Capítulo 27: Locura
‒¡Auxilio, por favor ayúdenme!
No recordaba la ultima vez que había corrido de una manera tan desesperada en ese tiempo. Si bien era cierto que ya se había vuelto parte de su día a día el tener que llevar a la enfermería a su hijo por un desmayo o dolor de cabeza, el malestar que ahora invadía a su hijo era tal, que Greil podía presenciar como era la cara de su hijo sufriendo aún cuando había perdido el conocimiento.
Eso no solo era más grave que las otras ocasiones, sino que también le indicaban lo delicado que podía ser ese asunto si no encontraban cualquiera que fuera el origen de las dolencias de su primogénito.
‒¡Resiste!... ‒Le gritaba desesperadamente y con voz quebrada al joven en sus brazos, con la mínima esperanza de ser escuchado y lograr transmitirle la fuerza que su cuerpo tanto necesitaba‒…¡No me dejes, No!
Sostuvo con mayor fuerza el débil cuerpo del peli azul, desesperándose mas al sentir como una fiebre empezaba a sacar ventaja del actual estado del joven, haciendo que el ya desesperado padre empezara a sentir una eternidad entre su ubicación actual y la enfermería.
Le tomó con mayor fuerza, intentando por todos los medios frenar las lágrimas que llevaban el nombre de su hijo sin éxito alguno, empezando a sentir como si le encajasen una daga al corazón al ver como inclusive estas, al mínimo roce con la ardiente piel del muchacho, le hacían soltar inconscientes gemidos de dolor.
Solamente pudo tranquilizarse un poco al llegar a su recinto, exclamando desesperadamente el nombre del curandero que sabía que realmente buscaría una cura para su adolorido hijo.
‒¡Rhys!, ¡Auxilio, Es Ike, Es Ike!
Los vidriosos ojos fueron testigos de como, de un instante a otro, el peli naranja dejó de lado el estar ordenando la estancia a preparar la cama donde su muchacho sería atendido.
‒¡Diosa!, ¡Señor Greil, ¿Qué pasó?!
‒¡No se!... ‒comentó el aludido, tomando la fuerza la mano de Ike una vez lo recostó delicadamente en el lugar que el curandero había designado, intentando de inútil manera frenar el llanto que se avecinaba‒…¡Estábamos hablando tan tranquilamente y de la nada él…!...‒logró frenar un sollozo, observando atentamente como Rhys tomaba varios frascos y los preparaba rápidamente, casi de manera frenética ante la urgencia que la situación ameritaba‒…Por favor, Rhys…‒suplicó dejando escapar algunas lágrimas en esta ocasión‒…No puedo perderlo…no a él…no ahora que lo he recuperado…
‒Señor Gawain…‒comentó el curandero sin dejar de atender lo que hacía‒…Yo le juro que encontraré la manera de traer la salud de Ike nuevamente…
Y con la misma rapidez con la que Greil lo vio atender a su llamado, le vio preparar una medicina bebible para el muchacho.
‒¡Hashira!... ‒exclamó el médico a la recién llegada de la cual el castaño no se había percatado‒…¡Necesito que dejes ese ramo de flores y me apoyes trayendo los bastones de dormir, ahora!
No le importaba ver como era que aquella que aclamaba ser la hija del duque de Asmín obedecía las órdenes de su curandero, el solo ponía atención al peli azul tendido en la cama, rezando como pocas veces lo hacía por su salud.
‒Y de paso por mi estabilidad mental…
Empezó a respirar con mayor tranquilidad al ver como la buena coordinación entre las pociones que Rhys suministraba y el bastón que la muchacha usaba, reducían la cara de dolor de su muchacho hasta lograr hacer que este simplemente estuviera dormido, haciendo que el angustiado padre se dejase caer al piso para poder recuperar todo el aire que esa carrera había exigido.
‒Estuvo….demasiado cerca…
‒¿L-Lord Gawain?...
Volteó a ver a la joven que le hablaba, quien se había agachado para que sus orbes rosados quedasen a su altura. Ahora que prestaba mayor atención a sus facciones, podía relacionarlas un poco con el hombre de quien ella aclamaba ser hija.
‒Pero una cosa es parecerse y otra que lo sea…
‒¿Esta bien, m-mi L-Lord?
Tragó un poco de saliva antes de contestarle a la curandera.
‒Sí…Lo siento, yo…‒tomó varios respiros antes de continuar‒…yo sentía como si lo perdiera todo de nuevo…
‒Es comprensible señor…‒se levantó despacio para encarar al peli naranja quien terminaba de revisar que todo estuviera bien con su hijo‒…Ike lleva tanto tiempo mal que es normal alterarse de esa manera cuando se pone así…‒una vez el curandero terminó de revisar al muchacho y se hubo alejado de él, Greil se acercó a acariciar sus cabellos con cuidado, sintiendo de inmediato como ese se relajaba aún más, haciéndole esbozar una ligera sonrisa, aunque esta desapareció casi de inmediato al pensar como las cosas solamente irían a peor de ahora en adelante, desesperándose al pensar que pronto ni siquiera los curanderos serían capaces de ayudar a su muchacho ahora.
‒Rhys…‒comentó importándole poco volver a dejar correr sus lágrimas por sus mejillas, limpiando aquellas que caían sobre el rostro de su hijo‒…Ya no puedo…ya no puedo verlo así…
Y volvió a dar paso al llanto, importándole poco o nada lo que los presentes pensasen de él en ese momento. Era su hijo, compartiría sus alegrías, penas y sufrimientos, y esa extraña enfermedad que lo atormentaba no era la excepción. Empezaba a temer que ese mal ya no tenía solución, que ahora debería celebrar el cadáver de su hijo, sin ninguna clase de esperanza que brillase para él, una última oportunidad de salvarlo…
…Pero no se rendiría, así le dijeran en algún momento lo que él se temía, seguiría luchando, y no pararía de hacerlo hasta lograr que la salud de su hijo volviera a él y le dejase vivir como un muchacho de diecisiete años debía hacerlo…
‒Así tenga que sacrificar mi vida por la de él, valdrá la pena…
‒¿M-Mi Lord?...
Volvió a ver a la chica de ojos rosados. Le había traído un asiento para que pudiese cuidar de su muchacho sin tener que estar cansado. Le sonrió con tristeza, agradeciendo el gesto. Debía de tener su cuerpo preparado para cualquier emergencia que se pudiera presentar.
‒Y como están las cosas…‒pensó tomando con fuerza la mano de su muchacho, sin dejar de pasar sus manos por su cabello azulado, con su mirada fija en su rostro, atento a cualquier anomalía‒…podría ser en cualquier momento….
El tiempo pasó sin más anomalías. No sabía la hora, pero por las luces que podían entrar a la enfermería a través de las ventanas, podía deducir que no tardaría en caer la noche, cosa que su estómago le confirmó al gruñir para reclamar alimento.
‒Tenía que ser…
Podía tranquilamente dejar a Ike en la enfermería e ir a buscar alimento para él, pero sentía que era un acto egoísta. Su hijo necesitaba sentir su presencia en tan crucial momento, si no lo dejaba solo aún cuando decía sentirse bien, menos ahora que tan grave susto le había provocado.
‒Comer puede esperar…
‒¿Gusta que le traiga algo de comer, señor?
Vio a Rhys con el ceño fruncido, ¿era acaso que el curandero ya conocía bien como lucía con hambre?
Le sonrió un poco antes de responder.
‒Si sabes cuando estoy hambriento, ya deberías de saber que como…
‒Bien, no tardo…
No supo si era por el hambre o por el sueño que le empezaba a invadir que apenas comprendió que el curandero les iba a dejar solos unos momentos.
‒¡Hashira, no tardo, iré por comida!...
Pero se calmó al saber que al menos no se quedaría sin ayuda si algo volvía a sucederle a su muchacho.
Tras la partida del peli naranja, la habitación se sumió en un profundo silencio, interrumpido ocasionalmente por algunos ruidos típicos del exterior, haciendo que la sensación de incomodidad desapareciera de vez en cuando. A este se le unió el sonido que hacían un cepillo, el agua y el piso al ser fregado por la curandera, haciendo sentir a Greil la necesidad de sacar tema de conversación para no hacerle sentir como si fuera una mera sirvienta.
‒Salvó a mi hijo también…‒aclaró su garganta antes de comenzar‒…Y dime Hashira…¿Cuántos años tienes?
La aludida dejó de lado el quehacer para prestarle atención.
‒Q-Quince años…S-Señor…
Sintió como si le estrujaran el corazón al decir ese número. Esa era la edad que su pequeña Mist tendría en ese momento si algún malnacido no le hubiera arrancado tan cruelmente la vida. Fue mayor el dolor el imaginar lo que su padre, supuestamente Lord Kimura, debía sentir en esos momentos con la desaparición de su hija.
‒Aunque no fuese él, creo que puedo comprender el dolor de quienquiera que fuese su padre…
Volvió a sentir incomodidad cuando la curandera volvió a lo que hacía, sintiendo como se viera obligada a reanudar las tareas por el no poder continuar con la conversación. Debía buscar algo lo cual no lo hiciera distraerse del objetivo y volverse a deprimir, distraerse incluso un poco en lo que su alimento llegaba. Notó entonces un curioso ramo de flores, de seguro era el que Rhys se refirió al llegar con emergencia a la sala.
‒Entonces, Hashira…‒comentó intentando romper esa incomodidad por segunda ocasión ‒…¿Quién te dio ese ramo?
La quinceañera volvió a dejar de lado lo que hacía para prestarle otra vez atención al castaño.
‒S-Sinceramente no se, m-mi Lord…
El castaño alzó la ceja.
‒¿Cómo así?
Hashira se encogió de hombros.
‒N-No lo se…S-Solo se que f-fui a mi recámara a l-leer an-antes de mi turno…y l-la vi en mi es-escritorio j-junto con un papel q-que decía: "Mi cielo, tus ojos brillan más que las estrellas del firmamento; alegras mis días y calientas mis noches, no deseo nada más que tenerte en mi regazo al dormir y que seas lo primero que mis ojos visualicen"
Notó entonces un gran sonrojo de parte de la chica, sonriendo un poco, imaginando que era su hija la que le comentaba eso.
‒Ojalá hubiera vivido más…‒sonrió un poco, dejando ese pesar por el momento‒…Y, ¿Tu crees saber quién fue?
La peli azul negó con la cabeza.
‒¿Te gustaría que fuese de alguien en especial?
Rio un poco al ver como la respuesta de la peli azul era simplemente ponerse completamente y cubrir su cara.
‒Je, esta bien, tranquila, no tienes que decirme si no quieres…
Sin embargo la chica negó lentamente con la cabeza, haciendo que Greil se interesara más.
‒S-Sí quiero…pero…‒la chica arrugaba su falda, con la mirada en el piso, como si realmente le avergonzase hablar de sus sentimientos‒…¿P-Puedo pedirle de favor q-que sea un secreto?
Sonrió un poco antes de asentir con la cabeza. La curandera respiró hondo antes de comentarle.
‒S-Sería feliz si fuera de-…
Pero se vieron interrumpidos por unos quejidos de parte del príncipe de Tellius. Su padre rápidamente le prestó atención nuevamente, colocando su mano en la mejilla de su muchacho, moviéndola un poco, intentando hacer que despertase de su trance.
‒Ike, Ike…‒le hablaba con algo de desesperación‒…Despierta, por favor, despierta…
Y como si el muchacho le hubiera entendido, empezó a abrir sus ojos con lentitud y pesadez, para después encontrar la vista con la de su padre, quien no paraba acariciar su rostro y apartar los cabellos que molestaban sus ojos verdes…
‒¡¿Verdes?!...
Se talló los ojos con una mano y volvió a mirar a su muchacho, quien tenía, en efecto, sus ojos azules como siempre…
‒Ya debo estar viendo cosas por el hambre…
‒Padre…‒le alteró la debilidad con la que su muchacho le hablaba, volviendo a acariciar su cabello a manera de arrullo‒…Padre, ¿Qué ocurrió?
El hombre simplemente negó con la cabeza, sin dejar de mimar al joven.
‒Eso ya no es importante…Dime, ¿Cómo te sientes?, ¿Te duele algo?
Ike cerró los ojos y frunció el ceño.
‒…La cabeza…Me duele mucho…
Y antes de que el asustado padre pudiera pedirle algo a la chica, ella se acercó velozmente con una vasija pequeña de barro y unas franelas mojadas. Greil tomó con cuidado a su hijo para que pudiera beber cómodamente y se le colocasen las prendas como se debía, recostándolo con cuidado al terminar.
‒Ike, hijo…‒comentó volviendo a pasar suavemente la mano por su azulina cabellera‒…descansa, ¿si?, no debes de forzarte ahora…
‒…Pero…‒comentó el chico con los ojos cerrados‒…también tengo hambre…
Al castaño le dio un vuelvo al corazón escuchar esa declaración de parte de su hijo, apretando con fuerza su mano.
‒Entonces duerme…‒le comentó‒…Rhys fue por comida, te avisaré cuando vuelva…
Se sintió aun mejor al verle sonreír, aunque fuera débilmente. Acto seguido le vio acomodarse para volver a descansar otro poco. Ya podía respirar tranquilo….
‒Pero solo por ahora…
‒Disculpe, señor…‒volteó a ver a Rhys, quien se veía un tanto alterado para haber ido solamente por la comida‒…El señor Yuken lo busc-…
‒¡Quítate!
Y el dueño del fuerte empujó al curandero, logrando hacer que cayera al piso de la biblioteca.
‒¡Klagg!... ‒se levantó rápidamente, más que nada por temor que el hombre pudiera hacer algo que pudiera ser perjudicial para su hijo‒…¡Klagg, por los dioses, ¿Te haz vuelto loco?!, ¡No puedes llegar así a este lugar sabiendo que Ike está aquí tan mal haciendo escándalo!
‒Es algo que no se puede esperar Greil, y tu muchacho dormirá mínimo medio día entonces que más da…
‒¡No vuelvas a hablar así de mi hijo!, ¡Además, aunque durmiera todo un día me quedaría a su lado!, ¡Porque nada es más importante que su descanso!
‒¿Ah sí?...¿Ni siquiera el causante de su estado?
‒¿Qué?
Vio como con un ademán, los soldados de Yuken traían lo que parecía ser uno más de su personal con un saco en la cabeza, al cual también lanzaron contra el piso, quien por la clase de quejido que la víctima expresó estaba amordazado.
‒Velo por ti mismo…
Con el corazón latiendo rápidamente se acercó a la víctima del Lord, quitándole el saco de la cabeza, sorprendiéndose al encontrarse con aquel descendiente que estaba vetado de Scara.
‒¡¿Chrom?!
Pero más confundido estaba aún por ver el terrible estado que su cara había sufrido, de seguro por puñetazos que Klagg le había dado, quitándole de inmediato su mordaza.
‒¡Esta loco, señor Greil!... ‒fue lo primero que exclamó el preso al sentir sus labios libres‒…¡Esta loco!, ¡Nos desarmó y encerró a Ghya, Okasahan, Aqua y Andra!
‒¡Calla!... ‒espetó Klagg‒…¡Calla y admite que viniste a terminar de aniquilarnos!
‒¡Solo vine porque mi esposa sufre lo mismo que Ike!
Esas palabras captaron la atención de Greil, ayudando inmediatamente al venerable de Ylisse a ponerse de pie.
‒¿Y tu como sabes eso?... ‒preguntó liberando las ataduras del hombre.
‒Esa historia no importa ahora, solo se que Ike Y Robin sufren de lo mismo…
‒¡Mentira!... ‒Espetó Klagg‒…¡Y será mejor que lo ates antes de que intente asesinar a tu hijo con sus propias manos!
‒Señor Greil…‒vio directamente a los ojos del peli azul, pudiendo notar la desesperación de encontrar alguien que le pudiera ayudar‒…Se que Ike sufre de desmayos…de dolores de cabeza incomparables, pérdidas de memoria, cambios físicos y que cada vez son peores…
La respiración del castaño se hacía más pesada conforme el venerable iba enlistando exactamente los malestares de su primogénito, haciendo que los incesantes gritos de Klagg pasasen a segundo plano.
‒…Se que este loco no me quiere aquí, pero vine porque haré lo que sea necesario para ver a mi esposa con salud y se que es un sentimiento que usted comparte conmigo por su hijo…Pensé que aquí estaba la respuesta…¡Y vaya que acerté!, ¡Pero este loco llegó y encerró a la única chica que por fin había descubierto que pasaba!
Ese fue el límite para Klagg Yuken. La ira que Greil sentía en esos instantes iba a hacer que algunas cosas cambiasen de ahora en adelante.
‒¡Klagg Yuken, será mejor que los sueltes ahora!
‒¡No me digas que le crees!
‒¡Se trata de la vida de mi hijo, claro que le voy a creer!
‒¡Yo soy su guardián!
‒¡Y que mal te va ese título!
‒¡¿Qué me quieres decir?!
‒¡Que una roca lo protege mejor que tú!
‒¡No era eso lo que decías cuando te arrastrabas suplicante por mayor protección para mí hijo!
‒¡Y ahora se que ese fue un grave error!, ¡¿Cómo pude ser tan tonto para venir y confiar lo más importante del mundo para mí con alguien como tú, siendo que tenía un amigo de verdad junto a Tellius?!
‒¡ay sí!, ¡¿Quién ese amiguito tuyo?!, ¡El rey de Benetnash?!... ‒y el Lord rio de manera estrepitosa, ocasionando un puñetazo en la cara del guardián.
‒Ah…‒comentó agitando su mano‒…que bien se sintió eso…
Poco le importó la fúrica mirada que su víctima le dedicaba, levantándose de manera imponente a pesar de que no hacía temer a Greil.
‒¡Pues si tanto te arrepientes de nuestro trato, vete de aquí con tu estúpido niñato!
‒¡No tienes que decírmelo dos veces!... ‒y sin perder ni un solo segundo, se dirigió a la cama donde Ike descansaba‒…¡Rhys, ve por los demás!, Vamos Chrom…
‒¡El no irá a ninguna parte!... ‒espetó el loco de cabellos plateados, sin lograr detener al curandero aunque sí al venerable‒…¡Tal vez a ti no te importe que haya asesinado a tu esposa e hija, pero a mi si me importa que haya hecho que Annika muriera y lo haré pagar por eso!
‒¡Tu no mandas sobre mí, ni sobre él!... ‒replicó Greil con ira‒…¡Me cansé que me manipules con mi hijo para volverte en algo que jamás pasará!, ¡Y si Ylisse se enterara del maltrato que le haces a su líder, ocasionarías una guerra entre hermanos, y serás odiado!
‒¡Pero al menos seré recordado!, ¡No como un estúpido mercenario que quiso escalar en el poder y le salió mal!
‒¡El único que deseaba escalar en el poder eras tu!, ¡Condicionándome a casar a mi hijo con Ghya para salvar su vida!, ¡Yo de estúpido que accedí!
‒¡Sí!, ¡Sí es así!, ¡Y hubiera conseguido mi acometido de no ser por tu estúpido y llorón hijo!
Justo cuando estuvo a punto de abalanzarse sobre aquel idiota insolente, lo vio caer de la nada, revelando detrás de el como Alice lo había noqueado, sintiendo en parte deseos de haber sido él quien lo dejaba en ese estado.
‒Otro momento será…
‒¡Mi Lord Greil!... ‒la laguz corrió alterada hacia él‒…¡¿Están bien?
‒Si Alice, no te preocupes…
‒¡Que bien, porque debemos irnos ahora!, ¡Makao y Togho ya fueron por los demás, pero debemos salir ya!
El estado de alteración de la dragona llamaba mucho la atención del castaño.
‒Alice…‒habló de la manera más calmada posible‒…¿Qué diablos está pasando?
El verdadero terror le invadió con la respuesta de la laguz.
‒Nos están atacando…Y no parece que vayamos a ganar….
Le corto aquí porque es lo más interesante y soy malvada :v no se cuanto me dure esta actualización diara, así que disfruten :V
PINKDIAMOND4000: Esque ella ya lo tenía harto también xD y si TwT las cosas estarán mal con Marth así y ahora con esto del fuerte TwT y si, se jue :v lo siento, yo la odio, no la quiero más, ya cumplió su cometido (?) si u.u justo así se pusieron.
xDDD es Chrom, que esperabas? Ghya estuvo a nada de matarlo por esa idiotez,y mas bien no cerró su ciclo bien con el, entonces aun esta ese resentimiento.
Pues todo el problema empezó porque no estaba claro que eran :/ Togho es un cabeza dura cuando se enoja y más si se trata de su familia u.u
Y muy fea la cosa…
Oh sí…ya viene lo feo…
AngelTerra: con nombre azul o negro se agradece que venga uwu
TwT es un coso y una bestia :v ya estaba harto de todo.
XDDDDDDDDDDDDDD me morí escribiendo esa parte :v todo traumadillo el Toghiño, pero si TwT quiere a su hermano a pesar de todo.
Es que lo es :B pero así lo queremos uwu
:v déjelo, es la primera vez que siente eso xD y si TwT esta muy malito otra vez
:v creo que el cap de hoy le respondió.
Espero les haya gustado y les invito a dejar review y a leer mis otras historias.
Nos leemos! :D
