Perdón por todo lo que he tardado en publicar este capítulo. Falta de inspiración sumado a varios problemas personales. Pero por fin he podido terminar este capítulo para todos aquellos que leáis esta historia.


El día del inicio del examen había llegado. El haber regresado a la academia para hacer la prueba traía recuerdos de su época de estudiantes a los tres genin.

Soyokaze estaba tan emocionada que sus colas no podían estar quietas mientras que una hermosa sonrisa acompañada por destellos en sus ojos llenaba su rostro de brillo, a Sasuke también le brillaban los ojos y tenía una pequeña e imperceptible sonrisa en su cara aunque intentaba mantenerse sereno, mientras que Sakura temblaba del miedo por no saber si lograría aprobar o no. Después de todo la banshee estuvo a punto de no presentarse al examen por ese mismo miedo.

Subieron las escaleras hasta encontrar la "clase" que buscaban, ante ellos dos chicos adolescentes no les dejaban entrar. Por ese mismo motivo se estaba produciendo una pelea ante la puerta entre los dos que impedían el paso y un joven, humano, aparentemente unos dos años mayor que los miembros del equipo siete. Ese chico, el que intentaba que le dejarán entrar a la clase, vestía un horrible, espantoso, spandex de un tono de verde que dañaba a la vista, calentadores naranjas en las piernas y en los brazos, y su hitae-tae que era de color rojo lo tenía atado en la cintura.

A Soyokaze le sonaba ese joven de algo. Después, al lado del muchacho cuya ropa dañaba a los ojos ella vió a Hyuga Neji, un chico de quince años que era primo de Hinata. Neji tenía el cabello largo hasta la espalda y de un color castaño oscuro, su tono de piel era claro y sus ojos eran del usual blanco del clan Hyuga además de que sus ropas eran de tonos claros. Al igual que todos los miembros de su clan Neji era un yôkai águila.

Soyokaze había conocido a Neji en una de las visitas a su amiga, pero no se llevaban bien ya que el yôkai creía que la kitsune era una perdedora que no lograría cumplir sus sueños. Por eso Soyokaze odiaba a Neji ya que él la denominaba con la palabra que más despreciaba cuando era usada en ella.

Entonces Soyokaze cayó en cuenta, el otro chico era Rock Lee, uno de los compañeros de equipo de Neji. Y por aquí cerca debía estar la compañera femenina, una hanyô de la raza de los dragones chinos con poderes sobre el metal por eso la muchacha de nombre Ten-Ten se había especializado en armas, ya que ella podía crearlas con su poder. La verdad es que de los tres miembros de ese equipo la que mejor le caía era la chica ya que Lee era un friki que estaba obsesionado con su sensei y Neji actuaba como si le hubieran metido un palo por el culo. Ten-Ten al menos hablaba de las grandes kunoichis a las que admiraba, siendo una de ellas la famosa médico Senju Tsunade una yôkai tigre que destacó sobre todo en la Segunda Gran Guerra.

Segundos después de ver a esos dos y tener todos eso pensamientos Soyokaze vió a Ten-Ten con su pelo recogido en los dos usuales moños que siempre usaba y siendo de color castaño, sus ojos también eran marrones y al ser semi demonio de dragón sus pupilas eran alargadas como las de muchos animales, tenía algunas escamas grises en sus brazos y en sus piernas, además de que sus colmillos estaban más desarrollados que los de algunos otros hanyô. La ropa que usaba era una blusa china de manga corta y de color rosa y unos pantalones cuyo tono era el azul oscuro.

Soyokaze se acercó a ella con cuidado de que los demás no la vieran y le explicó que estaban mal orientados, además de que lo más probable era que Neji lo supiera por los ojos que tenía pero que aún no lo hubiera mencionado.

— ¿A que te refieres Soyokaze chan?

La kitsune con una la mirada afilada observó su entorno teniendo cuidado para que nadie más se diera cuenta de la conversación.

— Es una trampa, esta clase solo sirve para atraer a los más débiles, para llegar a la auténtica clase en la que hemos sido citados hay que subir un piso más. Intenta hacer que nadie se de cuenta y avisa a los otros miembros de tu equipo, me encantaría poder medirse contigo y con Lee.

En ese momento Soyokaze le hablo en susurro a sus compañeros, ganándose una mirada impresionada de Sasuke y que Sakura la mirase con celos por tener la atención del chico.


Estaban ante la puerta del examen. Segundos antes habían hablado con Kakashi que dijo alegrarse del hecho de que Sakura hubiera ido al centro, ya que para hacer el examen tenía que estar el equipo entero presente.

Cuando los tres genin del equipo siete entraron en la habitación en la que se haría la prueba escrita de este examen para ascender, vieron a un montón de adolescentes e incluso algunos adultos preparados para rendir el test.

Nada más entrar un chillido, humano por suerte, llegó a los sensibles oídos de Soyokaze. Ella olfateó un poco el aire y supo que la persona que chillo era Ino, después de todo el olor de todos los miembros de la manada estaba en esa clase.

En cuanto se vieron; Hinata, Kiba y Shikamaru se acercaron a la kitsune para hablar y contar como habían estado durante las misiones, Chouji se acercó a ellos y también se puso a hablar con el grupo de cuatro. Ella estaba muy contenta de ver de nuevo a sus amigos ya que habían podido estar juntos de vez en cuando pero, por desgracia para ellos, fue por poco tiempo ya que estaban muy ocupados con sus senseis y sus misiones. A la vez que Soyokaze hablaba con sus amigos de la academia Ino y Sakura empezaban a pelearse por la atención de Sasuke. Mientras que el õkami miraba a la kitsune de su equipo.

El ruido que hacían siete de los nieve novatos atrajo, sin que los jóvenes se dieran cuenta, la atención de todos los genin allí presentes.

Un chico, que olía a serpiente aún cuando era un humano, algunos años mayor que ellos se acercó. Él se presentó por el nombre de Kabuto y empezó a quejarse de que estaban llamando demasiado la atención. El muchacho era un joven de cabellos grises recogidos en una coleta baja y con los ojos color negro, además de que también usaba unas gafas redondas. Las ropas que el chico usaba eran una camisa de color púrpura oscuro con una camiseta blanca, un obi blanco alrededor de la cintura, tenía los pantalones púrpura oscuro y una funda de shuriken en la pierna derecha.

Todo en ese ningen con olor a serpiente incomodaba a Soyokaze. Pero los demás jóvenes querían que él les diera consejos ya que según las propias palabras de ese joven esta era la séptima vez que hacía el examen. Por ello; algunos compañeros le pidieron información de otros contendientes de la prueba entre ellos el propio Sasuke.

Incluso ocurrió que la manera de hablar de Kabuto provocó que miembros de otra aldea les atacara, ya que él habló mal de esas personas.


Un adulto entró en la sala haciendo que todos los presentes se callasen. Ese hombre tenía un hitae-tae, de color negro, que le tapaba la cabeza; se presentó como Ibiki Morino un toboketsu jonin, sus ropas consistían en una chaqueta larga de color negro, una camisa de un tono gris oscuro y unos pantalones ambu del mismo color que la chaqueta. Además de que el señor tenía dos grandes cicatrices cruzándose el rostro.

Nada más llegar Ibiki explicó que esta parte del examen consistía en una prueba escrita con diez preguntas, en la que se empezaba con diez puntos; se restaba un punto por pregunta mal contestada, se restaban dos puntos a una persona si los examinadores veían a esa persona copiando, los equipos debían estar en asientos separados y si pillaban a un genin copiando en cinco ocasiones distintas echaban a todos los miembros del equipo de esa persona. Por último, la décima pregunta la darían cuando faltasen quince minutos para terminar el examen, no antes.

Todos los aspirantes a chunnin tomaron un asiento preseleccionado por los examinadores, a Soyokaze le agrado saber que le había tocado al lado de Hinata.

Cuando el examen comenzó, la mayoría de los genin estaban tan nerviosos que no podían ver lo que los que estaban tranquilos vieron en segundos. El examen era una trampa, todo estaba preparado de manera que fuese obligatorio el copiar.

Cachorra, espero por tu bien que lo hayas notado.

Soyokaze asintió a la voz de su abuelo, claro que lo había notado; las nueve preguntas escritas en el papel eran de nivel jonin. Por suerte para ella, no tenía que preocuparse, su abuelo le daría las respuestas ya que si había que copiar no sería trampas que él la ayudara.

Soyokaze ya tenía todo el examen completo cuando el jonin examinador empezó a decir las reglas especiales de la décima pregunta. Sumando de que muchos equipos habían sido expulsados por haber pillado copiando a algún miembro del grupo.

Con la décima pregunta; daba igual como se tuviese todo el resto del examen, si uno solo de los miembros del equipo fallaba en la respuesta todos serían expulsados de la prueba sin posibilidades de presentarse en otras oportunidades. Además de que se tenía la opción de retirarse para intentarlo en otra ocasión. Solo aquellos que tenían nervios de acero o los que no notaran, como Soyokaze, la presión psicológica en la habitación estaban tranquilos.

Por el miedo, muchos de los aspirantes empezaron a alzar la mano para que así pudieran intentarlo en otra ocasión.

Sakura estaba segura de que ella y Sasuke tenían bien escritas las nueve preguntas y lo más probable era que también acertarán la décima pregunta, pero tenía miedo de que Soyokaze sacase un cero en el examen ya que Sakura creía que era muy probable que la muchacha de rubios cabellos no pudiese contestar nada. Aunque teniendo en cuenta las habilidades que Soyokaze tenía, la banshee quería ver cómo la kitsune salía sola de esta situación.

Por el contrario Sasuke era uno de los que mostraba tener nervios de acero, ya que sus pensamientos eran que sus dos compañeras de equipo al igual que él tendrían todas las respuestas escritas. El õkami estaba seguro de que Soyokaze había encontrado una buena manera de copiar tal y como él que había usado su sharingan, mientras que pensaba que Sakura seguramente había respondido bien todas las respuestas sin copiar.

Cuando solo faltaban segundos para que terminase el examen y ya solo quedaban veinte equipos de todos los que se habían presentado. Ibiki gritó que todos los aspirantes que quedaban habían aprobado esta fase. Además de que les explicaría una parte del examen.

— Me sorprende que hayáis podido soportar toda la presión a la que os he estado sometiendo — El jonin llevo una mano a su hitae-tae mientras hablaba —. Y me alegra, ya que ser chunnin es ser líder de escuadrón y eso significa que si deben atrapar a alguien para obtener información capturaran al líder. En muchas ocasiones eso significa sobrevivir a torturas tanto físicas como psicológicas — terminó de quitarse la bandana mostrando las miles de heridas que desfiguran la parte de su cabeza que era tapada por la tela — y aguantar la presión mental a la que os he sometido es un buen paso para empezar a aprender.