Capitulo 7

DIECINUEVE

— ¿Nanoha? —dijo Carim-chan, llamando a la puerta— Hayate va a salir a hacer unos recados; me ha pedido que te lo dijera por si necesitabas acompañarla

Fate-chan no me quitaba los ojos de encima

— ¿Paloma?

—Sí —grité a Carim-chan —, necesitaría ocuparme de unas cuantas cosas

—Muy bien Está lista para salir cuando tú lo estés —dijo Carim-chan, mientras sus pisadas se alejaban por el pasillo

— ¿Paloma?

Saqué unas cuantas cosas del armario y pasé junto a ella

— ¿Podemos acabar la conversación después? Tengo mucho que hacer hoy

—Claro —dijo ella, con una sonrisa forzada

Escapar al baño fue un alivio Cerré rápidamente la puerta detrás de mí Me quedaban dos semanas en el apartamento, y no había manera de aplazar la conversación, al menos no durante tanto tiempo La parte lógica de mi cerebro insistía en que Parker era mi tipo: atractivo, listo y estaba interesado en mí El porqué de mi interés por Fate-chan era algo que nunca entendería

Fuera cual fuera la razón, nos estaba volviendo locas a las dos Me había dividido en dos personas diferentes: la chica dócil y educada que era con Parker y la persona irascible y frustrada en la que me convertía cuando Fate-chan estaba cerca Toda la universidad había visto a Fate-chan pasar de ser impredecible a prácticamente volátil

Me vestí rápidamente y dejé a Fate-chan y a Carim-chan para ir al centro con Hayate-chan Estuvo bromeando sobre su sex capada matutina con Carim-chan, y yo escuché, intercalando asentimientos en todos los lugares indicados Resultaba difícil centrarse en el tema que nos ocupaba mientras los diamantes de mi pulsera creaban pequeños puntos de luz en el techo del coche y me recordaban la elección que, de repente, se me planteaba Fate-chan quería una respuesta y yo no la tenía

—Vale, Nanoha-chan ¿Qué te pasa? Has estado muy callada

—Es todo este rollo con Fate-chan… Es un lío

— ¿Por qué? —dijo ella, subiéndose las gafas de sol arrugando la nariz

—Me ha preguntado qué estábamos haciendo

— ¿Y qué estás haciendo? ¿Estás con Parker o qué?

—Me gusta, pero solo ha pasado una semana No vamos en serio, ni nada parecido

—Sientes algo por Fate-chan, ¿no? Negué con la cabeza

—No sé qué siento por ella Es que, simplemente, no creo que sea posible, Hayate-chan Es una mala pieza

—El problema es que ninguno de las dos está por la labor de hablar abiertamente Les asusta tanto lo que pueda pasar Sé a ciencia cierta que, si miraras a Fate-chan a los ojos y le dijeras que lo quieres, no volvería a mirar a otra mujer

— ¿Y dices que lo sabes a ciencia cierta?

—Sí Tengo acceso privilegiado a la fuente, ¿recuerdas?

Me detuve a pensarlo un momento Fate-chan debía de haber estado hablando sobre mí con Carim-chan, pero ella nunca favorecería una relación entre las dos diciéndoselo a Hayate-chan, porque sabía que ella me lo diría; eso me llevaba a la única conclusión posible: Hayate -chan los había oído por casualidad Quería preguntarle qué habían dicho, pero lo pensé mejor

—Esa situación solo puede llevarme a acabar con el corazón roto —dije sacudiendo la cabeza— No creo que Fate-chan sea capaz de ser fiel

—Tampoco era capaz de ser amiga de una mujer y ha conseguido dejar a toda la universidad con la boca abierta

Toqué la pulsera y suspiré

—No sé No me importa cómo están las cosas Podemos ser solo amigas Hayate dijo que no con la cabeza

—Excepto por el problema de que no son solo amigas —Soltó un suspiro— ¿Sabes qué? Me he cansado de esta conversación Vamos a que nos peinen y nos maquillen Te compraré un vestido nuevo por tu cumpleaños

—Creo que eso es exactamente lo que necesito —dije

Después de horas de manicuras, pedicuras, de que nos peinaran, de que nos hicieran la cera y nos empolvaran, me calcé unos brillantes zapatos de tacón amarillo y me metí en mi nuevo vestido gris

— ¡Ah, esa es la Nanoha-chan que conozco y quiero! —Se rio mientras aprobaba con la cabeza mi conjunto— Tienes que ir así vestida a tu fiesta de mañana

— ¿No era ese el plan desde el principio? —dije, con una sonrisa burlona El móvil vibró en mi bolso y me lo sujeté junto al oído

— ¿Diga?

— ¡Es hora de cenar! ¿Dónde demonios están? —dijo Fate-chan

—Nos estamos mimando un poco Carim-chan y tú pueden comer antes de que llegáramos nosotras Estoy segura de que podrán arreglárselas

—Vale, vale, no te aceleres Nos preocupamos por ustedes, ya lo saben —Miré a Hayate y sonreí

—Estamos bien

—Dile que enseguida te llevo de vuelta a casa Tengo que parar en casa de Brazil para recoger unos apuntes que Carim-chan necesita, y después nos iremos directamente a casa

— ¿La has oído? —pregunté

—Sí Nos vemos ahora, Paloma

Condujimos en silencio hasta la casa de Brazil Hayate-chan apagó el motor y se quedó mirando el edificio de apartamentos que tenía delante Me sorprendió que Carim-chan le hubiera pedido a Hayate que se pasara por allí Estábamos solo a una manzana del apartamento de Carim-chan y Fate-chan

— ¿Qué pasa, Hayate-chan?

—Brazil me da escalofríos La última vez que estuve aquí con Carim, se puso a coquetear conmigo

—Bueno, pues entonces voy contigo Si se atreve a guiñarte el ojo, se lo machacaré con mis zapatos de tacón nuevos, ¿te parece?

Hayate-chan sonrió y me abrazó

— ¡Gracias, Nanoha!

Caminamos hasta la parte trasera del edificio, Hayate-chan respiró hondo antes de llamar a la puerta Esperamos, pero nadie vino a abrir

— ¿Es posible que no esté en casa? —pregunté

—Claro que está en casa —respondió ella, irritada Golpeó la madera con el puño y la puerta se abrió sola

— ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! —gritó la multitud que esperaba dentro

El techo era de burbujas rosadas y negras, puesto que cada pulgada estaba cubierta de globos de helio, con largas cuerdas plateadas que colgaban sobre las caras de los invitados

Estos se separaron y Fate-chan se acercó a mí con una amplia sonrisa, me cogió por ambos lados de la cara y me besó la frente

—Feliz cumpleaños, Paloma

—No es hasta mañana —dije

Todavía conmocionada, intenté sonreír a todos los que me rodeaban Fate-chan se encogió de hombros

—Bueno, como te habían avisado, tuvimos que hacer algunos cambios de última hora para sorprenderte ¿Lo hemos conseguido?

— ¡Desde luego! —dije, mientras Yuuno-kun me abrazaba

— ¡Feliz cumpleaños, nena! —dijo Yuuno-kun, mientras me daba un beso en los labios Hayate-chan me dio un codazo suave

—Menos mal que te he llevado conmigo o ¡te habrías presentado aquí con un aspecto horrible!

—Tienes un aspecto genial —dijo Fate-chan, dando un repaso a mi vestido Brazil me abrazó y juntó su mejilla contra la mía

—Y espero que sepas que la historia de Hayate de que «Brazil da escalofríos» era solo un cuento para traerte aquí

Miré a Hayate y me sonrió

—Funcionó, ¿no?

Después de que todo el mundo me abrazara y me felicitara por turnos, le dije a Hayate-chan al oído:

— ¿Dónde está Parker?

—Vendrá más tarde —me susurró ella— Carim no ha conseguido avisarlo hasta esta misma tarde

Brazil subió el volumen de la música y todo el mundo gritó

— ¡Ven aquí, Nanoha! —dijo él, dirigiéndose hacia la cocina Puso en fila unos vasos de caballitos sobre la encimera y sacó una botella de tequila del bar— Feliz cumpleaños de parte del equipo de fútbol, nena —Sonrió mientras llenaba cada vasito hasta arriba de Patrón— Así celebramos los cumpleaños nosotros: si cumples diecinueve, te sirven diecinueve caballitos Puedes bebértelos o dárselos a alguien, pero cuantos más bebas, más de estos conseguirás —dijo, mientras agitaba un puñado de billetes de veinte

— ¡Oh, Dios mío! —grité

— ¡Bébetelos todos, Paloma! —dijo Fate-chan Miré a Brazil, suspicaz

— ¿Me darás un billete de veinte por cada caballito que me beba?

—Exactamente, peso pluma A juzgar por tu tamaño, me atreveré a decir que acabaremos perdiendo solo sesenta billetes al final de la noche

— ¡Repasa esos cálculos, Brazil! —dije, mientras cogía el primer vaso, me lo llevaba a los labios, echaba la cabeza hacia atrás para vaciarlo y, después, me lo pasaba a la otra mano

— ¡Joder! —exclamó Fate

—Qué asco, Brazil —dije, lamiéndome las comisuras de la boca— Has echado Cuervo, y no Patrón

La sonrisa petulante de la cara de Brazil desapareció, movió la cabeza de un lado a otro y se encogió de hombros

—Ve a por él, pues Tengo las carteras de doce jugadores de fútbol que dicen que no podrás ni con diez

Fruncí los ojos

—Doble o nada a que puedo beberme quince

— ¡Eh! —Gritó Carim-chan — ¡Sería mejor que no acabaras hospitalizada el día de tu cumpleaños, Nanoha!

—Puede hacerlo —dijo Hayate-chan, mientras miraba fijamente a Brazil

— ¿Cuarenta el caballito? —dijo Brazil, con mirada insegura

— ¿Tienes miedo?

— ¡Demonios! ¡No! Te pagaré veinte dólares por caballito, y cuando llegues a quince duplicaré el total

—Así celebramos los aquí los cumpleaños —dije, antes de engullir otro caballito

Una hora y tres caballitos después, estaba en el salón bailando con Fate-chan La canción era una balada rock, y Fate-chan iba diciéndome la letra mientras bailábamos Al final del primer estribillo me tumbó hacia atrás, y dejé caer los brazos detrás de mí Volvió a incorporarme y suspiré

—Ni se te ocurra hacer eso cuando pase de los diez caballitos —bromeé

— ¿Te he dicho lo increíble que estás esta noche?

Dije que no con un gesto y la abracé, mientras apoyaba la cabeza en su hombro Me abrazó muy fuerte y ocultó su cara en mi cuello, haciéndome olvidar cualquier cosa sobre decisiones o pulseras o mis diferentes personalidades; estaba exactamente donde quería estar

Cuando la música cambió a un ritmo más rápido, la puerta se abrió

— ¡Parker! —Grité, mientras corría a abrazarlo— ¡Has conseguido venir!

— Perdón por el retraso —se disculpó él, apretando sus labios contra los míos

—Felicidades

—Gracias —dije, notando que Fate nos miraba fijamente por el rabillo del ojo

Parker levantó mi muñeca

—Te la has puesto

—Te dije que lo haría ¿Quieres bailar? Dijo que no con la cabeza

—Hum…, yo no bailo

—Ah, vale, ¿quieres ver cómo me tomo mi sexto caballito de Patrón? —Sonreí, mientras levantaba mis cinco billetes de veinte dólares— Duplicaré el dinero si llego a quince

—Eso es un poco peligroso, ¿no? — Me acerqué a su oído

—Lo tengo controlado He jugado a esto con mi padre desde que tenía dieciséis años

—Ah —dijo él, con el ceño fruncido en señal de desaprobación— ¿Bebías tequila con tu padre?

Me encogí de hombros

—Era su manera de establecer lazos

Parker no parecía muy convencido cuando apartó la mirada de mí y repasó a los asistentes a la fiesta

—No puedo quedarme mucho tiempo Me voy mañana temprano a un viaje de caza con mi padre

—Pues me alegro de que mi fiesta fuera esta noche, o no habrías podido venir mañana —dije, sorprendida al oír sus planes

Me sonrió y me cogió de la mano

—Habría procurado volver a tiempo

Lo arrastré hasta la encimera, cogí otro vaso de caballito y acabé con él, dejándolo boca abajo sobre la encimera como había hecho con los cinco anteriores Brazil me dio otros veinte dólares, y me fui bailando al salón Fate-chan me cogió, y bailamos con Hayate-chan y Carim-chan

Carim-chan me dio una palmada en el culo

— ¡Uno!

Hayate me dio otro azote en el trasero, y entonces toda la fiesta se unió, excepto Parker

Cuando llegamos al decimonoveno, Fate-chan se frotó las manos ¡Mi turno! Me froté el trasero

— ¡Ve con cuidado! ¡Tengo el culo dolorido!

Con una sonrisa traviesa, levantó la mano hacia atrás por encima del hombro Cerré con fuerza los ojos Al cabo de unos segundos, miré hacia atrás de reojo Justo antes de llegar a tocarme con la mano, se detuvo y me dio una suave palmadita

— ¡Diecinueve! —exclamó

Los invitados la vitorearon, y Hayate-chan inició una versión de borrachos del Cumpleaños feliz Me reí a carcajadas cuando llegó la parte en que decían mi nombre y la habitación entera cantó «Paloma»

Otra canción lenta sonó en el equipo de música, y Parker me condujo a la improvisada pista de baile No tardé mucho en darme cuenta de por qué no bailaba

—Lo siento —dijo él, después de pisarme los dedos de los pies por tercera vez Apoyé la cabeza en su hombro

—Lo estás haciendo bien —mentí Apretó los labios contra mi sien

— ¿Qué haces el lunes por la noche?

— ¿Cenar contigo?

—Sí En mi apartamento nuevo

— ¡Has encontrado uno! Se rio y asintió

—Pero habrá que pedir algo, lo que cocino no es exactamente comestible

—Me lo comería de todas formas —dije, sonriéndole

Parker echó una mirada a la habitación y me condujo al vestíbulo

Con delicadeza, me apoyó contra la pared y me besó con sus suaves labios Sus manos estaban por todas partes Al principio, me dejé llevar, pero, después de que su lengua se adentrara entre mis labios, me invadió el nítido sentimiento de que estaba haciendo algo mal

—Ya vale, Parker —dije, desembarazándome de él

— ¿Pasa algo?

—Simplemente me parece que es de mala educación enrollarme contigo en una esquina oscura mientras mis invitados están ahí fuera

Sonrió y me besó de nuevo

—Tienes razón Lo siento Solo quería darte un beso de cumpleaños memorable antes de irme

— ¿Ya te vas? —Me tocó la mejilla

—Tengo que levantarme dentro de cuatro horas Apreté los labios

—Está bien ¿Nos vemos el lunes?

—Nos vemos el lunes Me pasaré a verte cuando vuelva

Me llevó a la puerta y me dio un beso en la mejilla antes de irse Me di cuenta de que Carim-chan, Hayate-chan y Fate-chan no me quitaban el ojo de encima

— ¡Papi se ha largado! —Gritó Fate-chan cuando la puerta se cerró— ¡Hora de empezar la fiesta!

Todo el mundo coreó sus palabras, y Fate me llevó al centro del piso

—Un momento… Tengo un horario que cumplir —dije, llevándola de la mano hasta la encimera Engullí otro caballito y me reí cuando Fate-chan cogió uno del final y lo chupó Cogí otro, me lo tragué y ella hizo lo mismo

—Siete más, Nanoha —dijo Brazil, mientras me entregaba otros dos billetes de veinte dólares

Me sequé la boca mientras Fate-chan tiraba de mí de nuevo hacia el salón Bailé con Hayate-chan, después con Carim-chan, pero cuando Chris Jenks, del equipo de fútbol, intentó bailar conmigo, Fate-chan lo apartó tirándole de la camiseta y le dijo que no con la cabeza Chris se encogió de hombros, se dio la vuelta y se puso a bailar con la primera chica que vio

El décimo caballito me pegó duro, y me sentí algo mareada cuando me puse de pie sobre el sofá de Brazil con Hayate-chan, mientras bailábamos como torpes estudiantes de primaria

Nos reíamos por nada y agitábamos los brazos al ritmo de la música

Me tambaleé y estuve a punto de caerme del sofá hacia atrás, pero las manos de Fate -chan aparecieron instantáneamente en mis caderas para sostenerme

—Ya has dejado claro lo que querías demostrar —dijo ella— Has bebido más que cualquier otra chica que hayamos visto No voy a dejar que sigas con esto

—Por supuesto que sí —dije arrastrando las palabras— Me esperan seiscientos en el fondo de ese vaso de caballito, y tú eres la última autorizada para decirme que no puedo hacer nada por dinero

—Si vas corta de dinero, Paloma…

—No voy a aceptar ningún préstamo tuyo —dije con desdén

—Iba a sugerir que empeñaras esa pulsera —dijo sonriendo

Le di un golpe en el brazo justo cuando Hayate empezó la cuenta atrás para la medianoche

Cuando las manecillas del reloj se superpusieron en las doce, todos lo celebramos Tenía diecinueve años

Hayate y Carim me besaron en ambas mejillas, y entonces Fate me levantó del suelo y empezó a darme vueltas

—Feliz cumpleaños, Paloma —dijo con una expresión amable

Me quedé mirando fijamente sus cálidos ojos rojos durante un momento, sintiendo que me perdía en ellos La habitación se quedó congelada en el tiempo, mientras nos mirábamos la una a la otra, tan cerca que podía sentir su aliento en mi piel

— ¡Caballitos! —dije, tambaleándome hasta el mostrador

—Estás hecha polvo, Nanoha Me parece que ha llegado el momento de dar por acabada la noche —dijo Brazil

—No soy una rajada —dije— Y quiero ver mi dinero

Brazil puso un billete de veinte bajo los últimos dos vasos, y después gritó a sus compañeros de equipo

— ¡Se los va a beber! ¡Necesito quince!

Todos gruñeron y pusieron los ojos en blanco mientras sacaban sus carteras para formar un montón de billetes de veinte detrás del último vaso de caballitos Fate había vaciado los otros cuatro que había junto al decimoquinto

—Nunca habría pensado que podría perder cincuenta en la apuesta de los quince caballitos con una chica —se quejó Chris

—Pues empieza a creértelo, Jenks —dije, con un vasito en cada mano

Apuré ambos vasos y esperé a que el vómito que me subía por la garganta se asentara

— ¿Paloma? —preguntó Fate, dando un paso hacia mí Levanté un dedo y Brazil sonrió

—Va a perder —dijo él

—No, de eso nada —Hayate negó con la cabeza— Respira hondo, Nanoha Cerré los ojos y respiré hondo, mientras cogía el último caballito — ¡Por Dios santo, Nanoha! ¡Vas a morir de intoxicación etílica! —gritó Carim

—Lo tiene bajo control —le aseguró Hayate

Eché la cabeza hacia atrás y dejé que el tequila corriera garganta abajo Tenía los dientes y los labios adormecidos desde el octavo caballito, y había dejado de notar la fuerza de los ochenta grados desde entonces Toda la fiesta irrumpió

En silbidos y gritos, mientras Brazil me entregaba el fajo de billetes

—Gracias —dije con orgullo, metiéndome el dinero en el sujetador

—Estás increíblemente sexi ahora —me dijo Fate-chan al oído mientras caminábamos hacia el salón

Bailamos hasta el amanecer, y el tequila que me corría por las venas hizo que me olvidara de todo

¡Buen fin de semana!

Pues acá en mi ciudad ya se nos puso en cuarentena por lo del COVID-19, así que ha decido sumarme a esta cuarentena, actualizando lo mas que pueda la pagina de facebook y esta historia, así que jóvenes lectores es nuestro momento de brillar y no salir de sus casa al menos que sea urgente, como ir a trabajar y así Cuídense mucho, porque sin ustedes no soy nada

Antes de irme como solo tengo esta historia para adaptar, les pido de favor que me recomienden otras historias para adaptar o traducir, para hacer esta cuarentena más amena, eso sería de mucha ayuda

Y muchísimas gracias a:

Pablo395 y KatitiHTT, muchas gracias por sus reviews, me animan a seguir y también gracias a esos lectores anónimos ñ ñ

Pd: Tengo pagina de facebook por si quieren leer doujin traducidos de love live, symphogear, Mai Hime, los espero con ansias, me pueden encontrar como: Mapache Curioso, espero su visita ansiosamente

Pd: Si quieren otra historia adaptada o traducida no duden en pedirla