Cumpleaños (de Luka)

Hoy es mi cumpleaños y, aunque es extremadamente raro, pudimos festejarlo sin mayores complicaciones. En verdad estoy sorprendida, ya son varios los cumpleaños que han pasado desde la formación de VOCALOID y en ninguno fue posible realizar una celebración, por pequeña que fuera, en la fecha exacta. Siempre teníamos que recorrerlo al fin de semana más próximo, aunque a veces nuestra agenda no lo permitía. Sin embargo, hoy las cosas se volvieron a mi favor: no había ensayos pendientes y las grabaciones trascurrieron sin el menor contratiempo. Es agradable tener un día tranquilo.

Por otro lado, estuve muy ocupada respondiendo mensajes de felicitación o eso intenté. Mi cuenta de Twitter estaba abarrotada de felicitaciones; algunas eran solo textos acompañados por el #HappyBirthdayLuka, otras incluían alguna fotografía mía, ya fuera tomada durante un concierto o en alguno de los eventos de convivencia con los fans; otra parte era conformada por dibujos y retratos. Sigo sorprendida de funcionar como inspiración para tantas personas. A sabiendas de no poder responder los mensajes uno por uno, recurrí a una estrategia más efectiva: un breve video agradeciendo las muestras de apoyo y cariño. Lo mismo pasó en los pasillos del estudio: secretarias, técnicos, guardias, asistentes, en fin, todos los presentes se tomaron un momento para felicitarme por un año más de vida.

Y ahora estoy aquí, festejando con mis amigos en el departamento que ha sido nuestro hogar durante los últimos años. Nada ostentoso, incluso podría ser una noche como cualquier otra: jugar por turnos en la consola, música a un buen volumen, cenar todos juntos… aunque la comida de hoy es diferente. Lo normal es tener platillos ligeros por la noche, pero hoy se olvidaron de esa norma. Thelma y Master comenzaron a cocinar en cuanto llegamos de los ensayos, en poco tiempo se unieron Meiko y Gakupo mientras los demás nos turnábamos lo controles. Cuando llegó la hora de cenar, el comedor estaba lleno de platillos hechos a base de atún. ¡Hasta el pastel tenía la forma de uno!

Acabada la cena, con el pastel a la mitad y Master encerrado en su habitación a causa de una repentina llamada, me entregaron los regalos. Hasta ahora, el más memorable y extraño ha sido el de Kaito: una réplica de un atún hecha en acero. ¡Me encanta! Pero me pregunto en donde lo consiguió. La única que falta en entregarme algo es Miku. Durante toda la noche la he notado algo ansiosa, siempre con una mano debajo de la mesa. ¿Qué piensa regalarme?

—¿Quién falta de entregar su regalo? —pregunta Kaito con su sonrisa inocente.

—Yo —responde Miku. Se levanta de su silla y lentamente se acerca a mí. En sus manos veo una pequeña pero alargada caja, toda blanca. Sus manos tiemblan un poco al darme el presente.

—Ahí no cabe una buena lencería —murmura Meiko. Ambas nos sonrojamos y Kaito la regaña en el acto. Pero, ¿qué más podía esperar de ella? No ha parado de tomar desde que preparaba la cena.

—Espero que te guste, Luka-chan —alcanza a decirme entre tartamudeos que no detienen su sonrisa.

—Si tú lo elegiste para mí, me gustará —le respondo. Sin más que esperar abro la cajita. Adentro hay un collar. La cadena delgada es completamente blanca y en el centro sostiene una piedra ovalada del tamaño de mi pulgar.

—Es una larimar —dice Miku de pronto—. La chica de la joyería me dijo que es la piedra de la tranquilidad, pensé que quedaría bien contigo porque siempre estar calmada. Además creo que combina muy bien con tus ojos —baja por un momento la mirada.

No estoy acostumbrada a usar joyería y lo sabe, pero el collar en verdad es bonito y ella parece haberse esforzado mucho en conseguirlo. Saco la cadena de su caja para ponérmela, se siente frio el primer contacto pero pasa rápido esa sensación. Acomodo la piedra para dejarla justo al centro de mi cuello y lucirla con gusto.

—En verdad me gustó, Miku —le sonrío—, muchas gracias. ¿Qué te parece?

—¡Sabía que combinaría con tus ojos! —dice lanzándose a mí para abrazarme. En verdad no estoy acostumbrada a usar joyería pero… creo que es buen momento para comenzar.