Recurrente
Me gustaría saber dónde me encuentro. Es una habitación que no se parece en nada a la mía. Si tuviera que adivinar, diría que es donde nos alojamos cuando dimos un concierto en Los Ángeles o Nueva York. Tiene toda la pinta de ser un cuarto de hotel y uno muy caro por cierto. Segunda cuestión: no tengo idea de que hago aquí. Se supone que yo estaba en el departamento, durmiendo en mi habitación después de un largo día de ensayos. Sin embargo, heme aquí.
Lo más curioso es que la luz es poca. Solo están encendidas unas lámparas cuya iluminación es tenue. Una de dos opciones: los focos son de 25 watts o se trata de esas lámparas que pueden medir su potencia y, lógicamente, están en la más baja. No las he encontrado en Japón, pero mientras viví en Londres recuerdo que tuvieron cierta fama y, hasta estos días, algunos negocios en Estados Unidos las ocupan. Vaya, las cosas en las que pienso. Y es aún más raro que me sienta tranquila a pesar de no saber en dónde me encuentro. A pesar de tanto misterio, es lugar es acogedor.
Me levanto de la cama donde estoy sentada, doy unos pasos a su alrededor y llego hasta el tocador. Un mueble fino y de color blanco, sin grandes detalles en su cuerpo pero con un diseño moderno, las tablas que lo forman son totalmente lisas y su geometría es perfecta, completamente recto. Me veo al espejo. Llevo el cabello suelto, tal como lo uso al dormir, pero en vez de mi pijama visto un traje azul marino, camisa blanca y una corbata roja. Es idéntico a uno que tengo guardado en el departamento, mismo que solo he usado dos veces.
Miro a todos lados. No hay nadie más, estoy sola en esta habitación de hotel. Sin más que hacer vuelvo a la cama y me siento. Esto es muy raro, pero siento una extraña ansiedad. ¿Qué es eso sobre la mesa? Es… mi peluca negra. ¿Qué hace aquí? Me acerco a tomarla y escucho abrirse una puerta a mis espaldas. Me volteo y ante mi esta una chica con un vestido morado, lleva los hombros descubiertos y su cabellera pelirroja cae graciosamente sobre su espalda. Sin embargo… esos rizos me son familiares.
—Y-ya puse el letrero —dice un tanto tímida. Es la voz de Miku. Entonces… ¡es ella disfrazada! Se lleva una mano al cabello y de un tirón se quita la peluca, revelando su cabello turquesa enredado bajo una redecilla. También se la retira. Lo que cae ahora sobre sus hombros desnudos es su largo y brillante cabello—. Y nadie sabe que estamos aquí. Big C vendrá por nosotras mañana a las 10.
—Solo falta algo —digo acercándome a ella. Todo es automático. Me muevo y hablo sin pensarlo. La tomo de la cintura y le doy un profundo beso. Ella responde a mis jugueteos, siento como se deja tocar por mis manos, su cuerpo parece derretirse ante mi tacto—. Tú.
La arrojo a la cama. Ella sola se recuesta y deja caer un poco su vestido, revelando la mitad de su pecho. Dirá que no tiene un cuerpo envidiable, que sus curvas no son llamativas, pero ante mis ojos, no existe una figura más hermosa. Sus manos toman mi corbata y con delicadeza tira de esta para acercarme a sus labios. Nos damos un beso, nuestras lenguas se enfrentan en una calurosa lucha mientras mis manos recorren sus piernas, su vientre, su pecho. Un pequeño gemido llena mis oídos, mismo que se hace distante… lejano… tenue…
Maldición… ¿qué hora es? Las tres de la mañana. ¿Tenía que pasarme esto de nuevo? ¿Por qué? Me siento en la oscuridad de mi pieza y enciendo la lamparita que reposa sobre la mesa de noche. Estoy sudada. Retiro el cabello que cae sobre mi cara antes de levantarme. Desde que ganamos esa cena en el torneo de ping-pong, he soñado lo mismo unas diez veces. Un maldito sueño recurrente que siempre se interrumpe en la mejor parte… Parece que esto de la cena me ha emocionado más de lo debido, aunque no estoy segura si es motivo para tener este tipo de sueños. Suspiro. No es malo que este tipo de fantasías se presenten, en especial son con tu novia, pero su recurrencia comienza a fastidiarme. Resulta sumamente tedioso levantarme a mitad de la noche para cambiarme de ropa interior.
Parece que las cosas entre ambas VOCALOID al fin suben un poco de tono~ Me pregunto como terminará todo esto.
Nos leemos luego!
