Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.

Palabras: 628.

A real mastermind
A genius of somekind
But I do not understand
What?

03.- What

Adrien estaba extraño. No es que a Marinette le hubiese pillado una mañana por sorpresa, hacía un tiempo que su comportamiento era diferente en muchos sentidos, pero lo había ido dejando pasar escudándose en que era el estrés de batallar con su carrera como modelo; o que era debido al shock que aún arrastraba por saber que, su padre, era quien les había hecho la vida imposible bajo la identidad de Hawk Moth; o por el continuo acoso de los paparazzi… Marinette se había dado un sinfín de excusas a sí misma para justificar el comportamiento de su casi recién estrenada pareja, pero aquella mañana le había visto arreglarse y dejar el pequeño apartamento que compartían con flores en las manos. Había entrado en pánico, imaginando millones de escenarios diferentes en los que Adrien la dejaba por Kagami o Chloé.

Tikki había revoloteado a su alrededor, diciéndole que se calmase, que confiase en Adrien, pero no podía. Había corrido tras él, siguiendo sus pasos a cierta distancia.

Desde que se había marchado de casa de su padre iba casi siempre a pie a todos lados, su guardaespaldas solía pasar para ofrecerle sus servicios, pero él no lo aceptaba. No entendía por qué lo hacía, Adrien esquivaba el tema cada vez que intentaba sacarlo. Quizás aquel era el auténtico motivo por el que se había echado a la calle para seguirle como si fuese alguien indigno de cualquier tipo de confianza.

—Marinette, aún estás a tiempo de volver a casa —murmuró Tikki desde el bolso de la muchacha.

—No puedo Tikki, ¿es que no lo entiendes?

—Que estés preocupada no justifica lo que estás haciendo.

La muchacha se detuvo un instante, como si estuviese pensándoselo mejor.

—Marinette, eres una persona muy inteligente, estoy segura de que lograrás encontrar el modo de sacar el tema y resolver tus dudas. —La pequeña kwami tocó su cintura con cuidado, asegurándose de que nadie pudiera verla.

—Sé que tienes razón, Tikki, pero no puedo entender porque me está ocultando cosas, creía que, después de todo lo que hemos pasado, Adrien confiaría más en mí.

—A lo mejor Adrien no está preparado para explicártelo todavía.

—¡De acuerdo, tú ganas! —exclamó deteniéndose derrotada.

—¿Marinette?

Adrien la había descubierto, había alzado demasiado la voz. Rió nerviosa retorciéndose los dedos, tratando de parecer inocente.

—A-Adrien, ¿cómo tú por aquí?

—¿Me has seguido?

—¿Yo? ¿Seguirte? —pronunció moviendo las manos frente a ella—. ¡Claro que no! ¿Por qué iba yo a…?

—Marinette, basta. ¿Es que no confías en mí?

Se rindió, agachó la cabeza avergonzada.

—No es eso, Adrien, es que… estás tan extraño últimamente que…

Él suspiró y negó con la cabeza. No podía creérselo, no de alguien tan inteligente y que le conocía tan bien.

—Lo siento —musitó.

—Ven conmigo —pidió, aunque estaba enfadado con ella por aquella falta de confianza.

Marinette caminó a su lado cabizbaja con un sinfín de preguntas y dudas burbujeando en su garganta, sin atreverse a liberarlas.

—Lo siento de verdad.

Adrien no habló. Recorrieron media ciudad hasta llegar a una elegante puerta de hierro forjado entreabierta.

—¿Un cementerio?

—Es aquí a donde venía, desde que pasó todo aquello… —El chico sacudió la cabeza aferrándose a uno de los barrotes de la puerta—. No había reunido el valor suficiente para venir a visitar la tumba de mi madre.

—Oh… Adrien, podrías habérmelo explicado, habría venido contigo y…

—No lo entiendes, Marinette, necesitaba hacerlo solo.

—¿Por qué?

—Hay cosas que tenemos que hacer solos para seguir avanzando —declaró adentrándose en el cementerio, dejándola sola en la puerta.

Tal vez fuese una persona inteligente, como había dicho Tikki, tal vez como Ladybug parecía ser un genio, pero no comprendió lo que quería decir Adrien.

—¿Qué? —preguntó al aire sin obtener respuesta alguna.

Fin

Notas de la autora:
¡Hola! Me ha costado horrores escribir algo con esta canción que habla de vampiros, caníbales y chicas de la jungla entre otras cosas sin mucho sentido… Al final sólo he empleado el párrafo que he transcrito al principio porque no veía modo de encajar nada más. Dejo el final abierto, seguramente le dé conclusión en algún momento, pero no sé si será en esta colección o fuera de ella, el tiempo lo dirá.
Espero que os haya gustado. Nos leemos de nuevo el día once de enero.

º º º

Aquatic Whisper: ¡Hola! Soy una de esas locas que, con la imagen del final de la tercera temporada, entiende que el cuadrado se ha invertido, aunque vete a saber si era realmente eso lo que trataban de decirnos.
Tengo que decir que el Lukanette no me desagrada, aunque si tengo que elegir fuera del cuadrado me quedo con el Marigami jajaja. Creo que el hiatus se nos hará tremendamente largo…
Espero que a partir de la semana que viene el trabajo me dé una tregua y pueda ponerme al día con tus fics, que voy atrasadísima.
Arashi Shinomori: ¡Hola! Muchas gracias, de verdad, una de las cosas que más me preocupan cuando escribo es no conseguir que los personajes parezcan humanos y sus relaciones se vean demasiado forzadas.
Siempre es un placer contar contigo, sea aquí o en Ruroken, me hace muy feliz poder contarte entre mis lectores. Un abrazo.