestia de leer mi fic, agregarla a favoritos, seguirla, y para los que me dejan un comentario (eso me levanta los ánimos).

¡Nos leemos abajo!

Aclaraciones:

*La Guerra no pasó, no existió.

*La Alianza no existe.

*Sasuke no mató a Danzou.

*Verán sucesos que no pasaron.

Advertencias: +16. Lenguaje obsceno. Violencia.

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.


Capítulo 5: El honor de Itachi.

Bebió agua de su cantimplora, agotada por el entrenamiento que había tenido junto a sus compañeros. En dos días sería el examen y no se sentía preparada. Aunque ¿Qué esperaban? Le habían comunicado que se debían presentar una semana atrás. Hizo una mueca, tuvo que haberle pedido ayuda a su hermano pero él también estaba entrenando y no deseaba molestarlo. Puede que se sintiera un poco más fuerte pero nunca estaría a la par de Sanosuke, eso lo pudo comprobar al verlo entrenar.

Miró a sus compañeros que estaban combatiendo, Minato se había hecho el más fuerte de los tres, apenas se agotaba. Y estaba segura que mantenía un entrenamiento aparte. En cambio Taro, se esforzaba demasiado para llegar a sus metas pero igualmente se notaba más fuerte que antes. Soltó un suspiro mientras guardaba la cantimplora, esperaba no decepcionarlos y poder aprobar el dichoso examen Chunin. Además también quería demostrarles que era digna de ser hermana de Sanosuke.

- ¿Hikari-chan?- la ojijade parpadeó y miró a su compañero castaño.

- ¿Qué sucede?-

- ¡Eso deberíamos preguntarte nosotros! Hace un buen rato que estamos llamándote.-

- Oh.- la fémina hizo una mueca, no se había dado cuenta.

- Como sea, mañana no entrenaremos así estaremos preparados. Espero que estés alerta al menos en el examen.- la miró despectivamente y luego se retiró dejando a una pelinegra sorprendida.

- No le hagas caso.- el Uzumaki se sentó al lado de su compañera quién se encontraba mirando el suelo, probablemente avergonzada o dolida por lo dicho por Taro.- Neji-san lo está presionando mucho.-

- Ah.- articuló simplemente la Haruno.

Sabía que Minato la quería hacer sentir mejor y tratar de levantarle los ánimos, pero el castaño de mirada perlada había dado en el clavo. Ella estaba muy asustada por los exámenes Chunin y ahora que sabía que uno de sus compañeros no le tenía la suficiente confianza o que no la creía capaz de pasar el jodido examen la hacía sentir peor. Le hería demasiado la desconfianza de Taro, ella entendía la presión impuesta por su padre pero probablemente ahora salían a relucir lo que en verdad pensaba.

- Teme, deja de preocuparte tanto.- masculló un poco fastidiado ante la actitud de Hikari.

- Pero ¿y si Taro-kun tiene razón?- balbuceo haciendo que el hijo del Kage rodara los ojos.- ¡Te estoy preguntando en serio, dobe!- gritó sonrojada al ver la acción del peli azulado.

- El idiota de mi primo no sabe nada.- se paró y le tendió la mano para que lo imitara.- Eres muy capaz de pasar los exámenes y entre los tres lo lograremos, no lo dudes.-

- Hn.- sujetó la mano de su amigo y se levantó.- Gracias Minato-kun.- volteó el rostro para que no viera sus mejillas sonrojadas.

- Hn, lo que sea.- rápidamente soltó su mano y comenzó a caminar dejándola atrás.

Estúpido Minato.


Se despidió de su madre, asegurándole que llegaba para la cena y salió de su casa. Naruto lo había mandado a llamar seguramente porque ya habían solucionado el problema de su Equipo. A pesar de que sentía sus músculos agotados reclamándole un profundo descanso, continuó su marcha. Hace una semana había incrementado el nivel de sus entrenamientos, mejorando cómo un Uchiha pero a la vez, como un Haruno. Había logrado afinar varios ninjutsus médicos, también se había colocado pesas para su taijutsu.

Un quejido escapó de sus labios al comenzar a subir las escaleras, su cuerpo le empezaba a pasar facturas por haberlo sobreexplotado. Una vez frente a la oficina del Hokage, tocó la puerta y luego de unos minutos entró. Allí se encontraba el rubio detrás del escritorio con su inconfundible sonrisa y a un lado del Kage se encontraba su ex –sensei, Kakashi. Se adentró a la habitación cuidadosamente, tratando de que no notaran su estado físico.

- ¡Sano-chan!- saludó el rubio.

- Hokage-sama.- inclinó su cabeza con respeto y luego observó de reojo al Hatake quién le asintió con la cabeza.

- Te estábamos esperando.- hablo con pereza el hombre más grande.

- ¿Es sobre ANBU?-

- Si, en parte.- dijo el rubio.- Primero que nada, es un placer informarte que serás líder de un escuadrón.- el azabache parpadeó un poco sorprendido a lo que el rubio carcajeó un poco.- Junto con tu ex –capitán analizamos la situación y creemos que estás preparado. Así que tu primera misión comenzará en dos días, para los exámenes Chunin –

- Gracias Hokage-sama.- agradeció no muy seguro de la situación.- ¿Y qué es lo otro que debe decirme?-

- Mmm.- el rubio se removió en su asiento demostrando su incomodidad.- ¿Sabes quién es Uchiha Itachi?- preguntó seriamente.

- Si.- respondió rápidamente.

- Y sabes que es tu tío.- afirmó el hombre de cabellos plata a lo que el más joven asintió.

- Cómo eres su familiar, es necesario que te digamos esto.- hizo una pausa para respirar hondo y continuó.- Ante la muerte de uno de los integrantes del Consejo, Danzou, tuvimos acceso a documentos de extremo secreto para la Aldea. En uno de ellos, contenía misiones que Uchiha Itachi había realizado, sobretodo como ANBU. Y una de ellas, incluye una masacre.-

- ¿Qué?- su expresión de seriedad fue reemplazada por sorpresa, mientras sentía a su corazón latir rápidamente.

Ellos le iban a dar la información que tanto ansiaba.

La verdad sobre Itachi.

- Aa.- afirmó con la cabeza el rubio mirando significativamente al pelinegro que estaba delante de él.- Para que lo entiendas mejor, es necesario explicarte unas cosas. Hace 27 años atrás, el Kyubi fue liberado y destrozó la Aldea, llevándose varias vidas con él. Pero Kurama estaba siendo controlado, y los únicos que pueden hacerlo son los que poseen el Sharingan, los Uchihas. Por lo tanto, comenzaron las sospechas y la desconfianza hacia el Clan. Se los trasladó a una punta de la Aldea, marginándolos de la sociedad y en continua vigilancia.- se aclaró la garganta mientras tomaba otra bocanada de aire.- Y ahí comenzó el descontento del Clan, llenándose de rencor. Supongo que tenían un poco de razón. Así que, comenzaron a planear un golpe para derrocar al Hokage pero necesitaban a alguien que se infiltre en las tropas fieles del Hokage para mantenerlos informados. Así que mandaron a una persona.-

- Itachi-san…- susurró pausadamente el pelinegro, sentía un nudo en el estómago por lo que tragó con fuerza.

- Hai.- el peliplata asintió, dándole a entender a Naruto que él se haría cargo del resto.- Pero Itachi, desde muy pequeño fue testigo de la tragedia de la Guerra, de las muertes y del dolor. Él no deseaba lo que el Clan quería. Porque si Konoha entraba en conflicto, probablemente, otras Aldeas atacarían. Y eso incluía muchas muertes y dolor. Así que confió plenamente en el Hokage, contándole los planes de los Uchiha así él podría hacer estrategias para poder apaciguar el rencor del Clan, y poder evitar el golpe.-

- Eso…- carraspeó un poco al darse cuenta que no le salía la voz, trató de que no le saliera entrecortado.- Eso quiere decir que ¿se convirtió en doble informante?-

- Así es.- una amarga sonrisa marcó el rostro del rubio.- Pero al pasar el tiempo, tu Clan se volvía más arisco y rencoroso. Y no vieron otra salida, sobretodo Danzou que quería deshacerse de ellos. Pero no podían acabar con todo un Clan, eso no sería bien visto además Hokage-sama se negaba a hacerlo, por lo que traba de buscar otra solución. Así que Danzou le ofreció un trato a Itachi, si él mataba a todo su Clan sin revelar que era un orden de los altos mandos y quedaba como un asesino traidor, su hermano menor podría vivir y sería bien cuidado por la Aldea. Sasuke siempre fue la mayor debilidad de Itachi.-

- Como verás, Itachi asesinó a su Clan por una orden del Consejo a espaldas de Hokage-sama.-

Sabía que su tío había tenido una razón pero nunca se imaginó que la verdad fuera tan dolorosa y cruel. El hermano mayor de su padre, seguramente había sufrido al tomar una decisión y tuvo que continuar solo, tachado como traidor y ganándose el desprecio de la Aldea, y de todas las Naciones cuando realmente era un héroe para Konoha. Frunció el ceño, los habitantes vivían una paz acosta de un Clan y, sobretodo, de Itachi. No era justo. Trató de tranquilizarse.

-¿Sasuke sabe de esto?- su voz salió fría, cosa que asustó un poco al rubio.

No estaban teniendo el efecto que quería.

- No lo sabemos.- respondió con seriedad Kakashi.

- ¿Él está vivo?-

- Sí, Sasuke debe estar con…-

- Me refiero a Itachi-san.- interrumpió de golpe el pelinegro.

- Para serte franco, creemos que Sasuke lo mató.-le informó el Hatake, debían ser sinceros con él.- Y si no es así, debe estar escondido porque no hemos obtenido información sobre él.-

- Sanosuke-chan.- el aludido miró fijamente a los ojos celestes del Hokage.- Queríamos que sepas esto antes de comunicarlo públicamente.-

- Entonces lo anunciarán a los habitantes de la Aldea.- afirmó el pequeño Uchiha un poco sorprendido ganándose una sonrisa del rubio.

- Así es, después de los exámenes limpiaremos el nombre de Itachi y se abrirá un juicio contra el Consejo, por más que el culpable esté muerto.-

- Es lo menos que podemos hacer, se lo debemos.- cerró su único ojo visible mientras sacaba su pequeño libro naranja.

- Muchas gracias tío Naruto, Kakashi-sensei.- hizo una gran reverencia y desapareció en un "puff".

- Recemos a los cielos de que hayamos hecho lo correcto y que se lo tome bien. Si no nos enfrentaremos a unos poderosos enemigos, Uchiha's, padre e hijo cegados por la venganza.- cerró sus ojos mientras se recostaba un poco en el sillón ante lo seria de la situación.

Ser Hokage era muy difícil.


Vomitó en el césped todo el contenido que había en su estómago. Se quedó quieto analizando y pensando en la situación, en la historia detrás de la masacre. Su modelo a seguir había elegido ser clasificado como un traidor y rechazó la gloria para poder salvar a la Aldea y a su hermano. Seguramente quería que Sasuke lo mate para regresar como un héroe a Konoha. Hizo una mueca ante lo último, su padre se había equivocado en todo y se había hundido en la oscuridad. Probablemente sabía de lo ocurrido y por eso quería atacar a la Aldea.

Un momento, pensó abriendo levemente los ojos, si su tío estaba muerto ¿quién le habría contado la historia si era secreto? ¿Acaso alguien más sabía? La posibilidad de que Itachi le haya contado a Sasuke era insignificante, él no querría que su hermano se llene de odio hacia la Aldea que tanto amó y defendió. Había algo sospecho que involucraba a un tercero. Y si era algo secreto de los altos mandos, ellos no estaban involucrados ¿Su tío le habría contado a alguien? Tal vez necesitó ayuda para realizar su última misión.

Debía buscar a su tío, necesitaba saber toda la verdad.

Entrecerró los ojos mientras se pasaba una mano por la boca dándose cuenta que temblaba. Miró al cielo y se dio cuenta que estaba oscuro, era de noche y seguramente su madre estaría preocupada por lo que emprendió viaje a su casa. Si se ponía a pensar, puede que entendiera un poco a Itachi, él también haría lo que fuese para proteger a su progenitora y a su gemela. Incluso, podría matar y sacrificarse por defenderlas pero no estaba seguro de hacer lo que hizo su tío por su hermano y la Aldea. Eso requería de algo muy valioso además de valentía ¿Él tendría lo necesario para hacer lo que sea cuando el momento lo requiriese? Esperaba que si.

El bullicio de las calles le llamó la atención. Se detuvo unos segundos para observar a su alrededor. Las personas reían y se divertían, vivían una paz otorgada por Uchiha Itachi y ni siquiera eran conscientes de ello. Se dio cuenta que lo miraban con cautela por lo que volvió a caminar con un poco de rapidez. Apretó la mandíbula mientras intentaba que no saliera a la luz su Sharingan, ellos no merecían esa tranquilidad regalada por su tío. Y más cuando lo despreciaban, él era un héroe.

Entró y cerró con un poco de fuerza la puerta de su casa. Trató de regular su respiración, estaba respirando agitadamente debido la furia que sentía. Todo le parecía tan injusto para su tío. Levantó la mirada y se encontró con los ojos jade de su madre que lo observaba preocupada. Suspiró silenciosamente y caminó hasta la cocina pasando de largo a la pelirosa. Hikari lo saludó afectuosamente y se acomodó en su silla.

- ¡Aniki! ¿Qué te dijo el tío Naruto?- pregunto mientras su madre silenciosamente les servía la comida.

- Es confidencial Hikari.-

- ¡Pero…!-

- Hikari-chan, debes entender que hay cosas que tu hermano no puede decirte.- sentenció la pelirosa sentándose en su silla mirando significativamente a su hijo. Sabía que algo andaba mal, más no sabía el porqué, y ni Naruto ni Sanosuke le dirían.

El único hombre de la casa observó cómo su hermana inflaba los cachetes en forma de berrinche y luego se disponía a comer. Ahora realmente podría decir que entendía Itachi, él habría mirado a su pequeño hermano que, en ese momento, era tan inocente, ajeno a la violencia y a los hechos que lo rodean. Mirando a Hikari podía comprenderlo, respetaba la decisión a su tío pero odiaba que los habitantes sean ignorantes a la verdadera razón de la masacre. Tal vez cuando Naruto informe a la Aldea sobre Itachi, su reciente odio a Konoha se esfumara.

-Aniki, ¿Qué tienes en los ojos?-

Mierda.


La cabeza de Kabuto, uno de los más fieles al ya fallecido Orochimaru, rodó por el suelo. Pero no perdió tiempo y lo incineró con el Amaterasu. Su respiración era un poco agitada, sonrió de medio lado al haber tenido un poco de acción. Poco a poco le iba arruinando los planes al idiota de Obito. Planeaba "resucitar" a los muertos y que atacaran a las Naciones, a sus seres queridos. Algo bastante sucio pero efectivo.

Salió de la cueva dónde se encontró con las caras de su equipo expectantes a nuevas órdenes. Empezó a correr hacia Konoha seguido por sus subordinados que se mantenían callados. Suigetsu miró de reojo al Uchiha, era increíble lo peligroso que se había puesto su líder, incluso Karin se mantenía apartada. Un instinto primitivo de supervivencia hacía que se aparten de él, alejándose del peligro que Sasuke desprendía por los poros de su piel.

El Uchiha se colocó la capucha a lo que todos imitaron la acción. En seis horas aproximadamente llegarían a su destino, querían estar ahí antes que Akatsuki, así él podría hablar con Sakura y comprobar si lo que le habían dicho era cierto. Aún le costaba aceptar la información. Pero ¿qué haría con los mocosos si existían? No los podía matar, la pelirosa no lo dejaría. Suspiró inaudiblemente, probablemente tendría que llevarse a los chicos con ellos a la casa que tenía preparada. Él ya había planeado todo. Después de todo, Sakura no se opondría a estar con él.

El Megenkyo Sharingan giró, ella debía estar con él.


- ¡Papá habrá tenido una razón!- gimoteó viendo a su madre.

- Hikari-chan…-

- Traicionó a la Aldea para ir en busca de poder y realizar su venganza.-habló fríamente el pelinegro.

- ¡Sanosuke-chan!- recriminó su progenitora.

La más pequeña salió corriendo a su habitación ignorando los llamados de su madre. Simplemente se negaba a creer que se padre fuera un traidor. Todo había comenzado cuando vio cómo se le teñían de carmesí los ojos de su hermano, no habían tenido más remedio que contarle la verdad. Cerró la puerta con fuerza y luego se sentó en la cama. Ella siempre había creído que se padre era un buen hombre, que a lo mejor estaba en una misión larga e importante. Grande fue su decepción al descubrir qué no era así.

Siempre había creído que su hermano no quería hablar de su padre porque estaba dolido pero ahora veía que no era así. Se secó las lágrimas pasándose las manos por el rostro. Y no sólo era eso, sino que su padre era un sobreviviente a la masacre del Clan más famoso, los Uchiha. Sasuke fue en busca de poder para así poder asesinar a su hermano mayor, quién era el responsable del exterminio del Clan. Igualmente, esa no era razón para traicionar a su madre y a su Aldea. Sintió, por primera vez en su vida, odio y rencor hacia su padre haciéndole arder los ojos. Había hecho sufrir a su progenitora sin importarle nada.

- ¿Hikari-chan?- la pelirosa abrió la puerta y se asomó para ver a su hija quién se levantó rápidamente de la cama.- No debes estar eno…- las palabras murieron en su boca al ver la mirada rojiza de su pequeña.

- ¡No trates de justificarlo!- gritó haciendo arder su garganta la fémina de pelo azabache.

- No le grites a nuestra madre Hikari.- el pelinegro se hizo presente en la habitación.- Madre, retírate, yo me encargo de esto.-

- Hai, gomen Hikari-chan.- la mujer de cabellera rosada habló con lágrimas en los ojos, saliendo de la habitación. Le había dolido el trato de su hija hacia ella pero no podía culparla. Además estaba segura que Sanosuke, era el más capaz de hablar con ella.

- Mamá.- susurró un poco sorprendida la menor de los gemelos, nunca había visto llorar a su madre.

Sintió un golpe en la mejilla que le volteó el rostro a un lado, se lo había esperado. Miró a su hermano con ojos acuosos mientras se llevaba una mano a la zona afectada. Sanosuke nunca le había golpeado pero sabía que se lo merecía, ella le había gritado a su madre que había hecho tanto por ellos y encima la hizo llorar. Quiso disculparse con su hermano pero ninguna palabra salió de su boca, sus labios no dejaban de temblar y un nudo estaba presente en su garganta. Vio a su gemelo dirigirse hacia el balcón haciéndolo señas para que lo siguiera.

- Mamá no tiene la culpa.- sentenció una vez afuera, dónde la fresca brisa de la noche los golpeaba suavemente.

- Lo sé.- susurró apartando la vista avergonzada.

Sanosuke observó detenidamente a su hermana pequeña. Para ser sincero, no sabía que decirle puesto que él odiaba a su padre. Pero algo muy en el fondo de él, le decía que debía contarle sobre el Clan. Porque, conociendo a Hikari, sabía que se sentiría muy avergonzada de ser una Uchiha, que eran traidores y despreciados. Y seguramente, no usaría el Sharingan cuando lo necesitase por miedo a la que descubran. Sacudió la cabeza, ella debía estar orgullosa como él lo estaba, de pertenecer a tan poderoso Clan, como lo fue Itachi. A lo mejor, él debía hacer algo que su tío no hizo con su padre. Confiar en su hermano menor.

- Itachi.- murmuró.

- ¿Qué hay con él?- miró interrogante a su hermano.

- Itachi-san es el hermano mayor de papá, nuestro tío.-

- El asesino del Clan Uchiha.- afirmó amargamente la menor.

- Pero lo hizo con una razón.- la pelinegra lo miró expectante, ya tenía su atención.- Masacrar al Clan fue una orden hecha por el Consejo.-

- ¿Eh?- sus ojos se ensancharon.

- A la edad de 13 años, Itachi-san asesinó a su Clan para evitar un golpe para derrocar al Hokage que los Uchiha planeaban.- informó pausadamente para que su hermana comprendiera la gravedad de la situación.- Nuestro tío no deseaba un conflicto interno porque las otras Aldeas atacarían a la nuestra.-

- ¿Pero por qué él?- susurró mientras se llevaba las manos al pecho.

- El Consejo le ofreció el trato, asesinaba al Clan y su hermano menor viviría.- ella no necesitaba saber el mártir que había pasado su tío.

- Entonces, si salvó a la Aldea y a su hermano ¿por qué lo tachan de traidor?- objetó con rencor en sus palabras.

- Fue parte del trato verse como un criminal.-

Apretó los labios para luego sonreír amargamente, habían condenado a su tío a cambio de la Villa. Era bastante obvio, hasta para alguien tan ignorante cómo ella, que no dijeron nada para quedar bien y no ser temidos por los habitantes, incluso se ahorraron una posible protesta. Ahora entendía por qué su padre quería atacar Konoha y no porque era un simple traidor. Pero igualmente no se justificaba, debían respetar la decisión de Itachi. Tal vez, si hacía entrar en razón a su padre cambiaría de parecer. Ella debía encontrarlo a espaldas de su hermano sin importar el riesgo.

- Debemos proteger a Konoha.- susurró distraídamente siendo oída por Sanosuke que la miró seriamente.

- Sin importar el costo.- se miraron unos segundos para luego embozar una media sonrisa y mirar la luna llena.

Por el honor de Itachi.


¿Les gustó?

¿Que hará Sanosuke? ¿Seguirá el camino de odio como su padre o respetara a Itachi? ¿Hikari que hará? ¿Itachi-sama seguirá vivo? ¡Sasuke se acerca! Pronto un encuentro cercano entre los integrantes de la familia.

Bueno, este capi se centró más en los gemelos.

¡Dejen un comentario! Así se si les gustó o no u.u Gracias por leer :3

Y para todos los fans de Itachi, pronto subiré un One-shot sobre nuestro héroe ¡Saludos! :$

Capítulo 6: Exámenes Chunnin. Parte I: Padre e hijo.