Hola señoras y señoritas hermosas ¿Cómo lo están pasando? Espero que no tan mal, espero que estén disfrutando esos días de vacaciones y a ver el lado bueno de las cosas como que la contaminación está bajando bastante, creo que el mundo nos jaló las orejas gacho para ver si así aprendemos a cuidarlo un poco más… pero de todas formas hay que cuidarnos y cuidar a los nuestros, por favor protéjanse mucho.

Los personajes de Candy, no me pertenecen pero estoy jugando con ellos un ratito para convencerme que Anthony y Candy fueron felices para siempre, lo hago sin fines de lucro, es por mera diversión, no es apto para personas menores de edad. ¡Comenzamos!

"Tu misión no es buscar el amor, sino destruir todas las barreras que has creado en tu interior para no verlo. Mi misión es difícil, pero no imposible"

EL HOMBRE QUE MÁS TE AMÓ

CAPITULO X

MISIÓN

-A que mi hermano tomó el lugar que tú deberías de haber llevado, Tonny.- Dijo Stear seguro de lo que hablaba ante la mirada de confusión de Anthony.- Verás Tonny, el tío Albert tampoco quería ser el patriarca de la familia y tampoco estaba listo, al igual que tú era un alma libre que decidía por él mismo y al ser el patriarca debería decidir por los demás de la familia y ese sería tú cargo al retirarse el tío. Pero con tú "muerte" el cargo se desplazó hacia mí y Archie en tercer puesto, nos comenzaron a preparar a los dos al igual que al tío, sólo que él ya tenía unos años de ventaja, pero yo me fui a la guerra sin avisar dejando sólo a mi hermano con el nuevo cargo. Así mientras el tío se tomó otro año sabático, ya que aún no lo presentan ante el Clan por no tener la edad para hacerlo, Archie es el encargado de realizar el trabajo pero aún bajo la supervisión de la tía Elroy y el tío "abuelo". – Dijo entre comillas.

-¿Por eso no han presentado al tío como el patriarca?

-Sí Tonny, el tío es muy joven y la tía tiene miedo que al darse cuenta la familia de Escocia pelee el puesto por ello aún no quiere presentarlo, la edad mínima para ser el patriarca es de 28 años y Albert aún no los cumple.

-Y todos pensábamos que el tío abuelo era un hombre de 80 años.

-Y así siguen pensando la mayoría del Clan al que pertenecemos, creen que el tío William Albert, es William, nuestro abuelo.

-¿Y al presentar a Albert que harán? ¿Fingir otro funeral? – Dijo Anthony con ironía en su voz pero con una profunda tristeza.

-Es lo más seguro. – Contestó Stear.

-Esa sed de poder es lo que siempre me hizo sentir avergonzado de los Andrew. – Dijo Anthony con su rostro triste. – Y es por eso que dudo en volver, lo único que me anima, es hacer justicia para poder comenzar mi vida sin miedos, para tener una vida plena con… - Iba a decir Candy, pero se detuvo en su momento.

-Te entendemos. – Dijo Stear quien no fue el único que entendió a quién se refería, pero sí el único que habló.

-Bueno vamos a desayunar que se enfría. – Dijo Jhon quien estaba hambriento, pero por educación esperaba que los chicos terminaran su plática.

-¿Y no nos hará daño? – Preguntó Archie desconfiado de que Tom hubiera preparado el desayuno.

-¿Qué te sucede Archie? – Dijo Tom con falsa indignación. – Yo soy el que mejor cocina de los tres.

-Tiene razón Tom muchachos, él es el que mejor la hace de mujer. – Dijo Anthony en son de burla.

-¡Oye! – Dijo Tom, ahora sí indignado dando un palmada al hombro de Anthony mientras los demás comenzaban a reír y a probar sus alimentos.

-Muchachos ¿Han sabido algo de mi padre? – Preguntó con cierto temor Anthony, él sabía que su padre siempre se mantenía de viaje y casi nunca lo había visto, pero aun así de él nunca había podido averiguar nada. – Fue del único que no pude averiguar nada. - Dijo con melancolía.

-La última vez que lo vimos. – Dijo Stear viendo con tristeza a Archie quien lo animaba a continuar. – Fue cuando fue a recoger tus pertenencias y ya nunca volvimos a saber de él, solo que sus barcos siguen trabajando, pero él ya no. – Dijo Stear formándose un silencio en la mesa que solo era interrumpido por el ruido de los cubiertos.

-Bien, después me encargaré de buscarlo. – Dijo tratando de verse más animado.

En eso escucharon un barullo afuera y una voz que era conocida para todos. Anthony fue el primero en levantarse diciendo que lo esperaran, que él averiguaría que sucedía. Los demás se quedaron en la mesa para darle la oportunidad a Anthony de estar un rato con Candy sin ser interrumpidos.

Anthony salió deteniéndose en el pequeño porche que adornaba la entrada de la casa, viendo como uno de los trabajadores recién contratados molestaba a Candy.

-¿Qué sucede? – Preguntó con la voz fuerte y llena de furia. Candy se sobresaltó pero al reconocer esa voz se le iluminó el rostro y se fue hacia él de inmediato abrazándolo por instinto y Anthony correspondía a aquel abrazo como lo hacía cuando eran adolescentes, la protegía bajo su brazo reclamándola como propia mientras miraba al muchacho de más o menos su edad, era el mismo que quería que se apurara a llegar, sin importarle el cansancio de los animales o los demás hombres.

-¿Qué está pasando Jack? – Preguntó observándolo con molestia y desconfianza en sus ojos.

-Nada patrón. – Respondió conteniendo el coraje por la interrupción recibida.

-¿Estás bien princesa? – Le preguntó a Candy con un tono más dulce y tranquilo, pero la sangre le hervía de coraje al pensar que alguien la estuviera incordiando.

-Sí, pero este joven... – Dijo con ironía, sin embargo decidió no delatarlo, no quería ocasionar problemas a su rubio y menos por su culpa. – ... no fue nada... – Quien no terminó de explicar que Anthony dirigió una mirada asesina a su empleado.

-¿Qué fue lo que hiciste? – Le preguntó molesto, había notado la molestia en el rostro de Candy.

-Nada patrón. – Dijo de nuevo con falsa amabilidad. – Yo solo le decía a la señorita lo hermosa que es. – Dijo defendiéndose.

-Esas no fueron sus palabras, además yo le dije que no se me acercara y usted no hizo caso. – Decía Candy también molesta y era verdad Anthony lo vio demasiado cerca de ella.

-Te prohíbo volverte acercar a mi prometida. – Le dijo en un tono de advertencia. – Ella es mi novia y no quiero que vuelvas siquiera a pensar en molestarla. – Le dijo furioso, pero conteniendo su enojo en los puños de su mano y en la quijada que se le trababa de coraje. Candy estaba sorprendida por las palabras del rubio, sin embargo no lo desmintió, al contrario cuando la reclamó como su prometida su corazón se alegró emocionado acelerándose bastante y se aferró más a su cuerpo, Anthony lo sintió con agrado más por el enfrentamiento con aquel osado muchacho no se inmutó, por lo menos no lo demostró, pero su corazón también comenzó a latir con un ritmo diferente al que lo estaba haciendo.

-Retírate con el resto de los empleados, atrás está el lugar en donde van a dormir y alimentarse. – Le dijo como una orden. Nunca trataba mal a sus empleados, nunca los humillaba, pero tampoco le había tocado un impertinente como ese y por defender a Candy de cualquiera era capaz de hacer cualquier cosa.

-Entendido patrón. – Dijo el muchacho quien con los puños apretados y la mandíbula tensa por el coraje dirigió una mirada hacia la rubia quien no hizo más que abrazar más al rubio y después volvió la mirada a su patrón, retirándose molesto al lugar donde lo habían enviado.

-¿Qué sucede? – Preguntó Tom quien se había impacientado por la demora de Anthony y al escuchar la forma que hablaba decidió averiguar qué pasaba.

-Contraté a tres muchachos para que me ayudaran a dirigir el ganado. – Dijo Anthony, sin dar más explicaciones Tom escuchaba atento. – Uno de ellos faltó el respeto a Candy.

-¿Qué te dijo revoltosa? – Preguntó ofendido Tom.

-Eso ya no importa Tom, Tonny me defendió. – Dijo Candy quien seguía abrazada a Anthony y el continuaba abrazándola, pero lentamente lo fue soltando apenada, pero él la retuvo agarrando su mano sintiendo como miles de mariposas comenzaban a volar en su estómago.

-¿Quién fue? – Preguntó Tom serio al ver a Anthony.

-Se llama Jack. – Encárgate de él. – Dijo Anthony entendiendo Tom lo que tenía que hacer con ese joven impertinente y mala leche.

Candy seguía en las nubes por el contacto con Anthony y él parecía de lo más normal, mientras caminaba con ella hacia el interior de su hogar.

-¿Cómo te fue? – Preguntó tímida sin soltarse de su agarre.

-Bien. – Contestó con una sonrisa al voltear a verla. – Pero ahora estoy mucho mejor. Te extrañé. – Le dijo viéndola fijamente a los ojos, Candy bajó la mirada apenada por el intenso color rojo que había obtenido su rostro por sus palabras y por la forma en que se las había dicho, entendiendo ella que estaba mejor por estar a su lado, lo mismo que pensaba ella.

-Y yo a ti. - Dijo ella con apenas un susurro, pero que fue alcanzado a ser escuchado perfectamente por Anthony quien le dirigió la sonrisa más hermosa de todas, feliz por la respuesta obtenida.

Llegaron hasta el comedor y todos observaban que Anthony la llevaba de la mano y como ella no apartaba la vista del lazo que formaban. Para Anthony, el tenerla así era algo tan normal, no había reparado que esa acción tenía más de seis años que no se llevaba a cabo, el calor que su mano le daba lo hacía sentirse infinitamente bien, no fue hasta que llegó ante los demás que se dio cuenta, cuando captó la mirada de los demás hacia donde estaba dirigida.

-Perdón Candy. – Dijo apenado, sintiéndose ahora nervioso por ese acto que había hecho involuntario. Candy le sonrió tiernamente sin soltarlo, aferrando un poco más su mano a la de él para no avergonzarlo más.

-¿Ya desayunaste, Candy? – Preguntó Jhon haciendo que todos se centraran en otra cosa.

-Ya, gracias Jhon. – Contestó tímida.

-Toma asiento por favor Candy. – Dijo Anthony colocándola a su lado derecho mientras abría la silla para que se sentara, pero sintiendo ambos frío en sus manos al deshacer ese contacto tan simple que los había hecho ilusionarse.

-Buenos días Candy. – Dijeron los Cornwell, quienes ya estaban acostumbrados que cuando Anthony estaba presente ellos pasaban a segundo plano.

-Buenos días muchachos, con lo que pasó se me olvidó saludar. – Dijo apenada.

-¿Qué sucedió? – Preguntó Archie pensando que era algo bueno lo que había pasado entre ellos.

-Un idiota faltó el respeto a Candy. – Dijo Tom quien se unía a la mesa y se sentaba en otro lugar, ya que Candy ocupaba el lugar que había tenido.

-¿Cómo? – Preguntaron los demás.

-¿Quién fue Tonny? – Preguntó Jhon indignado ya que ninguno de los trabajadores que había en el racho tendrían el valor de hacer semejante cosa, todos eran personas buenas y decentes, si bien eran humildes habían sabido elegirlos muy bien, además todos conocían a la señorita Candy.

-Es un empleado que contraté sólo para que me ayudara a dirigir el ganado, solo era temporal, pero aun así ya me aseguré de que no vuelva a trabajar para mí. – Dijo esto mirando a Tom quien asintió con la mirada.

Tom había dado instrucciones al capataz de que le pagara bien por sus servicios pero que se asegurara que no volviera, los otros dos muchachos que lo acompañaban habían recibido el mismo pago. Los dejarían descansar un poco y los alimentarían, pero después de eso tendrían que abandonar el rancho antes que el día terminara.

-¿Cuándo llegaste Tonny? – Preguntó Candy.

-Hoy por la madrugada. – Le contestó mirándola a los ojos, con esa mirada tan azul y profunda que él tenía.

-Pensé que tardarías más tiempo. – Contestaba nerviosa por esa mirada que tenía tiempo no veía y que había extrañado bastante, nunca había podido olvidar la manera tan profunda y amorosa con la que la observaba, era como si quisiera leer sus más íntimos pensamientos.

-Hice todo por volver antes. – Le decía aún con la mirada fija en ella, poniéndole atención, demostrándole que ella era lo más importante en ese momento, sin embargo la mirada fija en ella no evitaba ponerla nerviosa.

-Entonces tú tampoco has dormido, tienes que descansar aún está muy reciente tú recuperación.

-¿Recuperación? - Preguntó Archie volteando a ver al rubio y a Candy alternando las miradas, al igual que Stear, ambos esperaban respuesta.

-No es nada. – Dijo Anthony restándole importancia al asunto. – Hace unas semanas tuve una insolación y Candy fue la encargada de cuidarme. – Dijo Anthony mirándola nuevamente agradecido con ella.

-Estuvo muy grave. – Dijo Candy. – Estuvo delirando y apenas se reestableció salió rumbo a Texas por el ganado.

-¿Delirando? – Dijo Anthony, eso no se lo habían dicho. – Miró a Jhon y a Tom, ambos voltearon su mirada a otro lado.

-Veré si ya pagaron a esos tipos. – Dijo Tom levantándose apurado.

-Yo tengo cosas que hacer. – Dijo Jhon saliendo tras de Tom para evitar abrir la boca.

-¿Qué fue lo que dije? – Preguntó Anthony confundido al ver a sus hermanos abandonar el comedor en una huida que resultaba cómica. Candy se sonrojó bastante, bajando tímida el rostro.

-Nada, solo decía que no te dejara, que no querías estar solo. –Dijo tímidamente y a la vez triste porque ella se refería a Magdalena.

-Vaya, nada fuera de lo normal. – Dijo Stear ante la risa de Archie, pero lo que ellos no sabían era que Candy había mal interpretado las cosas y que por eso Tom y Jhon habían preferido irse antes de escuchar otra discusión por parte de los rubios.

-También le decías que la habías extrañado… -Continuó con el mismo tono de voz.

-¿A quién? – Preguntó nuevamente confundido al ver que se refería a una tercera persona.

-A Magdalena. – Dijo más triste de lo normal, bajando un poco la voz al mismo tiempo que bajaba su rostro afligida.

-Vaya que deliraba. –Dijo incrédulo. – Debo haberla confundido. – Dijo buscando su verde mirada, la cual luego encontró al escucharlo decir eso. Candy sintió su cara arder y que las mariposas en su estómago salían volando asustadas.

-Bueno. – Decía nerviosa. – Yo venía a ver a los muchachos para ver cómo habían amanecido, tengo que retirarme.

-Candy espera... – En eso entraba la señora Romina y le avisaba que alguien lo esperaba.

-Joven Tonny, lo esperan en la sala. - Dijo con algo de incomodidad en su voz, la buena señora tampoco toleraba a la insistente muchacha, pero le había insistido tanto que decidió anunciarla por fin.

-¿A mí? – Preguntó confundido ya que nadie sabía que había llegado.

-La señorita Fuller. – Dijo rodeando lo ojos y volteo a ver a Candy quien solamente dio la vuelta y se fue.

-¡Candy! – Dijo Anthony tras ella, siguiéndole el paso.

Candy saludó a Magdalena de no muy buena gana, sin embargo fue amable con ella e incluso le sonreía, y cuando esta enfocó a Anthony le cerró el paso para que no siguiera tras la enfermera.

-¡Tonny! ¡Es verdad que has llegado! – Dijo emocionada de verlo.

-¡Candy! – Repitió Anthony sin importarle mucho la muchacha, pero al ver que la dueña de su tormento ya había abandonado la casa se dirigió a Magdalena cambiando su semblante. -¿Quién te dijo que había llegado? – Preguntó dudoso, no le gustaría descubrir que era vigilado por la chica, como muchos lo decían por el pueblo.

-Mi padre te vio cuando llegaba de Lakewood.

-¿De Lakewood? – Preguntaron los primos que veían la escena de la empalagosa muchacha y el gesto no muy conforme de Anthony. Vaya que lo conocían muy bien.

-¿Ha pasado algo en Lakewood? –Preguntó Anthony recordando lo que le habían dicho de la tía abuela.

-Que yo sepa no, solo la paciente que tiene papá, es una vieja con mucho dinero, pero al parecer no es nada de cuidado, papá dice que es más miedo el que tiene de lo que realmente le pasa. -Dijo la muchacha tranquilizando un poco a los chicos.

-Ellos son mis primos. – Dijo sin ahondar mucho en las presentaciones. – Stear y Archie. – En seguida vuelvo. – Les dijo a los muchachos quien no podían aguantar su risa por la huida que hacía frente aquella muchacha, que era la misma que Tom les había presentado años atrás, de la cual les había dicho que estaba muy enamorado.

-Pero… - Fue lo único que pudo decir la pobre, cuando Anthony ya estaba fuera de la casa.

Anthony quería seguir a Candy, pero al salir se encontró con Jack el tipo que había osado a ofender a su pecosa, dirigiéndole una mirada retadora, miró a lo lejos que Candy ya había llegado al hogar, así que él no había visto en donde vivía. No le dijo nada, solamente se inclinó levemente como a modo de despedida, pero Anthony vio en su mirada algo que no le había simpatizado, sonrió desconfiado y Tom se acercó a él para decirle lo que había pasado.

-¿Dónde están los otros dos muchachos?

-Quieren hablar contigo Tonny.

-¿Sobre qué?

-Al parecer quieren trabajar aquí. – Dijo Tom sin dejar ambos de seguir el rumbo que había tomado aquel sujeto, el cual había dicho que se dirigía a Chicago, cuando Anthony lo había contratado, al igual que los otros dos jóvenes. Anthony se dirigió a la pequeña administración que tenía detrás de la casa, donde se encontraban los empleados sin importarle que había dejado a la chica en compañía de sus primos.

Tanto Anthony como Tom hablaron con los dos jóvenes, los cuales habían dicho que hace tiempo conocían a Jack y que no estaban de acuerdo en sus acciones, que habían decidido ir a Chicago en busca de trabajo, pero que al saber lo que había hecho con la prometida del patrón y ver que todos los demás empleados los querían y respetaban, habían decidido separar sus caminos y pedirle una oportunidad. Anthony decidió darles una oportunidad, habían sido sinceros con él así que los mantendría a prueba por un tiempo, ambos jóvenes le agradecieron y se fueron junto al resto de los trabajadores.

-¿Prometida? – Preguntaba Tom con una sonrisa burlona.

-Fue lo único que se me ocurrió en el momento, lo dije sin pensar. – Dijo Anthony sabiendo que lo había dicho porque así lo anhelaba.

-Claro… - Decía Tom divertido. - ¿Candy no se molestó? – Preguntó curioso.

-No me dijo nada… - Contesto contrariado. - ¿Tú crees que se haya molestado?

-Si no te reclamó en el momento, lo dudo. – Dijo Tom dibujándose una sonrisa de felicidad en el rubio. - Vamos hermano, va a ser medio raro que dos de mis hermanos se casen. – Dijo dándole una palmada en el hombro mientras se reían y se dirigían con los Cornwell.

Ambos chicos se quedaron tensos al ver que Magdalena seguía ahí esperando al rubio, y la verdad Anthony ya había olvidado que ahí la había dejado en compañía de los Cornwell los cuales lucían de lo más aburridos, quienes miraban a la chica como preguntándose porque no se iba. Anthony sintió un poco de pena por ellos, pero no podía negar que se divertía al ver sus rostros enfadados.

-Magdalena, siento haberte dejado, pero como sabes acabo de llegar y necesito descansar. – Dijo amablemente ante la mirada de decepción de la muchacha. Anthony estaba muy agradecido con ella por haberlo ayudado antes, pero nada más. Mas al ver la cara que ponía, se sentía apenado y antes de que pudiera decir más, Tom se adelantó a él y la tomó por el brazo.

-Muchas gracias por venir Magdalena, pero como ves todos necesitamos descansar. – Le decía esto mientras la acompañaba a la puerta ante la mirada de asombro de los otros tres caballeros. -¿¡Qué!? – Dijo en cuanto se encontró de nuevo con su mirada. – Ella no se va nunca por voluntad propia. – Y así era tanto Tom como Jhon habían aprendido a "acompañarla" varias veces para que los dejara realizar sus ocupaciones.

-Veo que es tan encimosa como Eliza. – Dijo Stear aún aburrido.

-Pero no es tan mala. – Dijo Archie. – De la que te libraste Tom, no imagino como la soportaste tanto tiempo de novia. – Dijo Archie de pronto, sin percatarse de que había metido las cuatro hasta el fondo, hasta que vio la mirada de asombro de Anthony y Tom, uno porque se iba enterando y el otro por sentirse descubierto.

-¿Novia? – Preguntó Anthony volteando a ver a Tom. - ¿Tú eres aquel novio que le rompió el corazón? – Preguntó Anthony dudando que fuera él.

-¿Qué? ¿Yo? ¡NO! – Dijo Tom defendiéndose. - ¿Eso te dijo? – Preguntó Tom y Anthony asentía.

-Me dijo que había tenido un novio del cual había estado muy enamorada, pero que le había sido infiel con su mejor amiga.

-¡Eso es mentira! – Dijo Tom molesto. – Ella fue la que me dijo que ya no me amaba ¡Que se había enamorado de otro! – Decía Tom ofuscado, no creyendo lo que esa chica había dicho de él, después de lo que habían compartido juntos, y aunque no había revelado el nombre del canalla que la había engañado lo había hecho quedar mal frente a su hermano. Anthony lo vio con pena bajando su mirada al decir lo último.

-¿Por qué nunca me lo dijiste?

-Lo siento Tom. – Dijo Archie sintiéndose responsable por haber revelado algo tan personal de la vida de Tom, él no había hablado a propósito, sin embargo había sido bueno que lo hiciera porque necesitaban hablar sobre ello.

-No te preocupes Archie, tarde o temprano tenía que decirlo.

-Tom ¿Aún la amas? – Preguntó Stear quien sabía por boca de Tom que él la había amado bastante, se le veía un brillo tan especial en su mirada aquella vez que lo habían visitado en el rancho de su padre.

-No Stear, hace tiempo que no me inspira más que pena. – Dijo con un semblante triste, Anthony lo escuchaba aun esperando su respuesta, se sentía mal por su hermano, él lo quería mucho y no le gustó enterarse que por su culpa había sufrido. – Tonny, si no te dije nada fue porque yo había provocado en cierta forma tu dolor con Candy, nunca debí enterarte de la existencia del actor, y pensé que si Magdalena te ayudaba a olvidar a Candy, por mí estaba bien, de todas formas ella ya me había dicho que ya no me amaba, que se había enamorado de ti, así que pensé que así estaríamos a mano.

-¿A costa de tu felicidad?

-No podía forzarla a amarme Tonny, y si ella te amaba y tú a ella, creía que era una buena chica. – Dijo dándose cuenta como los había manipulado a ambos y evitar que se enfrentaran para que no descubrieran la verdad, a ella no le convenía que Anthony se enterara que había estado de novia con su hermano y mucho menos lo que ambos habían compartido, porque sabía bien que Anthony no le correspondería de esa manera.

-Yo nunca la he visto más que como a una amiga, aunque últimamente me desespera. – Confesó Anthony.

-Vaya, parece que no es tan diferente a Eliza. – Dijo Stear quien ya se había formado una opinión de aquella chica, la cual había roto el corazón de Tom y se hizo la víctima con Anthony para ver si así obtenía su corazón, lo bueno que no lo había logrado. Tom se sintió incómodo con el comentario de Stear.

-Me temo que Stear tiene razón. – Dijo Archie apoyando a su hermano.

-Lo siento Tom. – Dijo Anthony sincero. – Yo no sabía que a ti te interesaba.

-Tú lo has dicho Anthony, me interesaba. – Dijo más tranquilo, ya había pasado hace mucho el duelo por aquella chica que si bien se había enamorado de ella y había cometido un grave error del cual se arrepentía bastante, había sabido olvidarla. Ella no se merecía su amor y mucho menos el de Tonny, después de saber lo que había hablado de él a sus espaldas.

-Me parece que tienes a alguien en mente. –Dijo Tonny con una sonrisa pícara y Tom asentía feliz, pero también dudaba en hablar sobre ello.

-Hace tiempo que pretendo a una muchacha.

-¿Y porque no me lo habías dicho?

-¿Por qué se me salaba? – Dijo nervioso, aún indeciso a hablar.

-Así que si ya me puedes decir, es porque vas por buen camino. – Dijo Anthony feliz.

-Algo así. – Dijo con una sonrisa forzada, temiendo revelar la identidad de la chica que le gustaba, no quería ocasionar un disgusto con su hermano, pensaba que era demasiado rápido para decirle ¿Qué diría al momento que se enterara del gran romance que mantenía en secreto?

-¿No será la maestra que acaba de llegar a la escuela? – Preguntó Anthony emocionado ya que lo había visto un par de veces platicando con ella. – Te he visto alguna vez cerca de la escuela.

-Pues si no es la maestra, será una niña muy pequeña. – Decía Stear poniendo su hermosa cara de travesura para que los muchachos se rieran.

-¡No! – Dijo Tom. – Ya basta de compromisos con niñas. –Todos reían porque sabían del compromiso que había acordado Steve con el padre de Dayana.

-¿Y qué pasó con Dayana? – Preguntó Archie divertido.

-Es nuestra cuñadita. – Dijo Anthony riendo por las casualidades de la vida. Ambos Cornwell los miraron confundidos.

-Es mi novia. – Dijo Jhon quien al entrar a la casa había escuchado el nombre de su novia.

-Así que tu novia, pero es muy joven aún. Dijo Stear.

-Tiene doce años. – Dijo Jhon como si se tratara de una mujer madura y él de un hombre.

-Tienes razón. – Dijo Archie. – Anthony y Candy tenían doce y catorce años cuando se escaparon de paseo por el pueblo y cuando cabalgaban solitos por Lakewood. – Dijo Archie volteando a ver a Anthony quien sonreía feliz por tan bellos recuerdos.

Decidieron descansar un poco y ponerse al corriente con la nueva novia de Tom, esperando que la muchacha si fuera la definitiva y aunque no había sido muy noviero si había salido con alguna que otra chica de pueblos aledaños.

La maestra de la escuela se llamaba Jessica, era una chica blanca con el pelo castaño y un poco llenita de cuerpo, tenía ojos cafés y era muy tímida y reservada, su risa era un poco graciosa. Tenía meses que la habían enviado hacia el pueblo para enseñar a los niños de primaria, tan solo tenía veinte años y al ser tan joven casi nadie había confiado en que le enseñara a sus hijos, pero gracias al guapo vaquero de Tom Stevens había logrado que los niños fueran a clases convenciendo a sus padres que era bueno que aprendieran junto a una maestra que podría traerle nuevas ideas al pueblo. Jessica agradeció tan noble gesto del muchacho y se habían hecho amigos, aunque la realidad era que solamente se habían visto unas cuantas veces por el pueblo, no podía decirse que era una amistad en sí, por eso a Tom se le había hecho extraño que Anthony lo relacionara sentimentalmente con ella, él tenía muchas más amigas en el pueblo con las que hablaba todos los días y había veces que no solo hablaba con ellas.

Después de mucho insistirle para que hablara de su nueva novia, Tom solo sonrió y dijo que era un amiga con la cual solo se estaba conociendo, sin embargo el ánimo que mostraba su hermano porque estuviera saliendo con alguien lo desanimaba en hablarle con la verdad.

-Por lo visto ya no tendré que acompañarte baile. – Dijo Anthony sintiéndose aliviado.

-¡Ah no! – Dijo Tom seguro. – La maestra es mi amiga y tú vas al baile porque vas. – Dijo insistiéndole.

-Yo no iré de mal tercio. – Dijo Anthony risueño.

-¿Quién dijo que irías de mal tercio? Iremos los dos como siempre.

-¿No invitarás a Jessica? – Preguntó Anthony y Tom se sentía incómodo, no sabiendo que responder.

-¡Un baile! ¡Qué emoción! – Dijo Stear emocionado, salvando por el momento a Tom de la situación.

-Ustedes tienen novia. –Dijo Tom seguro, no quería saber lo que haría Candy si llevaba a ese par al baile con ellos. – Sobre todo tú elegante, recuerda que ella es mi hermanita. – Dijo viendo como Archie se tensaba, pero sobre todo por la manera que lo llamaba, no sabía si era casualidad o hasta allá había llegado el mote con el que le llamaba el idiota del actor. – Y pronto será tu esposa.

-Bueno, bueno, basta. – Dijo Anthony. – Si quieres que vaya al baile contigo y tu novia Jessica, deberás llevar a Candy. –Dijo Anthony seguro, así era la única forma en la que aceptaría ir.

-Cuenta con ello dijo Stear. – Ante la mirada de confusión de los otros tres, sobre todo de Tom quien también estaba siendo obligado a invitar a la maestra que a duras penas él le hablaba. Una cosa es que le había hecho un favor y otra que eran novios como lo estaban considerando los otros tres.

-Candy dijo que no iría al baile. – Dijo Jhon quien los miraba a los otros cuatro discutir el tema del baile, sobre todo a Tom quien estaba más enredado con el tema de la novia y cada vez lo veía más y no sabía cómo zafarse.

-¿Cómo lo sabes? – Preguntó Stear.

-Fui con Dayanna al hogar de Ponny y ella le preguntó a Candy y dijo que no iría al baile y más después de saber que Tonny iría con… - Dijo Jhon bajando la mirada apenado.

-¡Es tú oportunidad Tonny! – Dijo Archie. – Invítala a ver si ya se dejan de juegos. – Dijo dejando las palabras de Jhon en el aire.

-No lo creo. – Volvió a decir Jhon atrayendo la atención de los demás.

-¿Por? – Preguntó Tom, pero se imaginaba lo que había pasado al ver la cara de nerviosismo que ponía Jhon. – No te preocupes Jhon, tú no tienes la culpa, anda ve a alimentar al ganado. – Le dijo para que se retirara y hablar con los Andrew, había visto preocupación en los ojos de Jhon y él sabía perfectamente bien que tanto Magdalena como Nancy eran especialistas en poner a Dayana de su lado sin notarlo esta siquiera.

-¿Qué pasó? – Preguntó Stear, quien veía a Tom algo molesto.

-Magdalena es muy amiga de Dayana, bueno la utiliza cuando quiere obtener algo, y me imagino por la cara de Jhon que Dayana comentó que Tonny la invitó a ella.

-¡Pero eso no es cierto! – Dijo Archie ofuscado.

-¡Nosotros lo sabemos! – Dijo Stear indignado igual que su hermano.

-Pero Candy no. – Dijo Anthony. – No se preocupen, si no va Candy yo no iré. – Dijo Anthony seguro.

-Pero Tonny, es el único día del año que sales a divertirte.

-¿Divertirme? Ese día termino escabulléndome del salón a escondidas de todos. –

-¿Y eso no es divertido? – Preguntó Tom riendo.

-¿Cómo es eso? – Preguntó Stear riendo al ver la cara que ponía Tom quien se reía de recordar las situaciones por las que había hecho pasar al rubio más de una vez.

-Pues que aquí su primito es todo un galán y tiene varias jóvenes tras sus huesitos y más porque se hace el interesante, y el día del baile siempre lo convenzo de ir conmigo para bailar con las chicas, pero ahora al parecer yo iré acompañado. – Dijo viéndolo a los ojos dudoso. – Y Jhon con Dayanna y pues Anthony no quiere ir solo.

-No irás solo Tonny, además Archie y yo tampoco podremos bailar, ambos estamos comprometidos. – Decía Stear animándolo, él tenía ganas de ir al baile, hacía tanto tiempo que no iba a uno.

-¿Comprometidos? – Preguntó Anthony, ya que no le habían informado que tan serio era su noviazgo.

-Sí, yo con Patty y Archie con Annie. – Dijo esperando una respuesta. – Será como en los viejos tiempos Tonny, los tres en un baile.

-Lo siento Stear, si no va Candy no voy. – Dijo de nuevo Anthony.

-Pero Tonny, sabes bien que si le dijeron a Candy que irías con Magdalena no irá.

-De seguro está enojada contigo.

-Yo me encargo de Candy. – Dijo Tom ya más decidido, total ya lo habían embaucado con la maestra que más daba si la invitaba o no.

-¿Seguro? – Dijo Stear.

-Sí yo sé cómo convencerla.

-Si la convences yo voy. – Dijo Anthony seguro, esta vez sería la única forma en que lo convencerían de ir a ese famoso baile, el cual solo le había traído problemas con las muchachas del pueblo, aunque desde que Magdalena había hablado con algunas cuantas no todas estaban dispuestas a perseguirlo, era algo que Anthony ignoraba al igual que Tom, ya que la muchacha había dicho que él se casaría con ella y que pronto se comprometerían amenazando a las demás de que tenían que dejarle el camino libre. Varias hicieron caso, pero había algunas que se habían decidido por seguir intentando hasta no ver que estaba verdaderamente comprometido.

Continuará…

¿Cómo ven con esta vieja encimosa? ¡Que bárbara! Espero que pronto la pongan en su lugar porque es una metiche de primera, ya se dio cuenta de que Candy es la muchacha por la que siempre ha suspirado Anthony y quiere meterle más indecisión a la pecosa, no sabe que no ocupa meterse mucho ya que solita se hace drama jajajaja

Bueno hermosas, espero que estén muy bien y esperen el siguiente capítulo, espero que no se me desesperen mucho por favor jajaja les he actualizado mucho estos días y va para largo el encierro por lo que veo snif! Pero ya que a seguirle y a cuidarse, un fuerte abrazo a cada una de ustedes. Gracias por leer, espero sus comentarios!

Saludos y bendiciones para toda!