Capítulo III
Una llama de esperanza
-Desconocido: Espera…..¿ Kazuo?, No puede… será aquel…-
Kazuo desvió el ataque hacia el propio jefe, y le rompió la katana. Después corrió por la pared saltando hacia la cabeza al jefe y partiendosela en dos, matandole. Después de matar al jefe Kazuo cae al suelo desplomado. El desconocido corre hacia kazuo y checa si aun tiene signos vitales. Revisando que sigue vivo, se sienta y prepara un poco de té, aunque aún tiene una cara de parálisis intenta tomarse su té aun temblando. Después de media hora Kazuo despierta adolorido.
-Kazuo: Aaah, pense que moriria.-Dice mientras se agarra la cabeza y voltea a ver el cadáver del jefe.- Oh, muchas gracias , veo que pudiste tú sólo.
-Desconocido: Pero….. yo no lo maté- Dice intentando ocultar su terror a Kazuo
-Kazuo: No mientas, eres el único que puede hacerlo, yo me desmaye. No sabía que hacías bromas.
-Desconocido: Toma algo de té, sirvete, pasaremos al siguiente mundo en un rato.-
-Kazuo se sirve un poco de té y bebé.- Por casualidad no conocerás algún herrero, me gustaria tener una espada más resistente y pesada.-Dice Kazuo seguido del sorbo al té.-
-Desconocido: Si, en el siguiente mundo, tengo una amiga llamada Li, ella es una excelente herrera.-
-Kazuo: ¿Entonces, tu novia puede hacerme una espada?
-Desconocido: No es mi novia, y si, puede hacerte una espada.-
-Kazuo: Claro, claro.
-Desconocido: Bueno ve y agarra tu recompensa por haber pasado al jefe- le señala los cofres del fondo y a lo lejos un cristal flotante.-
Hay tres cofres, las clases marcan: Principiante, Experimentado, Profesional.
-Kazuo: ¿La recompensa es diferente?
-Desconocido: Si, cada uno tiene diferente recompensa, aunque no le hagas caso a los letreros, son engañosos, y pueden tener recompensas que no quieres.-
-Kazuo: Entonces abriré el de principiante.-Dentro de el cofre hay una espada blanca, la cual recordaba a la antes portada por Kazuo en la batalla, solo que esta parece más física, también había unos cuantos lingotes de hierro y oro, el resto de cofres desaparecen tras recolectar la recompensa-
-Desconocido: Buena decisión, ese cofre era el de mejor recompensa, aunque aun no descifro quien es el idiota que rellena y etiqueta los cofres.-
-Kazuo: ¿Cómo sabes que alguien hace eso? Aaaaah da igual.- Kazuo suspira.-
-Desconocido: Rápido, si tanto ocupas esa espada agarra el cristal, abrirá un portal al mundo número dos.
-Kazuo: Espera, ¿y tú?.-Para cuando dijo esto el desconocido ya no estaba en la sala.- Tch, de seguro ya lo tenía de antes.
Kazuo agarró el cristal y un portal se abrió, cuando este cruzó a través de él, apareció en una gran plaza llena de gente bien equipada, y llena de mercados.
-Desconocido: Por fin llegas, te tardaste.
-Kazuo: ¿¡Cómo llegaste hasta aquí!?
-Desconocido: Bueno vayamos a ver a Li.-Dice konu evitando la pregunta y yéndose al establecimiento.-
Kazuo siguió al desconocido al establecimiento y cuando llegaron una chica pelirroja con ojos amarillos y una trenza se dio la vuelta y corrió a abrazar al desconocido.
-Kazuo: Ooooh, con que esta es tu novia, ¿no?
-Desconocido y Li: No somos novios
-Desconocido: bueno yo tengo cosas importantes que hacer, nos vemos después.
-Kazuo: ¡Espera! Ocupo ayuda con la espada.-Para cuando kazuo dijo esto el desconocido ya no estaba
-Li: Yo puedo ayudarte con eso.
-Kazuo: Oh perfecto, necesito una espada pesada y larga, ¿me puedes mostrar tu mejor creación Li?.
-Li: Claro... Pero mi nombre no es Li.- abre una de sus estanterías y saca una espada de la estantería y se la muestra.-
-Kazuo: ¿Entonces como te llamo?.-Kazuo toma la espada.-
-Li: mi nombre es Leiko, un gusto.
-Kazuo: Igualmente, yo soy kazuo. Hey ¿no te importa si pruebo tu espada?.
Kazuo sale de la tienda y ataca con todas sus fuerzas contra un árbol, rompiendo la espada. Sorprendido a la vez que asustado entra a la tienda.
-Kazuo: Aaaaah leiko, tu espada se rompió.
-Leiko: PERO QUE HICISTE IDIOTA!, mi hermosa espada…
-Kazuo: Perdón, pero no es mi culpa que tu espada sea tan debilucha.
-Leiko: Si quieres una espada buena tráeme el material y te la puedo hacer.
-Kazuo: ¿No tienes tú material?
-Leiko: Tenía... Hasta que me lo robaron.
-Kazuo: Perfecto iré a recuperarlo, tú aguanta aquí.
-Leiko: Yo voy contigo.
-Kazuo: si te robaron, ¿no será mejor que vaya solo? Pueden volver por ti o quedarse con tu cara y enviar a más gente para que te maten.
-Leiko: Nahhh soy chica fuerte, nadie podrá contra mí, vamos.
-Kazuo: Bueno... lo que tu digas, ¿Sabes su paradero?.
-Leiko: No, esperaba a que a ti se te ocurriera algo.-dice decepcionada.-
-Kazuo: ¿Tienes mapa de este mundo?.
-Leiko: ¡Sí, por supuesto!–leiko saca del bolsillo un pedazo de papel arrugado y lo extiende revelando el mapa.
-Kazuo se fija en una parte en concreto, la montaña.- ¿Crees que puedan estar en algún desfiladero de la montaña?.- Dice kazuo.
-Leiko:Siendo el lugar menos recurrente y en donde asaltan más puede ser... Bueno vámonos.-exclama animada por recuperar su material.
Kazuo y leiko salieron de la tienda y llegaron al sendero hacia la montaña
-Kazuo: ¿Y qué material era?.-
-Leiko: son escamas de dragón blanzuli, horrible nombre para un material, pero es muy fuerte y raro.-
-Kazuo: ¿Cómo lo conseguiste?.-
-Leiko: Konu me lo trajo un día a la tienda, me dijo que lo guardará por si quería yo intentar hacer una espada buena, me enoje mucho con el ese dia-rie leiko mientras sigue caminando.-
-Kazuo: ¿Quién es Konu?
-Leiko: Es con quien entraste a la tienda, ¿No sabías su nombre?.
-Kazuo: Claro que no, siempre evitaba mis preguntas en cuanto a eso. Además, si él es el que te consiguió el material, ¿¡cómo rayos te lo consiguió!? ¡Se supone que él es un novato como yo! Me lo encontré en la ciudad de inicios.
-Leiko: No es sorprendente, Konu antes iba en el frente.
-Kazuo: ¿¡EN EL FRENTE!?-grita Kazuo.
-Leiko: Si... y...¡NO ME GRITES, NO ESTOY SORDA!¿Sabías siquiera algo de él?.
-Kazuo: ¡Ni sabía su nombre!.-
-Leiko: ohh, porque haría algo así... Si konu es buena gente.-
-Kazuo: Él me ayudó en todo, pero no se porque me ocultaba su identidad.-
-Leiko: Kazuo, crees que sea ahí.-Leiko señala una puerta oculta en las montañas.-
-Kazuo: Mmmm seguramente sea ahí.-
-Kazuo: Iré yo primero, como veo que tu usas arco cúbreme.-Dice mientras mira la espalda de leiko con su arco.-
-Leiko: Si claro, vamos.- Abriendo la puerta cuidadosamente entra junto con Kazuo y se ponte a distancia en caso de ataque- Y dime, ¿Cómo conociste bien a Konu?.
-Kazuo: ¿Qué cómo le conocí bien? Fácil, no le conozco bien. Ni siquiera se si se pueda decir que le conozca.
-Leiko: ¿Por qué dices eso?, ¿No estuviste conviviendo con él?, Sabes dicen que nosotras somos las difíciles pero al parecer ustedes son muy simples.
-Kazuo: ¡Hey a quien llamas simple! -Grita Kazuo haciendo que todos los bandidos les descubran.-
-Leiko: Idiota.-Lanzando gran cantidad de flechas en contra de los diversos enemigos que salen, se oye a lo lejos un sonido, sospechando ser la alarma de ataque.-
-Kazuo: Quédate aquí y cúbreme.-Después de decir esto Kazuo sale corriendo hacía los bandidos de la entrada.-
-Bandido 1: Hohoho, que tenemos por aquí. Unas ratitas perdidas.
-Leiko: Me molestan los tipos como ustedes-Leiko asesina a dos bandidos, dejando muchos restos esparcidos por todo el pasillo y se recoge el cabello.- Huh, qué fáciles los hombres.
Mientras tanto Kazuo..
-Kazuo: Aaaah ocupó una espada, ¿sí? Así que no estorben.
Kazuo golpea a todos los bandidos con el mango de la espada y les deja aturdidos. Una vez están aturdidos les ata a un poste de la mina con una cuerda.
-Kazuo: ¡Todo limpio por acá!
-Leiko: ¡Despejado por esta zona!.
-Kazuo: Si esta todo despejado ven acá. Ocupamos avanzar..- Leiko aparece a la vista de kazuo, aunque está algo manchada de sangre.- ¿Estás herida?
-Leiko: Ah…. no, estoy bien, avancemos.
-Kazuo: ¿Es sangre tuya o del enemigo?
-Leiko: Del enemigo…. no coopero bien.. .-
-Kazuo: ¿A poco te atacaron?
-Leiko: Si,¿A ti no te atacaron?.-
-Kazuo: No, solo les ate. ¿Qué no ves?.-Señala a los bandidos.- ¿¡POR QUÉ LOS MATASTE!? ¿¡Crees que tienes el derecho de jugar con la vida de los demás!? Tch no se ni porque discuto contigo.-Dice Kazuo mientras se da la vuelta y se dirige al centro de la cueva.-
Más bandidos aparecen, leiko está detrás de Kazuo cubriéndolo.
-Leiko: Supongo que ya estamos llegando en donde guardan los materiales cada vez hay más bandidos cerca.
-Kazuo: Ajá…-Kazuo corre hacia ellos y agachándose desliza su pierna, desequilibrandoles y tirandolos al suelo.- ¡Leiko si tienes una red avientala!
Antes de poder oírlo leiko ya había matado a cuatro de ellos.
-Leiko: Ahh… Creo que si tengo una. - al resto de enemigos y para no enfadar más a Kazuo les atrapa en una red.- ¿Feliz?. -
-Kazuo levanta del suelo.- ¿Lo dices como si hubieras hecho bien…? ¿Enserio? Acabas de matar a 6 personas… Y lo dices tan tranquila…-Kazuo tiene la mirada muerta.-
-Leiko: Pues si, vamos hay que avanzar, creo que hemos llegado al final. - Leiko abre la puerta y se encuentra a konu sentado en un trono con las escamas en una bolsa y miles de enemigos aturdidos. -
-Konu: Tardaron mucho en venir. - exclama mientras come una bolsa de frituras.-
-Kazuo: Y tú mucho en contarme la verdad.
-Konu: ¡Li! Que chingados le dijiste. -
-Leiko: Nada en especial… jejeje.
-Kazuo: A parte de matar a 6 personas, me dijo tu nombre, que le conseguiste un mineral muy raro y valioso y que participabas en el frente.
-Konu: tsk Li, te dije que no le cuentes mi vida a nadie, odio que hablen de mi, y que te dije de matar gente, esta mal, hablaré contigo después .- Le arroja las escamas a Kazuo. - Bueno iré tirando a cuenca, les veo en el campamento . - Konu sale de la habitación caminando
Leiko: o…. Ot-Otra… Ve-Vez… NoNoo.. Konu enojado no… - Leiko parece asustada.-
-Kazuo: ¿Te parece raro? Hasta yo lo estoy después de eso que has hecho, te veo en la tienda.-Kazuo sale de la guarida dando un portazo al salir.-
Más tarde en el campamento se encuentran a Konu y se oye como tranquilamente Konu esta enojado con Leiko regañandola por matar a 6 personas.
-Konu: Bueno hora de dormir, y espero que no lo vuelvas a repetir. - Konu da una última sonrisa algo macabra y entra en su tienda.-
-Leiko: Cómo encontró el campamento. - dice leiko sentada como niña regañada.-
-Kazuo sigue sin dirigir la palabra a Leiko y también se va a dormir.-
Una vez más cae la noche, y al día siguiente, Kazuo sigue profundamente dormido, hasta que se le escucha gritar a Leiko. El grito de leiko despierta a kazuo
-Kazuo: ¡Ah! ¿¡Qué fue eso!?.-Acto seguido de despertarse corrió hacia donde se encontraba Leiko.- ¿¡Que paso!? ¿¡Por qué gritas!?
-Leiko: K… K… Ko...Ko..-leiko no puede articular viendo la escena de la tienda de Konu, rastros de sangre por todos lados y la tienda cambió su color blanco e impecable a un color carmesí.
