5. DE COMPROMISOS Y… CORAZONES ROTOS

El compromiso estaba afirmado, Lisa y Rick se casarían en tres meses, Hiro estaba decepcionado siempre soñó con casarse con una condesa como Lisa y como él lo había dicho, la salvaría de la deshonra y las habladurías por haber sido la "supuesta mujer del mercenario" pero, los planes de Lisa eran diferentes incluso ella se sentía diferente.

Por la mañana Lisa se disponía a ir a la capilla cuando en su camino se topo con Rick quien la invito a tomar asiento y hablar un poco.

– "Dadas las circunstancias podríamos ser menos formales, hablarnos de tu, por ejemplo" - Le decía Rick a Lisa tomando asiento frente a ella en la sala de estar de la hacienda
– "Claro, como tu digas" - respondió Lisa algo nerviosa y
- "¿Por qué quieres casarte conmigo?" - pregunto Rick a Lisa, y era obvio, él desconocía las verdaderas intensiones de esa decisión
- "Si tú no quieres, yo, bueno podríamos" – comenzó Lisa pensando que sus planes se vendrían abajo
– "No, no me refiero a eso, pero ¿Por qué?" - insistió tratando de mantener la mirada de ella en sus ojos
-"Porque todo el mundo quiere que me case, además creo que nosotros podemos llevarnos bien"- eso ultimo era cierto las pocas veces que hablaban parece que tenían algunas cosas en común y eran charlas agradables
- "Buenos días" - La Sra. Hayes se acercaba a ellos
– "Buenos días señora"- como todo un buen caballero Rick le cedió su lugar para colocarse tras de Lisa
– "Primero quiero agradecerle por darme la mano de su hija en matrimonio y segundo quisiera que Lisa y yo nos casarnos lo más pronto posible, antes de los tres meses, en cuanto hayan corrido las amonestaciones" – Dijo Rick, no estaba acostumbrado a seguir ordenes y no aceptaría que Jack le dijera cuando debían casarse
- "¿Tan pronto? Pero pues, es que hay tanto por hacer, las participaciones además el ajuar y…" – Decía la Sra. Hayes pero de nuevo la interrumpió Rick.
- "Tengo tan poco amigos, se los puedo decir en este instante, además, no hago mucha vida social, así que Lisa no necesitara muchos vestidos y por ultimo no voy aceptar ninguna dote" - comenzaba Rick y antes de que la Sra. Hayes replicara él continuo - "No, insisto, tener a Lisa por sí misma es un gran tesoro como para añadir dinero o propiedades"– dijo Rick y esas palabras aceleraron el corazón de Lisa, después de decir eso, beso la mano de ella despidiéndose de ambas para salir de la casa dejándolas solas.
- "vaya, me evito la pena de decirle que no tienes dote hija, pero, hay que empacar mañana regresamos a Los Ángeles y comenzaremos a preparar tu boda"- Así Lisa se despide de su madre para ir a la capilla a orar un poco y tomar fuerzas para seguir adelante sin saber que una tormenta se avecinaba sobre ella

Cuando Lisa salió de la capilla y de camino a la hacienda de nuevo al paso le salió una furiosa Minmey
– "¡AUN QUE TE CASES CON EL, JAMAS SERA TUYO!" - Grito furiosa cuando Lisa ni siquiera se detuvo y eso la encolerizo aun mas y continuo con su ataque – "¡EL JAMAS TE AMARA!" – Se acerco corriendo a Lisa y la jalo con brusquedad del brazo
- "No me importa, al menos te lo quite" – Reclamo Lisa cuando la tuvo de frente
- "Pero si tu no me has quitado nada, el me sigue amando, a mí, solo a mi"– estaba tan llena de ira, de rabia que Lisa llego a pensar que sería capaz Minmey de abofetearla
-"¿Qué es lo que más odias? Minmey , ¿Que yo haya dicho que si a la boda o que hayas descubierto que es hijo de un General con una posición mucho mal alta que Jack Archer?" - Cuestiono Lisa a Minmey soltándose de su agarre con brusquedad
– "¡ESTUPIDA! ¿Qué no lo entiendes? Que cuando Rick este contigo en la cama pensara en mi" – esas malditas palabras tan hirientes de parte de Minmey
- "¡Pues que piense en el mismo demonio si quiere no me importa! Lo que me importa es que al fin te lo quite"– alzo la voz Lisa con violencia
-"Pero si tu no me has quitado nada, además tú te casas con el después de saber que es un Hunter. Porque si fuera un maldito marinero apodado El Mercenario, jamás te casarías con él, pero yo sí, lo amo así como es el, pero tú, tu no, la falsa eres tú, y ambos serán infelices"–Lisa tuvo que empujar a Minmey para poder alejarse de ella
- "Piensa lo que quieras" – Lisa comenzó a correr hacia la hacienda para preparar su equipaje para regresar a Los Ángeles
- "¡Te odio! Maldita estúpida" – Grito MInmey tras de ella dejando escapar ese llanto de frustracion viendo como se alejaba su prima quien se convertiría en la esposa del hombre que ella quería a como diera lugar.

Cuando Estaban instaladas de nuevo en su casa de Los Ángeles había un regadero de pólvora por todo el lugar, era un secreto a voces por así decirlo, el mercenario ahora resultaba ser el hijo de un general de alto rango y con un nivel económico impresionante, y no solo eso estaba prometido a una condesa quien casualmente era también hija de un Almirante.

Una tarde Lisa estaba terminando de hacer un telar en la sala de estar de su casa cuando escucho que llamaban a la puerta, su madre estaba buscando unas telas así que ella se apresuro para abrirle a ese visitante y su corazón se acelero cuando lo vio entrar

–"Hola" – cortésmente respondió ese saludo y después continuo – "Mi, mi mama está descansando" – dijo eso cuando Rick ya estaba entrando a su casa y ella tras de él.
– "No vengo a ver a tu mama, si no a ti, hay cosas que debemos arreglar antes de la boda. ¿No te parece?"- se sentó frente a Lisa mirando lo que estaba haciendo, y la respuesta "si" tan escueta de Lisa lo incomodo un poco – "¿Por qué estas tan callada? Cuando estábamos en la hacienda no parabas de hablar pero ahora" – estaba algo confundido y molesto por la actitud de Lisa hacia él,
– "Pues, porque no hay nada importante de que hablar" - Respondió una muy nerviosa Lisa ya que, su corazón latía con tanta fuerza cada vez que escuchaba la voz de Rick
–"Bien, al parecer nuestra boda no es tan importante, así que mejor me retiro" – se puso de pie alejándose un poco de ella no sin antes continuar y dar aviso a lo que había ido – "mañana iremos a la Iglesia, dile a tu mama que estaré aquí por ustedes a la once de la mañana, y bien ahora si me voy podrás descansar de mi presencia Lisa" – Dijo alejándose ella caminando hacia la puerta y Lisa tras de él, se sentía avergonzada no sabía de qué hablar con Rick
– "Nos vemos mañana entonces" - fue lo único que salió de la boca de Lisa, Rick tomo su mano para despedirse a apropiadamente pero en lugar de besar su mano, subió hasta sus labios para besarla.
- "Hasta mañana, me saludas a tu mama" – y Lisa cerró la puerta hasta que perdió de vista a Rick en la calle, suspirando regreso hasta su habitación, paso la lengua sobre sus labios saboreando ese beso que llenaba de descargas eléctricas a Lisa.

A las once en punto Lisa, Rick y la Sra. Hayes caminaban rumbo a la Iglesia para hacer la presentación oficial y las amonestaciones comenzaran, acaparaban las miradas de todos, quienes los veían y comenzaban a murmurar, cuando llegaron a la oficina de la Iglesia ambas mujeres saludaron al fraile quien había sido el guía espiritual de Lisa en el convento el mismo que le había dicho que no tenía vocación ahora los recibía
- "Y bien ¿A qué debo la visita?" – Pregunto el sacerdote en cuanto pasaron por las presentaciones oficiales
- "Es que, bueno, me voy a casar" - comenzaba Lisa entre apenada y otro sentimiento que comenzaba a surgir dentro de ella
- "¿te vas a casar?" – El sacerdote abrió los ojos como plato – "Pues qué bien, pero ¿con quién?"- pregunto sin salir de su asombro
– "con, con el"– señalo Lisa a Rick quien estaba en silencio tras de ellas, el sacerdote los felicito a ambos pero Rick tenía algo más que decir.
– "Si Padre, pero es, solo que, sabrá Lisa me dijo de algunos detalles que se deben cumplir, como vera, yo no estoy bautizado ni he comulgado"- dijo Rick haciendo que el sacerdote se sobre saltara y asombrara y la Sra. Hayes bajaba la mirada de vergüenza al saber que el futuro esposo de su hija era casi un hereje.

Tras hablar y ponerse de acuerdo de cubrir esos detalles como los llamaba Rick, los tres se retiraron a la casa de los Hayes

- "No puedo creer esto, jamás había pasado tanta vergüenza"- decía la Sra. Hayes entrando a casa
– "Pero Rick no tiene la culpa mama"– Lisa defendió a su prometido
- Lo sé y, bueno lo lamento, siéntese Rick ahora regreso- y los dejo solos unos instantes
- "¿te avergüenza? Y no mientas" – pregunto a quema ropa tomando asiento mientras Lisa permanecía de pie frente a él recargada en uno de los sofás
- "No, la verdad no, y no estoy mintiendo, es solo que se me hace extraño que haya gente que no está bautizado" – y decía la verdad en su mundo nunca vio ni supo nada de otras cosas
- "Hay miles de personas que ni siquiera saben que es eso" – trato de defenderse Rick
– "Lo sé, pero los de otras religiones y…"- Pero no termino Lisa de hablar pues vio en Rick una mirada hacia un punto tras de ella
- "¿Cómo están?"- y la voz de Minmey apareció tras de Lisa acercándose a ellos
- "¿Qué haces aquí?" – Pregunto Lisa preocupada de verla ahí, en la casa
- "vine a quedarme unos días para ayudar a mi mama con tu boda" – dijo Minmey quien no le quitaba la vista de Rick
–"¿Y tu marido? ¿No me digas que llegaste sola?" – pregunta Rick poniéndose de pie de alguna manera para que sintiera una barrera entre ellos dos y respetando a Lisa
- "Me trajo y se regreso a la hacienda, pero siéntate Rick no te quedes ahí de pie, podemos platicar los tres en lo que regresa mi Tía de la cocina" – eso quería decir que ella lo estaba vigilando, porque solo así se entero que la Sra. Hayes no estaba con ellos
- "No te preocupes ya me voy" – Rick se acerco a Lisa tomando su mano – "Me despides de tu mama, Lisa"- y le dio un suave beso en sus labios, de esos besos que derretían desde que hicimos el compromiso – Adiós Minmey – Y salió dejándolas a ellas dos sola.
– "Que bajo cayo, porque él te beso para darme celos, por eso lo hizo" – Decía MInmey tratando de reprimir sus celos
- "Ayer también me beso en los labios, Minmey y tu no estabas así que no te sientas tan importante" –Lisa le dijo con una sonrisa de satisfacción y mejor se fue a su habitación
- "¡Estúpida!" – Lisa escucho el grito de Minmey, estuvo en su habitación unos minutos y decidió enfrentarla corrió escaleras arriba hasta su habitación pero la encontró cerrada por dentro
– "Ábreme Minmey, necesitamos hablar ahora" – Lisa comenzó a escuchar que murmuraba algo con alguien más, asustada regresa a su habitación para salir por el balcón, subir las escaleras de la terraza que dan a la habitación de Minmey pero antes de llegar vio algo que le paralizo el corazón, y mejor regreso en silencio.

Lisa Estaba pensativa, sentada sobre su cama, viendo a la nada, suspirando y sintiendo que su corazón se hacía pedazos de nuevo, siempre ganaría ella, era verdad después de conocerla a Minmey primero que a ella haría jamás estaría en el corazón de alguien
–"Lisa tengo algo que decirte" - entro MInmey sin avisar haciendo que Lisa limpiara sus lagrimas disimuladamente
-"¿Qué quieres?" – Bajo la mirada para que no notara y eso ayudara a Minmey a burlarse de ella
- estoy embarazada – Dijo Minmey
- "Bueno eso es buena noticia, ¿ya le dijiste a mi mama?" – Cuestionó con un leve entusiasmo
no, no puedo, porque el hijo es, de Rick- y el mundo de Lisa se vino abajo.