Capítulo 25: Un golpe al corazón
No sabía si era idea suya o si los pasillos se habían vuelto mas largos. Sentía que llevaba toda la tarde caminando por el fuerte hacia el despacho de su para hablar de ese asunto tan importante y que sentía que lo terminaría matando si no lo decía de inmediato. Sin embargo, la caminata le había hecho pensar en otra posibilidad que le hacía temblar.
‒Que haya un traidor entre nosotros…
No le gustaba pensar en que alguien en quien confiaba les hiciera eso, ni siquiera llegaba a pensar que Andra, quien solo llevaba un mes con ellos y un sospechoso inmediato.
‒Aunque mas que por nosotros, sería por su amiga Aqua…
La extraña pelinegra tampoco estaba en una lista posible, es decir, salvó a Ike y fue capaz de casi asesinar a su propia amiga por lealtad a su contrato con el empleador.
‒Y toma muy en serio su trabajo…
Dejó de lado todo aquello que le molestaba al ver que finalmente llegó a aquella oficina reservada para su padre cada que venía a ver a su hijo, para golpear con fuerza y con el corazón en la garganta esa enorme puerta.
‒¡Estoy ocupado, lárguese quien quiera que sea!
Tras confirmar que su padre estaba donde Okasahan le había comentado, entró rápidamente y yendo hacia el escritorio del rey de Altea.
‒¡Marth!, ¡¿Qué demonios?!, ¡¿Acaso no fui claro?!, ¡Vete!
Sabiendo que estaba arriesgándose a un fuerte castigo, Marth colocó con prisa el libro de la historia de Altea que tanto revuelo le estaba causando en esos momentos, mostrándole el grave estado del mismo y logrando llamar la atención del noble.
‒Bien, un paso a la vez…
‒Marth, ¿Qué demonios se supone que significa esto?... ‒comentó Cornelius, hojeando un poco el maltratado escrito frente a él‒…No me digas que le tienes tan poco respeto a la historia de tu país que ya destruiste el libro…
El príncipe empezó a sentir que el aire le faltaba y como su corazón retumbaba en sus oídos. No era el momento de escuchar uno de los tantos regaños y recriminaciones de parte de su padre…
…Debía que decirle ahora que podía sentir que una mínima parte de él estaba dispuesto a escucharle…
‒Padre, creo que esto es una amenaza hacia nuestra vi-…
Pero su oración no fue completada gracias a una bofetada dirigida de parte de su progenitor.
‒Esto empieza a hartarme…
‒¡¿Cómo puedes decir que el pasado de tu país es una amenaza para tu vida?!, ¡No se si lo sabes, Marth, pero solo existen dos copias de ese libro!, ¡Así que acabas de destruir una reliquia jovencito!, ¡Cuando tu hermana se entere…!
La única diferencia entre su hermana y su padre es que cuando ella se enterase, tomaría cartas en el asunto y buscando culpables en lugar de hacer sentir mal al príncipe de Altea, quien poco a poco empezaba a sentir desesperación de no ser escuchado por su progenitor y que no sabía que podría pasar si no lo controlaba como quería.
‒No padre…‒contestó con un poco más de seriedad en su voz, tratando de no hacer notorio su nerviosismo‒…lo encontré así…
Esta vez el rey de Altea se quedó callado, dándole una ligera esperanza a Marth de que por fin era escuchado…
‒…¿Y crees en verdad que encontrar un libro antiguo es una amenaza contra tu vida?
Empezaba a desesperarle que su padre aun no entendiera su punto de vista y el porque le decía las cosas, pero por otro lado, ya era un avance el hecho de que creyera que no fue el quien maltrató un libro tan importante como este.
‒Padre, tu mismo dijiste lo que es el valor de este libro, ¿no?, si atacan un libro como este, puede significar que repudian la corona de Altea y el poco respeto que tienen hacia ella, ¿no lo crees?... ‒hojeó el manuscrito por ambos lados, mostrando el daño que había sufrido el objeto‒…Puede ser un mensaje…como una advertencia de que podemos terminar igual o peor que estas páginas en cualquier momento. Inclusive, no tiene que ser una amenaza solamente para nosotros, puede que también estén amenazando a Scara, Aritia o a toda Altea, padre. Como aquella noche donde creímos perder a Ike y murieron la princesa Elena, mi madre y muchos otros niños inocentes y valientes hombres tratando de defendernos a todos...
Notó una extraña mueca de parte de Cornelius. Sabía que a él todavía le afectaba recordar ese incidente, no solo como gobernante de una nación, si no también como esposo y padre…
‒Pues perdió a mi madre y casi pierde también a mi hermana…
‒¿Y de verdad crees esas cosas?
Vio con el ceño fruncido al rey de Altea, ¿No era acaso lógico que si se lo decía era por algo?
‒Bueno…sí…‒contestó extrañado‒…¿Por qué , padre?
Empezó a darle vueltas la cabeza al ver como el hombre frente a él reía como si recién le acabasen de contar un chiste o una tontería para mantenerlo de buen humor.
‒¿Qué…‒el peli azul trataba de no ceder ante la desesperación y la ira que querían apoderarse de él‒…que es tan divertido, padre?
‒Hay Marth… ‒comentó el rey con simpleza, llevando su mano al estómago de tantas carcajadas que había soltado en esos instantes‒…te estas volviendo paranoico…
Encajó sus uñas en el mueble de madera, sintiendo que poco a poco perdía el control de sus emociones.
‒¿P-Perdona?...
‒Marth, el encontrar así un libro no significa nada más allá que, quien lo haya hecho desprecia los libros y la historia Alteana, o dime, ¿Encontraste más libros con esa característica?
Sintió como si la sangre se le fuera completamente al piso, quedando completamente blanco. Había pensado que un libro tan importante como lo era ese estuviese en las condiciones en las que había sido encontrado debía ser suficiente alerta roja para el rey, pero al parecer no era suficiente…
‒Nunca es suficiente para él…
‒Escucha Marth…‒volteó a ver con algo de dificultad al hombre frente a él‒…Vamos…vamos a olvidar esto….¿quieres? Regresa ese libro a la biblioteca y fingiremos como si esta…escenita, no hubiera pasado…Lo más seguro es que estés bajo mucho estrés y con ello tu mente este fabricando cosas que realmente no tienen sentido…‒a este punto la respiración del Alteano era pesada, como si fuera un enorme toro a punto de atacar a su torero‒…Ve, relájate, habla con Ike , con Shiida, Ghya o Roy, piensa en otras cosas y te veré para cenar, porque me voy en la mañana a Aritia…
Y con un ademán le indicó que se retirara. Con la furia siendo contenida en su máxima potencia, tomó el libro, lo cerró con fuerza y se giró con frustración hacia la puerta. Sin embargo, se quedó estático, ya que parte de el exigía que dejara de ser tomado en cuenta y la otra le suplicaba que solamente saliera como siempre, evitando los problemas.
‒¿Marth?... ‒era la primera vez que se oía genuinamente preocupado por el desde ese suceso‒…¿Te ocurre algo?
Pero no respondió nada. Se dedicó a respirar con fuerza, controlando cualquier estupidez que estuviera a punto de decir o hacer alguna tontería.
‒Oye hijo…‒sintió como ponía su mano en el hombro de una manera cariñosa y le apretaba un poco, como si quisiera relajarlo, aunque realmente ocasionaba lo contrario‒…¿Hay algo más que quisieras decirme?
Sin saber si era con buenas o malas intenciones, la boca de Marth se abrió para reproducir el automático: "no padre, gracias. Ya me retiro"…
‒Elice me hubiera creído…
Sin embargo y por primera vez en su vida, quizá, decidió ser sincero con el rey Cornelius, quien retiró su mano en cuanto terminó esa oración.
‒¡¿Qué me estas queriendo decir con eso?!,¡Y voltea a verme mientras te hablo, por Naga!
Sabía que tal vez había elegido la respuesta errónea para que existiese la paz entre padre e hijo, pero también empezaba a sentirse harto de todo eso que por una vez, solo esa vez, quería dejar de bajar la cabeza y obedecer como se le indicaba. Se volteó de manera lenta pero segura para encarar a su progenitor y verlo a los ojos, enfrentando la decisión que había tomado.
‒Lo que escuchaste, padre…‒comentó con firmeza aunque de una manera sensible, muy propia de él‒…Si Elice…hubiera sido quien viese este libro así, ella tomaría cartas en el asunto de inmediato…
Se hizo merecedor de una bofetada, pero no fue tan fuerte como esperaba, como si al rey le doliesen esos comentarios.
‒¿Qué le pasa?.. ‒llevó la mano a su mejilla para escuchar los reclamos del rey.
‒¡¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera?!, ¡Soy tu padre y merezco más respeto!, ¡Si no hago nada es porque nada debe de hacerse, ¿Entiendes?!...
Aunque ya había escuchado todo ese sermón una y otra vez, había algo que no le cuadraba. Como si su hermana ocasionase que su padre se debilitase sentimental y físicamente…
‒Incluso su bofetada es diferente…
‒¡Te estoy hablando, presta atención!
Volvió a ver a su progenitor a los ojos, los cuales notó un poco vidriosos, como si esta vez si lo hubiese herido mediante las palabras.
‒Yo nunca dude de tu lugar como mi padre, ni te falté al respeto…‒pero ya había empezado, no podía parar ahora‒…solo comenté que mi hermana hubiera hecho las cosas diferentes…‒Veía como su padre parecía un volcán a punto de estallar y tuvo que aplicar un mayor esfuerzo para no dar a notar la temblorina en sus piernas‒…y….y es por eso que le escribiré para pedirle que vuelva a Altea y me ayude a solucionar este problema en el cual tu no crees…
‒¡¿Y realmente crees que iba a dejarte hacer eso?!
‒Yo nunca dije que te pediría permiso…
‒¡Si serás!
‒¿Qué harás?, ¿Golpearme?...Haz hecho eso desde que tengo memoria…Elice es la única persona que me ha apoyado…El que no me dejes saber nada de ella es una tortura constante y cuento los días para que ella vuelva y tome el lugar de reina que le pertenece…Es lo único que no me ha hecho sumirme en la locura o sentirme más miserable de lo que ya me siento…Tal vez esto no es nada para ti, pero significa mucho para mí…Para mí significa la diferencia entre volver a vivir una catástrofe o evitarla…Tal vez….Tal vez son cosas mías como dices, pero no estaré tranquilo hasta comprobarlo…
‒Yo no dejaré que hagas que tu hermana vega hasta acá en vano…
‒Se que ella no lo verá así…
‒No vas a arriesgar a la futura reina…
‒Que venga con su escolta entonces…
‒Eso no pasará…
‒¿Por qué?
‒¡Porque no es posible!
‒¿Pero por qué?
‒¡No se puede y punto!
‒Esa no es una razón suficiente…
‒¡Por qué los muertos no vuelven a la vida!, ¡¿Esa es una razón suficiente?!
Sintió como si un balde de agua fría le cayera encima, mientras su corazón se aceleraba al mismo tiempo de tal manera que sentía que le iba a explotar en su pecho…
…Deseaba haber escuchado mal, que todo fuera un comentario cruel de su padre…
…Cualquier señal o cuestión estúpida que se le presentase en ese momento le era suficiente para ignorar esa última oración de su padre…
Pero desafortunadamente podía ver como Cornelius dejaba correr varias lágrimas por sus mejillas, así como el también podía sentir las propias, imitando a su padre, sintiendo que todo su mundo se venía abajo.
Quería preguntar cuando o como pasó eso, pero creía conocer la respuesta: Esa noche, hace 13 años…
Y comprendió entonces que su vida desde ese momento giraba en torno a la mentira que su padre había mantenido durante todo ese tiempo, de seguro inventando en su debido tiempo cualquier otra cuestión para la prematura muerte de la heredera al trono de Altea y el, junto con todo el pueblo le hubieran llorado 16 años más tarde de su muerte.
Tampoco debía preguntarse el porqué lo hizo, pues conocía la respuesta:
‒Me cree débil…
Tan débil que no podría ni siquiera asumir el fallecimiento de su hermana mayor…
…Y tal vez lo era…
Tal vez le hubiera llorado tanto que hubiera creado otro mar en su honor, pero al menos sabría la verdad desde un principio y no daría la imagen de un idiota preguntando donde estaba su hermana siendo que de seguro estaba a más de cien metros bajo tierra. Inclusive dudaba ya que parte de su cadáver aún estuviese en el lugar donde se le había enterrado.
‒De seguro los gusanos ya hicieron de ella un festín…
En ese momento algo dentro de él se oscureció…
…Algo se quebró…
Lo único que era seguro, es que no volvería a ser el mismo Marth Lowell que todos habían conocido antes de este suceso…
‒Ni siquiera en sus más alocados sueños…
Sin duda lo mejor de Scara era cuando los músicos se juntaban en la plaza central a tocar melodías y la gente que pasaba dejaba todo para mover sus pies al ritmo del son y quienes no se animaban a hacerlo, juntaban sus palmas en conjunto a la melodía. Ese era el caso de los hermanos Yuken, quienes habían decidido disfrutar en conjunto del espectáculo. Pocas veces eran las que Togho podía contar que disfrutaba pasar el rato con Makao, ya que la mayoría de las veces se burlaba de su estatura, de las armas que usaba, de si iba a caballo…
‒Básicamente se la vive molestándome…
Pero esa vez era diferente. Tal vez porque no estaban en el techo del fuerte y no tenían a la imponente presencia de Lord Yuken presionando a que mostraran ser lo mejor de lo mejor y ahí podían mostrarse un poco más simpáticos el uno con el otro…
‒O es como yo, que estas danzas le recuerdan los buenos días…
Y es que a su progenitora le encantaba llevar a sus pequeños a recorrer el poblado diariamente para que, precisamente a esa hora bailar con alguno de los tres, o incluso con los tres Yuken en el remoto caso.
Bien era cierto que el no deseaba ir al poblado, era más que nada por temor a que la nostalgia de recordar a su madre le hiciera perder la compostura que por tantos años le había costado tomar en Pales, logrando no solamente ser un general y estratega de gran renombre, sino también escolta personal de la princesa Nina.
‒Claro, hasta antes de su matrimonio con Hardin…
Aunque sinceramente le dolía recordar a su madre, parecía que no le afectaba tanto su recuerdo como el pensaba que pasaría, todo lo contrario, era lindo ver que ese lugar seguía igual de vivo que como a ella le gustaba ver.
‒Ojalá estuviera aquí…
Pero a quien realmente le gustaría que estuviese ahí disfrutando era Hashira, con quien parecía que las cosas iban mejorando, pues al menos ya no huía ni lloraba cada que él se le acercaba.
‒Eso es mejor que nada…
Sabía que no era el único que deseaba la compañía de otra señorita en esos momentos, ya que llevaba rato observando que Makao tenía la vista perdida y las mejillas extremadamente rojas.
‒De seguro por Alice…
Si bien era cierto que hacía no mucho que sabía de eso, se podía notar que el mayor de los Yukens sentía un interés especial hacia ella, desde el momento al que llegó al fuerte hasta ese instante donde de seguro soñaba despierto de pasar el rato con ella.
‒No estaría mal que Makao consiguiera alguien con quien estar, así tendría menos tiempo de burlarse de mí…
Notó entonces que Makao había desaparecido de su lado, cosa realmente extraña, pues el siempre avisaba si se retiraba o algo, siempre había sido así. Aunque para su fortuna no se encontraba lejos de ahí, le localizó visualizando unas flores extrañas, por lo que se dirigió a su lado.
‒¡Hermano!, ¿Qué haces?... ‒preguntó apenas llegó a su lado.
‒Ah, Togho…‒respondió el heredero‒…Vi estas rosas doradas y…‒notó como se sonrojó, anticipando el resto de la oración‒…pensé que se parecían a los ojos de Alice…
‒Ah, ¿de verdad?... ‒comentó con algo de picardía el de ojos morados, riendo un poco al ver como el de heterocromía se sonrojaba aún más. Acto seguido, se dirigió al vendedor‒…Disculpe, ¿De donde son estas flores?
‒¡Ah!, Señor Togho…‒comentó el anciano vendedor‒…que alegría que llegase. Le comentaba a su hermano mayor que estas flores son importadas directamente desde Dubhe y que por su rareza son indicadas para alguna dama en especial…
Sonrió un poco al ver como sus sospechas eran ciertas.
‒Bien pues querrá un ramo completo…
‒¡¿Qué?!
‒¡En seguida, señor!
‒¡¿Enloqueciste, enano?!
Aunque después le haría pagar por llamarle así en público decidió encarar a su hermano, quien ahora estaba rojo de la ira que debía sentir, a lo que el simplemente sonrió encogiéndose de hombros.
‒Vamos, Makao, no hay nada de malo en llevarle flores a una chica…
‒Si pero yo no soy tu…
‒Por eso te las pedí yo
‒¡Sí serás!
‒¡Oye oye, no te alteres así!,… ‒extendió la mano como si con eso fuese capaz de detener a la jirafa‒…Makao, no hay nada de extraordinario en esto, además, te aseguro que el que tengas un detalle así con ella la hará caer por ti…
‒No quiero que se tropieza…
‒No es tiempo para tus idioteces, Makao…‒comentó con frustración, suspirando pesadamente‒…Mira, solamente tienes que llegar con el ramo de flores…‒tomó unas cuanta flores de otros estantes del puesto‒…te incas…‒realizó la acción‒…y pronuncias "Mi cielo, tus ojos brillan más que las estrellas del firmamento alegras mis días y calientas mis noches, no deseo nada más que tenerte en mi regazo por las noches y que mis ojos sean lo primero que visualicen"…¿Qué dices?
‒Diría que sería mejor si no hicieras eso en público…
Al ver a su hermano señalar con la cabeza hacia cierto lado, viró lenta y temerosamente la cabeza, poniéndose completamente rojo al ver como los aldeanos parecían entender que algo más ocurría entre los hermanos Yuken.
‒¡¿Quieren irse a otro lado?!, ¡No me le estoy proponiendo a mi hermano, váyanse!
Y tras unas cuantas risas de la gente, esta empezó a retirarse, volviendo a sus actividades.
‒Vaya…‒escuchó que Makao le decía de manera burlona‒…tu si que sabes armar un espectáculo.
Suspiró pesadamente, regresando las flores al local y tomando el ramo que acababa de ordenar.
‒Solo ve a esperarme por allá en lo que veo flores para Hashira…
‒Como gustes, Romeo.. ‒ el mayor tomó las flores de manera burlesca y se alejó del mercado.
Suspiró pesadamente antes de volver a poner atención a las flores del lugar. Quería armar un ramo de tal manera que pareciera que había tomado cada hermosa característica de la curandera y la hubiera transformado en flor, seleccionando así rosas pálidas para sus ojos, unas azules para su cabello y unas cuantas flores pequeñas blancas que representaban su pálida piel. Al tener el efecto que esperaba pagó ambos pedidos y se dirigió con su hermano, quien veía fijamente un callejón.
‒Makao vamos, se hace tar-…‒se interrumpió así mismo al ver una extraña cara dibujada en el rostro de su hermano, una que nunca había visto antes‒…¿Hermano?, ¿Ocurre algo?
Pero el de cabello bicolor no respondía nada, solo veía hacia el callejón, por lo que decidió ver lo que su hermano presenciaba, no tardando en entender el porqué de su impacto. Casi al fondo del callejón, los hermanos podían presenciar una pareja que poco le faltaba para intimar ahí. Eso no era algo raro, había visto cosas muy similares en los callejones de Pales…
…El problema es que Alice era quien casi llegaba a "tercera fase con el otro muchacho", dejando impactados a ambos espectadores involuntarios. Volvió a ver a su hermano, sumamente preocupado por su reacción, más al ver como unas lágrimas querían escapar velozmente de sus ojos.
‒Makao, yo…no sabía…
Pero no obtuvo respuesta del mayor, de quien solamente podía ver como se le partía el corazón mediante el llanto que dejaba salir, sintiendo como si también desgarraran el suyo.
‒Makao…
Sin embargo su hermano solamente tiró el ramo y salió corriendo. Una parte de el quería seguirlo y apoyarlo con ese cruel sentimiento que debía estar sufriendo ahora mismo, pero otra parte de él reclamaba dejarlo solo en ese momento.
Volvió a ver entonces a la chica que había robado y destruido el corazón del mayor, sintiendo una creciente ira invadir todo su ser. Iba hacerle pagar por jugar con su hermano de esa manera, pero no ahora, debería ser más tarde, en el fuerte, donde el castigo sea mayor.
‒Como me hubiera gustado haberle lanzado Thoron en el bosque ese día…
Ese día le había tocado vigilar el fuerte desde la azotea del mismo. Era bastante aburrido una vez terminaba el entrenamiento entre Lord Greil y Ike, siendo únicamente su medio de entretenimiento, ya que Shinon no era una compañía muy agradable.
‒Lo único bueno es divertirse cuando se emborracha…
‒Así que aquí estas…
Rodó los ojos al reconocer la fastidiosa voz de Roy, encarándole con enfado, aunque un poco alegre de ver que iba a poder matar el tiempo otro rato.
‒¿Qué haces aquí, enano?, ¿No te da vértigo?
Vio como el pelirrojo realizaba una mueca ante el comentario de la jinete.
‒Estaba aquí por Marth, no lo he visto en todo el día y quería saber si tu sabías algo…
‒Era perseguido por Shiida hace unas horas, debe estar escondido por ahí…
‒¡Ah!, ¡yo debo de ver cuando lo encuentre!
‒¡No es justo, no podré ver yo!
‒¡Es lo que te pasa cuando eres tan malvada!
Ese último comentario ocasionó que la jinete le lanzase un poco de tierra que había en la azotea en forma de bola hacia el hijo del marqués de Pherae.
‒¡Oye"… ‒reclamó el joven repitiendo la acción. Esto ocurrió que se desatase una guerrilla de bolas de tierra, ocasionando gran risa entre ambos jóvenes hasta caer rendidos una vez estuvieron cubiertos por todo sus uniformes sin parar de reír.
‒¡Tienes pésima puntería!... ‒comentó la pegaso.
‒¡Oye que te golpeé varias veces!... ‒reclamó Roy sin dejar de reír.
‒Sí, pero nunca me ganarás
‒¡Ya verás, a la siguiente te venceré!
‒¡JA!, ¡Suerte con eso!
Entonces y sin querer volteó a ver al pelirrojo a sus ojos. Nunca había notado lo azules que eran, tal vez porque siempre se dedicaba a molestarle en lugar de apreciar las buenas cosas que él tenía, como ese cabello rojizo, esos músculos que empezaban a desarrollarse o ese nuevo traje que ahora llevaba.
‒¿Por qué me siento rara?
‒Este, yo…‒vio que el chico se levantaba rápidamente, notando un poco de rubor en sus mejillas antes de continuar con su oración‒…Yo…buscaré a Marth…
Y así como vino, se fue. No entendía que había sido eso o porque había pasado, pero debía admitir que fue algo muy agradable.
‒Tal vez más que ver a Chrom…
‒Disculpe, señorita Yuken…
Volvió entonces a su realidad al ser llamada por uno de los guardias de su padre, levantándose rápidamente para encarar al soldado.
‒¿Por qué su voz es familiar?
‒El señor Yuken ha solicitado verla inmediatamente en sus apocentos…
Eso si era raro, ¿Por qué su padre pedía su presencia con tanta urgencia?
‒Mientras no sean sus tonterías de guerra, todo estará bien…‒suspiró pesadamente antes de contestar‒…Bien, dile a mi padre que iré en seguida.
Entonces se dispuso a bajar esas escaleras de caracol que la llevaban a los pasillos del fuerte.
‒De hecho, señorita… ‒escuchó como el guardia replicó siguiendo sus pasos‒…el señor Yuken me pidió que la llevase hasta la puerta del señor…
Eso empezaba a olerle bastante mal, por lo que empezó a acelerar el paso, asustándose un poco al ver como le imitaba su acompañante.
‒Esto en verdad es malo…
Vio entonces a un grupo de guardias a la distancia que monitoreaban el fuerte como de costumbre. Pensó entonces en ir con ellos a pedirle ayuda, pero el soldado se le adelantó, colocando un paño en su boca para evitar cualquier sonido de ella y rápidamente los hizo entrar en una habitación, viéndose rápidamente atrapada de la cintura y brazos de la extraña figura, pataleando con desesperación, esperando poder dar en ese punto débil que tenían todos los hombres.
‒Vamos, solo un poco más arriba…
‒Agh, ¡Basta!... ‒escuchó como su captor luchaba por retenerla, pero al mismo tiempo no parecía querer lastimarla‒…¡Ghya calma, soy yo!, ¡Necesito tu ayuda!, ¡Cálmate y escucha lo que tengo que decir, por Naga!
Sus luchas cesaron al escuchar nuevamente esa voz…
…Esa voz cuyo su maldito dueño le había quebrado el corazón tantas veces pero que tampoco podía odiarle ya…
…el supuesto "traidor" a su patria hermana…
‒Chrom….
‒Deja ver si entendí…El príncipe Ike es víctima de una antigua maldición causada por el rey dragón demonio y-…
‒¡Que no!, ¡No fue por el rey dragón demonio, fue por uno de sus vasallos!
¿Es que en verdad era tan difícil de digerir ese descubrimiento?, ¿Es que Okasahan no era tan inteligente como lo podía parecer por sus años de experiencia con el y solo seguía las órdenes dadas en la batalla?
‒Eso parece en verdad…
Había perdido la cuenta de las veces en que entre ella y Andra habían leído y releído la leyenda, correlacionando además los sufrimientos del príncipe Ike con los descritos en aquellas páginas, así como la solución al problema.
‒Creo que ahí vamos otra vez…‒suspiró pesadamente y con frustración, tallando sus bellos ojos antes de volver a repetir el proceso, dando vueltas por la biblioteca para evitar completamente al general‒…Escucha Okasahan…Hace mil años, tras Taius, Anri y Blotch conseguir el poder especial de un ser divino cuyo nombre aún se desconoce para vencer al rey dragón demonio, empezaron a limpiar el mundo de los horrores que este había provocado, comenzando con dos de sus generales más poderosos: Los dragones caídos Medeus y Grima. El primero era el horror y pesadilla que reinaba en Archanea, mientras que la segunda lo era de Ylisse. Cuando lograron acabar con Medeus, fueron tras Grima, quienes algunos escolares dicen que era su gemela, siendo más agresiva con los héroes. No está muy en claro por la historia quien de los dos gemelos fue el que causó esta atroz maldición, pero naturalmente nadie sabía de lo que se hablaba hasta algunos años después, con el descubrimiento de otros mundos…
‒Como lo sería Sholua…‒complementó Amdra.
‒Así es…‒con la mirada la pelinegra le agradeció‒…el lugar donde encontraron al príncipe Ike sería un ejemplo excelente. Como sea, se sabe que el descubrimiento de estos, ocasionó que se empezase a buscar la manera de llegar a ellos, logrando que varios expertos en la magia se juntasen para lograr su más grande invención: las Erosian…
‒¿Esas piedras azules que usa Ghya para viajar de aquí a otros lugares?... ‒cuestionó el general.
‒Exacto, veo que eso si lo entiendes…Como sea, tras probar que estas funcionaban de manera inofensiva en pequeñas y grandes distancias, se decidieron arriesgar y probar con estos nuevos mundos. Todos regresaron bien…A excepción de pobre hombre en cuanto puso pie en ese mundo, empezó a retorcerse de dolor, terminando en el suelo, cambiando automáticamente su apariencia y sin ningún recuerdo. Tiempo después, al volver a casa, físicamente lucía igual que antes…pero actuaba extraño y sufría de terribles dolores de cabeza, desmayos y cada cierto tiempo su cabello y ojos se volvían de un color diferente, incluso de aquellos con los que se le había visto por primera vez en el nuevo mundo, aunque en este conservaba sus ojos originales. Tras investigar más este hecho, hubo un punto en el que descubrieron algo interesante: El mundo que visitaron era paralelo al nuestro, es decir, hay similitudes entre ellos, tales como lugares, sucesos…
‒…Y personas…‒Volvió a ayudarle la rubia.
‒Así es…‒comentó en un tono más sombrío la guardiana del príncipe de Tellius‒…como sea, para que el cuento no sea largo, estos hombres lograron saber que su compañero no solo poseía su alma, sino también la de su "yo" de ese universo que habían visitado…El cual había fallecido poco antes de su llegada…Descubrieron entonces, que si tu otro "tu" moría en su mundo y tu lo visitabas en un periodo menor a un año, su alma se "uniría" a tu cuerpo…coexistiendo al mismo tiempo que la tuya propia…
El ver la cara de Okasahan fue suciente para que Aqua fuera corriendo a la cocina por tres vasos, uno con agua, otro con aceites y uno vacío, ignorando completamente los reclamos de los sirvientes por ir y venir como si ese lugar fuese su propiedad.
‒Es cuestión de vida o muerte, jamás lo entenderán…
Volvió rápidamente a la biblioteca para colocar los vasos frente a sus compañeros, trazando en una hoja una raya en medio con la tinta disponible.
‒Supongamos…‒comenzó colocando un vaso en cada parte de la hoja un vaso, dejando de lado el que no poseía nada‒…que este vaso…‒señaló el que tenía agua‒…eres tu…y este otro, es tu "yo" …‒señaló ahora al aceite‒…supongamos entonces que tu otro tu fallece…‒tomó el vaso de aceite y lo levantó en el aire, como si quisiera representar un alma en pena‒…y entonces tú, por cualquier motivo, visitas ese mundo…‒recorrió con cuidado el vaso con agua hacia la otra mitad del papel‒…lo que pasará es que ustedes se juntarán…‒comentó vertiendo el aceite en el agua, ocasionando que ambas se sustancias se mezclasen entre sí. Por la seriedad en la mirada del Alteano, podía deducir que ahora si estaba entendiendo‒…Aquí lo que pasa es que sigue siendo tu cuerpo, pero tu alma se ve invadida por la otra que vagaba por su mundo y eso ocasiona cambios físicos, aunque por alguna razón los ojos no cambian. Pero la cosa es que tus almas lucharán constantemente por tener el control de tu cuerpo, ocasionando todos esos malestares de los que Ike sufre muy amenudo…‒notó entonces que el recipiente con la mezcla de agua y aceite había separado cada sustancia, viendo el momento perfecto para continuar con la clase‒…A veces estarán en paz, dejando que una controle sobre la otra, pero a veces…‒volvió a agitar el vaso para representar su siguiente oración‒…solo querrán salir a flote, haciéndote sentir peor cada vez…
Hubo unos momentos de silencio incómodo. Aqua sabía que el señor seguía asimilando lo que acababa de aprender.
‒Y…‒comentó con nerviosismo el hombre después de esa embarazosa pausa‒…¿Qué pasa si no se separan?
Aqua desvió un poco la mirada, pues la respuesta era demasiado horrorosa, inclusive si se le deseaba ese fin a su peor enemigo.
‒Por cada lucha perdida, tus almas se van combinando más y más, hasta llegar a un punto que sean una sola…inclusive físicamente te verías en parte como tú y en parte como tu otro "yo", teniendo recuerdos de ambos y sintiéndote como nunca…
‒¿Pero?...
‒…Pero solo será por poco tiempo…empezarás a volver a sufrir dolores en diversas partes del cuerpo, desmayos más frecuentes, cansancio y pérdida de apetito, así como lo poco que comas, tu estomago no tarde en regresarlo. Estos síntomas serán mas frecuentes y potentes…Hasta que tu cuerpo no pueda más…
Hubo otro incómodo silencio, mucho más largo que el anterior. Le daba pánico pensar que su protegido pudiera llegar a sufrir un fin así si no hacían algo pronto…
‒Sino tendremos que celebrar un verdadero funeral…y eso a mi empleadora no le gustará…
‒Y…‒volvió a hablar el general, con un tono más oscuro que el anterior‒…¿Qué le pasó al mago?...
‒…Murió poco después de que descubrieran la cura…
‒…¿Y esa es?...
Quería saltar de alegría al ver como por fin el hombre mayor había entendido el asunto de la fusión, pero ahora debía mostrarle de nuevo el libro para mostrar la única manera de liberar a Ike de todos sus males…
‒El canto de una garza…
Wow! Eso si que llamo rapidez D: no esperaba acabar tan pronto, aunque creo que será así porque yo también ando que me muero por escribir esto xD
Por cierto, en verdad espero que se haya entendido la cuestión de la fusión :s sino después intentaré explicarla nuevamente.
pero bueno!
AngelTerra133: No se me muera, que la cosa aún no acaba :v seguía en el fuerte, tiene un despacho especial ahí como Greil cuando era príncipe :B y no, eran libros diferentes, el de Marth es de historia Alteana y el de Aqua de leyendas antiguas. Se parecen, pero no son lo mismo xD
Como les sucede a muchos hoy en día (?) ok no xD
Sí :v omg según yo le dije, pero tampoco me acuerdo TWT
Abkdjjsndf me alegro que en verdad haya quedado bien TWT ojalá lo hubiera visto él desde el principio pero bueno, así pasa :B sjdsfjfd si me imaginé que Ike la descontrola toda, incluyendo su mirada de las ánimas :v por eso lo puse XD
Me alegra que le guste uwu espero este también le haya gustado uwu
:v ya casi, ya casi y su idea me interesa :B
PINKDIAMOND4000: :v eso me alegra uwu XD si, fue ella :v no es raro cuando tienes unos ojos que te permiten ver más allá de lo normal y pff, eso será bueno :v es Makao XD es más de batallas que de socializar :B y Aqua…bueno, es Aqua, ninguno es digno de ella XD no sabe cuanto estallé de risa con lo de ukes Tsunderes XDDD
:v oh si…viene lo feo…
Les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos :D!
