Festival

—Sé que está por aquí, apenas ayer la guardé.

—Debes poner más atención en donde pones las cosas, Miku —me recomienda Len hurgando en mi bolsa de mano—, Rin es igual de desordenada, siempre pierde las letras de las canciones y tenemos que compartirlas.

—¡Oí eso! —reclama Rin desde mi armario. ¿Por qué tiene una de mis faldas como velo?

—¿Y es mentira?

—Bueno no… ¡pero tú siempre pierdes tu celular!

—¡Porque tú lo tomas para subir fotografías raras a mi tumblr!

—¡Chicos! —los interrumpo—. Por favor, no peleen. Tengo que encontrar esa canción cuanto antes.

En verdad el ensayo es mañana, pero no he leído la letra desde que me la dieron. Es mi primer dueto con Gumi y quiero que las cosas salgan bien, aunque me entretuve con un videojuego que me prestó Kaito. Por eso había olvidado la canción… y donde la guardé. Creí que estaría en los primeros cajones de mi tocador, pero no fue así, no aparece por ningún lado y ya registramos la mitad de mi habitación. ¡¿Dónde estará?!

—¡Oh, Miku, mira esto! —me llama Rin emocionada. ¡Espero que sea la canción!

—¿La encontraste? —pregunto emocionada.

—No —me dirige una amplia sonrisa. Sentí una pedrada en la frente—. Pero encontré unas fotografías de nosotros en la escuela y no recuerdo que esto pasara.

Me enseña una fotografía donde aparezco en lo alto de una torre falsa, vestida de Rapunzel y al borde de la ventana. Un poco más abajo está Luka con el cabello recogido, vestida como un príncipe y escalando la torre sujetándose de una larga peluca que fingía ser mi cabello.

—¡Es de la obra de teatro que representamos en primer año! —digo tomando la fotografía—. Ustedes aun no eran alumnos, por eso no lo recuerdan. Esta fue nuestra primera participación en el festival escolar —sonrío feliz. Ese año fue muy divertido y especial—. La clase tenía que poner una obra de teatro. Optamos por Rapunzel y, como ven, me eligieron para el papel.

—¡Miku, te veías muy linda! —chilla Rin. Sentí que mis mejillas se calentaban.

—Pero… ¿por qué Luka es el príncipe? —señala Len—. ¿No había chicos en la clase?

—¡Claro que había! Pero ninguno de ellos se animaba a participar en la obra. Decían que era muy infantil, muy de niñas y esas cosas. Solo se ofrecieron a trabajar detrás del escenario, pero ninguno quería actuar.

"Luka, que había sido nombrada directora, se molestó con esa actitud de los chicos. Fue la única vez que la vi enojada por algún asunto escolar. Y bueno, sabemos que Luka era muy intimidante en la escuela porque siempre se mostraba muy fría con los demás. En esa ocasión, después de que los chicos hicieran su reclamo, ella se levantó del asiento y dijo:

—¡Bien! No los necesitamos a ustedes para actuar, pero más les vale apoyarnos con la escenografía y todo lo técnico de la obra. Y chicas, una de nosotras será el príncipe.

No recuerdo como se llamaba la chica que elegimos para el papel, solo que optamos por ella por ser la única que llevaba el cabello corto. Así ensayamos todo el mes que teníamos para organizar la obra; el auditorio se ocupaba por todo nuestro grupo durante las tardes, y mientras las chicas actuábamos o atendíamos los vestuarios, los chicos tenían que trabajar en el escenario aunque no quisieran. En más de una ocasión escuché comentarios negativos contra Luka, incluso que planeaban hacerle algo para vengarse por la presión que ejercía sobre ellos. Por suerte eso nunca pasó. Todos sabían que éramos amigas de Meiko y hacernos algo era ganarse a Meiko como enemiga para toda la vida.

Todo iba bien hasta el día de la representación. La chica que iba a ser el príncipe no fue a la escuela. El día anterior tuvieron que hospitalizar a su madre de urgencia. Entramos en pánico cuando supimos eso. No teníamos actrices para reemplazarla y ninguno de los hombres tenía idea de que hacer. Pensamos en cancelar la presentación cuando Luka se apareció entre nosotros, con el cabello recogido y vestida como príncipe. ¡Era un príncipe tan apuesto!

—¡La función debe continuar! —nos dijo—. Todos prepárense para la función.

—Megurine-san, ¿está segura de esto? —le preguntó una compañera.

—Como directora, conozco todos los papeles —suspiró— y aunque no ensayé para subir al escenario, me esforzare para que todo nuestro trabajo no sea en vano.

Ese día, mi admiración por Luka creció.

—Luka-chan, sé que actuarás muy bien —le dije para animarla. Yo estaba temblando de nervios y aunque ella no lo demostraba, sabía que en el fondo estaba tan temerosa como yo—. Y el traje de príncipe te luce perfecto, muy galante.

—Gracias, aunque me aprieta un poco del pecho — (¡y cuando dijo eso lo vi!) me miró fijamente—. Pero tú como princesa te ves más linda y tierna.

La obra salió bien gracias al esfuerzo de todos, aunque Luka aún tenía que dar indicaciones cada vez que salía de escena. Pero no hubo ningún incidente y creo que nadie se dio cuenta que de Luka no tenía ese papel originalmente. Así fue como Luka salvó nuestra presentación en el festival escolar."

—Genial —dicen los dos al mismo tiempo.

—Creo que la fotografía la tomó Kaito. Esto es en la escena final.

—Oye, aquí hay otra foto —dijo Rin revolviendo la caja donde tenía guardadas las fotografías—. Y aquí… ¡cielos! ¡¿Se están besando?!

—¡¿Qué?! —le quito el retrato.

Mi cara se siente caliente. No, yo nunca he besado a Luka, ni por la obra. Miro detenidamente la imagen y en verdad parece que nos estamos besando. ¡Pero no lo hicimos! Solo nos acercamos mucho y nos paramos en un punto en que pareciera eso… pero, pero… pensándolo mejor… en esa ocasión casi nos besamos de verdad.

—Perdón que entre así pero —¡Luka! ¡Acaba de entrar a mi habitación!— tengo un rato llamando a la puerta y no me abren.

—De-descuida Luka —logro decirle.

—¿Interrumpo algo? Solo quería preguntarte si esta es la canción que buscabas.

¡Qué suerte! ¡Ella encontró lo que necesitaba! Espera… ¡Rin, dame esa fotografía!

—¡Un momento Luka! —le dice autoritaria—. ¡Tienes que explicarnos esta fotografía!