Rin

La mayoría de los viernes son días de grabación, pero cuando hay muchos pendientes o un concierto está cerca, ¡esos viernes se vuelven un infierno de ensayos! Despertarnos desde las 6 de la mañana, llegar al estudio a las 7 y terminar hasta la 1 de la madrugada cuando nos va bien. Sí, es algo cruel y difícil, pero es peor cuando se cumple ese horario a solas. ¡Soy la única que está ensayando coreografías! Todos los demás están tranquilos en la cabina de audio y yo, sufro sola los regaños del coreógrafo. ¿Por qué tengo que ir sola a esa presentación?

Por fin puedo descansar un poco, después de pasar toda la mañana bailando. No digo que me moleste, pero aún no me acostumbro a mi nuevo estilo de vida. Ser una idol no es tan sencillo como creí en un principio, requiere muchas horas de trabajo y renunciar a una vida normal. No me importa, ¡es lo más asombroso del mundo! Hago que la gente cante y baile, que se emocione con unos cuantos versos. Aunque a veces sea muy cansado.

Sin dudarlo, me dejo caer en el primer sillón que veo. Apenas va la mitad del ensayo y ya me duelen las piernas. Si esto sigue así, no tendré fuerzas para mi presentación. Que poco aguante tengo… ¡Vamos Miku, tu puedes!

—¿Descansando?

Abro los ojos. Rin está frente a mí, picando mis mejillas para despertarme.

—Solo un poco.

—¿Una hora te parece poco?

—¡¿Me dormí una hora?! —¡me quiero morir! Estoy en problemas.

Me levanto del asiento, lista para correr de vuelta al estudio pero la risa de Rin me detiene. La miro de frente. Intenta contenerse sin ningún resultado. ¡Por un segundo caí en su trampa!

—¡Rin!

—Lo siento, ¡pero tu cara fue genial! —sigue riéndose. Ya estoy acostumbrada a ser víctima de sus bromas; dice que siempre hago un gesto que vale oro y con tal de verme se ingenia nuevas jugarretas. Sé que cualquier cosa que me dice puede ser una broma pesada y aun así sigo cayendo.

—¡Ahí está ese puchero! —dice entre risas.

—¡No es cierto!

—Claro que sí, ¡lo estás haciendo de nuevo!

—¡Ah!

Me cubro la cara de la pena. No sé si habla para molestarme o en verdad hago ese gesto que le causa tanta gracia, pero no pienso permitir que se siga burlando de mí. Se queda callada de pronto, algo raro en ella. Levanto la mirada para buscarla y sigue sentada donde mismo, con la mirada fija en el suelo y jugueteando con sus dedos. ¿Acaso estaba nerviosa?

—Miku… ¿te gusta alguien? —pregunta de pronto.

—¿Eh? ¿Por qué preguntas eso?

—Solo quiero tener una conversación de chicas normal, sin nada se trate de contratos, ensayos y conciertos. Quiero ser normal por cinco minutos —dice con una risita. No lo había visto así, pero tiene razón. Poco a poco nos hemos alejado de nuestras vidas comunes y sus preocupaciones—. Uno de los guitarristas me parece muy guapo, pero es mayor que yo… por muchos años…

No puedo ponerle atención, su pregunta me dejó pensando. ¿Me gusta alguien? Ahora que lo pienso, tener a un chico a mi lado nunca fue una meta durante mi vida normal, ni siquiera me fijaba si eran apuestos o si me trataban de alguna manera diferente. Antes de ser idol, lo más importante para mí era no reprobar matemáticas. Ahora, quiero volver a tener clases de matemáticas. Por suerte, Luka siempre estaba ahí para explicarme. Desde que la conocí, los momentos más significativos de mi vida los he pasado con ella. Cuando mi abuelo falleció, Luka estuvo a mi lado todo el tiempo, siempre pendiente de mi estado de ánimo; pasamos toda una semana desvelándonos a diario con tal de aprobar el examen de inglés; y cuando sentí que VOCALOID no tenía esperanzas, ella estuvo a mi lado todos los días hasta la llamada de Master. Eso es lo que más me gusta del grupo, tener a Luka siempre cerca porque vivimos juntas.

Ah, si pudiera tener pareja, me gustaría que fuera Luka… ¿Acaso ella me…?

—¡Pero aún tenemos mucho tiempo para encontrar a alguien especial! —Rin termina de hablar. Me sonríe y se levanta del asiento—. Bien, las dos tenemos ensayos en curso, así que te veo en la noche.

Y se va sin decirme más. Yo no puedo pensar con claridad… ¿Estuve a punto de admitir que me gusta Luka? ¿Me gusta ella? Nunca lo había pensado.