Emocionalmente Black


III. Envidia

Bellatrix Lestrange

Le odiaba. Detestaba cada trozo de su ser. Muecas de desagrado se asomaban en su rostro, como si de un muggle se tratara.

Ella quería haber sido la encargada de revivir a su Señor. Y no ese patán con cara de rata de Pettigrew. Odiaba el hecho de que se estuviera llevando todo el mérito, cuando apenas hizo nada.

No soportaba la idea de haberle fallado. Sin embargo, poco podía haber hecho desde su celda, la cuál la mantuvo encerrada tantos años hasta que consiguió escapar.

Por más que lo intentó, sus planes siempre fracasaban. Y era así cómo se sentía frente al Señor Oscuro, a su amo. Un fracaso. Una decepción. Su Señor tardaría un tiempo en confiar en ella, puede que no mucho, pero no volvería a fallar. Sería, sin duda, la mejor de todos aquellos infieles que hacían llamarse mortífagos.

Y pronto, muy pronto, todos verían el regreso inminente de Bellatrix Lestrange.