Perdón por haber tardado tanto en publicar un nuevo capítulo, mis ideas e imaginación se iban a algunos borradores que tengo en vez de a las historias que ya he publicado. Espero con todo mi corazón que os guste este nuevo capítulo.
spark297: Perdón si volví a haceros esperar mucho, pero tengo miles de ideas y son para varias historias distintas que como he mencionado arriba están en borrador. Me alegra que te gustase el final de la misión en el país de las olas, y para los avances en la relación de Soyokaze y Sasuke lo que quiero es que, por ahora, parezca que él esta empezando a sentir algo por ella mientras que ella lo ve solo como "amigo". Según mi punto de vista el amor no surge por que si de un día para otro, y uno de ellos debe ser el primero en interesarse. Pero Soyokaze en este instante solo piensa en demostrar que ella puede ser una buena kunoichi para su pueblo. No se si lo este mostrando bién, si no lo logro me complacería que se mencionen las partes en las que la historia no se entiende bien. Y muchas gracias por mandarme un review.
Natuxhi: Hola, gracias por el review y también por decir que me quieres mucho, je je, eso me alegró (y sigue alegrandome) cuando lo leí. ¿A que te refieres exactamente con lo de el iris y la pupila? Al volver a leer el capítulo, entendí lo que querías decir con lo de los ojos. Muchas gracias por corregir ese fallo. Después de todo soy de las que piensa que si los lectores podeis comentar nuestras historias es para que los que escribimos vayamos mejorando poco a poco con vuestros consejos y opiniones. Siempre y cuando se sea razonable, claro.
Arenas movedizas
El regreso a la aldea fue tranquilo y sin sobresaltos. La sorpresa se la llevaron cuando ya habían pasado algunos días. Ya que por la tarde esperando, dado que como siempre se había retrasado unas dos horas, a su maestro en un puente de la aldea Kakashi apareció mencionando que los había suscrito al examen de ascenso a chunin. Ninguno de ellos se esperaba esa acción de parte de su sensei. La reacción fue unánime y a la vez lo expresaron cada uno a su manera.
La kitsune saltaba sin parar aferrada a su nii san mientras canturreaba en voz baja y sin molestar a nadie "si, si, por fin, voy a conseguirlo si".
El õkami gruñó su típico "hmp" con una semi sonrisa de superioridad en sus labios la cual duro solo unos segundos antes de volver a poner una expresión estoica en su rostro. También después de recomponer su control emocional pudo ver a Soyokaze abrazando al sensei y llego a escuchar lo que ella canturreaba, produciéndole un malestar que no comprendía en la boca del estómago. Apartó la mirada de la emotiva escena en frente suya y frunció el ceño, el cual ocultó detrás de su flequillo. Por suerte, ya sea mala o buena, para él solo Sakura se dió cuenta de sus últimos movimientos.
La banshee de rosados cabellos estuvo a punto de chillar de emoción cuando el sensei dijo lo del examen de ascenso. Después, se dió cuenta que ella no tenía lo necesario para ascender porque fue la que menos actuó durante la misión del país de las olas. Algo de miedo entro en ella y se volvió hacia su amado compañero de equipo, para intentar que él la animara, pero lo único que logró fue ver que el õkami miraba con algo parecido a la furia o a la tristeza al lugar en donde Uzumaki abrazaba al sensei. Un sentimiento de desazón se alojó en el interior de la banshee, por suerte, no sabía si buena o mala, no era tan extraño y asquerosamente atrayente como la sensación de muerte que tuvo durante la misión en el país de las olas ya que para ella por su raza demoníaca era normal tener esa sensación, días después de que sintiera esa emoción por primera vez, murieron sus dos enemigos (en esa ocasión le entraron ganas de gritar en contra de su voluntad, pero se contuvo ya que Sasuke se había quejado de sus gritos, y después de eso se puso enferma por no dar dos gritos de aviso por esas muertes). Ahora la sensacion que sentía era como una patada o un puñetazo en la boca del estómago, la bilis se le subía a la garganta y tenía ganas de llorar y solo por ver como su amado Sasuke miraba a Soyokaze.
Esa tarde Kakashi se la dio libre a los tres genin. Por ello Sakura aprovecho para intentar que Sasuke la invitara a una cita, y lo único que logró fue que él la mirase mal.
Soyokaze caminaba con tranquilidad por la calle, durante su día libre cuando se encontró con Sarutobi Konohamaru, un chico de cortos cabellos castaños y rasgados ojos de color negro, en ese entonces usaba un casco que dejaba ver su pelo por un agujero que tenía en la parte de arriba, ese casco había sido cambiado por las gafas que Soyokaze usara cuando estaba disfrazada de chico, también usaba una camiseta amarilla con el símbolo de la aldea, unos pantalones grises con parches en las rodillas y una bufanda azul; lo acompañaban otros dos chicos que la kitsune no conocía, un niño y una niña.
A Konohamaru lo conoció el día que se inscribió en el registro nínja. El chico tenía nueve años y era el nieto del Hokage. El pequeño niño, humano, apareció atacando a su abuelo; Konohamaru se tropezó y acusó a Soyokaze de ponerle la zancadilla ganándose un golpe de parte de ella por mentiroso. Dicha acción, tratarlo como a un niño común, provocó que el chico considerara a la genin como a una hermana y un ejemplo a seguir por lo que siempre que ambos podían intentaba pasar un rato con ella. Los otros dos chicos eran, según le contó Konohamaru, los amigos de la academia del más joven de los Sarutobi, por ello Konohamaru les presentó su figura de nee san (hermana dicho de una manera entre formal y cariñosa) a sus amigos y a la vez para que Soyokaze conociera a los chicos.
La chica tenía los cabellos naranjas recogidos en dos coletas que vencian a la gravedad y estaban por encima de la cabeza de la muchacha. Ella también usaba las mismas gafas que Konohamaru en la frente, la niña que tenía nueve años como sus dos amigos poseía unos bonitos ojos negros y las ropas que vestía consistían en unos pantalones beige, una camiseta rosada y una prenda color vino sobre esta que caía hacia atrás como una capa, el nombre de esta chica era Moegi. Ella era una yôkai y se notaba que pertenecía a la raza de las hadas de fuego por su antes mencionado cabello y las bonitas alas de un rojo translúcido y semi transparente a través del cual se podía ver que le brotaban de la espalda.
El otro muchacho, cuyo nombre era Udon, era un chico humano, de cabellos castaños, con los ojos negros además de que llevaba unas gafas grandes y redondas. Permanecía con una constante expresión somnolienta que rara vez cambiaba y siempre se lo veía con la nariz moqueando. Udon vestía con una chaqueta azul marino, pantalones beige y el típico calzado ninja azul, también portaba en la frente las mismas gafas que sus dos amigos.
Los niños pidieron a la joven kunoichi de jugar con ellos, y teniendo en cuenta que ese día la kitsune no tenía ni misiones ni entrenamiento con su equipo aceptó de buena gana. Hay que tener en cuenta que las veces que Soyokaze se ponía a jugar con Konohamaru era para, sin que él se diera cuenta, enseñarle a ser un buen nínja de una manera en la que el pequeño se divirtiera, acción que también hizo con Moegi y con Udon.
Mientras los cuatro se lo pasaban muy bien juntos se encontraron con la banshee del equipo de Soyokaze quien empezó a regañar a la Uzumaki por jugar con unos niños pequeños y no estar entrenando para el examen de ascenso a chunnin.
— Primero, ¿quién te crees que eres para meterte en mi vida?, segundo ¿me regañas por enseñarles ninjutsu en base a juegos?, y por cierto, preocúpate más por tu propio entrenamiento que por lo que yo haga — Soyokaze miró a Sakura con ira en los ojos por meterse en su vida, cuando la de rosados cabellos nunca se interesaba en nada que no fuera su compañero de equipo.
Sakura, enfadada, uso su voz sobrenatural para gritarle a Soyokaze que si se preocupaba por su propio entrenamiento. Por semejante sonido producido por a la banshee la kitsune aplano sus orejas contra su cráneo intentando no quedarse sorda, a la vez que los niños asustados y con lágrimas impidiéndoles ver bien el camino salieron corriendo para alejarse de Haruno. Siendo seguidos tanto por Soyokaze como por Sakura, la primera por querer tranquilizarlos y la segunda para intentar disculparse con los niños.
Al correr, Konohamaru chocó contra alguien que iba en la dirección contraria a aquella a la que el pequeño se dirigía. La persona contra la que el más joven y pequeño de los Sarutobi chocó era un chico adolescente, más o menos de la misma edad que Soyokaze, vestía ropas negras que cubrían casi todo su cuerpo dejando a la vista sólo su rostro, teniendo en cuenta la capucha que tenía su traje con la forma de unas pequeñas orejas en ella. El chico tenía pintura lila por la cara en un patrón que a Soyokaze le daba risa, pero ella suponía que era en un intento por verse más agresivo aún cuando no lo había conseguido. La kitsune también notó que ese muchacho tenía el hitae-tae de otra aldea, la de Suna (arena) para ser más preciso.
Cuando el choque se produjo el adolescente empezó a insultar al niño y a la vez intentó golpearlo, acción que se evitó gracias a que una ningen, que también era de Suna, rubia con el cabello recogido en cuatro coletas y ojos de color verde azulado le detuvo hablándole con una voz algo temerosa:
— Kankuro hermanito, no golpees al niño. Si lo haces "él" se enfadara.
La ropa que la chica de Sunagakure no sato (aldea oculta entre la arena) vestía constaba de una camisa de rejilla, un vestido corto color lila de mangas cortas sobre esta y una cinta roja que se anudaba en la cintura. Llevaba también medias de rejilla en la parte inferior de su pierna derecha y en la parte superior de su pierna izquierda, además de portar su protector ninja, de Suna, alrededor del cuello.
En cuanto la chica mencionó a ese otro muchacho desconocido, el joven con pintura en el rostro, llamado Kankuro, se quedó blanco como la cal. Era tal el miedo mostrado a simple vista que Konohamaru pudo salir de su agarre sin dificultad, para segundos después ser cogido por el cuello de su ropa.
La tensión volvía a subir, y en ese momento una roca lanzada desde un árbol cercano ayudó al pequeño humano a escapar de nuevo. Konohamaru corrió hasta quedar detrás de Soyokaze a la vez que todos miraban al punto del cual había salido la piedra.
De pie, en una rama de ese árbol, estaba Sasuke. Otras dos rocas en sus manos, los dos jóvenes de Suna, los tres niños y Sakura estaban asombrados ya que no se esperaban la aparición del Õkami mientras que Soyokaze solo resopló un poco. Ella ya sabía que su compañero de equipo llevaba un pequeño rato observándoles justo igual que otra persona que aún no se mostraba y que estaba escondido en el mismo árbol que el Uchija.
— Te has tardado Sasuke teme (bastardo)*.
Soyokaze le dió una pícara y taimada sonrisa a su compañero de equipo, para segundos después observar de reojo en dirección de donde estaba la otra persona escondida.
— Hm, ¿pero necesitabas ayuda al caso dobe* (tonta)? — mientras Sasuke hablaba, con el fantasma de una sonrisa apareciendo en sus labios.
— No, pero es aburrido esperar a que aparecierais el chico que falta de Suna y tu.
Sasuke entrecerro los ojos con ira al notar al mencionado joven de Suna escondido en el mismo árbol que él, a la vez que Sakura preguntaba:
— ¿Que? ¿Quién falta de Suna?
Soyokaze volvió a sonreír con ironía y de forma taimada, solo que en esta ocasión estaba mirando hacía una rama en la que acababa de aparecer un joven pálido el cual estaba boca abajo sujeto gracias al chakra en las plantas de sus pies, sus ojos eran de un frío y vacío turquesa sin pupila visible con unas oscuras y grandes ojeras rodeandolos, sus cabellos cortos y puntiagudos de una tonalidad roja como la sangre que el aura en torno a él pedía a gritos. Su aroma también estaba opacado por el olor a sangre de distintas personas que del chico emanaba. Soyokaze no entendía por qué Sakura no se había dado cuenta de la presencia del chico si una gran aura de muerte lo rodeaba.
Las ropas que el muchacho vestía eran un traje negro de cuerpo entero con mangas cortas y un cuello abierto por encima de este se podía ver una tela blanca sobre el hombro derecho y el lado izquierdo de su cadera, además de un sistema de banda ancha de cuero sobre el hombro izquierdo gracias al cual sostenía una calabaza enorme en su espalda, su protector de Suna estaba sujeto a la banda que sostenía a esa calabaza.
— El chico que está boca abajo, en el mismo árbol en el que está Sasuke, a y mirando un poco a la derecha.
Todos, excepto Sasuke y la kitsune, miraron al lugar mencionado por Soyokaze y pudieron ver al muchacho. Ese hecho provocó que los dos humanos ante ellos temblaran de miedo, a la vez que a Sakura se le agrandaron los ojos al notar la sed de sangre que salía del chico.
— Ga-Gaara, her-mano, ¿d-desde cuando estas ahí?
La voz de Kankuro no paraba de temblar, con un claro matiz de pánico en la misma, mientras miraba al joven pelirrojo. El muchacho, de nombre Gaara, ni siquiera miró a su hermano mayor y posó sus ojos con interés tanto en la kitsune como en el õkami. Al segundo de esa acción, el lobo apareció al lado de su compañera de equipo rubia intentando, de manera sutil e incluso sin darse cuenta él mismo, marcar su territorio diciendo con sus acciones que la chica le pertenecía. Otras dos persona que no notaron las acciones del moreno fueron la hanyô y la banshee mientras que el ningen de rojos cabellos afiló un poco más sus ojos al interesarse en las acciones de ambos shinobis ante él.
— Vuestros nombres zorra, lobo — fueron esas las primeras palabras del ningen pelirrojo, Gaara, ante ellos.
— Mi nombre es Uzumaki Soyokaze, je je. Y por cierto, ¿no sería de buena educación presentarte tu primero?
La sonrisa emitida por la Uzumaki mientras hablaba hizo sonrojarse a Konohamaru por lo bonita y brillante que fue, a la vez que un tímido e imperceptible rojo apareció también en las mejillas del ôkami y en las del ningen de cabellos rojos, después de todo era la primera vez que a Gaara le veían o le sonreían sin miedo.
— Hmp, Uchija Sasuke. ¿El tuyo? — el moreno odió el hecho de que su... amiga, si amiga le sonriera a ese humano.
— Sabaku no Gaara.
Soyokaze quedó unos minutos quieta, mirando a la nada y con los ojos perdidos en el infinito. Si se le ponía la suficiente atención, como hizo Sasuke, podía notarse que ella le contestaba a algo o a alguien con monosílabos y pequeñas frases: "si" "no", "tal vez".
Justo en el mismo instante en el cual Soyokaze salió de ese estado de estupor, Gaara dió la media vuelta y ordenó:
— Kankuro, Temari, vámonos.
En cuanto el equipo de Suna compuesto por esos tres hermanos se alejó la miembro rubia del equipo de Konoha empezó a murmurar algo parecido a "él tiene a uno de ellos, ya lo sé, me lo has dicho".
Esta vez sus dos compañeros de equipo pudieron escucharla, y Sakura extrañada le preguntó:
— ¿A que te refieres con "tiene a uno de ellos" y con "me lo has dicho"? ¿Quién tiene qué? ¿Y quien te lo ha dicho?
— Gaara, tiene a uno de los que son como mi... — Se calló, se dió cuenta de lo que estaba diciendo, y el miedo la embargó. Ese era uno de sus secretos, de los cuales solo lo sabían el Hokage, su nii san y uno o dos adultos más. No lo sabían ni siquiera Hinata ni Kiba que eran, de entre todos sus amigos, en quiénes más confiaba.
Sasuke notó la cara de miedo que puso la kitsune. No le gustó, él entendió por ese motivo que ella les ocultaba más cosas sobre si misma a parte de cuando se hacía pasar por chico, y se enfadó. Sasuke quería que Soyokaze confiará en él, quería... je, ni él sabía bien lo que quería en ese momento.
* NA: Me gustaría ser corregida si me equivoco pero decir a alguien "teme" es como decir "tú" a manera de insulto, por eso que se traduzca como "bastardo" cuando según el traductor de google la palabra "yatsu" es la que significa bastardo.
* NA: supongo que como en la mayoría de otros idiomas usan el mismo adjetivo para referirse tanto a hombres como a mujeres por eso he puesto el ya tan famoso "dobe".
