Radio

—Estamos de vuelta en compañía de Sakine Meiko y Megurine Luka de VOCALOID para otra ronda de preguntas—anuncia el locutor Nomura Yagi, un hombre que, excepto por su corte de cabello en forma de tazón, no destaca mucho en sus rasgos.

—Encantadas de estar con ustedes —respondemos al unísono.

—Antes que nada, le agradecemos su presencia en el programa y el haber encontrado un espacio en su apretada agenda.

—En verdad, debería agradecerle a nuestro manager —digo. Tengo que ser sincera y reconocer la gran labor que hace por nosotros. Aunque también es su descuido que solo estemos nosotras dos—. Master es quien organiza nuestros horarios.

—Cierto, cierto. Sin él, VOCALOID no funcionaría tan bien —agrega Meiko.

—Ya veo. Y hablando de Master-san; mucha gente aún se siente sorprendida al conocer su nacionalidad; nadie podría creer que un australiano está a cargo del grupo con el mayor éxito en todo Japón. ¿Cómo se sienten al respecto?

—Master es una parte fundamental de VOCALOID —responde Meiko inmediatamente—. No solo fue quien nos llevó a la disquera y luchó para que nos ofrecieran un contrato, también fue el primero en creer en nosotros. Además es cómo un hermano mayor, siempre cuida de todos para evitar que cometamos alguna tontería —termina con una sonrisa risueña—. Qué más da de donde sea, es un hombre asombroso y con mucha paciencia. Realmente estamos agradecidos con su trabajo.

—Y también todos los fanáticos de VOCALOID le agradecen su trabajo. Ahora, otro tema que interesa mucho a sus seguidores es el amoroso —oh cielos. Estamos tanteado terrenos peligrosos para ambas. Debemos andar con cuidado—. Entre sus canciones hay varios temas románticos y parece que ustedes los interpretan con bastante sentimiento. Claro, no hace falta que nos expliquen la vida de todo el grupo pero en cuanto a ustedes dos, ¿tienen a alguien especial en sus corazones?

—¿No se supone que esos temas son casi un tabú para nosotras? —bromeó Meiko. Siempre he admirado esa soltura y dominio de la palabra que tiene.

—Bueno, bueno, son cosa que los fans siempre se preguntan —replicó Nomura-san—. Pero si no hay nadie, podrían mencionar lo que buscan en un chico.

—Ya que insisten. En este momento no hay nadie en mi vida. Claro que me he enamorado y uso esas memorias para cantar con sentimiento. Pero si tuviera a alguien… me gustaría que fuera un chico contrario a mí: tranquilo, alegre, tierno, detallista. No creo que pueda congeniar con alguien que tenga un carácter duro como el mío —terminó de hablar entre risas. El presentador parecía algo desconcertado pero no estoy segura si se debe a lo específica que fue Meiko o si levantó alguna sospecha.

—Interesante. Alguien por completo a tu famosa personalidad —dijo al fin el presentador Nomura—. ¿Y qué hay de ti, Luka? ¿El amor es algo que te ha preocupado?

—Yo… —llegó el momento. Meiko pudo disimularlo muy bien, yo debo hacerlo mejor—. La persona en la que me fijaría también debe ser diferente a mí. Debe ser alguien con una sonrisa cálida, con una personalidad enérgica y optimista, que no me deje caer en los momentos más duros, alguien que siempre me apoye. Sí, a grandes rasgos… quero a una persona con un gran corazón y muy cariñosa. Yo no soy precisamente muy expresiva, supongo que por eso busco a alguien que si lo sea.

—Oye, estás sonriendo mucho —murmura Meiko a mi oído. Creo que dije demasiado. No puede creer que me mostrara tan sincera en un programa de radio.

—Cielos chicas, ustedes sí que saben lo que quieren —interviene Nomura. Por suerte, parece no sospechar nada—. Será difícil cumplir con todo esos requisitos, pero estoy seguro que aparecerá alguien. Hagamos un corte para escuchar la nueva canción de Meiko: Noise.


Ya es de noche cuando regresamos al departamento. Después de aquel programa, Master nos dio el resto del día libre, así que lo aprovechamos para dar una vuelta por la ciudad. Hacía tanto tiempo que no daba una vuelta a solas con Meiko que ya había olvidado su peligrosa naturaleza detrás del volante. Por suerte no se embriagó ni tuvimos problemas con algún policía. Durante ese paseo, nuestra plática se centró en dos cosas: la poca pericia del locutor, pues fue incapaz de darse cuenta de quienes hablábamos; y de nuestras respectivas parejas. En verdad necesitaba hablar con alguien sobre lo feliz que soy con Miku.

Por fin llego a mi habitación después de un día tan ocupado. Abro la puerta pero antes de entrar siento que unos brazos me rodean por la espalda y me envuelven en un fuerte abrazo que intenta sorprenderme sin éxito. Cómo si no supiera quien me abrazaría de esa manera.

—¿Tanto me extrañaste? —le pregunto. No puedo evitar que mi corazón se acelere y me provoque un dolor en el pecho.

—Claro que sí —responde como si de una niña regañada se tratase. ¡Es tan linda! —. Pero más que eso, te escuché en la radio.

—¿Eh? ¿De… de verdad? —me estremezco. No pensé que fuera a escuchar todas esas cosas que dije sobre ella.

—Sí, escuché todo el programa —me suelta para que pueda darme la vuelta. Así lo hago y en cuanto termino frente a ella me planta un beso—. Así que Luka-chan piensa todo eso de mí, ¿eh? —agrega con una sonrisita alegre y entrecruzando los brazos tras su espalda.

—Todo eso y más —contesto. Abro la puerta por completo invitándola a pasar—. Tengo que contarte todo lo que pasó hoy.

—¡Y yo! Fue un día muy ocupado en el estudio.

Entramos y por esta noche me despido de dormir temprano. Conociéndonos, nuestra plática durará hasta las 3 de la mañana.


Hola! Llegamos a la 44 y no, nuestras dos cantantes no se estuvieron hasta las 3 de la mañana haciendo yuri hard, solo platicaron y se dijeron cositas bonitas. Es curioso, pero a veces las baladas se complican un poco, principalmente porque no se en que situaciones poner a estas dos. En fin, ya casi llegamos a la balada 50 y les aseguro que sera algo especial~

Nos leemos luego!