Se que siempre tardo demasiado en actualizar, pero es porque no me gusta cómo queda el capítulo. Este capítulo ha sido escribir, leer, borrar, leer, escribir y repetir tantas veces que he perdido la cuenta; sigue sin gustarme el como ha quedado pero está mucho mejor que al principio, todo junto a que quería sacar por aunque fuese en por muy poco tiempo a todos los personajes que van a participar en la parte que falta del examen durante el mes de entrenamiento.
Soyokaze estaba en el campo de entrenamiento siete, Sakura estaba junto a la kitsune practicando sus poderes demoníacos. La banshee nunca había usado de manera consciente sus propios poderes, ni siquiera sabía como activarlos a voluntad y eso justamente era lo que ambas chicas practicaban juntas... el activar de manera voluntaria los poderes de Sakura. La joven de cabellos rosados se apenó al saber que por haber estado negando su naturaleza demoníaca en muchas ocasiones sin querer dió gritos de aviso de muerto aún si nadie cerca de ella estuviese a punto de morir.
El entrenamiento conjunto entre ambas compañeras de equipo, para la mejora de la banshee y los futuros combates en el examen de la joven de largos y rubios cabellos, empezó... mientras que la joven de pelo rosado practicaba las bases del taijutsu junto a sus poderes demoníacos, su compañera de practica y a la vez maestra había dejado cinco clones practicando control de chakra mientras que ella estaba supervisando a la banshee.
Sakura no comprendía el motivo de que Kakashi sensei no estuviese con ellas ayudando a su alumna que por cierto también era su hermana adoptiva para que le fuese más sencillo aprobar la tercera parte de ese largo examen, pero Soyokaze le explicó a su compañera que en el consejo había algunos corruptos con mucho poder político y que esos viejos obligaban al Hatake a centrarse únicamente en entrenar a Sasuke, por favoritismo para el õkami para intentar que así más adelante el Uchija los amparase. Si alguien no obedecía a esos corruptos ellos se aseguraban de que el que fuese en su contra quien quiera que sea, sufriese muchísimo… por culpa de sus maquinaciones y sus acciones ilegales, hasta el líder de la aldea tenía problemas para lograr imponer su voluntad sobre ellos.
Por eso el maestro Hokage y algunos shinobis de su plena confianza, entre ellos el propio Kakashi, intentaban solucionar esa situación pero les era muy difícil lograrlo. A la vez que iban a tardar mucho tiempo en conseguirlo ya que para hacerlo bien y que no surgíesen más corruptos por un tiempo solo podían usar los métodos legales.
Esa información logro que Sakura se empezase a dar cuenta por fin de que el mundo no era tan lindo como ella creía, ya que comprendió que tenía enemigos a los que ni siquiera conocía los cuales estaban frenando sus ya de por si pobres entrenamientos con los cuales hasta ese momento no había logrado en realidad mejorar nada.
Habían pasado algunos días desde que el mes de entrenamiento comenzó, ese día Soyokaze se mostraba muy alegre, después de todo... por fin... había regresado... ese maldito... ese viejo pervertido que era su padrino. El sannin Jiraiya también conocido como "El Sabio Sapo" el cual a la vez era la persona que sus padres nombraron como su padrino. Por fin había regresado de recolectar información de donde sea que ese ero (pervertido) sennin estuviese. La kitsune sabía que Kakashi nii y el viejo Hokage habían llamado, en secreto para que los corruptos no se diesen cuenta, a ese pervertido intentando que él la ayudase con su entrenamiento. Ella tenía la esperanza de poder también engañar a ero sennin para que ayudase un poco a Sakura ya que la joven banshee lo necesitaba con urgencia.
Era una noche cualquiera, Soyokaze estaba paseando tranquilamente por las calles ya que casi todos los humanos estaban dormidos en su casa o eran ninjas que estaban de turno y la mayoría de los que paseaban por esas zonas eran yôkai nocturnos, motivo por el cual la hanyô se sentía muy tranquila.
Unos ruidos extraños y un olor que no debería estar por ese lugar en ese mismo instante llamaron la atención de Soyokaze, la chica siguió la fuente de ese aroma llegando a un tejado cercano... la visión ante sus ojos era espeluznante, por decir poco; Gaara, el chi... el chico que era el..., de su... La joven odiaba lo que habían hecho con esos demonios.
El muchacho de cabellera roja estaba situado en uno de los laterales del tejado, el único que no terminaba en un vacío; la arena rodeaba a las personas sobre ese tejado, cuatro contando con Gaara.
Soyokaze se preguntaba el motivo de que Kabuto, el humano que apestaba a demonio serpiente pero de manera corrupta, estuviese hablando tranquilamente con personas de otras aldeas, la arena y el sonido para ser más exactos... ya que las cuatro personas ante ella eran dos de los que aún participaban en el examen, Sabaku no Gaara y... Kinuta Dosu ¿era ese su nombre?; las otras dos personas presentes eran el humano que apestaba a serpiente, Kabuto, y el sensei del equipo proveniente de la Arena, el cual por cierto era una momia dicho de la manera más literal existente.
Estaban hablando... ¡MIERDA! Estaban hablando de asaltar la aldea el día del examen... y... uf que asco..., a la chica le empezaba a dar asco lo que veía ante ella, después de todo Soyokaze estaba asombrada de la peor manera posible, mientras que se ocultaba en un tejado cercano aunque teniendo en cuenta el poder sobre la arena del chico de Suna, que no era nada raro sabiendo quien le pasaba sus poderes demoníacos a ese joven. La Kitsune rezaba y esperaba que solo por quien era el demonio que estaba encerrado dentro de Gaara, si ella intervenía por algún motivo el humano y el demonio se detuviesen de su ataque como ya habían hecho en una ocasión; después de todo para ellos, esos demonios, la familia era muy importante. Eso sí, Soyokaze no volvería a mirar la arena de la playa de la misma manera que era justamente lo que le daba asco a la joven, teniendo en cuenta que acababa de ver cómo Gaara mataba a Dosu y a otra persona, un ninja de Konoha de raza humana, que estaba espiando la situación en otro lugar cercano. Por suerte para Soyokaze a ella no la descubrieron gracias a que sus sentidos estaban más desarrollados y no tuvo que acercarse tanto a la escena del crimen.
Sasuke estaba cansado, pero aún así no se quejaba y seguía entrenando.
El joven sabía que había algo mal, ya que su sensei no debería estar entrenando con él absolutamente todo el tiempo.
¡JODER! Que también estaba Soyokaze... y Haruno... su... su otra compañera de equipo... sí... eso... volviendo al tema, ¿por que ese obsesivo y sobreprotector autonombrado hermano mayor de Soyokaze no corría a ayudar a su imotou (hermana pequeña)? Eso era algo que Sasuke no entendía. Ya que ese perezoso no entrenaba a su hermanita, Sasuke esperaba que al menos y como mínimo,le hubiese buscado a un maestro que pudiera enseñarla bien.
Espera, ¿por qué se preocupaba él de su compañera de equipo, y a la vez rival en el examen, tuviese un buen sensei? Más bien tendría que estar agradecido de que su maestro se centrase en enseñarle a él. ¿Que le pasaba? Últimamente se interesaba mucho en esa chica, en su compañera de equipo, en Soyokaze ¿por qué? No lo sabía. Lo único que el muchacho se daba cuenta era que esa joven era muy diferente al resto de chicas que había conocido tanto en la clase como después de volverse genin hace ya seis meses; Soyokaze lo seguía tratando de la misma manera en la que lo trataba cuando ella se hacía pasar por un chico y la verdad, eso era muy refrescante. Además de que estaba empezando a echar de menos su brillante y cautivadora sonris... ¡hmp! En que estaba empezando a pensar, podía ser distinta pero él solo debía interesarse en matar a Itachi... después de eso ya podría empezar a interesarse en algo que no fuese su entrenamiento.
La tercera parte del examen se acercaba cada vez más ya que solo faltaban unos pocos días. El entrenamiento había ido muy bien, y en el poco tiempo que habían estado las dos jóvenes practicando juntas con la ayuda del sannin habían comprobando las habilidades de Sakura y vieron que con la cantidad de chakra que tenía lo mejor sería que estudiase medicina de combate o se especializase en genjutsu, por lo cual, por las mañanas entrenaba con Soyokaze y el gamma sennin (sabio sapo) Jiraiya para mejorar sus habilidades demoníacas, por la tarde sin embargo alternaba entre ir al hospital a adquirir conocimientos médicos e ir a entrenar con la persona más experta en genjutsu de la aldea, que resultó ser la sensei del equipo ocho. Cuando Sakura decidiese si prefería ser médica o usuaria del genjutsu entonces por las tardes solo iría o al hospital o con la maestra Kurenai para perfeccionarse en el estilo elegido.
Sakura cada vez entendía mejor el porque Sasuke huía de ella, a la vez que se interesaba en Soyokaze. Ella era distinta, era la única chica que no lo seguía, la única que era capaz d tratarlo mal... no... Ella era la única que lo trataba como a un igual y no como alguien superior o inferior. Por eso Sasuke está enamorándose, sin notarlo, de su compañera kitsune. Le había costado, pero Sakura por fin había aceptado que nunca tendría el amor de ese magnífico joven õkami cuyo nombre era Uchija Sasuke.
Shikamaru soltó otro suspiro, por culpa de haber pasado a la tercera etapa del examen de ascenso a chunin su madre ahora no lo dejaba dormir en paz las dieciséis horas diarias que él quería, que mierda, odiaba el hecho de que ahora tuviese que dormir solo ocho horas; la verdad, nunca le dejaban dormir todo lo que él quería.
Su madre, que aunque era humana, a su único hijo le parecía uno de los peores demonios habidos y por haber ya que ella lo mandaba a entrenar junto a Asuma sensei. El joven y vago humano empezaba a echar de menos el estar tumbado en cualquier lugar en el cual pudiese ver las nubes junto a su mejor amigo Chouji, o también escuchar la cháchara sin importancia de Soyokaze mientras que él se quedaba dormido a su lado...
En esta ocasión fue un bostezo lo que emanó de su boca sin su consentimiento, por suerte estaba en pleno entrenamiento mental y no el físico ya que al menos jugar al shõgi con su maestro no era tan problemático, le tocaba mover al Nara. Shikamaru había empezado a pensar que no debía haber hecho tan bien el examen para que lo hubieran echado y no estar teniendo ahora tantos quebraderos de cabeza, tsk esto era tan problemático. Después de un buen rato pensando, el adolescente hizo su movimiento para que al segundo siguiente su maestro se diese cuenta de que el chico ante él le había ganado en el juego.
Ino estaba agotada y agobiada, su padre la había obligado a cambiar su dieta y ahora debía comer mucho más de lo que comía antes, ¡era horrible!¡Iba a engordar! ¡Y Sasuke kun no la iba a querer por gorda y fea! Pero eso solo explicaba el motivo de que estuviese agobiada, también estaba agotada ya que su padre la hacía entrenar muchísimo; jo... por culpa de ese entrenamiento cuando llegaba a casa estaba tan cansada que solo le daba tiempo a cenar antes de quedarse dormida por ello no podía hacer su ritual de belleza de antes de dormir. Por suerte, sí que podía hacer el de recién levantada.
Empezaba a echar de menos los entrenamientos con Asuma sensei, ya que lo usual era que su sensei estuviese en el campo de entrenamiento jugando al shõgi con Shikamaru mientras que tenía a Chouji y a ella haciendo diferentes ejercicios para mejorar sus respectivos y distintos tipos de combate. Ejercicios de prácticas que ella lograba no hacer mediante engaños y mentiras a su sensei. Quería volver a lo que había antes, cuando podía asegurarse de mantener un buen tipo y saltarse el entrenamiento que le iba a provocar heridas y cicatrices; ahora se arrepentía de haber ganado el combate aún si con eso su adorado Sasuke kun no la hubiese visto ganando a dekorīn (frente de marquesina). Si Ino no hubiese ganado, ella podría estar en algunas sesiones de belleza para que su amado Sasuke kun se fijase en lo bonita que era. Lo único bueno de haber pasado de etapa era que iba a tener un combate cara a cara con su amado y ella estaba segura de que al finalizar la batalla su adorado futuro novio se le iba a proponer, entonces dentro de unos años ellos dos se casarían viviendo así su sueño en vida.
Temari y Kankuro estaban dentro del hotel en el que se estaban alojando, se sentían tranquilos ya que les daba igual la última etapa del examen, su deber era llegar a ella para cuando... je, y hasta ahora todo le estaba saliendo a su grupo muy bien, jeje estaba claro de que el día del examen terminarían con su trabajo y todo acabaría a pedir de boca. Solo esperaban que su misión terminase sin contratiempos.
Hinata miraba entre Shino, su compañero de equipo, y Sakura, su temporal nueva compañera. La banshee se unía a ellos solo algunos días por la tarde para que ella mejorase sus habilidades naturales en el genjutsu de la mano de Kurenai sensei, después de todo la hermosa mujer era una elfa siendo uno de sus progenitores un elfo del bosque, heredando de dicho progenitor su bondad y habilidad con las ilusiones basadas en la naturaleza, y de su otro progenitor quien era un elfo oscuro, heredó el pelo negro y sus muy bellos ojos rojos, Kurenai sensei estaba, como ya se ha mencionado con anterioridad especializada en las ilusiones pero no solo las basadas en naturaleza aún si eran sus favoritas sino en absolutamente todos los tipos de stronggenjutsus/strong incluyendo algunos que conllevaban a la locura de la persona afectada después de todo ella también descendía de los elfos oscuros.
Ya que solo Shino había pasado a la última parte del examen, el joven entrenaba para esa prueba por las mañanas en el seno de su clan y pasaba un rato con el equipo por la tarde, a petición de Kurenai sensei para mejorar sus lazos entre ellos por esa razón la yôkai águila no veía bien que la banshee se uniese a su grupo por las tardes, pero por las mañanas la joven de rosados cabellos ayudaba a Soyokaze a entrenar mientras que al mismo tiempo mejoraba su propio entrenamiento el cual era antes inexistente, solo por eso la perdonaría de interrumpir en su tiempo de estar con los miembros de su equipo, ya que por fin, una de las dos hembras de la manada que no valían para nada, había abierto los ojos y empezaba a querer luchar por su propia vida y seguridad.
Esa misma noche, cuando Hinata regresó a su hogar pudo ver de lejos a su primo Neji que también regresaba de entrenar... solo que él se quedaba con su compañera Ten-Ten en la zona de entrenamiento en la que solía juntarse con todos los miembros de su equipo.
Sakura había vuelto al hospital, por ahora le gustaba más aprender a curar a los heridos que las habilidades de genjutsu pero aún así quería seguir aprendiendo algo más de como hacer y librarse de las ilusiones creadas por Kurenai sensei. Esa elfa era increíblemente poderosa, además de que era todo un ejemplo a seguir para las kunoichis que se tomasen su trabajo en serio. La banshee no comprendía el porque antes no se preocupaba del empleo que ella había elegido en su infancia y solo se centraba en que Sasuke se fijase en ella, al no entrenarse bien y no alimentarse como era necesario lo único que provocaba era que nunca pudiese sacar a relucir sus autenticas habilidades y tarde o temprano esas acciones podían llevar a su equipo a la muerte o situaciones peores teniendo en cuenta que también podían ser capturados y vendidos como esclavos, siendo eso lo peor que le podría pasar a una mujer ya que normalmente serían usadas como esclavas sexuales.
Solo quedaba un día, un día más y la tercera prueba del examen comenzaría, no lo entendía de verdad que él no lo entendía... ¿por qué Soyokaze no salía de su cabeza? Él no lo entendía, Sasuke no comprendía el motivo de que no pudiese dejar de pensar en su compañera de equipo. Sí vale; esa kitsune era muy distinta a las demás personas, fuesen humanos o demonios, pero no como para no poder dejar de pensar en ella.
Solo faltaba un día, entonces en la última prueba del examen Sasuke la vería y podría llegar a entenderse mejor a si mismo y a su nueva obsesión por esa hermosa chica… ¿en serio había pensado esa última palabra?
Sakura estaba exhausta, el último día de entrenamiento junto a Soyokaze y el Sannin Jiraiya había terminado. Por fin había decidido dedicarse por completo a la medicina, ya que al sentir cuando se acercaba la última hora de las personas que la rodeaban curaría a aquellos que pudiesen tener salvación para que la muerte no se los llevase. Así ella podría usar sus poderes demoníacos para el bien de los demás, a parte de su propia realización como persona.
Algo que Sakura había notado durante este mes era que aún siendo su compañera de equipo una mestiza, casi todos los demonios puros y muchos mestizos la trataban como a una princesa demoníaca de pura raza mientras que la mayoría de los seres humanos la miraban con odio y la trataban mal. Especialmente desde el mismo instante en el que supieron que Naruto era en realidad Soyokaze y que había ocultando su auténtico género, junto a que era una hanyô de zorro, desde ese mismo momento empezaron a tratarla con mucha más crueldad que cuando se hacía pasar por un chico humano, y el único motivo por el que no la golpeaban e intentaban matarla, anécdotas dichas por la kitsune como si contase un día de campo, como cuando usaba el henge era porque ya era una kunoichi hecha y derecha.
La banshee no entendía el motivo de ambos grupos, pero al menos se alegraba de que los yôkai la protegiesen y ocultasen cuando los seres humanos se comportaban con la hanyô de las maneras más viciosas que podían sin llegar a los golpes; aunque no estaba tan preocupada de que pudiesen hacerle real daño a, gracias a la ayuda otorgada durante todo ese mes, su nueva amiga.
Sino que lo malo de ese comportamiento en los humanos era que con esas acciones, ellos claramente habían estado atentando en contra de la alianza entre razas, por suerte para los humanos, los yôkai nunca habían visto como trataban a Soyokaze en el pasado. Ya que siempre y cuando ella hubiese sido una menor de edad sin ningún tipo de entrenamiento los yôkai la hubieran protegido de una manera viciosa, después de todo los niños pequeños eran un tesoro para la gran mayoría de los demonios y si alguien denigraba o golpeaba a un cachorro ya fuese macho o hembra, que no pudiese defenderse sin ayuda, sería considerado un criminal y sería tratado como si hubiese cometido el peor pecado del mundo, sin importar de que el cachorro tuviese o no algún adulto que lo cuidase. Además de que a los yôkai les daba igual si el niño o la niña fuesen demonios, humanos o hanyô; mientras fuese un cachorro sería intocable para los yôkai y quién rompía esa regla no escrita era una de las peores escorias de su sociedad.
Soyokaze iba corriendo hacía el edificio en el que se iba a hacer la tercera fase del examen de ascenso, la noche anterior ella no había podido dormir bien por culpa de los nervios y por ese motivo a la hora de la verdad se había quedado dormida, razón por el cual ahora llegaba algo tarde al edificio que rodeaba la arena en la que se iba a combatir. Lo que si rezaba era que Kakashi nii no le hubiese pegado la tardanza al teme de Sasuke, aunque por desgracia no tenía muchas esperanzas de que se escuchasen sus rezos.
Cuando, por fin, la joven llegó al edificio en el que se iban a realizar los combates de la tercera fase del examen; ella pudo ver a casi todos los contendientes situados en la arena que estaba ya lista para todas las peleas. Solo faltaban, sin contarla a ella, dos personas... Una de las otras dos personas que faltaban era Sasuke teme; cumpliéndose así, por desgracia, su pequeño temor de que Kakashi nii le había pegado la tardanza; la joven de rubios cabellos vio por el rabillo del ojo al humano Gaara ahí presente para segundos después estremecerse al recordar la manera en la que había matado al otro competidor faltante... ¿cuál era su nombre? ¿Docu? No, ahora recordaba, era Dosu.
El examinador, un hombre distinto al que actuó como juez en las preliminares, tenía a todos los participantes dispuestos en una linea ante él. Mientras que Soyokaze había llegado a la prueba con el tiempo pegado a los talones, de los dos que faltaban Sasuke iba a tener una sanción en su nota final por llegar tan tarde, se notaba en el rostro del viejo Hokage, mientras que el otro que no estaba era por estar muerto, a ese no se le podría castigar. Más bien ella esperaba que ya lo hubieran enterrado o algún demonio menor, de los que no tenían consciencia, podría llegar a comerse su cadáver.
El juez del combate anunció las reglas del torneo, mientras se aseguraba de que absolutamente todo el estadio escuchase su voz.
— El combate solo terminará si se cumple una de las siguientes condiciones:
"Primera, la muerte de uno de los contendientes siendo el superviviente quien pase a la siguiente ronda".
"Segunda, que uno de los luchadores se rinda".
"Tercera, que el juez, en este caso yo, decida detener la pelea declarando así a un ganador".
"A parte de esa regla, la persona que llegue a ganar todos los combates no tiene porque ser quien ascienda a chunin, dependiendo de como sean las batallas incluso si alguien rinde puede llegar a aprobar al lograr llamar la atención de su respectivo Kage; eso sí, en cuantos más combates se participen más probabilidades habrá de lograr llamar la atención del líder de su respectiva aldea".
Al terminar de explicar las normas, les ordenaron a todos los competidores que fueran a un palco especial desde el que iban a poder ver los combates de sus adversarios; los únicos que debían quedarse en la arena eran Neji y Kankuro al ser los que iban a luchar en ese momento. Pero no dió tiempo ni para que los demás participantes saliesen de la arena cuando el shinobi originario de Suna se rindió.
— Tsk, no recordaba que yo era uno de los primeros en competir, no es bueno que vean mis mejores técnicas si queremos que la misión triunfe.
Esos eran los pensamientos de Kankuro al momento de abandonar el combate aún si el mismo no había empezado.
Todos los espectadores en el estadio estaban desilusionados, ya que el primer combate había sido una decepción al punto de que no había ocurrido ninguna pelea, ellos esperaban que los siguientes combates si ocurriesen y fuesen mucho mejores. Los dos Kages que estaban observando el combate, también esperaban que la siguiente pelea fuese mejor para sus futuras elecciones a rango chunin.
El siguiente combate era el de Soyokaze contra Shino, por ello mientras que los otros competidores subían al palco privado de los participantes, los dos jóvenes habitantes de Konoha se posicionaron frente a frente en la arena.
El humano y la hanyô esperaban frente a frente, el réferi a su lado debía dar la señal de inicio. Soyokaze observaba atentamente al joven ante ella, después de todo él era uno de los mejores estrategas de su generación siendo superado solo por Shikamaru; para la kitsune este iba a ser un combate muy difícil.
La señal fue dada, el combate comenzó.
Quería escribirlo en este capítulo,pero no tengo ni idea de como escribir el combate entre Soyokaze y Shino, se como quiero que termine, pero no se me ocurre el como escribirlo; estoy completamente en blanco y apreciaría mucho alguna idea que otra para ver si así salgo del bloqueo.
