Estilo

—Chicas… ¿esto es necesario? —me siento utilizada como una muñeca cualquiera, como un maniquí viviente. Tal vez fue un error pedirles ayuda a ellas, pero en verdad estoy nerviosa por lo que pueda ocurrir esta noche. Yo solo quería algunos consejos de mis amigas más experimentadas, como llevar la velada a cabo… y terminé encerrada en mi habitación, acompañada por mis dos amigas y una montaña de vestuarios "prestados" por el estudio. ¿En verdad es para tanto?

—Te lo digo en serio, un vestido de estilo chino no es la mejor opción —reclama Meiko con toda la seriedad que puede reunir—. Parecerá filmación de un video más.

—¿Y tú crees que ese trapo al que llamas vestido es adecuado para una cena romántica? ¡Parece algo que usaría la protagonista de una OVA hentai de bajo presupuesto! —le responde Gumi. Vaya comentario.

¿Cómo es que esto se convirtió en una guerra de modistas? Espero que Miku no esté pasando por algo similar con Rin. Yo solo quería algunos consejos para la cena, quizá cómo procurar un ambiente más romántico, una manera de hacerlo especial y no solo el cobro de una apuesta. Aun cuando se trata de Miku y sé que no debo estar nerviosa por ella, no puedo evitar sentirme ansiosa por lo que ocurrirá durante la velada. ¿Sabré ser una buena novia en esta cena? Es la primera vez que iremos a un restaurante como pareja, solo nosotras dos. Por un lado, me alivia no tener a los Kagamine fastidiando, ni a Gakupo acosándome; pero tampoco estarán Meiko o Kaito. Ellos suelen apoyarme cuando no sé cómo debo comportarme. Lo admito, no soy la mejor cuando se trata de relaciones personales, suelo ser muy formal. Formal, ¿uh?

—¡Si por ti fuera, la mandarías solo en lencería! —gritó de la nada Gumi. ¿De qué me perdí por centrarme en mis cavilaciones?

—¡Por supuesto que no! Aunque para tu información, Luka llevará ropa interior muy elegante.

Es todo, no puedo soportar a estas dos por más tiempo. La única que decidirá que ropa usaré debo ser yo. Por suerte están muy ocupadas en su discusión. Para ser sincera, aprecio mucho su intento por ayudarme, aunque en algún momento comenzaron a discutir porque a una no le gustaba el vestido que propuso la otra: o Gumi tenía un gusto muy tradicional o Meiko elegía prendas muy reveladoras. Estuvieron así cerca de una hora y yo solo las miraba con la esperanza de que se callaran. Ahora es mi turno de elegir que ropa usaré. Creo que un estilo formal sería bueno.

Tardé unos veinte minutos en encontrarlo, pero al fin di con el atuendo adecuado. A mis oídos llegan aun los gritos de mis amigas; no sé qué escogió Gumi, pero Meiko lo ha calificado de cosplay. Bien, sea lo que sea, lo que elegí es mucho mejor que eso. En total silencio me acerco al área de batalla donde ambas contendientes lucen más que entretenidas.

—Chicas… —les hablo—, creo que mejor usaré esto.

Opté por algo muy diferente a lo que ellas sugerían. No quise nada de vestidos ni faldas, nada de colores pasteles o fosforescentes, nada extravagante ni tradicional. Recordé mi traje azul, ese que solo he utilizado en un par de ocasiones. Esta parece la situación correcta para usarlo de nuevo. Aun me queda bien, el saco y el pantalón definen mi silueta, la blusa blanca hace un buen contraste, enmarcada por las solapas rojas. Me gusta el contraste entre el azul y el rojo, también presente en los puños.

—¿Y bien? —pregunto. Ambas me observan.

—Te falta algo… —dice Meiko andando a mi armario.

—Sí, esto no está completo —coincide Gumi. De inmediato se me acerca y recoge mi cabello en una sola coleta—. Listo, así está mejor.

—Y no puedes ir de saco sin una de estas. ¿No sabes eso, Megurine? —interviene Meiko mientras me pone mi corbata roja.

Ambas guardan silencio unos segundos, se miran y alzan su pulgar.

—¡Estas lista, Luka!

Me doy la vuelta para mirarme en el espejo. Sí, tienen razón, estoy lista. Tenía mis dudas con la coleta, pero en verdad me agrada. Al final de cuentas, todo lo que necesitaba era mi propio estilo. Sí, tengo un buen presentimiento de esta noche. Rayos, no puedo dejar de mirarme. ¿Sonará egocéntrico admitir que me gusta cómo me veo?

Pero… ¿que no vestía así en mi sueño?