Magnet

(Parte III)

—Cito: "En todas las actuaciones de VOCALOID se puede notar la buena relación existente entre sus integrantes. Este es un factor recurrente en los comentarios realizados por críticos especializados y los miles de fanáticos de la agrupación. Y no es algo que deba extrañarnos; es bien sabido que este proyecto musical nació por iniciativa de sus integrantes, todos ellos amigos desde la escuela, a diferencia de otras agrupaciones que son formadas por las mismas empresas. Pero VOCALOID es diferente; los conciertos ofrecidos, aunque extenuantes para ellos, reflejan el gran compromiso que tienen con la música y con sus admiradores, pero también, de la armonía existente entre la agrupación. La química demostrada en cada espectáculo, en los eventos especiales y hasta en las entrevistas, no deja de maravillar a todo seguidor. En este punto resaltamos uno de los éxitos más recientes e importantes: Magnet. ¿Qué tiene esta canción que ha llegado a los tops? Lo tiene todo. Una melodía majestuosa cuyo piano enamora, una letra potente y cargada de sentimientos, un trasfondo que habla sobre un tema de actualidad; pero también su interpretación resulta excepcional. Las entrenadas voces de sus intérpretes, Hatsune Miku y Megurine Luka, explotan todo su potencial en Magnet. No hablamos tan solo de un canto perfecto, también de las sensaciones transmitidas. Cualquiera que escuche esta composición, puede percibir el amor que su letra busca expresar, esa sensación de luchar en contra del mundo solo para permanecer al lado de su pareja. Ya lo había mencionado antes, pero en esta ocasión, la gran amistad que existe entre ambas intérpretes resulta de vital importancia en la ejecución de esta canción cuyo sentimiento está presente en sus voces" —Master parece muy orgulloso de esto. No ha parado de sonreír desde que comenzó a leer las notas que hablan sobre nuestra canción. Ay Master, si tan solo supieras. Y no solo él, ¡todos nuestros admiradores!—. El mundo adora su interpretación, miren nada más cuantas reseñas, críticos experimentados y aficionados no dejan de alabar su interpretación.

—¿No deberíamos ser nosotras quienes se emocionen así? —le digo. En cambio, Luka no habla ni un poco. Para todos, ella parece restarle importancia al asunto, pero yo sé que en verdad está inquieta, hasta abrumada por el éxito alcanzado por su canción. Nunca creímos que Magnet llegaría a tanta aceptación. Por el espejo veo que Master se sienta el fondo de la habitación y comienza a leer otra nota. Desde que comenzaron a maquillarnos, no ha parado de hacer eso.

—Y pensar que Kirihara no quería aprobarla —sigue hablando. En verdad, él parece el más feliz con este éxito. No es que a nosotras no nos dé gusto, en verdad estamos felices por la gran aceptación de Magnet; pero no esperábamos que llegara a tanto. La canción apenas tenía una semana en emisión cuando vimos una cantidad inmensa de "fanarts" sobre nosotras, videos en Niconico y YouTube con la letra, incluso covers instrumentales y cantados. No es la primera vez que ocurre, toda canción popular de VOCALOID pasa por lo mismo, pero esto es diferente porque la escribió Luka y es su visión de nuestra relación.

Master se levanta del sillón y sale con el teléfono en la mano. Alcanzo a escucharlo saludar a alguien al atender una llamada y después todo se tornó silencioso. Ahí va otra oportunidad para confesarle mi verdadera relación con Luka. Lo he intentado durante la semana… dos veces, pero siempre hubo un obstáculo que lo impidió. Y ya antes he tenido esa mala suerte, cuando me decido a contarle, siempre suena su celular o algún empelado de la disquera le habla. Esto se vuelve un fastidio.

Las maquillistas dicen que estamos listas y abandonan el camerino. Hoy es el día en que realizaremos la sesión fotográfica para Magnet. Desde hace unos días he estado ansiosa por este momento. No tengo idea de qué tipo de fotografías nos pedirán, pero haré mi mejor esfuerzo. Claro, actuar enamorada de Luka no será ningún reto; lo difícil será mantener oculta nuestra relación ante las cámaras. Dependiendo de las poses que hagamos, dejarnos llevar por el momento sería fácil, sobre todo para Luka. No es que sea una molestia pero desde que somos novias ella se ha portado más… ¿cómo decirlo? ¿Provocativa? ¿Traviesa? De pronto le da por fastidiarme; me roba besos, me abraza por sorpresa, incluso me hace propuestas perversas… y todo eso me gusta. Eso no quiere decir que deje de lado su comportamiento de siempre, ella nunca cambiará ese aire estricto que se ve en su rostro, ni la determinación en todas sus actividades. Es lo que vuelve a esos pequeños fastidios algo divertido, no sé cuándo lo hará. Pueden pasar hasta días antes de que intente robarme otro beso.

—Luka-chan —le hablo—. ¿Lista?

Se da la vuelta y en cuanto queda frente a mí, siento como mi corazón golpea con todas sus fuerzas dentro de mi pecho. Las sombras alrededor de sus ojos solo realzan el brillo que existe en su mirada, ya penetrante por si sola. Siento que puedo quedar perdida si la miro directamente, atrapada en mis propios pensamientos de admiración. Su cabello rosado cae delicado hacia su espalda por debajo de una linda y brillante diadema negra. Sobre el moño que su vestido lleva al su hombro derecho, descansan sus finos cabellos y los tirantes de su ropa van directo a su escote, muy llamativo por cierto. Y sus labios… no sé ni cómo describirlos. Usaron un tono suave en ellos, muy cercano a su color natural. Ganaron volumen y eso los hace lucir más suaves, más… más…

—No, nada de besos —escucho su voz y con ella regresó a la realidad. Sus manos cubiertas por un par de guantes negros me detienen por los hombros—. Están prohibidos por ahora.

—¿Eh? ¡¿Pero por qué?! No es justo que Luka-chan sea la única que pueda robar besos.

En respuesta, ella se ríe. Toma el sobrerito que debo ponerme para las fotografías y lo coloca sobre mi coleta derecha.

—Porque si lo haces, arruinarás el trabajo de las maquillistas —responde de inmediato con una sonrisa. Toma mis manos y juntas caminamos hasta la puerta, pero antes de salir se detiene y me susurra al oído—: pero yo también quiero besarte.

¡Mi corazón! ¡No sé cómo soportaré esta sesión fotográfica!