Perdón que sea tan corto, pero es porque para mí desgracia las peleas se me dan muy mal escribirlas.
Spark297: gracias por escribir un review diciendo que el capítulo pasado era interesante me alegra de recibir la opinión de mis lectores, ya que eso me ayuda y me anima a mejorar.
Examen de ascenso, preeliminares
Los jóvenes genin estaban dentro de la torre situada en el centro del bosque de la muerte, sus superiores les habían ordenado esperar ahí a partir del momento en el cuál los cinco días de la segunda parte del examen terminasen. Por eso todos los que habían pasado la prueba estaban en una arena de combate situada dentro de dicha torre, el sandaime estaba delante de ellos sentado en algo muy parecido a un trono; los senseis de todos los genin estaban situados en una plataforma situada unos metros por encima de la arena en la que estaban sus alumnos, desdé esa localidad les era muy fácil a los maestros ver lo que ocurría en la zona de combate.
El Hokage se encontraba en un dilema, habían pasado la prueba más personas de las esperadas y por ello ahora tenía que encontrar una manera de eliminar a algunos de los aspirantes antes de la tercera parte del examen. Por eso, mirando los pros y los contras, decidió hacer un pequeño torneo en el cual los genin se enfrentase entre si siendo llamados solo una vez cada uno ya que el único contra que podía encontrar era algo bueno para los genin; con ese problema solventado, quedaba el momento en el cual podría su gente preparar las cosas para la tercera parte de ese importante examen ya que era necesario que los civiles y los nobles viesen esa prueba para fomentar los contratos a las respectivas aldeas que habían llegado a la final.
Soyokaze estaba nerviosa esperando en la fila, el Uchija había estado actuando muy raro desde el combate contra esa serpiente artificial y no sabía el porque, además de que ella le había visto una especie de tatuaje raro en la zona del cuello aunque el cuello de su camiseta lo tapaba; si ella pudiera jurarlo pensaría que era una especie de sello. Soyokaze sabía que había cosas que por miedo o algo por el estilo Sakura no le había contado sobre el combate contra la extraña criatura a la que se enfrentaron; por eso necesitaba, a parte de para trabajar mejor en equipo, la confianza de su compañera ya que así podrían contarse cosas que en otras circunstancias no se dirían sumando a que podían hacerse amigas, ya que la banshee por fin estaba abriendo los ojos y dándose cuenta de que no todo gira en torno a los chicos.
La kitsune resopló por culpa de su nerviosismo, no era para nada bueno el hecho de que la tuvieran esperando en filas por equipos hasta que al viejo Hokage le diese por dar su maldito discurso. ¡Oh, venga! ¡Que se den prisa! Que entre el nerviosismo por culpa de las rarezas del Uchiha, el mismo sentimiento junto a desesperación por tener que esperar que el viejo hable y el hambre que la de celestes ojos llevaba encima a la pobre podría llegar a darle algo.
Porsuerte el viejo se levantó de esa especie de trono y empezó a dar de una vez su maldito y largo discurso:
— Bienvenidos, jóvenes genin. Se supone que todos ustedes han pasado a la tercera y última parte de este examen de ascenso… pero por desgracia, sois demasiados para dicha prueba por eso en este momento se hará un pequeño torneo individual en el que el ganador de su respectivo combate pasará al examen que se realizará el mes que viene ya que al ser la última parte del examen los Daimyō y las personas más importantes del mundo serán invitadas a ver para que así las respectivas aldeas puedan mostrar a sus mejores guerreros, que son aquellos que llegan a la tercera fase del examen…
Soyokaze dejó de prestar atención a lo dicho por el líder de su aldea… solo había entendido que en cuanto el viejo dejase de hablar habría un combate de interludio para disminuir el número de examinados de nuevo. La kitsune se preguntaba quién sería la persona contra la que le tocaría luchar, teniendo en cuenta que quedaba la última parte del examen… esperaba que su contrincante fuese alguien fácil de vencer para que así no tuviese que mostrar muchas de sus técnicas o si era difícil que con un truco que casi nunca use pudiese vencerlo o vencerla.
El viejo Hokage dejó de hablar, esperando algo que Soyokaze no sabía que era al no haberle escuchado, entonces el chico Kabuto alzó la mano diciendo que a él le vendría bien ya que estaba muy cansado, entonces el chico se retiró y ella notó por fin que ese muchacho se había retirado del examen; haciendo así que los genin subiesen a la parte de arriba de la sala. Un hombre, completamente humano y con tos crónica por la cual Soyokaze pensaba que al pobre le quedaba poco de vida, se quedo en la zona de combate ya que iba a ser el referí además de que se presentó a sí mismo con el nombre de Gekkō Hayate. Al parecer en los combates del intermedio no había reglas y todo estaba permitido, una pantalla que antes había estado oculta en la pared fue sacada para que empezase a elegir entre todos lo nombres de los genin al azar. Poco a poco, los nombres que giraban en la pantalla empezaron a ir más lentamente hasta detenerse en dos nombres: Akadō Yoroi vs Uchiha Sasuke.
El combate entre los dos genin iba a empezar; el õkami estaba actuando de manera extraña, Soyokaze lo notaba ya que sus movimientos daban a entender que la marca o tatuaje que ahora tenía en el cuello le afectaba y le dañaba. La muchacha estaba preocupada por su compañero de equipo, después de todo con la convivencia había notado que ese yôkai era más de lo que se veía a simple vista.
Empezó el combate, moviéndose a toda velocidad ambos genin chocaron el uno contra el otro.
Akadō le agarró el brazo a Sasuke azotandolo con fuerza en el suelo.
Un gruñido de dolor surgió de entre los colmillos apretados con agresividad del Uchiha por el golpe.
El lobo se puso en pie enfrentando de nuevo al humano que estaba ante él.
Los golpes volaban, el õkami se cansaba más rápido, él no entendía porque. El lobo iba perdiendo, el humano atacaba a matar.
Una fuerza que Uchiha no conocía empezó a llenar su cuerpo, fuerza que provenía del sello en su hombro puesto por esa serpiente falsa, deforme. Durante unos segundos todo parecía que él iba a ganar el combate, debía ganar hacerse más fuerte, matar a su hermano, el poder del sello crecía… Pero, Soyokaze… ¿en donde entraba la kitsune? Al momento de recordar a la chica la fuerza del sello lo abandonó.
De reojo, agotado, Sasuke vió el rostro preocupado de sus dos compañeras de equipo mientras ambas veían el combate; las pequeñas lágrimas apresadas en los ojos de Soyokaze resaltaron ante él, ella estaba preocupada.
Un nuevo vigor, una fuerza distinta lo llenó; pudo esquivar los ataques que Akadō le mandaba, se dió cuenta de que cada vez que el humano lo tocaba absorbía su chakra, sumado a que eso era lo que le cansaba más rápido.
Sasuke se aprovechó de su velocidad junto a su fuerza superior al ser un demonio lobo, sacó sus garras atacando por la espalda a su enemigo. El õkami esquivo otro golpe, asestando así una patada giratoria a su contrincante en la boca.
El combate duró un poco más, ahora las cosas iban igualadas… cuando ocurrió el golpe final, con un golpe que su rival no esperaba… Sasuke ganó su combate.
Las peleas continuaban; Shino tuvo que luchar contra uno de los chicos del sonido llamado Abumi Zaku, al final ganó Shino en un combate de estrategia; un tal Tsurugi Misumi contra Sabaku no Kankuro, combate en el que ganó el marionetista de Suna; Sakura luchando en contra de Ino… vale que por pertenecer a un clan Ino tenía la obligación de entrenar de vez en cuando con su familia, pero que la humana ganase su combate de una manera patética en contra de la banshee fue algo que horrorizó a todos por lo mal entrenadas que estaban ambas; el siguiente combate si que fue espectacular, Tenten contra Sabaku no Temari, después de un combate increíble la genin de Suna derrotó a su contrincante impecablemente; siguió Shikamaru contra Tsuchi Kin, con una muy buena estrategia junto a sus nulas ganas de hacer algo ganó Shikamaru.
Durante la mitad de esos combates, Sasuke estuvo en una zona a parte con Kakashi ya que le estaban bloqueando ese sello con otro sello distinto que solo funcionaria mientras así lo quisiese el demonio lobo. Pero el joven y su maestro si pudieron llegar a tiempo para ver el desenlace del combate de Sakura contra Ino y juntos, los tres, esperaban que llegase el turno del último miembro del equipo.
Séptimo combate: Uzumaki Soyokaze vs Inuzuka Kiba. Los dos amigos se miraron el uno al otro, ambos estaban emocionados… iban a mostrar su fuerza en un combate oficial y regulado por su líder, ya querían ver cuál de los dos era el más fuerte. Mientras que Sakura empezaba a animar a su compañera de equipo, a la vez que Sasuke la apoyaba en sus pensamientos sin variar su expresión facial y Kakashi usaba todo su autocontrol para no apoyar a su hermanita ya que tenía prohibido mostrar alguna preferencia.
Soyokaze y Kiba bajaron de un salto a la arena, ambos sonreían con felicidad ya que les había tocado alguien a quien conocían bien y por eso el combate les iba a ser difícil. Akamaru como siempre seguía al lado de su amo, Soyokaze lo entendía el animal era un compañero de batalla al igual que los insectos del clan Aburame en el mundo ninja se le consideraba un arma más y por eso era legal que luchase junto a su dueño.
La señal se dió, el combate empezó… los movimientos no paraban, aún cuando no se conectaba ningún buen golpe, esquivaban a tiempo al saber la manera de pensar de su rival. Kiba junto a Akamaru eran un buen dúo, le daban problemas a Soyokaze pero no por nada la joven ahora tenía una cola más mientras que el inu hanyô no lo sabía.
La kitsune hanyô uso una de las artes ilusorias de su raza para confundir a su amigo, lo cual funcionó… durante unos segundos, lo bastante como para que ella idease otro plan… no por nada se conocía a los kitsune por lo grandes bromistas que eran ya que eso les servía en combate para crear las mejores trampas y muy buenas estrategias.
Las orejas de Kiba se movieron sobre su cabeza buscando algún sonido que la kitsune produciese, también olfateaba en rededor intentando captar el aroma de su amiga, su compañero de lucha seguía el mismo procedimiento.
Demasiado tarde fue cuando la localizó, ya que por fin el puño de la chica hizo contacto con la cara de su amigo. El inu hanyô cayó de espaldas por la fuerza del golpe, mientras que Akamaru se lanzaba a morder a la joven.
Soyokaze, extrajo de entre sus ropas un pequeño kunai algo distinto a lo usual ya que el filo lo tenía protegido de una manera especial. Soyokaze retiró la protección del kunai asestando un pequeño tajo al perro en una pata. El animal cayó al suelo sin poder volver a levantarse.
— ¡AKAMARU!
Fue el grito de Kiba cuando vió a su eterno compañero inconsciente. Ahora estando solo, le costaba por la preocupación de si sería o no grave lo que le pasaba a su compañero de batalla.
Después de esa acción el combate duró poco, resultando en la victoria de Soyokaze al encontrar un hueco para hacer un pequeño corte con el mismo kunai en el brazo a su amigo.
Los medicnin se acercaron rápidamente para ver el estado del inu hanyô y de su mascota; encontrándose que lo que les pasaba era que el kunai tenía un veneno paralizante, y los dos afectados no podrían moverse hasta que no se pasase el efecto.
El octavo combate, fue entre dos miembros del mismo clan: Hyuga Hinata vs Hyuga Neji.
Fue un combate rápido, duro, asombroso. Hinata le plantó cara a su primo, uso toda su fuerza. Ella luchó contra el genio de su clan aún con todo en contra.
Neji solo jugaba, ni siquiera esquivaba.
Los golpes iban, venían. Hinata quería igualar a Soyokaze, su amiga, su ejemplo, su fuerza.
Tenía miedo, sacó sus grandes alas, hermosas, lanzó sus plumas con toda su fuerza, cargadas de su chakra. Poco le hicieron sus ataques a su primo Neji.
Al final Neji ganó. Era normal, todos lo esperaban, lo sorprendente fue la increíble batalla que ofreció Hinata.
Neji no se esforzó, solo uso ataques simples, no tomó el combate en serio.
Aún así las personas que observaban se quedaron muy sorprendidos por la fuerza de voluntad de la joven demonio águila, ya que ella luchó con toda su fuerza dando todo en el combate. Entregando todo lo que tenía y sabía, mostrando que no solo era un rostro bonito sino que también era una poderosa guerrera. Por ello mismo los miembros de los altos cargos pertenecientes a Konoha estaban defraudados con el primo de la chica, ya que por su culpa tan admirable y fuerte niña podría no poder volver a luchar a menos que encontrasen a algún gran médico que pudiese curar a la muchacha sin efectos secundarios para su vida tanto personal como profesional.
La llevaron de urgencia al hospital dado que su primo Neji casi la mató en su combate. Soyokaze, enfadada de lo que le había hecho ese chico a Hinata que era su mejor amiga le gritó mientras que el odio que ya tenía antes por él se acrecentaba aún más.
— ¡Tú imbécil! Te arrepentirás de lo que acabas de hacer. Te lo aseguro.
Los encargados de que la zona de combate estuviese limpia se aseguraron en tardar poco al momento de adecentar el lugar. Para que así los dos últimos combates pudiesen tener lugar.
El octavo combate, Sabaku no Gaara vs Rock Lee, fue una masacre.
El principio fue asombroso, un combate digno de titanes. Incluso, el joven Lee pudo acertar algunos golpes en su rival de turno. Después de eso la situación se descontroló, el chico de Suna atacó de tal manera al usuario de Taijutsu que era muy improbable que el pobre joven pudiese volver a luchar.
Para detener al muchacho de rojos cabellos, tuvieron que intervenir más de cuatro jonin y aún así no lograban que se estuviese quieto.
Por ello, pidiéndole a su abuelo parte de su fuerza, de su poder… Soyokaze saltó a la zona de combate mientras una fina capa de chakra sin color a simple vista pero que daba una gran presencia que muchos notaron la cubrió. Al momento de ver a la joven medio demonio Gaara abrió sus ojos con una gran impresión; se llevó una mano a la sien, como si la cabeza empezase a dolerle y un lastimero quejido emanó de entre sus labios. La muchacha de la raza de los kitsune le dió la orden de dejar de atacar y al instante, el chico se detuvo por completo para asombro de sus dos hermanos mayores y su jonin sensei que estaban observando desde la zona designada ya que cuando él entraba en ese estado asesino hasta ese instante nunca hubo nadie que lo detuviese.
El noveno y último combate fue muy anticlimático en comparación de lo ocurrido durante los combates anteriores. El enfrentamiento fue entre Chouji vs Kinuta Dosu. Y después de un pequeño combate en el cual el joven Akimichi perdió el control de sus emociones el ganador fue Kinuta Dosu.
Después de recoger y limpiar un poco la zona de combates, los ganadores de cada combate, bajaron al finalizar el último enfrentamiento. Fueron reunidos para que sacasen un pequeño papel en el que estaba escrito un número, conforme los genin fueron diciendo su respectivo número sus nombres se apuntaron en un papel con un orden determinado. Al final los combates terminaron de la siguiente manera:
Hyuga Neji vs Sabaku no Kankuro.
Uzumaki Soyokaze vs Aburame Shino.
Uchija Sasuke vs Yamanaka Ino.
Sabaku no Gaara vs Kinuta Dosu.
Nara Shikamaru vs Sabaku no Temari.
