2° Capítulo: El cumpleañero
-Bien Tobby…-Dijo el castaño a su hijo menor-… ¿prefieres salchichas o tocino para acompañar tus huevos?
-¡Salchichas!-Dijo el infante felizmente.
Eran las 8:30 de la mañana en un pequeño apartamento en el pequeña ciudad de Sholua, donde la estación dorada se hacía presente con un frío considerable y una bella vista.
El mayor con uniforme de policía preparaba el desayuno y un pequeño rubio con el uniforme de su escuela esperaba a que estuviese listo.
Se hizo presente el joven peli negro, vestido con su uniforme, el cual consistía en una camisa blanca, un moño verde en el cuello, un saco negro y pantalones que iban a juego, junto con unos zapatos negros recién boleados. Cabe mencionar, que el uniforme de su hermano menor era parecido al suyo, la diferencia es que su saco, pantalón y zapatos eran cafés y el moño era gris.
-Ah, Isaac…-El adulto lo saludó-…veo que ya despertaste, ¿Cómo te fue el resto de la noche?- sirvió dos tazas de café y el desayuno de todos.
-Pues mejor, gracias- dijo el peli negro recibiendo su desayuno.
El padre de los muchachos se sentó frente de ellos-Me alegra oír eso- La familia desayunó con los divertidos e inocentes comentarios del rubio sobre sus caricaturas.
-Por cierto Tobby…-le dijo el padre al infante-… ¿recuerdas que día es hoy?
El pequeño hizo un pequeño esfuerzo, después lo recordó-¡Feliz cumpleaños Isaac!- le dijo con mucha alegría.
El peli negro sonrió ante los actos de su hermano menor, quién se levantó para abrazarle-gracias pequeño Tobby- El padre de los muchachos no tardó en unírseles-Felicidades muchacho, ¡mira como haz crecido!, ¡se nota que ya tienes 18!
Isaac solo rió-Gracias Tobby…-le abrazó con un brazo-…gracias padre…-le abrazó con el otro brazo. La familia se quedó así por unos momentos, después se separó.
-Tobby…-le dijo el policía a su hijo menor-… ve por tu mochila, ya va siendo hora de ir a la escuela.
-Si papi…- el pequeño rubio se levantó rápido y salió del comedor.
Isaac sonrió al ver al pequeño correr tan entusiasta hacia su recámara. Poco después se borró su sonrisa, y se sustituyó por un rostro dudoso, levantó sus trastes y se dirigió a la cocina, donde estaba su padre.
-Oye padre…-empezó dejando sus trastes en el lavabo donde estaba el mayor-… ¿Cuándo le dirás a Tobby que es adoptado?...-
El mayor dejó por unos momentos lo que hacía para ver al peli negro. Después de un silencio incomodo contestó- a la misma edad en que te lo dije a ti…
Isaac suspiró-oh si, aún recuerdo mi histeria cuando me lo comentaste…-se llevó la mano a su cabeza, apenado.
-¡¿Histeria?! , ¡JA!- el mayor dijo divertido dándole palmadas en la espalda a su hijo adoptivo-¡Histeria fue poco!-se limpió las lágrimas que le salieron por la risa. Isaac empezó a reírse apenado, sus cachetes se tornaron ligeramente rojos.
Después de tanto reír, su padre adoptivo le dijo:
-Aún recuerdo cuando te encontré…-dijo con cariño, recargando su espalda en el lavabo y cruzaba los brazos, recordando-…te veías tan débil e indefenso…- volteó a verlo con cariño-… ¿Quién diría que eras el mismo niño que encontré con hipotermia hace tantos años?...
Isaac solo sonrió apenado, al mayor le dio risa su cara. Después le dijo-¿Estarás a mi lado cuando llegue el momento de decirle a Tobby?
El joven miró a su padre extrañado-Claro, no sé por qué me iría lejos, ustedes son mi familia…
El padre adoptivo del muchacho le sonrió dulcemente.
-¡Estoy listo!- gritó el pequeño rubio mostrando su mochila emocionado. Los mayores le sonrieron tiernamente al infante, tomaron sus cosas y salieron del edificio para subirse a un volare café, el cual a pesar de tener ya varios años, funcionaba bastante bien.
Su destino fue una escuela bastante grande, con varias ventanas relucientes y puertas de madera que podría revelar que la escuela tiene más años de lo que aparentaba. También había un patio de juegos donde había varios niños con el mismo uniforme que Tobby, al mismo tiempo había otro patio, pero este tenía varias bancas y mesas donde frecuentaban los alumnos de la edad de Isaac.
-¡Ya llegamos muchachos!-dijo el señor emocionado.
-¡Si!- el pequeño rubio se bajó del auto y se fue corriendo a la entrada de la escuela. Isaac solo reía ante la actitud de su hermano, el deseaba, con todo su corazón, que realmente fuese su hermano menor. Sintió que su padre adoptivo ponía su mano cariñosamente en su hombro y volteó a verle, este tenía una sonrisa.
-En cierta manera eres su hermano- Isaac se sorprendió, pues adivinó sus pensamientos. Su cara le dio risa al policía-Te conozco Isaac…has vivido conmigo durante 11 años…-
-12…-corrigió el adolescente sin buscar ofensa o pelea-…recuerda que hoy se cumplen 12.
El mayor volvió a sonreír-cierto, dijimos que hoy sería tu cumpleaños…
-…porque no encontraron registros de mí…-dijo algo melancólico el muchacho, bajando la mirada. El mayor tomó su cara y lo hizo verlo a los ojos.
-Escucha bien hijo…-le dijo con confianza y cariño-…jamás, jamás, pero jamás, debes de dejar que la gente decida quién eres o de donde…
El peli negro suspiró mientras se tallaba los ojos por debajo de sus lentes-…lo sé…pero…-quitó la mano de sus ojos y volteó a ver hacia el piso-…me gustaría saber…quién soy…quienes son mis padres…si tengo…familia…- volvió a suspirar pesadamente.
El mayor también suspiró-Isaac, entiendo tus angustias y no me enojaría contigo si encontraras a tu verdadera familia y quisieras…-el mayor ya no pudo continuar, el simple hecho de imaginarlo lo quería hacer llorar, pues Isaac y Tobby eran su fascinación, su razón de seguir adelante.
Isaac vio al adulto-Eso jamás pasará…-le dijo tratando de hacerlo sentir mejor-…padre…
El mayor sonrió al oír al joven decirle así, y le abrazó. Poco después se separaron.
-Bueno…-el mayor volteó a ver el enorme reloj que estaba en la escuela del muchacho-…ya es hora de tu clase.
El pelinegro asintió con la cabeza, tomando sus cosas. Abrió la puerta del auto y salió, pero antes de cerrarla, se dirigió de nuevo hacia el policía.
- padre…- le dijo-…solo para recordarte que hoy tengo práctica de esgrima, entonces, hoy llego más tarde.
-Seguro- le respondió. Cuando Isaac iba a cerrar la puerta, el mayor le volvió a llamar-¡Isaac!
El susodicho volteó a verlo.-Dime.
-¿puedo encargarte unas cosas cuando vengas de camino a la casa?
-Seguro…-su plática se vio interrumpida por el timbre de la institución-…mándame la lista al rato.
-De acuerdo…- el mayor encendió su vehículo-…adiós hijo, buen día.
-Igualmente.
El automóvil arrancó instantáneamente después de que Isaac le contestase al mayor.
Isaac se dirigió hacia el enorme edificio.
-¡Isaac!- una voz masculina le llamó-¡Isaac!
Este volteó al llamado y vio un muchacho igual de delgado que él, de cabellos rubios cenicientos, perfectamente bien cuidados hasta los hombros, recogidos en una no muy larga cola de caballo, cubiertos por una boina inglesa café, con unos muy brillantes ojos color chocolate corriendo hacia él.
-¡Max!…- el peli negro se dirigió al rubio-… ¡hola!
En cuanto Max alcanzó a Isaac y le abrazó-¡Feliz cumpleaños amigo mío!
El cumpleañero correspondió el abrazo-Gracias viejo…
El rubio se separó, fingiendo estar indignado-¿Llevo años siendo tu amigo, y así osas llamarme?
Al peli negro le dio risa la actitud de su amigo-Discuuuuuuuuulpeme majestad...-fingió una reverencia-…no era mi intensión herirle…
El rubio, aun indignado contestó-¿Sabes que necesitarás más que eso no?
El cumpleañero siguió riendo-¡Vamos!, no seas nena y vayamos a clase.- entró al edificio.
-¿Yo nena?- el rubio siguió a su amigo por los pasillos, los cuales ya estaban llenos de alumnos y alumnas yendo a toda prisa a sus salones.-Yo no soy nena, solo me gusta que me traten…
-…como una nena…-completó en broma su compañero, llegando a un casillero, el cual abrió y sacó un par de cuadernos y libros, Max le imitó en el casillero del al lado.
-Ja ja ja ja ja…-dijo este último sarcásticamente-…chistosito…
Siguieron riendo y bromeando hasta su salón, el cual era bastante grande y espacioso, con dos pizarras negras al frente y pizarras de anuncios atrás, llenas de los temas que se estaban viendo en esos momentos.
Los amigos se sentaron uno frente al otro en las butacas de por en medio, quedando Isaac enfrente de Max.
-Oye Isaac…-susurró el rubio-… ¿quién toca?
El de ojos azules lo pensó unos momentos, después le susurró-toca con Young…
-¡¿En serio?!- se estresó al oír ese nombre-No me digas eso, no hice la tarea…
Su amigo sacó una hoja de su carpeta verde y se la dio-Que suerte que siempre hago doble impresión y tiene tu nombre.
El de ojos café tomó la tarea aliviado- Hombre, ¡te adoro!...
-Solo no lo grites, puedes causar una mala impresión…
La puerta se abrió bruscamente, en ella apareció un joven hombre de cabellos tan negros como la noche, peinados elegantemente hacia atrás, solo un cabello enrulado reposaba galantemente en su pálida frente, unos hermosos ojos azul cielo, que iban a juego con su piel, su cara reflejaba una terrible seriedad junto con algo de enojo, en la misma empezaban a notarse los brotes de bigote y barba. Era muy alto, puesto que su cabeza casi tocaba el marco de la puerta, la ropa que traía puesta le quedaba ajustada por su musculoso cuerpo y tenía consigo un maletín negro y un libro blanco.
Cuando puso un pie en el salón todos los murmullos de los estudiantes murieron, mirando con miedo al recién llegado.
-Bien señores…-empezó llegando a su escritorio sacando varios papeles del maletín-…ya saben las reglas: NO tarea, NO asistencia, NO derecho de estar en clase…-el silencio reinaba-…eso va para usted señor Campbell…y quítese ese ridículo gorro…
-¡¿Qué?!- dijo Max sorprendido alzando el papel que su amigo le había entregado hace poco y con la otra mano tomaba firmemente su gorro- Profesor Young, ¡Si la hice!...
-Que un amigo haga la tarea por ti NO es hacer la tarea…- ni siquiera se molestó en ver al alumno, se puso unos delgados lentes y empezó a anotar cosas en unos papeles.
El peli negro queriendo defender a su amigo, trató de llamar la atención de su profesor-Mmmm, profesor Young…-el nombrado no volteó ni contestó-…creo que está malinterpretando el asunto Max…digo, el señor Campbell…
El profesor alzó la mirada y vio a quien le llamaba-¿A qué se refiere exactamente McGordon?
El nombrado respondió, con algo de pánico en su voz- El señor Campbell me pidió el favor de que le imprimiera su tarea porque el no tuvo tiempo por ayudar a su padre en su campaña para ser alcalde de la ciudad.
Y en cierta manera, era verdad, ya que el padre del rubio le pedía (más bien dicho ordenaba) a su hijo que le ayudara, y por eso este último empezó a descuidar la escuela, sin embargo, Isaac le ayudaba en lo que podía.
El profesor hizo una sonrisa burlona y dirigió su mirada de nuevo al papel-¡Amparell!- empezó a nombrar lista, ignorando al par de amigos que le acababan de desafiar, cada que nombraba a un alumno este se levantaba con su tarea para que le firmara.
-Le dije que se quitara su ridículo sombrero Campbell…-le dijo al rubio una vez que fue su turno. Indignado, se lo quitó y fue a su asiento-…claro, a menos que se quiera ver como mujer…
Muchas risas discretas se escucharon con el comentario de su profesor de historia, las cuales se extinguieron con el simple hecho de que este levantara la mirada
-… ¡Ezehel!...
Uno por uno fueron pasando los alumnos a entregar la tarea a su atractivo pero terrible profesor.
-Tenga cuidado de quienes son sus amigos joven McGordon…-dijo el docente hacia el pelinegro cuando a este le tocó revisión-…puede que terminen metiéndolo en apuros un día de estos...
Isaac volvió ofendido a su asiento, le molestaba a gran escala que dijera eso de su mejor amigo, él no tenía la culpa de que su padre estuviese obsesionado con ser el nuevo alcalde de Sholua, a tal grado que obligara a su hijo a descuidar la escuela.
-¡bien!- dijo el docente quitándose los lentes-empecemos en donde nos quedamos ayer…
Su clase fue como cualquier otra de cualquier Viernes: monótona, fría…de hecho, como cualquier clase con ese profesor. El profesor terminó su clase exactamente a las 9.
-Para el Lunes quiero un ensayo de ocho páginas sobre la segunda guerra mundial-muchas quejas se oyeron en el salón. Cerrando su portafolios les contestó-mejor que sean diez- se dirigió a toda prisa a puerta del salón, dejando las quejas de los alumnos detrás.
-Estoy frito- Max se golpeó la cabeza con el escritorio. El timbre del receso sonó y todos los alumnos salieron del salón, aun quejándose del profesor, los amigos lo hicieron también.
-¿Sabes cuánto lo odio?- dijo el rubio molesto siguiendo a su amigo
-¿No lo suficiente como para matarlo?- dijo en broma el de los ojos azules.
-¡Exacto!, me gustaba más cuando su señora nos daba clases…
-Creo que a todos…
-¡ISAAAC!, ¡MAX!
La voz era de una chica que ambos amigos conocían a la perfección. Ella era de su edad, cabello café recogido en una cola de caballo que no era tan larga, tenía ojos verdes, piel blanca y esbelta. Se acercó con velocidad a los chicos quienes habían volteado a verla. Llegando con ellos, abrazó a Isaac con fuerza.
-¡Felicidades Isaac!...- le dijo al cumpleañero quién correspondió con otro abrazo
-Gracias Cam…-le respondió. La castaña soltó a Isaac.
-Qué tal Max- chocó la mano con el rubio.
-Qué pasa Cam- este le respondió. El trio se dirigió hacia el patio.
-Y…-comenzó la plática la castaña-… ¿De con quién vienen?
-De con Young…-dijeron desanimados los chicos.
-Adivinaré, les dejó el ensayo de ocho páginas…
-Diez…-volvieron a decir al unísono
-Creo que a estas alturas deberían de saber que no deben renegarle a Young…
-¡Es el grupo el que no entiende!...-dijo molesto el rubio.
-¡Pues hazlos entender!, si no todo el tiempo van a…
Pero la castaña no pudo completar la oración, pues…
-¡MAX!...-Otra chica gritó-…¡MAXY!...
Y la voz no le gustó a Max…
-¡Oh por Dios, es Sonia!...-empezó a buscar un refugio desesperado, al no encontrarlo abrió la puerta más cercana y antes de encerrarse dijo-…¡no me han visto!...-y cerró el lugar de portón.
Su amigo preocupado dijo-se fijó que entró en…
-Deja que él se entere solo…
La chica que buscaba a Max se les acercó, esta tenía un largo y hermoso cabello negro, penetrantes ojos miel, una piel pálida y esbelto cuerpo.
-Isaac, Cami, ¿han visto a Maxy-poo?...
Los amigos del rubio resistieron la carcajada que iban a soltar por el apodo de la novia de su amigo y aclararon su garganta.
-No Sonia…-le contestó la castaña.
-¿Y tú Isaac?
-No Sonia, tampoco le he visto…
-Pero…-le interrumpió-…¿no van en la misma clase?...
Isaac se puso un poco nervioso–B-bueno…si…pero…–no era bueno mintiendo.
Cam salió en su rescate–lo más probable es que llegue tarde, pues se quedó dormido hasta tarde por la campaña de su padre…
La de ojos miel se les quedó viendo un rato, después tontamente sonrió–oh bueno, le veré más tarde entonces. – se alejó del dúo tarareando una canción.
Al alejarse lo suficiente ambos amigos suspiraron aliviados.
–Ya puedes salir Max…–Isaac le gritó a su amigo–…la boba molestia ya se fue…
El rubio salió torpemente de la pequeña habitación a la que había entrado con una cubeta en su cabeza.
–¿Por qué no me dijeron que este era el armario de suministros? –dijo molesto quitándose la cubeta de la cabeza, sus amigos no pudieron evitar reír.
–Tú no te dignaste en preguntar–se defendió la chica.
El de ojos chocolate se levantó y notó algo que no le gustó…
–¡NOOOOOOOO!... –tomó su cabello que estaba…–…¡MI CABELLO SE ENSUCIO!... –lleno de detergente.
Sus amigos volvieron a reír, cosa que a Max no le gustó mucho.
–Ya cálmate princesa…–le dijo su amiga al rubio–…ni tu novia se porta así…
–Es que no la has visto cuando…espera…–el rubio reaccionó molesto–…¡¿Me has llamado princesa?!... –su amiga solo reía–…ahora si te pasaste, ven acá…
Isaac solo reía al ver como sus amigos se correteaban y jugaban, la cosa terminó cuando un cansado y derrotado Max terminó con Cam en la espalda.
–¡Ah, ah!…¡tu ganas, tu ganas!, ¡Me rindo, ya bájate! – al intentar bajarse, ambos cayeron de espaldas–…Salvaje…– completó adolorido.
Isaac se acercó con sus amigos, quienes iban a volver a empezar a pelear–Nenas, nenas, las dos son bonitas…
–No le busques Isaac…–el rubio le contestó algo molesto.
El peli negro volvió a reír y le extendió la mano a sus amigos, al estar los tres de pie, dijo–Mejor vayamos a desayunar…
El trío salió al patio para la hora del desayuno
Era observado a través de un portal por tres figuras, un hombre de plateados cabellos, una mujer con el cabello rojo cobrizo ondulado y largo hasta la cintura, y un hombre de cabellos negros y lacios tan largos como los de la mujer.
–¿Estas segura que es el?... – dijo el de cabellos negros–…sabes que no puede haber errores…
La mujer volteó a verlo, algo ofendida–…sí, lo he visto varias veces…–su mirada regresó al portal–…no hay duda que él es el siguiente…
El hombre de cabellos plateados suspiró pesadamente–Bien…entonces, ya sabes que hacer…
–¿Cuándo lo quieren en nuestro poder?...
El de cabellos negros respondió–Esta noche…
Asadsadadsd hoy andaba muy inspirada :3, por si se lo preguntaban: Sholua es inventado (perdonen mi mala imaginación para nombres de lugares u.u') en fin, ojala les haya gustado
Nos leemos : )
