Capítulo 16: El amor de un padre
(Parte de Sholua)
Condujo con fastidio hasta su departamento. Había sido un día pesado que debió terminar pronto de no haber sido por el pequeño peli negro que veía por la ventana del automóvil tras el discurso represorio que le había dedicado la mitad del camino a casa.
Sabía que el niño no quiso contestarle de esa manera al pequeño Max, pero también era cierto que debía tener algo de miedo ante gente desconocida o que mínimo no recordaba. Sabía que no sería sencillo criarle y cuidarle, inclusive que se arriesgaba que su familia apareciera y lo llevasen lejos, aunque se sentiría feliz por el infante.
Detuvo el auto al llegar a su destino y se dirigió con el pequeño hacia el departamento, dejando que Isaac fuese a su cuarto asignado de manera voluntaria por el mismo. Había algo en el que le recordaba a su primogénito, pero aun no sabia que era, pero estaba seguro que ese algo era lo que le obligaba a protegerle y amarle.
Se dirigió a su estudio, para ver si podía adelantar el muy saturado empleo que tenía. Servía también de distracción ante la situación que vivía en esos momentos, pues volverse a adaptar a una vida que dependía de él y que biológicamente no estaban relacionados no era sencillo.
–Papi…
Una tierna y llorosa voz le llamó poco después. Le prestó toda su atención a los vidriosos y decaídos ojos azules. Estos vieron al capitán y soltaron un par de lágrimas al decir la siguiente oración:
–Perdoname papi...–más lágrimas corrieron por sus blancas mejillas –...no quise ser malo…
Y como si por instinto se tratase, le dedicó el más fuerte de los abrazos que el pequeño terminó usando para sentirse cómodo para llorar.
–Tu eres el mejor de los niños...–le dijo. Le partía el alma cada sollozo que el peli negro soltaba, provocando que el abrazo fuese aún mayor y le mimara más.
Se le había hecho extraño decir tal oración, pues solo había dicho eso a alguien en toda su vida: a su pequeño y fallecido Isaac.
Limpió sus lágrimas al acabar el recuerdo. Esos días fueron tan difíciles para ambos adaptarse el uno al otro. Pero siempre sintió una conexión entre el chico y él, tanto así, que tenía que recordarse a diario que el peli negro no era hijo suyo, ardiendole cada vez que veía esos bellos zafiros sonreírle y llamarle padre. Sin embargo, al mismo tiempo, le alegraba cada vez que le llamaba de esa manera a pesar de haberle confesado la verdad.
Claro que, jamás olvidaría el día que le llevó a quedarse con él el resto de su vida.
FLASHBACK:
Frotó sus párpados para evitar quedarse dormido ante la espera. Cierto era que debía ya estarse entregando a los brazos de Morfeo a esas horas y prepararse para el día siguiente. Pero era también cierto que quería esperar a los resultados de sangre del pequeño peli negro recién encontrado.
Quería estar a su cuidado hasta que el pequeño fuese reclamado y llevado sano y salvo a casa. Curiosamente, sentía que no debía separarse de él…
–Capitán McGordon...–presto su atención al médico que atendió al infante y a la dama que recién habían sido rescatados. Este era rubio castaño, de pálidas pieles y de ojos verdes azulados y portaba el uniforme típico de un médico. Tenía en su poder unos papeles, de seguro todos los resultados que el policía había solicitado. Sin embargo, por su rostro confuso y alarmado, sabía que algo dificultaría su nueva misión.
–Ryan...–sin embargo, solo decidió mantenerse calmado y sereno, como solía ser siempre –...no te ves muy bien...–el doctor simplemente bajó las mirada y torció un poco los labios, provocando un ceño fruncido de parte del policía –...dilo ya…
El médico suspiró pesadamente y le entregó los documentos. Gabriel los analizo con cuidado, notando algo realmente extraño en ambos…
–¿Porque no aparecen sus nombres ni edades?– pregunto frunciendo ligeramente el ceño.
Ryan volvió a suspirar pesadamente antes de contestar.
–sus ADN no concuerdan con nadie de por aquí, mucho menos de alguien desaparecido…
No esperaba esa respuesta, ¿como podía ser posible?, no pareciera que vinieran de lejos, a menos…
–...que los hayan secuestrado y hayan logrado huir… –pensó. Tomó el radio y le dio diversas indicaciones a Tania así como sus demás subordinados con el fin de buscar en otros lados de Alkein o inclusive de Armenia (incluso se atrevía a decir que del mundo) una pista de quienes eran ellos. Al terminar, se dirigió nuevamente al médico.
–¿Puedo verlos?
El rubio simplemente asintió con la cabeza y le empezó a guiar hacia donde los heridos se encontraban. Tal vez ellos podían decirle quienes y de donde eran.
Cuando Ryan abrió la puerta, pudo ver como el pequeño peli negro dormía plácidamente. Su piel volvía a su tono natural, sus labios ya se veían normales, su cabello recuperaba poco a poco su brillo, respiraba con tranquilidad sin máscara de oxígeno y se mantenía aferrado a las mantas del hospital, indicando que aún sentía frío.
Pensó que sería mejor entrevistarlo después, cuando haya recuperado sus energías, pero cuando se dispuso a volverle a dejar solo, escucho algunos gemidos de parte del infante que indicaban que despertaría pronto.
Vio como ese par de zafiros buscaban algo con desesperación y solo se relajaron al ver al capitán. El sintió un extraño deseo de abrazarle, mimarle y hacerle sentir seguridad y amor en sus brazos.
–U-Usted…–la temblorosa voz del infante rompió el silencio entre los presentes–...es mi papi, ¿verdad?
Quedó impactado por la pregunta del peli negro. De tantas cosas que podía preguntar o decir, ¿por qué cuestionarle si era su progenitor?
–Disculpa pequeño...–contestó–...pero, ¿a qué te refieres con eso?
Los ojos del pequeño le analizaron con un brillo alegre que solo había visto en un lugar. La criatura después bajó sus orbes y jugó con sus dedos por unos momentos, como si estuviera avergonzado por su pregunta y no supiese qué más decir.
–Esque soñe con un hombre fuerte y bueno, de mirada seria pero amable y bondadoso, que me abrazaba y llenaba de besos, yo me sentía feliz y sentía que me amaba y protegía y yo le decía "te quiero papi" y el me respondía "y yo te amo hijo"...–la esperanza brillaba ahora en ese par de zafiros, esperando oír lo que deseaba, sonriéndole de la misma manera–...usted se parece a él, por lo que usted debe ser mi papi, ¿no?
Se quedó sin habla tras la descripción del infante, pero lo que no supo fue la razón por la que le sonrió y le contestó lo siguiente, pues pareció más que nada por mero instinto…
–Así es...–se acerco a el y acaricio con delicadeza, pero al mismo tiempo con firmeza su mejilla, la cual finalizaba una sonrisa de alegría infinita, la misma que Gabriel le mostraba a su "hijo" en ese momento, siendo acompañadas por unas cuantas lágrimas de felicidad–...tu eres mi hijo...y yo…soy tu padre…
FLASHBACK
Cierto era que se había arriesgado mucho al hacer tan repentina declaración, pues el verdadero padre del chico pudo aparecer o Ryan pudo negarle junto con la corte y las declaraciones de Erina la adopción del pequeño. Sin embargo, agradecía que no fuese así y le hayan permitido criar al peli negro, llamándole Isaac en honor tanto a su padre como a su primogénito, por el que aún le lloraba. Curiosamente, ese dolor se iba cada vez que Isaac peli negro le abrazaba, sonreía, hablaba o simplemente se quedaba a su lado.
Por esa y más razones, sentía la urgencia de encontrarlo, pues perderlo era como volver a perder a su pequeño rubio de ojos esmeraldas, por lo que examino en su escritorio las pocas pruebas que tenía del paradero de Isaac.
–No me permitiré perderte...– pensó sin dejar su trabajo –...hijo...
Cruzado de brazos, observaba como el cielo obscurecia lentamente a través de la obscura ventana de la limosina. Era realmente increíble que la gente de Sholua realmente creyera todo lo que su padre, Charles Campbell, les prometía, con el fin de ser su alcalde. ¿Como podían ser tan incrédulos como para realmente creer que era buen padre y por ende buen gobernante?
–Se en que piensas Maximilian...–escuchó que su padre le hablaba, por lo que tuvo que dirigir sus ojos chocolatosos hacia los serios e indiferentes zafiros que prestaban atención al martini que su dueño se había servido y al que dio un pequeño sorbo antes de continuar –...y se que algún día entenderás que lo hago porque es lo mejor para ti…
¿Su padre hacer algo por que era lo mejor para alguien que no fuera el mismo?, era algo qué no creería aunque se lo demostrara de mil y un formas, pues sabía qué la única vez que le demostró lo contrario fue cuando casi muere en el incendio de su escuela hace 13 años. Se atrevía a decir que inclusive le demostró cariño, empatia y amor el día del funeral de Isaac rubio.
FLASHBACK:
Su pequeña mente no prestaba atención al discurso que el sacerdote dedicaba al difunto. Solo lloraba al pensar que jamás volvería a verlo ni a jugar con él.
Se sentía culpable y con razón, si él hubiese sido más rápido, ahora ambos estarían jugando y buscando maneras para olvidar lo ocurrido.
Sin embargo, estaba solo con la gorra del rubio a quien se le hacía homenaje la misa. No solía prestarles atención por pensar en los juegos y paseos con su familia y amigos que seguían de ellas. Pero esta vez era diferente. No se trataba de una deidad todopoderosa de la cual nadie podía garantizar su existencia, sino de su amigo que conocía desde la cuna y al que consideraba como su hermano.
No se sentía digno de estar ahí, ya que gracias a él, Isaac estaba siendo empapado por las lágrimas de sus padres. Quería acercarse más y despedirse de él, pero sentía que no le dejarían por ser el causante de su muerte.
–Soy su asesino...–agudizó su llanto ante ese pensamiento, cubriendo su llorosa cara con el último obsequio de su amigo. No importaba cuántas veces se pellizcara discretamente, simplemente se reafirmaba de una dolorosa manera que no era una fea pesadilla, sino una cruda y dolorosa realidad.
Entonces un par de manos se posaron en sus hombros y le apretaron con el fin de relajarle un poco.
–No es tu culpa Max...–la voz de su padre terminó de apagar los sollozos del infante, quien le vio con curiosidad, notando una leve sonrisa –…¿porque no te despides de Isaac?, eso le haría feliz…
No tuvo que decir nada, pues antes de poder contestar, su progenitor le llevó hasta el ataúd de su amigo. Creyó que los padres del rubio le verían como si fuese un monstruo y le negarían acercarse más al cuerpo. Sin embargo, solo recibió unas sonrisas tristes, unas palmaditas en la espalda y que le dejaran ver por última vez al rubio de ojos verdes antes de que le enterraran.
–Isaac...–sollozo aferrándose al mueble donde su amigo estaba recostado, sintiendo como su padre aún estaba con él en tan duro momento –...nunca te olvidare amigo…
Después de despedirse, se aferró al cuerpo de su padre, llorando con intensidad al ver como el ataúd de Isaac era tragado sin piedad alguna por la tierra, siendo la intentos de consuelo de Charles lo único que lentamente le iban calmando hasta poder recuperar la cordura.
Tal vez su padre si lo amaba…
FLASHBACK
–¿Estas llorando Maximilian?
Claro que eso fue hace 13 años, cuando su padre aún sabía lo que realmente importaba. Ahora a mismo ahora solo había solo una cosa en su mente: ser gobernante de Sholua.
–No padre...–respondió secándose discretamente un par de lágrimas que querían salir. No podía negar que aun le dolía recordar al viejo Isaac ni el único momento en el que su padre dejó su egoísmo a un lado.
Su padre alzó la ceja en confusión. Sabía que le analizaba para ver si era verdad o no para poder dirigirle o no una cachetada. Agradeció a los dioses que le creyó, no quería volver a tener ese punzante y ardiente herida en su rostro.
Al llegar, subió directamente a su habitación, excusándose de que no tenía hambre pero si sueño, agradeciendo que su padre demostrarse más amor por él y su campaña que por su hijo.
Aún no se creía la noticia del capitán Gabriel, por lo que aún no salía del impacto. No podía imaginar las clase de maldad que podía existir en la gente como para hacerle eso al capitán Gabriel, si él era un gran hombre.
–Tal vez ese es el problema… –pensó con tristeza. Se encontraba limpiando la pastelería, como cualquier otro día, a pesar de no ser así, pues no pudo sonreír igual en cuanto el capitán solicitó interrogarle.
–¡Geo!...– escuchó que el mayor de sus hermanos le llamaba. Vio al "gigante" de cabellos negros con puntas ocre que acariciaba gentilmente sus hombros. Un ojo tenía un destello miel y otro esmeralda, alto y pálido, tenía que admitir que no culpaba a las chicas que perseguían a su hermano mayor –...la cena esta list-...¿Que tienes?
Era obvio que noto que había llorado e Isaac McGordon no era la única razón.
–Y-yo...–no tuvo que decir más para que Merlon le rodeara con fuerza y apoyara con fuerza su cabeza en su pecho, haciendo que ella soltara el trapeador, se aferrara a él y llorara con esa libertad que tanto anhelaba. Todo el día usaba una sonriente máscara para ocultar su verdadero dolor: la desaparición de su madre.
FLASHBACK:
Solo había escuchado discusiones toda la tarde. Se habían vuelto normales entre sus padres, ¿por que? No sabia. Tal vez era de como les iba con la pastelería, o se culpaban uno al otro de las travesuras de sus hijos. Prometía portarse bien con tal de que ellos se llevaran bien.
Un par de manos cubrieron sus oídos, disminuyendo un poco el nivel de los gritos. Sabia que era Merlón que no quería hacer que sufriera por discusiones de adultos que ni el entendía. Agradecía que los protegiera a ella y a Terry…
–Como buen hermano mayor…
No supo como paso, solo escuchó un fuerte y potente "¡Te odio!", una puerta que se azotó le alteró lo suficiente como para soltarse del agarre de su hermano y correr a la ventana, solo para presenciar como su madre salió corriendo del edificio a la fuerte lluvia.
Corrió intentando alcanzarla, llorando y gritando "¡mami, vuelve!" todo lo que sus pequeños pulmones le permitían, siendo detenida antes de llegar a la puerta por su progenitor, alejándole de ahí.
–No pasa nada Georgia...–intentó calmarle al ver que la pequeña pataleaba y lloraba por su madre–...ella ya volverá…
FLASHBACK
Pero nunca lo hizo. Hace ya 12 años de esa fatídica noche y no había ni señales de ella. Sabía que no era la única afectada en su familia, pues sus hermanos sufriendo muchas cambios tras su desaparición.
Y no porque tuviesen un mal padre, pues recibían amor de su parte, pero uno siempre necesitará también el amor de una madre.
Por fin! TwT
Bueno, pues por fin puedo actualizar :v lo siento, tuve que alternar entre mi tableta y la computadora de mi mamá para poder escribir y actualizar T-T
Pero bueno :v
PINKDIAMOND4000: Si TwT fue hermoso y Greil es muy feliz con su hijito recién nacido uwu y si, se preocupa mucho, no quiere volver a perderlo y si u.u sufrió mucho cuando Sephiran le dio la noticias de la muerte de su esposa e hijos y si :v era un celular xD.
oh carjo, debo tener cuidado :B y si uwu lo protege y si ;u; fue bella.
Y si u.u es muy malo :/ pero ellos ya se acostumbraron.
Yelai: xD si :B se pone genial.
xD aqui hay más :v tardare un poquito con heroes, pero no dejare de actualizar uwu
Rasperry-Kiwi11: perdona la tardanza, pero mi compu se averió ;n; pero aqui esta :D y si uwu fue bella, y no, no del todo :v
Les invito a dejar review y a leer mis otras historias,
Felices fiestas :D
