¡Hola mis queridos lectores!
Lamento haberme atrasado en actualizar pero lo bueno es que fueron unos días no más n.n Hoy les traigo un nuevo capítulo, uno al que seguramente todos esperaban con ansias y espero no decepcionarlos.
En fin, sin retrasarles más la lectura; les agradezco por leer, comentar, seguir la historia y colocarla entre sus favoritos ¡Este capi se los dedico! :)
Aclaraciones:
*La Guerra no pasó, no existió.
*La Alianza no existe.
*Sasuke no mató a Danzou.
*Verán sucesos que no pasaron.
Advertencias: +16. Lenguaje vulgar.
Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen pero esta historia sí.
Capítulo 7: Exámenes Chunnin.
Parte II Familia
- Ya.-
Hikari terminó de vendar la mano de Taro, quién se había lastimado hace unos momentos con una trampa. Tenía la suerte de haber aprendido algunas o varias cosas del oficio de su madre, la medicina le había sido de mucha utilidad. Guardo las vendas en su equipaje, y luego se sentó en la bolsa de dormir. El castaño empezó a hablar un poco pero rápidamente saltó el tema de que, probablemente, los que hayan colocado la trampa pronto irían por ellos por lo que también colocaron algunas. Debían recuperar fuerzas y eso significaba dormir. Antes de que pudieran reaccionar, escucharon la detonación de una de sus bombas.
- Vamos. - salió la fémina del árbol seguida del Hyuga y de un Minato bastante molesto.
- No debes ser tan impulsiva teme. - le murmuró el Uzumaki a la Haruno quién se sonrojo fuertemente.
- Las discusiones para después tortolitos. - comentó burlonamente Taro sacando un kunai, mientras el chico de ojos celestes lo fulminaba con la mirada.- Ahora tenemos compañía.-
Karin sentía que había algo muy peculiar con el pequeño ANBU, su chakra se la hacía bastante conocido. Por el tono de voz, se podría decir que se trataba de un muchacho de menos de trece años ¿Tan poderoso era? ¿O Konoha estaba tan desesperada que metía a sus filas a unos simples mocosos que podrían perder la vida con un movimiento en falso? Estaba la posibilidad, pero el chico era Capitán por lo que poseía varias habilidades excepcionales. Debía ser poderoso, frunció el ceño, a lo mejor era el prodigio de algún Clan.
El Comandante se encontraba firme y a la espera de algún ataque, se pasó humedeció los labios dándose cuenta que los tenía secos. Parecía ser, que Akatsuki estaba comenzando a mover sus piezas ahora que varios Gennin estaban haciendo las pruebas Chunnin. Frunció levemente el ceño para volver a la frialdad característica de sus facciones, no dejaría que avancen. Su hermana gemela, Hikari, estaba haciendo el examen e idiotas como ellos no lo arruinarían. Tampoco dejaría que le hagan algo a la Aldea a la que su tío tanto defendió. Vio al intruso que estaba a metro y medio de él, que a pesar de la capa que traía puesta, pudo deducir que se trataba de una mujer.
Sin avisar o esperar más tiempo, aumenta su chakra increíblemente por una milésima de segundo, haciendo que la máscara de la mujer se parta cayendo al suelo y revelando el rostro de la joven. La sorpresa estaba marcada en los ojos rojos de la mujer mientras que los demás intrusos se tensaron brevemente. Sanosuke mira un poco sorprendido haciendo que lata rápido su corazón, sabía quién era la fémina, era Karin, la compañera de su padre. Trató de relajarse y controlar sus nervios y ansiedad, observó a los tres integrantes restantes hasta detenerse en uno, en el que estaba en medio de los otros dos. Tenía el cabello de igual color que su gemela pero más rebelde.
- Ya era hora, un poco de acción. - exclamó divertido el albino al ver que el Capitán ANBU era quién había dado el primer paso para un combate. - Supongo que ya no necesitamos esto. - dijo tirando su máscara.
- Hn.- Sanosuke sonrió de medio lado. Levantó su mano y sus camaradas se retiraron, él se enfrentaría a ellos mientras que su equipo informaría al Hokage sobre los intrusos que eran Akatsuki.
- ¡¿Se fueron?! - el albino angustiado mira a su enemigo marcharse pero sus ojos violetas se topan con la figura del Comandante, sonríe abiertamente.- Parece que tú serás mi oponente.-
- Jûgo, Hozuki Suigetsu, Uzumaki Karin y supongo, Uchiha Sasuke. - su voz monótona casi muestra desprecio ante mencionar al último, debía calmarse.- Todos ustedes están en el libro Bingo.-
- ¡Vaya! ¿Qué te parece grandulón? Somos famosos.- dice el albino mirando al hombre más grande que se quita la máscara suspirando cansinamente.
- ¡Cállate imbécil! No estamos en una situación para tus idioteces. - masculla un poco nerviosa la pelirroja, el mocoso era bastante fuerte y se sentía amenazada al estar tan cerca de él.
- Hn. - el pelinegro da un paso al frente haciendo que su equipo se callara al instante.- Tenemos asuntos que atender con el Hokage. Apártate o te aniquilo, mocoso. - la voz de Sasuke delató que estaba bastante furioso y fastidiado, Karin casi se compadeció del ANBU.
- Asesinaron a un escuadrón ANBU, no los dejaré pasar. - sentenció cortante, la adrenalina invadía su cuerpo luego de oír la voz de su padre, era más fría que la de él. Era un sonido sombrío. Lo vio desechar su máscara y se quedó casi petrificado.
Su progenitor era una persona sombría, carente de emoción.
Parecido a él.
- Hn, Suigetsu.-
- Claro, claro. - avanzó unos pasos empuñando su espada.- Supongo que hacer el trabajo sucio es una de mis especialidades. -
Sanosuke alzó una ceja casi divertido ante la actitud del subordinado del bastardo de su padre. Obviamente, que cómo mantenía su rostro cubierto, sus expresiones faciales no eran vistas por sus contrincantes. A pesar de ver como el criminal Suigetsu se posicionaba frente a él, se mantuvo quieto. Observó con detenimiento la espada que tenía en sus manos, esa arma le había pertenecido al fallecido Momochi Zabuza, uno de los Siete Espadachines de la Niebla. Sonrió levemente, el peso de la Kubikiribōchō del albino no sería un problema para él.
- Veamos si eres tan fuerte como para ser un Capitán ANBU, niño. – murmuró el espadachín divertido.
Su mirada violeta se volvió dura, el Comandante se mantenía inmutable ante la presencia de ellos. Podría ser que a pesar de saber que estaban en el libro de los mayores criminales no conocía cuán fuertes era. Casi se lamentó por él. Se abalanzó hacia el enmascarado rápidamente abanicando su enorme espada en dirección a su oponente. Pero el pelinegro lo esquivo con tanta facilidad que logró cabrearlo, dándose cuenta que el pequeño se estaba burlando de él. Su arma se impactó fuertemente contra el suelo, haciendo un agujero en la tierra y levantando polvo. Sus orbes viajaron por toda la zona al no verlo pero ensanchó levemente los ojos girándose a la derecha y sin poder defenderse, recibió una pata que lo tiró unos cuantos metros hacia atrás.
Sanosuke sabía que su oponente no tenía oportunidad contra él pero, sin embargo, no se permitió subestimarlo. Lo vio aterrizar apoyando una mano para no impactar contra el suelo y luego colocarse en posición ofensiva nuevamente. Observó cómo Suigetsu apretaba un poco más fuerte el mango de la espada, delatándolo que estaba por atacar. Debía sacarle esa arma, se propuso. Esta vez, decidió dar el primer paso en el enfrentamiento, golpeándolo en el estómago levantándolo un poco para luego darle un puñetazo en el rostro que ante el impacto se deshizo. Retrocedió unos metros, había olvidado que el Hozuki poseía esa habilidad.
Sin tiempo de pensar, el renegado blandió su espada ferozmente haciendo que Sanosuke desapareciera de la vista de todos para que unos segundos más tarde cortarle con su katana un pie y luego el brazo con el que sostenía el arma, sacándosela al instante. Suigetsu mientras se regeneraba observo la facilidad con que el pequeño ANBU empuñaba su espada haciéndole recordar inevitablemente a cierta pelirosa. Chasqueó la lengua ante sus pensamientos, lo interesante y frustrante ahí era que ¡El mocoso lo había derrotado en pocos minutos! Eso era más que humillante.
Jûgo al ver como el Comandante agitaba a la Kubikiribōchō decidió intervenir sin importarle que molestara a su compañero por su interferencia. El pelinegro antes de poder atacar saltó hacia atrás evitando ser golpeado por un brazo mutado, el hombre alto de pelo anaranjado había saltado a defender a su camarada. Por lo que ahora eran dos contra uno, no quería mostrar sus habilidades pero no tenía opción. Los vio atacar de modo sincronizado hacia él, sin poder evitarlo, envió un poco más de chakra a sus pies para poder esquivar los ataques de ambos. Cinco golpes, siete, nueve, diez, trece, un poco fastidiado golpeó duramente con su puño a Jûgo haciendo que se doblase a la mitad para luego encarar a Suigetsu que había retrocedido un poco ante el ataque.
La mirada de Sasuke se endureció aún más viendo cómo uno de sus subordinados era derrotado con facilidad por el adolescente. Lo observó pelear con el albino quién se defendía con un kunai, podía apostar que el ANBU simplemente estaba jugando con ellos ¿Los estaba reteniendo? Podría ser posible ya que el resto del escuadrón se había retirado. Eso significaba que habían ido a buscar a alguien, quizá con mucha suerte a Naruto así él no tendría que ir hasta la jodida torre. Sin poder reaccionar, observó como la espada de Suigetsu que ahora empuñaba el Comandante, empezaba a desprender ¿Rayos? ¿Eso era el Chidori? Entrecerró los ojos interesado.
¿Quién diablos era el mocoso ese?
Se encontraban en la torre que estaba en medio del Bosque de la muerte donde se realizaban los exámenes Chunnin, esperando pacientes a que todos llegaran. Últimamente, cada vez más chicos pasaban la fase uno y dos de las pruebas, por lo que recurrían a pruebas de combate antes de pasar a la tercera etapa. Midiendo aún más las habilidades de los ninjas, se habían vuelto más estrictos. Pero no por una cuestión de desmerecer a los Gennin, sino porque eran situaciones a las que se requieren a los mejores. Además, de que la derrota, hacía que los participantes se esforzaran más, fortaleciéndolos.
Sentados tomando un poco de té, los Kages se hallaban mirando los documentos que contenían las capacidades de cada participante. Ya había pasado el primer día y ningún equipo se había hecho presente. Gaara entrecerró su mirada al recordar la etapa oscura de su vida, sin duda estaría agradecido por siempre de que su amigo rubio lo haya salvado. Naruto, por su parte, se levantó de su asiento ante la mirada atenta de los líderes y se alejó unos pasos.
- Hokage-sama. - el rubio se dio la vuelta viendo a los ANBU, frunció el ceño.
- ¿Dónde está su comandante?-
- Se han infiltrado renegamos, el Capitán cree que parecen ser de Akatsuki.-
- ¿Pudieron reconocerlos? - cuestionó sintiendo a los Kages tensarse.
- Solamente a una, Uzumaki Karin.-
Silencio.
La mirada zafiro del Kage se endureció, la presencia de esa mujer significaba que su ex –compañero, Uchiha Sasuke, también lo estaba ¿Entonces era cierto que se había unido a Akatsuki? Podría ser, el azabache siempre había sido impredecible, aun siendo su mejor amigo nunca pudo adivinar en lo que estaba pensando. Apretó los labios y miró de reojo a Shikaku Nara, éste simplemente asintió con la cabeza, claramente corroborando sus ideas. El Uchiha claramente se había vuelto un completo criminal.
- Un minuto. - habló el pelirrojo.- ¿Su Capitán se quedó con ellos?-
- Hai, Kazekage-sama. -
- Nos ocuparemos de eso.- murmuró Naruto luego fijó su vista a los ANBU que aún continuaban arrodillados. - Vayan a patrullar los alrededores y sin ven algún movimiento sospechoso avisen de inmediato.-
- Hai. - respondieron todos al mismo tiempo para después desaparecer.
- Claramente el líder del escuadrón quiere hacerse cargo del Uchiha. - habló con pereza el Raikage, Darui.
- Parece ser bastante confiado. - susurró el Mizukage.- Pero por el momento lo está entreteniendo. Deberíamos ir por él.-
- No. Dejaríamos esta zona desprotegida, es la más susceptible y pueden esconderse con facilidad. - contradijo Gaara.
- Tks. - chasqueó el Kage de pelo celeste.- ¿Entonces qué propones?-
- Iré yo. - se apresuró a decir el Hokage.
- ¿Y qué nos asegura de que no lo dejarás ir? - escupió el Raikage.
- Porque tengo asuntos que tratar con él.-
Sin esperar palabras por parte de los demás Kages se retiró. Darui había dejado en evidencia que aún no confiaba en su juicio cuando se trataba de Sasuke, y estaba seguro que los demás estaban igual. Si supieran lo que realmente pensaba en esos momentos, no lo juzgarían de ese modo. El escuadrón que había hecho acto de presencia en la sala era de su ahijado Sanosuke, los reconoció al instante. Eso significaba que él estaba reteniendo a su padre para que él vaya, o acaso ¿Tenía planeado algo más? Sacudió la cabeza, no debía pensar en esas cosas. El pequeño azabache no mataría a su propio padre ¿Verdad? Apretó la mandíbula y a toda velocidad junto con un par de ANBU, desapareció del Bosque de la Muerte.
Taro escupió un poco de sangre al momento en que se doblaba y caía de rodillas, miró con furia a su atacante. Hikari esquivó unos kunai's y luego corrió hacia donde estaba su compañero herido, colocando sus manos en el estómago del castaño para poder sanarlo. Observó de reojo al Uzumaki quien se encontraba peleando arduamente con sus oponentes. Apretó los labios y vio temerosa cómo Minato estaba siendo poco a poco acorralado. Los ninjas a los que se estaban enfrentando no poseían banda de ninguna Aldea por lo que sacaron la conclusión de que eran renegados.
Oprimió un grito histérico en su garganta ¿eso significaba que Konoha estaba siendo atacada? Probablemente sí, era lo más seguro. Ensanchó levemente los ojos ¡Su padre también estaba en la Aldea! Y ella cómo estúpida en el Bosque sin hacer nada productivo, por más que se tratase de su progenitor, debían avisar al Hokage. Un gemido atrapó su atención viendo como Minato caí en el suelo para luego levantarse y encestarle en el pecho un Rasengan al enemigo. Por su respiración agitada, le dio la señal de que no le quedaba mucho chakra. Apretó los puños mientras se levantaba, no le importaba quedar como la bastarda de un renegado o la descendiente del Clan maldito. Saltó hacia el grupo de los seis ninjas.
No podía dejar a sus compañeros morir frente a ella.
- Shānnarō!- gritó al momento en que su puño impactó contra el suelo quebrajándolo.
- Ten cuidado, teme.- masculló molesto Minato, por suerte había previsto el ataque de su compañera.
- Descansa un poco dobe, yo me ocuparé de ahora en adelante.- volteó para mirarlo y sonreírle dejando a un impactado Uzumaki.
- Tks, ya quisiera.- habló posicionándose al lado de Hikari luego de haberse recuperado de la sorpresa.
- Están locos si piensan que me dejarán fuera de esto.- masculló efusivo Taro apareciendo a la izquierda de la fémina, quedando ésta en el medio.- Aunque después nos tendrás que explicar que mierda es eso.-
- Eso es ¡¿El Sharingan?!- gritó uno de los criminales retrocediendo asustado al igual que todos los demás.-
- Hmp.-
El ANBU pelinegro golpeó a Suigetsu en el pecho fuertemente con su puño mandándolo a los pies de su líder, Sasuke. El Uchiha entornó los ojos, claramente el pequeño ninja de Konoha se estaba burlando. Vio cómo con una patada se deshacía de la pelirroja, quién luego se levantaba con un poco de dificultad. Masculló un monosílabo en donde sus súbditos entendieron que él se haría cargo del mocoso ya que estaban haciendo demasiado alboroto, retrocedieron unos metros colocándose por detrás de su líder azabache.
Sasuke y Sanosuke quedaron frente a frente con una postura firme y recta, el azabache desenfundó rápidamente a Chokuto para atacar al más pequeño. El Haruno apenas tuvo tiempo de blandir la espada del albino y poder frenar el ataque. Con un movimiento increíble, el Uchiha mando a volar a Kubikiribōchō que se clavó cerca de Suigetsu quién sonrió alegremente. Sanosuke reaccionó velozmente y empuñó su katana que relampagueaba al igual que Chokuto. Ambas armas chocaron con fuerza, soltando pequeños rayos que se impactaban en el suelo. Al mismo tiempo, los contrincantes se separaron y formaron sincronizada mente una posición de manos, sorprendiendo a los espectadores ante la igualdad de técnicas.
- Katon: Gōkakyū no Jutsu!- gritaron los hombres al momento en que salían de sus bocas una gran cantidad de fuego.
Luego de que sus bolas de fuego impactaran una con la otra se quedaron en silencio. El Comandante ANBU tenía los ojos levemente ensanchados, eran demasiados iguales, incluso pensaban en los mismos ataques. Pero su padre lo sobrepasaba en fuerza, cerró sus puños apretando fuertemente. Él no podía rendirse, hizo crujir su mandíbula. No le quedaba otra que utilizar las otras técnicas que le quedaban.
Cargó chakra en su puño y a toda velocidad se dirigió a su progenitor, quién muy sorprendido logró esquivar el potente y mortal ataque, haciendo que el ANBU rompiera el suelo y que su equipo saltara fuera del alcance del impacto. Sasuke apretó la mandíbula y sin poder controlarse, el Sharingan apareció en sus ojos. Esa era una técnica de Sakura ¿acaso ese era el hijo de ella? No, a lo mejor habría sido un alumno, había escuchado que ella era sensei. Trató de relajarse al sentir cómo un chakra bastante conocido se dirigía hacia ellos. Vio cómo el Capitán, se daba vuelta con arrogancia para encararlo.
- Hmp. - soltó el ANBU haciendo enojar al albino por su arrogancia.
- Mocoso del demoño.- masculló.
Naruto apareció junto a dos ANBU que estaban a ambos lados del Kage. Antes de el rubio que pudiera gesticular alguna palabra, el pelinaranja dominado por el sello maldito se abalanzó hacia el Hokage. Pero fue interceptado por el pequeño Comandante quién lo hizo tranquilizarse, más nadie vio el cómo lo logró. Quedaron sumergidos en un silencio que fue interrumpido por Karin quién fue a socorrer a su compañero evitando la mirada de todos pero Jûgo vio la mirada de terror que ésta poseía.
- ¿Te uniste a Akatsuki? - cuestionó seriamente el Kage viendo como Sanosuke se colocaba a su derecha.
- Eso no te incumbe. - escupió el azabache.- Tengo que hablar contigo, ahora.-
- ¿Hablar?- arqueó una ceja un poco incrédulo.- ¿Tanto escándalo para eso?-
- Tks.-
- Como sea, vayamos al Bosque de la Muerte en dónde están los otros Kages.-
- ¿No nos colocarás supresores?- preguntó con burla Sasuke.
- Si hubieras querido masacrar a Konoha, ya lo hubieras hecho.-
Comenzó a correr siendo resguardado por un ANBU y su ahijado, el otro uniformado se había quedado para encontrar los cuerpos de sus camaradas que el equipo renegado había matado. Éstos eran seguidos por Sasuke y sus subordinados, en dónde un albino miraba molesto al pequeño que estaba frente a él. Jamás olvidaría la paliza que le dio el mocoso. Al comenzar a adentrarse al Bosque en dónde estaba en proceso la segunda fase del examen, escucharon unos sonidos. Por lo que el rubio pasó por ahí seguido por el resto de sus acompañantes.
Sasuke fue testigo cómo por primera vez, en toda la noche, el cuerpo del pequeño Comandante ANBU se tensaba. Observó de reojo el combate que se estaba realizando a unos metros de ellos, un trio de Gennin se enfrentaba a un numeroso grupo de ninjas pero el último fue derrumbado por un poderoso puño. Demasiado similar al ataque del ANBU. Al seguir de largo el enfrentamiento y dirigirse velozmente a la Torre captó por breves segundos la mirada de la fémina, era de color rojizada. Era el Sharingan. Ensanchó los ojos sorprendido mientras ataba algunos cabos al momento en que llegaban al edificio.
- Explícame dobe ¿Cómo es que una niña tenía el Sharingan? ¡¿Es una hija de Itachi?!- vociferó molesto.
Todos quedaron estáticos, Karin cerró los ojos ya que ella se había dado cuenta anteriormente mientras que Jûgo apretaba los labios negándose a romper el silencio. Naruto observó de reojo a su ahijado y levantó la mano, en señal para que el otro ANBU se retirase así tenían más privacidad para ese asunto que no estaba en sus planes hablarlo. Por suerte aún era de noche y ningún Gennin se encontraba cerca. Pidió perdón silenciosamente a Sakura mientras carraspeaba para hablar.
- Escucha…-
- Dilo de una puta vez.-
- Hmp.- la atención de todos se concentró en el Capitán.- Jamás te imaginé cómo alguien tan despistado e inocente como mi Imōto.- habló con burla haciendo palidecer al azabache.
- ¿Qué…?-
- Hn.- se quitó la máscara revelando su rostro robándole el aliento a todos los renegados mientras que el rubio cerraba los ojos.-
Sasuke abrió la boca sintiendo cómo le faltaba el aire, se iba a desmayar.
- ¿I-Itachi?- balbuceó.
- Īe. - negó divertido ante la imagen que tenía frente a él y la situación. - Mi nombre es Haruno Sanosuke, y la que vio en el Bosque es mi Imôto Hikari. - informó viendo como su padre había dejado de respirar, sonrió con burla. - Un placer conocerlo, Chichi*.-
El calor abandonó el cuerpo de Sasuke.
*Chichi: Padre.
¡Ta dá! ¿Qué les pareció? Amé escribir la última parte.
En realidad iba a esperar un poco más pero creo que iba a ser díficil, aparte se vienen los combates Chunnin en dónde la pequeña Hikari luchará ¿Qué creen que dirá Sasuke? ¿O acaso la malvada escritora lo hará desmayarse antes de que hable? Todo puede ser xD
En fin, gracias por leer y me gustaría que dejen sus opiniones respecto al capítulo de hoy.
Nos leemos la próxima semana :) ¡Saludos!
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PD: Para los que leen mis otros Fic's, les aviso que actualicé Broken Woman y mañana subiré el capítulo 8 de Los Pétalos Asesinos.
