8. DE SANTA LISA A LA SRA DE LA CASA
Rick regreso justo a la hora de cenar observo la mesa muy bien arreglada la loza y cubiertos alineados a la perfección pensó y antes de llamar a Lisa la vio salir de la cocina con una charola en sus manos, se acerco a ella dando un beso en su mejilla comenzó a bromear con ella
- "Mira quién te viera, a poco ¿sabes cocinar?" – sonriéndole la acompaño hasta la mesa – "¿Y que eso? No confundiste azúcar con la sal ¿verdad?" – tomando una cucharilla para probarlo
- "Oye, si, si se cocinar, y este postre se que te gustara, es guayaba en dulce" – reclamo Lisa defendiéndose de sus burlas a modo de juego dejando la bandeja sobre la mesa
– "comienzo a creer que eres una bruja y me quieres embrujar hasta volverme loco" – Rick comenzó a besar a Lisa quien no se resistió a esos besos, había una Lisa Hayes dentro de ella que le gritaba que la dejara salir, las sensaciones que Rick le provocaba la hacían entrar en deseos estaba por rendirse totalmente a él – "¿creí que tenias hambre?"– Como pudo Lisa pregunto separándose de esos besos – "Por cierto no me has dicho ¿Qué sentiste anoche?" – Esa última pregunta trajo de nuevo a Lisa a la realidad separándose de Rick algo brusca
- "No, no quiero hablar de eso, me da pena hablar de esas cosas"– el comentario de Lisa dibujo una sonrisa traviesa en Rick al ver esa inocencia en ella. – "Bien veamos que tan buena cocinera eres" – finalizo Rick sentándose a la mesa, y Lisa de inmediato comenzó a servirla para disfrutar de ese momento juntos.
La cena trascurrió tranquila y algo divertida entre sus platicas ninguno de los dos nombraba nada de la hacienda o de Minmey o Archer, todo se centraba en ellos como pareja, cuando Kathe sirvió el café para disfrutar el postre Rick estaba haciendo algunas preguntas a Lisa sobre su educación y otras tonterías como el siempre las había sentido, sobre que sabía hacer a parte de cocinar, de bordar y otras más.
–"Bueno también se hacer mermeladas, encurtidos, licores, eso lo aprendí tanto en mi casa como en el convento" – decía Lisa algo entusiasmada
- "Y ¿Qué mas sabes hacer?" – de nuevo insistió Rick y la mente de Lisa trabajo a toda prisa para responder
- "Bueno cocer , bordar, hacer las compras, también toco el piano y hablo un poco de francés" – finalizo Lisa sintiéndose orgullosa de que eso tal vez le agradaría a Rick
- "Ósea que, todo lo que una buena esposa debe ser" – Rick pudo ver el rostro de Lisa desilusionada ante su comentario y mejor trato de arreglar las cosas – "perdón Lisa" –le tomo la mano acariciándola – "Lisa, perdóname" – la respuesta de un "si" le dio pie a que el continuara - "lo que pasa que mucho de lo que ustedes consideran importante, para m i no lo es, por supuesto que una mujer debe saber llevar su casa, pero eso no es todo"- dijo terminando su postre y ahora preparaba su café esta acción impidió que Lisa lo hiciera por él.
- "Bueno ¿y que mas debería saber?, según mis costumbres eso es lo más importante o todo" – respondió Lisa bajando sus manos cuando Rick no la dejo preparar su café
- "Lo más importante es que, además de ser esposa, es mujer, un ser humano que piensa, que siente, que puede opinar, decidir" –comenzó Rick
- "Bueno a mi me enseñaron que la mujer debe ser prudente, obedecer y acatar las órdenes del marido"- insistía Lisa con eso de "obedecer"
- "¿y si no estás de acuerdo con algo? Supongamos que yo ordeno algo que está equivocado ¿Qué harías?" – Cuestiono Rick tomando un sorbo de su café
- "Nada, obedecer tu eres el marido, tu ordenas" – respondió Lisa resignada
- "¿por eso pusiste el cubierto para Marlene a la mesa?" – Señalo Rick el otro juego de loza y cubiertos
- "sí, pero no quiso venir a cenar" – respondió una decepcionada Lisa por no cumplir con un mandato de Rick
-"Pero si en la mañana me dejaste en claro que ni siquiera la quieres aquí, ¿sacrificándote otra vez? Santa Lisa" –Dijo un cínico Hunter viendo la reacción de molestia de Lisa al llamarla así
- "¡Por favor no vuelvas a llamarme así!" –Lisa alzo un poco el tono de su voz por ese sobre nombre que tanto odiaba
- "¡Y TU NO VUELVAS A PONERTE EN EL PAPEL DE MARTIR!" –Rick dejo con brusquedad la taza de su café sobre la mesa y continuo - "No quiero a una esclava, Lisa, si no a una mujer, así que discute, pelea, di lo que sientas, enójate si quieres" – dijo Rick mirando fijamente a Lisa
- "¿y para qué? Si de todas maneras se va hacer lo que tú digas ¿no? Para eso eres el marido el que da las órdenes"– respondió molesta pero esa reacción hizo darse a cuenta a Rick que el carácter de Lisa era fuerte y decidido
-"Lisa ¿y no se te ha ocurrido que podrías convencerme? Tus decisiones, tus opiniones siempre las escuchare" – finalizo Rick llamando a Kathe para que levantara la mesa
Ese último comentario no me lo esperaba Lisa, jamás nadie nunca le había dado esa libertad, nadie la hacía sentir libre como se estaba sintiendo junto a él, si ya Lisa sentía algo más profundo por Rick esas palabras la hicieron sentir segura, protegida y sobretodo mujer, no una muñeca de aparador que solo debía obedecer, junto a Rick era una persona en toda la extensión de la palabra.
Por la tarde Lisa puso a prueba eso de que ella podría decidir y pedir algo, así que le pidió que la llevara a conocer su barco el "SKULL" de inmediato Rick accedió, le mostro todo de proa a popa y también a Max su amigo y mano derecha quien estaba haciendo unas reparaciones y entre los tres tuvieron una plática agradable, tanto Rick como Max le cuestionaba cosas, incluso dio su opinión para mejorar algunas cosas y su sorpresa fue, que Max y Rick las acataron, se despidieron de Max y de regreso a su casa compararon algo de pan dulce.
Estando en su habitación después de merendar algo, Rick dijo que tal vez compraría otro barco y tal vez después otro quería una flotilla para mover mercancías y tal vez uno más para tenerlo a modo personal para usarlo solo ellos dos, al preguntar qué le parecía eso, Lisa comprobó que en efecto el estaba involucrándola en su vida y su trabajo, su opinión contaba para tomar sus decisiones eso provocaba que el corazón de Lisa se acelerara al igual que el de Rick, como cuando la tuvo muy cercas de él, y esa duda sobre que sentía Lisa esa noche se despejo.
- "Aun no puedes decirme, ¿Qué sientes por mi? Lisa" – cuestiono acercándose a ella, y Lisa noto que ya no podía seguir callando algo que le gritaba desde dentro
- "siento que, que eres muy bueno, noble y…" – Lisa tuvo que reunir todo su valor para continuar – y siento que, que, que te quiero"–Listo, al fin lo dijo, bajo la mirada algo avergonzada
- "¿de verdad? Pero ¿Por qué lloras?" – Rick no esperaba esa reacción de parte de Lisa
- "no sé, yo creo que me da vergüenza" –Dijo Lisa limpiando las pequeñas lagrimas que habían escapado de sus ojos
- "Nunca te avergüences conmigo, Lisa te me estas metiendo como una enfermedad ¿no sé que voy hacer contigo?" – decía Rick recostándola despacio sobre su cama
- "Lo que tú quieras Rick, te quiero"- Finalizo Lisa perdiéndose en sus ojos azules, saboreando esos besos cargados de amor, hasta que el manto de la noche los cubrió.
Rick conto el cómo y porque protegió a Marlen cuando la conoció, también le dijo que, había sido su culpa el que ella no entendiera que si la protegía era porque le tenía compasión pero jamás la había visto como algo mas, como una mujer para él, Rick jamás toco a Marlen y que ha estado buscándole un buen marido para que ella al fin se porte bien pero conociendo como era de altanera y grosera sin contar lo violenta y agresiva que podría llegar ser le daba miedo dejarla con alguien que le considerara buen marido y que ella volviera a ir y ahora si jamás volvería a verla, así que, le dio a Lisa la libertad de tratarla como ella quisiera y pusiera sus reglas con ella.
Por la mañana después de despedir a Rick, Lisa estaba terminado de explicarle a Kathe como debía hacer la comida, al ver a Marlen la llevo hasta la sala de estar para poner las cosas en claro, diciendo que y como debería comportarse y respetarla a ella como la señora de la Casa.
- "¿y si no quiero que?" –Rezongo Marlen a Lisa cuando termino de hablar en un tono bastante grosero haciendo que esto Lisa le pusiera un ultimátum
- "Bien si no quieres acatar esas órdenes, entonces, tendrás que irte"– al terminar Lisa, Marlen se sintió peor de furiosa y se fue a la cocina cuando llego la madre de Lisa muy enojada.
La Sra. Hayes estaba impresionada al ver a su hija con su casa, la veía alegre, más animada y sobre todo feliz
- "¿entonces si eres feliz mi vida?" – insistía la Sra. Hayes
- "Si mama y mucho, Rick en maravilloso, me pide parecer para todo lo que va hacer y hasta me deja decidir cosas- se asombro ya que según nuestras costumbres la mujer solo debe obedecer nunca decidir y con respecto al chico que me recomiendas no lo sé mama, necesito hablarlo con Rick"– respondía Lisa ante la petición de un chico que le recomendó Hiro para que trata bajara con ellos en su casa
- "Lisa por favor si dices que te deja tomar decisiones dale trabajo a ese pobre muchacho, puedes decirle que, que yo lo recomendé o tu madrina" – insistía la señora
- "Es que no lo sé mama, si me deja tomar decisiones pero no me gusta mentirle a Rick, no quiero que pierda la confianza en mi" – respondía Lisa terminando de tomar su café y pensando por unos instantes antes de continuar - "bueno, dices que es el huérfano que vivía en la hacienda ¿cierto?, bien tráelo aquí ya veré que le digo a Rick" – la Sra. Hayes le agradeció y después de hablar unas horas más se despidió de ella feliz de que su hija estuviera bien casada.
Casi a la hora de cenar Rick regreso a casa con algunas órdenes de compra y embarque, apenas vio a Lisa acomodando la mesa se acerco a ella despacio por la espalda y la abrazo con fuerza, beso su cuello y la giro para ver esos ojos esmeralda que él tanto amaba
- "Hola preciosa ¿Qué ha habido? ¿Qué tal estuvo tu día?" – dando un beso sobre la frente de Lisa con ternura
- "Pues vino mi mama y me recomendó un chico para mozo, era el huérfano de la hacienda, Scott ¿lo recuerdas? Me pregunto mama ¿si podríamos traerlo a trabajar aquí?" – dijo Lisa ordenando que sirvieran la cena
- "Si, si recuerdo a Scott, pues tú decides princesa, tú eras la señora de la casa" – respondió Rick con una sonrisa
- "Y también hable con Mralen y tuve que ponerme algo dura con ella, o se comporta o se va" – el comentario de Lisa le recordó a Rick porque le gustaba tanto esa mujer.
- "De acuerdo a si se hará" – y comenzaron a cenar, Rick mostro a Lisa los papeles y hablaron largo rato acerca del trabajo de Rick, ya no como mercenario o contrabandista, teniéndola a ella las cosas cambiaron.
Por la mañana cuando llego Scott a la casa de los Hunter-Hayes, Lisa lo presento con Kathe y con Marlen quien respondió altanera que ella no era ninguna criada, pero Lisa de inmediato respondió, diciendo que en efecto ella no era una criada si no una inquilina más de la casa, le pidió a Kathe que le informara de las tareas más pesadas de la casa y los dejo solo.
Lisa hubiera querido que ese momento hubiese sido el único pero las cosas no siempre salen como uno las planea, por la noche de nuevo en la cena Rick y Lisa discutieron por las misma causa aun había cosas y secretos que no estaban bien develados, y Lisa era muy retraída cuando se trataba de que alguien más entrara a su vida personal.
- "Es que perdóname, Rick pero aun no tengo tanta confianza, solo dame tiempo" – decía Lisa tratando ya de suavizar las cosas
- "Eso ya lo sé, pero Lisa esta conversación debemos tenerla por el bien de los dos, no podemos decir que nos queremos si no se todo de ti" – le decía Rick ya menos molesto
- "Si está bien"- esa respuesta tan escueta incomodo a Rick
- "De acuerdo me voy a dormir" – dijo y se alejo de Lisa hasta la habitación.
Cuando Lisa entro a la habitación lo vio dormir, se acerco a él pero con los eventos de hacia unas horas mejor le dio la espalda, se limpio esas lagrimas traviesas pues sabía que si no eran honestos en especial ella su vida sería un infierno, cerrando sus ojos para no llorar mas sintió los fuertes brazos de Rick rodeándola, acercándola a él, eso le dio una leve sonrisa a Lisa y entrelazando sus manos se quedo dormida junto a él.
