Nervios

El día ha llegado, es el momento en que todas las horas de ensayos deben dar sus frutos. Tanto tiempo que pasamos preparando las coreografías, ejercitando la voz y memorizando canciones será finalmente recompensado con las ovaciones de esta noche. Es nuestro debut, el primer concierto que VOCALOID ofrece ¡y soy la encargada de abrirlo! Esto suena genial, estoy entusiasmada… ¡pero también me muero de miedo!

—¡Miku! —me llama Master al otro lado de la puerta—, será mejor que estes lista, tienes diez minutos.

—¡S-sí! —solo puedo decir eso—. ¡Da-dame un minuto!

—Bien, ya vuelvo. Recuerda que inicias con Popipo y luego Love is war.

Escucho como se aleja. Escucho al público esperando por mí. Escucho mis pasos por todo el camerino. ¡Me muero de nervios! ¡Quiero salir corriendo de aquí! Camino en círculos por el camerino, creo que los zapatos para este concierto ya tienen un agujero y mi maquillaje está hecho un desastre.

No, parece que resiste el sudor. Ideal para este caso.

Quiero hablar con alguien, pero estoy sola. Ninguno de mis amigos está cerca, ni las maquillistas están para sacarles plática. Me siento frente al espejo. En verdad me veo bien.

—¡Hola! ¡Soy Hatsune Miku! —las pantallas que llevo en mis mangas reaccionan a mi voz—. ¡Genial! Esto si funciona.

—¡Cinco minutos Miku! —me llama Master de nuevo.

El pánico vuelve. No quiero salir, tengo miedo de arruinarlo todo. Podría caerme en medio del escenario, equivocarme a media canción o que la coreografía me salga mal. El micrófono podría estallar, o las pantallas, ¡hasta podría ser que las luces exploten por una sobrecarga! O el peor de los casos, que no les guste mi voz, o toda yo. ¿Y si no soy de su agrado?

—Miku —escucho otra voz detrás de la puerta—. ¿Puedo pasar?

—S-sí, pasa.

Luka entró a mi camerino, tan linda como siempre, pero con un excesivo maquillaje negro en sus ojos.

—Hasta que pude quitarme de encima a esa maquillista —se mira al espejo y suspira molesta. A ella no le gusta usar tanto maquillaje—. Me veo horrible.

—N-no es cierto. Solo un poco exagerada.

—En cambio a ti, te dejaron con tu belleza natural —me mira con una sonrisa—. Oye, ¿estás bien?

—¡S-sí! ¿O acaso me-me veo mal?

—Bueno, tartamudeas, tus piernas tiemblan como gelatina y no dejas de jugar con tus dedos —todo eso lo vio en mi aunque se estuviese limpiando el maquillaje—. ¿Nerviosa?

—Mucho… —le dijo mirando el suelo—. Temo no agradarles… que no les guste como canto o…

En este instante siento su abrazo. Fuerte y cálido. No es la primera vez que me abraza, pero nunca había sentido algo tan cálido y tierno, como si sus brazos me protegieran y alejaran todo temor de mí. Solo me dejo envolver por ella, acurrucándome en su pecho; mi corazón se acelera como nunca.

—Estoy segura que les vas a gustar —me dice. Sus ojos carecen de esa mascara negra; sin duda, luce más bonita así—. De seguro serás la más popular del grupo.

—Qué cosas dices —me rio inocente—. Tengo una dura competencia.

Nos miramos a los ojos. Me siento perdida en su mirar, no quiero retirar la vista de su rostro limpio, podría verlo por mucho tiempo más…

—¡Miku! ¡Vamos a escena! —me llama Master. ¡Llego la hora!

—¡Ya voy! —respondo segura de mi misma. Ahora sé que nada saldrá mal—. Gracia Luka, ¡ya no tengo miedo!

—Solo fue un abrazo —dice aun sonriendo. ¿Acaso la veo sonrojarse? —. ¡Vamos Negi-chan! ¡Tenemos que dar un concierto!

Abro la puerta de mi camerino. Lo primero que veo es a Master que me espera. Todo irá bien, sí, ¡sí! Prepárate mundo, ¡VOCALOID ataca!