Envidia
Esto no puede ser posible. Me niego rotundamente a creer que está pasando. Me niego, me niego, ¡me niego! Esta es quizá la traición más grande que he experimentado en toda mi vida, la más dolorosa y de parte de la persona que nunca creí capaz de hacer algo como esto. Nunca pensé que mi novia, después de tantas cosas que pasamos para por fin tener una relación a pesar de nuestros temores y del contrato que firmamos con la disquera, sería capaz de hacerme algo así. Nunca pensé que serías capaz de algo como esto, Luka, algo tan doloroso e indignante.
Cuando salimos a esta gira nacional me sentí muy emocionada pues, como pocas veces ocurre, nos hospedaríamos en hoteles con habitaciones dobles en vez de sencillas o cuádruples como era habitual. Obviamente, Luka y yo no quisimos desaprovechar la situación y pedimos estar juntas. Master no puso ningún pero ni llegó a sospechar nada sobre nosotras. Que ventaja siempre estar juntas desde que inició el grupo para evitar miradas acusadoras, aunque eso no quita el hecho de que debemos decirle sobre lo nuestro.
Debo. Le dije a Luka que yo me encararía de Master, pero esto ya es otro asunto que atenderé después.
En verdad me hacía mucha ilusión compartir habitación con Luka. Platicar un rato a solas, darnos ánimos para el concierto de mañana, ver tranquilamente la televisión y… este… dormir juntas ¡así tuviéramos que unir las dos camas! Esa era mi idea, estaba decidida a pasar toda la noche junto a Luka y ponerme muy melosa con ella. Ya sé que su habitual seriedad hace difícil pensar que ella pueda expresar alguna emoción, pero conmigo no es así. Un simple abrazo puede bastar para hacerla sonreír de esa manera que me alborota el corazón. ¡Tenía la firme intención de estar abrazada a ella toda la noche!
Y aquí estamos. Yo, mi novia y el atún de peluche gigante que le regalaron los miembros de su club de fans. ¿De dónde sacan estas cosas? Sí, estamos durmiendo en la misma cama. No, Luka no me abraza, de hecho, me está dando la espalda. Desde que volvimos de esa convivencia con los fanáticos, ella no ha soltado esa cosa más que para cenar y bañarse. ¡Solo en esos momentos! Me siento desplazada por un tonto muñeco. Soy yo quien debería estar entre los brazos de Luka, no ese atún gigante. Me es imposible creer que este enorme peluche me ha robado la atención de mi novia. Y aunque sí estuvimos hablando un poco antes de dormir, ella no dejó al atún ni un solo momento.
Giro un poco la cabeza y veo uno de esos ojos saltones de pescado sin vida. ¡Solo son botones amarillos! Unos muy grandes. A pesar de no estar vivo, me parece que se burla de mí. Este atún gigantesco se está burlando de mi porque él está entre los brazos de Luka. Yo debería estar ahí, no tú, muñeco superdesarrollado. Como te odio. ¡Pero ya verás! Cuando menos te lo esperes, recuperaré el lugar que me corresponde como la novia de Luka y entonces tu nos mirarás muerto de la envidia.
Ah, no puede ser. Siento envidia de un muñeco de felpa. Si se lo dijera a alguien, sería una gran vergüenza y si Luka llegara a saberlo, no sé cómo me vería. De seguro le daría risa al inicio, pero cuando la gracia pasara, me miraría con preocupación o con miedo, como si estuviera loca. Sentir envidia de un objeto inanimado no puede ser saludable. Por otro lado, entiendo que esté emocionada con el atún gigante, a ella en verdad le gustan esos peces, ya sean vivos o en un plato. Y de seguro yo estaría igual si consiguiera un peluche enorme con forma de puerro. Ah... ¡que frustración! Si al menos yo se lo hubiese regalado, tal vez no me sentiría tan celosa del atún gigante.
No es cierto, estaría igual, con ganas de arrancárselo de las manos y saltarle encima para recuperar esos abrazos. Rayos, soy una novia celosa. Por nada del mundo permitiré que Luka se entere de esto, solo esperaré a que la emoción del momento pase. Estoy segura de que en algún momento todo volverá a ser como antes y ese peluche se volverá una decoración más en su habitación, una enorme, muy llamativa y odiosa decoración. Jamás pensé que mi rival sería un peluche de metro y medio; temía por los chicos y algunas chicas, pero un muñeco con forma de atún, eso nunca me pasó por la mente.
¿Eh? ¿Qué está pasando? Luka se está moviendo. ¿Será que por fin dejará a ese peluche y me dejará abrazarla? Jeje, sabía que solo era cuestión de tiempo para que esto pasara. Me giro un poco hacia ella y... ¡Ah! ¡No! ¡Se dio la vuelta con todo y el atún gigante! Ahora ese muñeco está entre nosotras y me da la espalda. ¡Ah! ¡Odio a este muñeco gigante!
Hola!
Sé que ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que publiqué algo de este fic. No es que ya no quiera hacerlo ni nada por el estilo, al contrario, el negitoro es de mis principales ships y este fanfic es muy especial para mi como lo es Mi vida con VOCALOID; disfruto mucho escribiéndolo aunque a veces se me acaben la ideas.
En fin... la idea que necesitaba de retomar este fanfic vino de... un meme. Lo mas curioso es que hasta me vino a la mente un pequeño arco que involucre a ese atún gigante.
Sin más que decir... nos leemos luego!
