Feliz año nuevo para todos mis lectores. Perdón por haber tardado tanto en actualizar, he tenido un bloqueo el cual no se si he terminado de superar con esta historia en concreto. Y también perdón si la pelea no está muy bien hecha, todavía necesito mejorar bastante.
El puente y el pueblo.
Siguieron su camino, hasta llegar a un río en el cual tuvieron que subir a una barca para poder avanzar. Y aunque su medio de transporte tenía un motor, no lo usaban e iban a remo para no producir algún ruido que alertara a sus enemigos, llevados por un barquero que era amigo de Tazuna.
Cuando estaban llegando a la otra orilla, y con ello a Nami no Kuni vieron, entre la densa niebla, el enorme puente que estaba siendo construido. Lo que provocó que la banshee y la kitsune emitirán un grito ahogado de impresión, el cual no fue muy fuerte de parte de la de cabellos rosados ya que por suerte no dejo sordo a nadie. Ese sonido hizo que las regañaran por el ruido provocado el cual podría haber hecho que los descubrieran, y eso era algo que querían evitar para no poner en peligro al cliente.
Cuando llegaron a la otra orilla y desembarcaron, la kitsune hanyô y el õkami yôkai se tensaron a la vez que a ella se le erizaban las orejas. Había un olor extraño en ese trozo del camino, más específicamente, el olor de persona, una persona desconocida, cuando se suponía que no iba a haber nadie. Unas hojas se movieron a un lado del recorrido, haciendo que Soyokaze lanzará un kunai a ese lugar. Lugar del cual salió un conejo blanco; cuando en verano, la época del año en la que se encontraban, el pelaje de los conejos blancos era de suaves tonos marrones para protegerse de los predadores. La única razón de que ese conejo aún fuera blanco era que fuese doméstico y tuviese dueño.
Mientras Sakura se burlaba del fallo de la otra chica al atacar a un tierno conejito, Kakashi ordenó a todos que se agacharan cogiendo a Tazuna del cuello y echándolo al suelo. Por suerte todos obedeciendo a tiempo, ya que los únicos que no habían notado que el conejo había sido usado en un kawarimi (cambiazo) eran el cliente Tazuna y Sakura, para ver una espada enorme, algo más grande que su usuario,volando por el aire y cortando a la vez justo donde antes estaban sus cuellos. Esta espada tenía la forma de un cuchillo de carnicero, dentro de la espada había un círculo vacío bastante grande y un semicírculo también vacío cerca del mango de dicha arma.
El usuario de la espada era un yôkai marino, siendo su raza la de un tiburón tigre, y lo sabían por que cuando los genin alzaron la cabeza lo encontraron de pie sobre su espada la cual estaba incrustada en un árbol de manera horizontal. Ese hombre era alto y musculoso con la piel notablemente pálida y de un tono azulado con algunas rayas alargadas por su cuerpo al igual que los tiburones tigre, el pelo corto de color negro peinado de manera puntiaguda y ojos marrones, llevaba vendas como una máscara ocultando medio rostro viéndose de este solo los ya mencionados ojos.
El yôkai iba con el torso desnudo, sólo cubierto por una banda a la que adjuntaba su katana, usaba pantalones holgados con un patrón de rayas y muñequeras calentadoras hasta los codos de color grisáceo, que se combinan con los calentadores de las piernas.
Los shinobi y el constructor estaban agachados en el suelo por el ataque de ese demonio enemigo, entonces Kakashi se levantó e indicó a sus alumnos que se pusieran delante del cliente para protegerlo. Después de esa orden el jounin se lanzó al combate en contra del tiburón tigre demoníaco.
Durante el combate, los genin de Konoha descubrieron gracias a su sensei que el demonio de la niebla, sobrenombre que le habían puesto a su enemigo en el libro bingo, se llamaba Momochi Zabuza.
Los primeros movimientos del combate ocurrieron en segundos, el cliente no pudo ver nada y a los genin les costo verlo.
De estar sobre su espada, que seguía clavada en el árbol, Zabuza pasó a estar delante de los chicos para matar al viejo, ataque que Kakashi detuvo parando la enorme arma del enemigo con un kunai.
Ambos contendientes se apartaron, volvieron a enfrentarse, chocando sus armas, cara a cara. Las chispas salían de los metales que colisionaban, con la fuerza de ambos shinobis.
El demonio tiburón tigre uso un jutsu que formó una niebla muy densa, por la cual no podía verse nada ni a nadie, por lo que ganó ventaja frente al ningen al usar sus sentidos mejorados.
El combate siguió, Zabuza ganando terreno hasta que Kakashi se oculto bajo el agua, quedando por desgracia atrapado en un jutsu acuático del yôkai, con forma de prisión esférica. Que para ser mantenido en activo ese jutsu la mano izquierda del yôkai enemigo tenía que estar en contacto con la prisión acuática.
A los genin y al cliente se les cayó el alma a los pies. Si el único shinobi experimentado de su grupo caía que sería de ellos que solo tenían los conocimientos básicos. Por muy buenos o malos que fueran los tres jóvenes pensaban que de esta no salían. Pero aún así, con tan bajas esperanzas, la kitsune frunció el ceño y entre cerró sus azules ojos, agachando la cabeza, no dejando que se vean sus orbes al provocar una sombra que cubría esa zona. Sus orejitas estaban estiradas y rígidas, y podían verse sus colmillos a través de sus labios por la furica expresión que mostraba la parte visible de su rostro. Sus tres colas agitándose de forma salvaje, el poder que se desprendía de ella también agitaba sus cabellos rubios desaciendo las dos coletas que casi siempre usaba.
Tal era el poder que estaba saliendo de la muchacha que vieron con asombro como una cuarta cola se formaba al final de su espalda y notaron con sorpresa que los azules ojos de la chica se habían vuelto de un tono rojo bastante tenebroso. En una explosión de velocidad, aún cuando minutos antes su hermano adoptivo y a la vez sensei le ordenará huir y salvar al cliente con sus compañeros, atacó al yôkai que retenía al adulto de Konoha.
El tiburón tigre que no se esperaba el ataque de esa, según él, cachorra; se sorprendió y tuvo que actuar con mucha velocidad usando el sello del tigre para crear un mizu bunshin no jutsu (multiplicación acuática) el cual detuvo el golpe de la hanyô, y despareciendo a la vez por la fuerza de la chica.
El õkami asombrado por las acciones de su compañera de equipo se separó un poco del cliente gruñendole a la banshee que se asegurará de proteger a Tazuna y que no estorbará. Después fue con la rubia para ayudarla a salvar a Kakashi.
En un momento de confusión después de un ataque que los genin habían recibido de Zabuza y en el que la kitsune se protegió usando los kage bunshin , Soyokaze le pasó una fuuma shuriken (la shuriken gigante) a Sasuke.
El õkami dio un salto para coger el arma que le lanzó su compañera, atrapándola al vuelo, girando su cuerpo para que a la hora de aterrizar no perdiera el equilibrio; y, mostrando una leve sonrisa misteriosa, la lanzó en contra del enemigo.
Zabuza, confiado de que sólo eran unos genin, atrapó la fuuma shuriken con su mano libre, sin ver que en la sombra de la primera viajaba otra shuriken gigante. Sin posibilidad de atraparla como a la primera esquivó este nuevo ataque con un salto. En ese momento la sonrisa de Sasuke creció, volviéndose una sonrisa de superioridad. La fuuma shuriken que estaba detrás del tiburón tigre se transformó en Soyokaze y la que estaba cerca de sus compañeros de equipo desapareció en una explosión de humo mostrando ser un kage bushin. La rubia hizo un último coneto de ataque lanzando un kunai al hombro izquierdo y cayendo al agua poco después, no quedando al enemigo más opción para esquivar el ataque, Zabuza separó su mano de la prisión de agua liberando así a Kakashi de esta misma.
Con enfado el demonio tiburón fue a atacar a la chica Uzumaki, poniéndose el sensei delante y protegiendo a su alumna.
— Tendré que usar el regalo de un difunto amigo mío.
En ese momento, el ningen de Konoha levantó el hita tae por la parte en la que le tapaba el ojo izquierdo. Mostrando un iris rojo sin pupila, pero con tres tomoes en el.
Ese ojo sorprendió a Sasuke, y lo único que impidió que atacara a su sensei fue el que hubiera dicho que era un regalo. Ya que ese ojo tenía el sharingan un poder especial que solo lo poseían los õkami del clan Uchija, al ser una kekei genkai.
Al momento en que Kakashi destapó el sharingan se decidió el combate, y cuando estaba a punto de darle el golpe de gracia a Zabuza, desde las sombras un alguien lanzó unas agujas senbon al cuello del famoso Kirigakure no kijin (demonio de la aldea de la niebla) y por ello Zabuza cayó al suelo con un golpe sordo.
Era un ambu de Kiri (niebla) que se mostró ante los genin, su sensei y el cliente para poder recuperar el cuerpo del demonio tigre. Soyokaze y Sasuke se sorprendieron al descubrir que el ambu era un adolescente uno o dos años mayor que ellos. Mientras que Kakashi comprobaba que Zabuza estuviera muerto de verdad al tomarle el pulso, el cual no se lo encontró. Y a la vez Sakura seguía cerca del cliente por precaución.
Cuando se reagruparon al rededor de Tazuna vieron como el ambu adolescente se llevaba el cuerpo en un sushin (creo que así se llamaba la técnica de transportación, si me he equivocado por favor corregidme), después de dicha acción los konohanin y su cliente siguieron adelante a la casa de este último.
La vista el pueblo sobrecogió a Haruno, pero con todo lo dicho por Tazuna durante el viaje hizo que los otros tres no se sorprendieran de la pobreza y el estado dejado de la mano de Kami sama.
Podían verse a los habitantes con la ropa sucia y rota, mendigando un poco de comida; no para ellos, sino para sus niños en iguales, o incluso peores, condiciones que ellos.
Tuvieron que atravesar todo el pueblo con el mismo triste panorama, hasta llegar a la casa del cliente. Lugar en el cual iban a residir hasta que Tazuna terminara de construir el puente que salvaría a esta gente.
Al entrar, conocieron a la hija de Tazuna de nombre Tsunami y al nieto de su cliente de nombre Inari.
La mujer tenía el cabello azul oscuro aunque dependiendo de la luz parecía negro, largo y con dos mechones enmarcando su bello rostro. La ropa que ella usaba estaba en mejor estado, aunque no por mucho, que la de usaba el resto del pueblo y a simple vista se notaba que era ropa de civil, ya que consistía en una camiseta rosa de manga corta y los bordes del cuello y las mangas de color rojo y una falda lisa que le llegaba por debajo de las rodillas de color azul.
El niño, tenía sobre sus negros cabellos en todas las direcciones un sombrero blanco con dos líneas azules perpendiculares. Su ropa consistía en un mono de trabajo verde de tirantes con una camiseta blanca sucia que parecía un amarillo muy clarito.
La mujer se notaba muy contenta de que su padre tuviese compañía, la cual lo cuidará mientras se construía el puente que conectaría la isla de Nami no Kuni con el continente. Mientras que el niño parecía enfadado con todo, por razones que ninguno de los shinobi conocía.
