Luto
3 años, uno pensaría que eso sería bastante tiempo, bastante tiempo para dejar atrás viejos rencores, olvidar tragedias de antaño y suficiente como para que el dolor, sin importar que tan fuerte fuera, pasara.
Pero ese no era el caso de la familia Loud.
En la avenida Franklin, en la ciudad de Royal woods, Michigan, existía una casa que antaño fue conocida por el gran ruido y alboroto que daba gracias a su numerosa familia, sin duda eran una gran y ruidosa familia.
Bueno, eran.
Hasta que un accidente se llevó a una de sus miembros, los Loud desde entonces perdieron el ruido que los caracterizaba, convirtiendo su casa en un lugar silencioso casi la mayor parte del tiempo, y aunque habían días que eran la excepción, eso no les hacía olvidar cuando aquel miembro suyo se había ido para siempre.
Eso era algo que sabía muy bien una joven mujer que se dirigía a dicha casa, morena, de cabello largo, vistiendo una blusa verde y falda café con medias blancas que estaba texteando su teléfono mientras caminaba.
-Hey, osito, voy caminando a tu casa, te dije que vendría para verte, ahora que me he comprado una casa en la ciudad, podremos estar más tiempo juntos y tratar de animarte un poco.
-Gracias, Bebé, en verdad lo aprecio mucho.
-Amor, sé que no ha sido fácil para ti ni tu familia, de verdad... quiero animarte, no me gusta verte así.
-Bebé... no quiero que te presiones mucho con esto, deja que yo lo resuelva, no tienes por que preocuparte.
-De ninguna manera, lo que te afecta a ti, me afecta también a mi, mi osito, además... a Ron también le afectó mucho lo de... bueno... tu hermana.
-Sinceramente no quiero imaginármelo.
-Esta bien, bubu osito, por eso voy a verte, quiero ver sonreír aunque sea una vez más al hombre que más amo en este mundo, se que es difícil, pero no olvides que también tu familia está igual desde hace mucho, y yo estaré ahí para apoyarte, porque te amo, Loki.
-Bebé... gracias, no... sabes lo mucho que eso significa para mi.
-Lo sé, mi osito, por favor, no quiero verte seguir triste, ya estoy cerca de tu casa, vamos, una sonrisa cuando me recibas, por favor, por mi, mi osito.
-Esta bien, mi caramelo... lo haré por ti.
Finalmente, Bebé llegó a la casa Loud, y procedió a golpear la puerta, pasó un rato y fue recibida por hombre de 20 años, rubio, con algo de bello facial en su rostro, vestía una camisa celeste y unos pantalones cafés con bolsillos, se podía verle algo ojeroso, aparentemente algo dormido, pero pudo mostrar una pequeña sonrisa al ver a su novia.
-Loki, mi osito.-Dijo abrazándolo.
-Bebé...-Dijo Loki.-Me alegra mucho verte amor, no sabes cuanto.
Y ambos se dieron un beso sin separarse tras la recepción, y a la chica sin importarle como estaba la cara de su novio.
-Ay, Loki, estoy tan feliz de volver a verte.-Dijo poniendo su mano en la mejilla del rubio.-¿Que tal todo?
-Bueno...-Decía le rubio.-Todo ha estado como de costumbre, sin mucha novedad. Yo ya casi termino con mis exámenes para la universidad, lamento si estuve algo ausente, pero te prometí que pasaríamos juntos.
-Esta bien, osito.-Dijo besando su mejilla levemente.-yo también estuve algo distante por lo mismo, y tampoco dormí mucho... pero a ti se te nota más.
-Ah, si.-Respondió viéndose a un espejo que estaba al lado de la puerta.-Es que tuve... algunos asuntos aparte.
-Mmmhh, ya veo.-Replicó Bebé.-¿Te importa si paso?
-Oh! no, por supuesto que no.-Dijo haciéndose a un lado e invitándola a entrar.-Adelante.
La mexicana entró y su novio le invitó a sentarse en el sofá, ella aceptó y se acomodó. Aunque pudo ver que en la sala solo estaban ellos 2, más podía oír a alguien haciendo cosas en la cocina, Bebé debió suponer que se trataba de la madre de Loki.
-¿Quieres que te prepare algo?-Ofreció el rubio.
-No gracias, ya almorcé, osito.-Respondió.-No te preocupes.
El ambiente era claramente fúnebre, y ella seguía sin acostumbrarse, pues aún recordaba cuando ese mismo lugar, Loki y sus hermanos solían pelearse con el control, o cuando los gemelos Lexx y Leif solían pelearse para luego ser separados por los mayores, tener discusiones o transitar esa sala a menudo mientras cada uno estaba en sus asuntos, etcétera.
Recuerdos de hace 3 años, y 3 años en que se veía evidentemente que ninguno de ellos había superado aquel accidente. Fue que, una vez se sentó a su lado, Bebé tomó de sus manos las de Loki, intentando darle una sonrisa mientras acariciaba la mano de su novio.
-Bebé...
-Esta bien. Amor mío.-Le dijo.-No me imagino lo difícil que fue para ti, ni tus hermanos.
-(Suspiro) si, es verdad.-Respondió deprimido.-La casa ya no ha sido como antes, y mamá parece ser la peor en estos momentos.
-Si, entiendo. Para una madre es muy doloroso perder a un hijo suyo.
-Ni te imaginas. Papá, Loni, Lane, Levi y yo intentamos consolarla, los gemelos han bajado su rendimiento escolar, Lars prácticamente no habla, y Lynn ha tenido ligeros problemas.
-Lo... lo siento, Loki.
-No, no, tranquila.-Respondió.-Esta bien... la verdad, es que literalmente tampoco me imagino como Ron debe estar pasándolo.
-Ay, si tan solo lo vieras... -Mencionó soltando un suspiro.-Por un lado dejó de pelear y ser el chico más rudo de su escuela, pero su rendimiento tampoco va muy bien. Y se niega a hablar cuando tocan el tema de que le sucede.
El rubio lamentó oír eso que le contaba su novia, pudo hacerse una idea de que tan afectado podría haber estado Ron.
Casi tanto como su madre, Rita.
Pobre mamá, era lo que pensaba Loki cuando pensó en ella, después de haber tenido 5 hijos ya, Rita había perdido la esperanza de tener una niña para entonces, sin embargo, cuando embarazó por sexta vez, todos ellos se sorprendieron al ver que sus padres finalmente tendrían una hija, y ellos una hermana. Más aún cuando nació, la pequeña tenía pequeños mechones blancos, señal de albinismo, cuando había crecido un poco más, relucía ya su blanca cabellera, lo que la hizo destacar bastante entre sus compañeros desde que entró al jardín de niños.
(Flashback, 11 años atrás)
Se podía ver a una pequeña niña de 3 años, con un vestido naranja de manga corta y falda que llegaba a sus rodillas llorando, en una de sus piernas tenía un moretón considerablemente grande, fue que entonces llegó un chico 6 años rubio, con una camisa celeste y unos shorts cafés corriendo hacía la niña, su rostro reflejaba preocupación.
-Linka, Linka.-Dijo el.-¿que pasó? ¿por que lloras?
-¡Me caí!-Respondió la pequeña entre sollozos.-¡Me duele mucho!
Entonces el chico vio la herida en la pierna de la niña, estaba bastante oscura, y el recordaba perfectamente el dolor cuando el también se hizo esas heridas un par de veces. Sin dudarlo, la tomó en sus brazos y acarició su espalda.
-No te preocupes, hermanita.-Respondió.-Te llevaré a casa y mamá y papá te curarán.
Dicho esto, el joven regresó rápidamente a la casa con la pequeña en sus brazos. Tras haberle puesto un pañito húmedo en su moretón, dejaron a Linka en el sofá mientras se recuperaba, su hermano prefirió quedarse con ella por si algo le pasaba.
(Fin del flashback)
-(Suspiro) Las cosas han cambiado demasiado.-Dijo con pesar el rubio.-Hay veces en que... desearía que las cosas fueran como antes, no es lo mismo sin Linka.
-Lo sé, amor, lo sé.-Dijo Bebé, poniendo sus manos sobre los hombros de su novio.-A mi también me dolió lo que le pasó.
-Jamás encontraron su cuerpo.-Dijo con pena.-Y teníamos la esperanza de que pudiera estar viva... pero jamás apareció.
Bebé solo atinó a abrazar a su novio, pues parecía estar al borde del llanto, lo cierto es que lo que decía la mexicana era cierto, ya que desde aquella vez que fueron a pasar ambas tiempo juntas mientras Loki intentaba ponerla celosa con Claire, aunque Loki y Bebé regresaron a pasar tiempo juntos, la mexicana había desarrollado una gran amistad con Linka.
-No es lo mismo sin ella.-Añadió el rubio.-Loni sigue diciendo que volverá algún día, y todavía sigue cuidando su habitación, Luke ha dejado de tocar su guitarra hace un par de años y aunque me intenta ayudar con Loni, no hemos rendido mucho fruto, y el simplemente pasa la mayoría del tiempo en el sofá, y hasta ha empezado a comer cada vez menos.
-Pero... ¿donde está el ahora?
-Salió con mamá de compras, intentó animarla pero no se si tenga éxito.-Respondió.-Papá tampoco está mejor, el también se hace cargo de nosotros, pero a veces puedo oírlo llorar con mamá en su habitación, no sé cuanto tiempo más pueda aguantar así.
La morena solo se llevó la mano al pecho al oír lo que su novio le estaba diciendo, pero este parecía que no se detendría ahí.
-Lane tampoco está mejor, casi no habla con nadie, hasta sus amigos están preocupados por el, Lynn... (suspiro) el también se ha vuelto algo distante, está más centrado en sus equipos y en esforzarse que cualquier otra cosa, varios de nosotros creemos que es porque quiere intentar olvidar o ocultar el dolor que le afectó la muerte de nuestra hermana, no sabemos por cuanto tiempo más podrá seguir así.
-Loki...
-Lars se rehúsa a hablar con alguien, se la pasa encerrado en su cuarto, escribiendo.-Continuó.-Los gemelos, aunque dejaron de pelear, han estado muy decaídos, pero pasan la mayor parte del tiempo cuidando de León. Honestamente es algo que ninguno de nosotros esperó-Dijo el rubio.-Y Levi... (suspiro) es un caso similar al de Loni en varios aspectos, el todavía quiere encontrar aunque sea algo del cuerpo de nuestra hermana para intentar traerla de nuevo a la vida con sus conocimientos, aún estamos muy preocupados por el, quien tampoco quiere dejarla ir.
-Loki, yo... no se que decir.-Dijo Bebé, entristecida.-Lo lamento mucho... yo no... pensé que...
-Esta bien, tranquila, amor mío.-Dijo poniendo sus manos en sus hombros.-No sabes lo mucho que me alegra verte... siempre consigues animarme con solo tenerte a mi lado, gracias.
Y el rubio besó suavemente sus labios, la respuesta de la mexicana fue un abrazo, lo abrazó con todas sus fuerzas, brindándole todo el cariño que podía ofrecerle, ya que en el fondo, al igual que los Louds, o su hermano Ron, a ella también le dolió mucho que Linka desapareciera y que no se volviera a saber de ella.
En especial justo cuando estaba por cumplir los 12 años. Desde entonces, la casa Loud parecía siempre andar de Luto por su hermana e hija perdida, la única niña de los hermanos de la cual no se volvió a saber durante todos estos años, impactando de gran manera y emocionalmente a la familia Loud y a sus conocidos.
