Limpieza
No debería ser así, pero con nuestra apretada agenda es casi imposible que hagamos una vida normal. Sé que resulta extraño de imaginar que no podamos siquiera salir a comprar una bolsa de frituras a la tienda del vecindario, pero así es nuestra vida y debo decir que extraño esa vida normal. Pero a lo que iba. Una vez al mes ocupamos uno de nuestros descansos en limpiar nuestras habitaciones y vaya que es necesario. Como siempre llegamos agotados, normalmente cenamos, no turnamos el uso del baño y cada quien se arroja a dormir sin poner el mayor cuidado en las habitaciones. Parece lógico que el remedio sea contratar a alguien para realizar las labores de limpieza, pero no es tan fácil; una vez, Len descubrió que una de las empleadas le tomaba fotografías a Gakupo durante sus entrenamientos y de vez en cuando le robaba alguna prenda de ropa. En otro caso, atrapamos a una segunda empleada robándose los boletos de cortesía que Master debía regalar a unos empresarios alemanes. Después de esos incidentes, optamos por llevar el mantenimiento del departamento con nuestras propias manos.
Solo a una cosa molesta de tener tantos libros: limpiar el librero donde están. No es por pereza o que sea un fastidio desempolvarlos, sacar cada volumen de su cajón y apilarlos en el escritorio y la cama, lo que resulta una molestia es el tiempo invertido cada vez que hago esto. Apenas comienzo a retirarlos, me distraigo hojeando las páginas de cada libro, manga o revista que encuentro; al tomarlos, recuerdo algún pasaje que me gustó y, casi por instinto, lo busco para leerlo una vez más. Así paso la mayoría del día, limpiando a ratos y releyendo a otros, cuando me doy cuenta el sol ya está oculto y me llaman para cenar. La lectura también puede ser un vicio.
Hoy he avanzado con más rapidez que otras ocasiones, incluso estoy evitando las relecturas que suelo hacer, aunque admito que algunos libros son más fuertes y me es imposible pasar de largo antes estos, pero creo que por fin podré limpiarlos y ordenarlos todos antes de la cena. ¡Demonios! Uno se me ha caído. Me agacho para recogerlo, es una novela juvenil que leí durante el colegio. ¿Uh? ¿Tiene un separador? No, es algo diferente, tiene algo escrito con plumón. Lo sacó del libro, parece uno de esos deseos que colgamos durante el Tanabata, pero esta no es mi letra… es… ¡la de Miku! No puedo creer que esto siga aquí, ya recuerdo de que es esto. Fue unos meses antes de conocer a Master; Miku y yo fuimos al festival y, como es la tradición, colgamos nuestros deseos en una rama para ser quemados así llegaran al cielo. Pero cuando estaban ardiendo, el viento sopló con fuerza y varios deseos se deprendieron de la rama. Unos minutos después encontré su deseo en el suelo, atorado al pie de un puesto de takoyaki. Reconocí su letra redondeada y el puerro que usa como firma. No quería que ella lo viera y de desilusionara porque su deseo no llegó al cielo, así que lo guarde para quemarlo en mi casa… y parece que olvidé hacerlo. No puedo evitar lanzar un suspiro… es curioso pero creo que su deseo se ha cumplido hasta ahora de alguna manera. Quizá los dioses tienen otra manera de conocer nuestros deseos, misteriosos son sus caminos, dicen los cristianos. Aun así… ya sé cuál será mi deseo para el próximo Tanabata, solo para asegurarme.
Es hora de cenar y he terminado de acomodar todos mis libros, menos uno. He dejado la novela juvenil en mi escritorio, la leeré de nuevo aprovechando la nostalgia del momento. Camino al comedor y en el pasillo me encuentro a Miku, tan sonriente como siempre. Me da un beso a escondidas de los demás y nos encaminamos juntas a cenar. Casi le digo lo que encontré entre mis libros: un papel verdoso con su letra redondas que expresan su deseo: "nunca separarme de Luka".
Hola! Ha pasado mucho tiempo desde que dejo un mensaje en este fanfic. Realmente no hay algo especial que quiera decir, pero sentí la necesidad de dirigirles algunas palabras. Sobre este capítulo, bueno... terminé haciendo algo cursi, me parece. No era lo que tenia pensado pero me gustó el resultado! muchas gracias por comentar o solo por leer estos pequeños escritos en los que invierto mi tiempo libre!
