Capítulo 28: Caída Moral
(La caída del fuerte Yuken; parte 1)
‒¡Despliéguense ya, esto no es un simulacro, estamos en verdadero peligro!
Vaya que los había tomado por sorpresa. Era bastante bueno para predecir ese tipo de eventos, más cuando Soren le ayudaba a planear el acomodo de los soldados, aunque ahora que más lo necesitaba no sabía donde estaba.
‒De seguro aún no se le informa de la situación…
Y hasta que no fuese así, el tendría que resistir lo más posible. Por lo que corrió junto con otros jinetes hacia los establos por su caballo, tras asegurarse de tener suficiente armamento para poder estar en el frente de la batalla sin problemas. Al llegar a la escena trató de mantener la calma al ver como poco a poco tanto aleados como enemigos caían sin vida en los pastizales, empezando a hacer su parte, como todos aquellos que empezaban a llegar como refuerzos. Le preocupaba el hecho de no ver a sus hermanos en el campo de batalla, esperando con todas sus fuerzas que el mensaje hubiera sido claro para todos aquellos en el fuerte Yuken.
‒Nos atacan…
Nunca en sus peores pesadillas había imaginado ese escenario, ni siquiera de las revisiones que hacía con Soren había considerado un ataque tal que desde el principio hubiera sido claro las pocas posibilidades de victoria, ¿Qué diría Nina si lo viera de esa manera?, ¿Saltándose una importante y grave posibilidad?
‒Tal vez me diría que entonces que hice todos esos años…
Algo que le calmaba era que ni siquiera Soren hubiera predicho. De hecho, siempre tenía juntas con él de manera tal de siempre cubrir cualquier hueco por donde pudieran fallar.
¿De verdad era posible que dos estrategas hubiesen dado por alto alguna posibilidad?
Una jabalina que apenas esquivó le hizo volver a la realidad. No era momento para ver en que había fallado, era el momento de poner atención en el campo de batalla e intentar hacer que esa poca probabilidad a la que se enfrentaban fuese la realidad a la que llegarían, dejando de lado la pregunta de donde diablos estaba Soren.
‒Aunque conociéndolo, esta dirigiendo a los mercenarios de Greil…
Por lo que continuó tomando un Thoron dirigió su mano a un lancero que no dudaba en clavar su espada en plata en su víctima…
‒¡Ridículamente predecible!... ‒exclamó lanzando tan poderoso hechizo que hizo alzar a su caballo en dos patas, relinchando mientras el freía con electricidad a su contricante…
…El primero de muchos de esa noche…
…de esa larga y sangrienta noche…
‒¡No pueden encerrarnos aquí!, ¡No hicimos nada ahora!
‒Olvídalo, Aqua, el muy cabezadura de mi padre no lo hará…
‒¡¿Y quien dijo que debía ser él?!
La verdad para la situación en la que estaban, Ghya parecía muy tranquila, ¿Cómo la hija del Lord no estaba alterada en una situación así?, la golpearía, pero tristemente estaban en celdas diferentes.
‒En eso si que tiene suerte…‒suspiró pesadamente, tratando de ignorar el hedor de la mazmorras‒…No entiendo como tú, su propia hija no reniega de tu situación…
Tras un corto silencio, obtuvo su respuesta.
‒¿De que sirve?...Nadie nos escucha…
En verdad no esperaba esa clase de respuesta de una persona como lo era Ghya Rimmela Yuken. La conocía lo suficiente como para saber que su tono de voz era por algo que la había devastado y también sabía el porque la depresión de su amiga…
‒Las palabras tan relevadoras de su padre…
FLASHBACK:
‒¡Debemos salir ahora!
Aún no entendía del todo quien era el peli azul ni por que los guardias hacían tal escándalo que entre Ghya y el recién llegado debían hacer presión contra la puerta para evitar una avalancha de guardias.
‒Ella nunca habló de esto…‒Suspiró pesadamente para encarar molesta a quienes ahora estorbaban a quienes se interponían entre el moribundo muchacho y su salvación‒…¡No se que jugarretas traigan, pero será mejor que me dejen pasar!
Y antes de dejar que ellos dijeran algo más les apartó.
‒¡Señorita, no, por favor!...
Y sintió la mano del peli azul y justo cuando se encaró para gritarle algunas verdades, se detuvo al ver esos ojos que por alguna razón le causaban las mismas emociones que Ike causaba.
‒¿Pero qué?...
Se detuvo por unos segundos a examinar su cara, descubierta por el casco, sintiendo extraño al no poder reaccionar como normalmente lo haría de manera inconsciente.
‒¿Por qué es esto?...
‒¡Por favor, señorita!, ¡Solo escúcheme una vez!...
Por alguna razón notó algo escrito en su frente: Traidor, escrito con sangre en mayúsculas, junto con una cruz que impedía un poco su lectura. Parpadeó nuevamente para darse cuenta que esa frente estaba completamente limpia.
‒¿Por qué se activó la mirada de nuevo?... ‒Suspiró pesadamente antes de hablarle, aunque con algo de nerviosismo ante el pensamiento de tener que escuchar su voz de nuevo‒…¿Qué tengo que escuchar de un hombre que apenas conozco que llaman "traidor"?...
El peli azul suspiró pesadamente.
‒Es…‒el hombre negó con la cabeza para volver a verla suplicante‒…Es una larga historia, pero para empezar, es mentira…
Ella ya sabía esa parte por lo que sus ojos le habían otorgado, pero quería conocer más de él, por lo que…
‒¿Cómo puedo confiar en ti si ni siquiera se quién eres?
El desconocido suspiró pesadamente otra vez, cosa que no le incomodaba del todo.
‒Me llamo Chrom…soy el venerable de Ylisse, descendiente de Blotch y líder de los Sheperds…
Tenía que admitir que le había tomado por sorpresa la respuesta. Había escuchado que el gobernante de Ylisse era un hombre tan apuesto que varias mujeres le pretendieron a su vez, incluyendo su propia estratega.
‒Hay que admitir que esta vez exageraron solo un poco.
‒…Y es por eso que necesito saber que le ocurre a Ike…
Se maldijo a sí misma el no haber puesto atención a Chrom, sin embargo pensó que tal vez su hermana o alguien cercano a él le ocurría lo mismo que a Ike, por lo que pensó que menos tiempo debía perderse ahora.
Suspiró pesadamente antes de contestar, bastante harta del tema a pesar que ahora se lo preguntaba ese interesante hombre.
‒Muy bien, escucha, me cansé de repetirlo a las personas que menos lo necesitan ahora, si tanto te urge será mejor que te vuelvas a colocar ese casco tuyo y me ayudes a buscar a Lord Gawain…
Vio como el peli azul sin pensarlo tomó esa parte de la armadura que le faltaba y se la volvía a poner encima, sorprendiendo un poco a Aqua.
‒Aunque Lord Gawain hubiera hecho lo mismo, entonces no debería sorprenderme…
Pensaba abrir la puerta y abrirse paso entre todos los inútiles guardias que solo hacían revuelo y buscar corriendo a la única persona que debía ver ahora…
…Pero para su mala suerte les recibió Lord "solo quiero entretener y no ser útil" les estorbaba el camino…
‒Me lleva…
‒¡Con que aquí estabas, maldita sabandija!... ‒el amargado no tardó en abalanzarse sobre el recién disfrazado, zarandeando con violencia a su víctima‒…¡Ya sabía yo que no habías tenido suficiente aquella vez, ¿a que no?!
Aun sin entender que pasaba, decidió defender al casi ahorcado hombre del idiota de Yuken, esta los separó rápidamente y sin perder tiempo, le dedicó una puñetada al infame líder. Aunque debía admitir que de seguro el golpe le dolió un poco más a ella que al imbécil en armadura.
‒Aunque no debería de sorprenderme de un cara dura…
‒Debía saber que una de tu clase no era de fiar…‒Lo siguiente que Aqua supo fue que Klagg tomaba su muñeca con tanta fuerza que sentía que podía separarla del resto de su brazo sin problemas, notando en sus ojos una ira guiada ciegamente por lo que podía parecer el dolor…
‒¿Está llorando?...
No oía más las palabras del guardián, solamente lloraba de tal manera que parecía que el hombre se iba a deshacer en sus propias lágrimas, ¿eso realmente pasaba?
La cosa se ponía mas extraña cuando notaba algo más en su mirada…
…Como si luchara contra algo que le consumía poco a poco ocasionado por el mismo llanto…
‒¿Locura?...
‒¡NO ME IGNORES CUANDO TE HABLO!
Tras un par de parpadeos se dio cuenta que sus ojos volvían a jugarle una mala pasada, dejando de sentir por completo la mano prisionera, aunque con esa mirada tan dura y orgullosa de ella.
‒No me voy a doblegar a usted, loco…
Esa frase le terminó resultando en que el hombre la soltase de su mano para ahora impedir la respiración de la pelinegra, quien por auto- reflejo llevó la mano que aún podía sentir hacia el guante de metal de su captor, manteniendo sin mucho esfuerzo su penetrante y orgullosa mirada en la ardiente mirada del comandante que iba bien con su pesada y agitada respiración.
‒¡¿CÓMO TE ATREVES A LLAMARME ASÍ?!, ¡¿NO SABES ACASO QUIEN SOY?!
‒S-Si…Sí lo se…‒contestó apenas pudo articular palabras con el poco oxígeno otorgado‒…est…estoy tratando con un demente…
Sintió como el hombre la zarandeaba contra la pared, ahogando varios gemidos de dolor e intentando fijar su atención en otro lado y mantenerse consciente.
Un fuerte grito se escuchó y lo siguiente que supo fue que había quedado libre del hombre de cabellos plateados, cayendo al suelo, aliviada de volver a sentir el oxígeno recorrer su cuerpo, siendo auxiliada inmediatamente por las otras chicas en la habitación, quienes tenían marcas de golpes en los nudillos.
‒De seguro por intentar liberarme…
‒¡Se acabó!, ¡Llévenselos a todos!...¡Excepto al traidor, tengo algo especial para él!...
Y sin tardanza, los guardias tomaron rehenes tanto a las chicas como a Okasahan. Normalmente lograría soltar a todos y escapar en cuestión de segundos, pero aún se estaba recuperando de tal brutalidad de Yuken.
‒Ya me las cobrará en cuanto pueda…
‒¡Ya basta, padre!, ¡Estas cruzando la línea!...
Sin embargo todos se detuvieron ante las "atrevidas" acusaciones de la menor de los Yuken. Su progenitor le vio con tal desprecio que Ghya por esos momentos parecía haber pasado de ser la única hija de Klagg Yuken a un simple pedazo de estiércol.
‒¡Tu no tienes nada que reclamar!... ‒Espetó el loco‒…¡Eres una deshonra para esta familia!, ¡Mira que no poder conquistar al príncipe de Ylisse teniendo el físico de tu madre!
Ante aquella exclamación algo en el rostro de la chica se oscureció. Aun con un poco de esfuerzo Aqua logró ver como toda la figura de la pelirroja se iba resquebrajando, como si hubieran arrojado un guijarro a una escultura de porcelana, saliendo de sus grietas y de manera cada vez mayor una extraña mezcla entre agua y sangre, colapsando al final y manchando toda la habitación con esos fluidos. Parpadeó varias veces con el corazón retumbando con fuerza en sus oídos, tratando de calmarse repitiéndose que si no eran sus ojos era una alucinación ocasionada por los golpes sometidos por el general. Respiró aliviada al volver a ver a Ghya en una sola pieza, aunque notando como se esforzaba para no dejar correr el llanto por sus pálidas mejillas, logrando sentir auténtico dolor por lo que su amiga atravesaba.
‒¡T-Tu …!...‒Podía oír el esfuerzo de Ghya para tratar de mantenerse en sí‒…¡Tu no sabes nada de eso!
‒Sí, si lo se…‒El mayor se acercó con esos aires de superioridad que tan claramente le rodeaban desde el día que llegó al fuerte, sintiendo que Ghya iba a caer en su propia miseria por lo mucho que le temblaban las piernas‒…Y puedo seguir avergonzándote ante la persona para la cual nunca fuiste más que otra de sus soldados…
‒¡Eso no es verdad Ghya!
Vio como un guardia abofeteó al rey de Ylisse ante aquella réplica del acusado cayendo al piso inevitablemente, sintiendo ganas de hacerle lo mismo al "guardián".
‒Solo piénsalo…‒Klagg seguía susurrando como una vil serpiente ponzoñosa que torturaba a su víctima antes de asesinarla brutalmente‒…¿Por qué piensas que no tienes un anillo en tu dedo de parte de este hombre?, ¿no has pensado que no eres suficiente para el rey?
‒¡N-No lo escuches Ghya!... ‒Entre tambaleos Chrom logró ponerse de pie y dar un par de pasos hacia la jinete‒…¡Ha-Hablemos de esto!
Pero nuevamente se le dirigió un golpe que esta vez le dejó inconsciente. A pesar de los mareos y debilidad que Aqua sentía, su cuerpo se llenaba de una ira incalculable, más al ver como al terminar de destruir emocionalmente a su amiga, fueron arrestadas sin mucho esfuerzo, sintiendo enorme preocupación por el gobernante que se llevaban por el sentido contrario.
‒Esto se pondrá feo…
FLASHBACK
Podía entender todo lo que Ghya sentía en ese momento, pero no entendía como la muchacha no podía hacer de lado todo eso para salvar su vida.
‒Supongo que su vida ya no le interesa igual…
Justo cuando cuando iba a empezar a la tarea de hacer recapacitar a su amiga, empezó a escuchar ruidos de parte de la entrada del calabozo, más específicamente de varios pares de pies corriendo a toda velocidad, haciendo resonar tanto metal como unas extrañas envolturas.
‒¿Envolturas?
‒¡Gaius, Volke!, ¡Busquen a todos!, ¡Pero necesito que encuentren a Ghya de manera primordial!
A pesar de lo poco que conocía al propietario de la voz, podía decir sin duda que era aquel que era acusado de traidor injustamente y antiguo amor de Ghya…
‒Espero el la haga volver en sí…
Estaba desesperado por lograr entrar al calabozo de lord Yuken, más por lo que estaba empezando a ocurrir afuera, por lo que tras encontrar donde Klagg había escondido su sagrada Falchion, llevó tanto a Gaius como a Volke a abrir ese lugar prohibido, pensando que entre dos expertos sería más sencillo entrar.
‒Parece que no…
‒¡YA!
Tras oír la exclamación del castaño, entro corriendo rápidamente, tomando de paso una antorcha que iluminaba pobremente el lugar, sin parar ni siquiera por el hedor que emanaba de esa trampa letal ni por revisar que tanto se habían adelantado los asesinos, teniendo como único temor perderse, aunque se solucionaba poniendo atención a los sonidos que las envolturas de Gaius producían al hacer fricción unas con otras, hasta llegar a una partición, donde una parte iba hacia abajo, otra hacia arriba y la última seguía de manera recta por el camino que hasta ahora habían recorrido.
‒¡Gaius, Volke!, ¡Saquen a todos!, ¡Pero necesito que encuentren a Ghya de manera primordial!
Y con un simple ademán, le obedecieron, yendo uno Gaius hacia abajo y Volke hacia arriba, dejando a Chrom el camino de en medio. Tomando aire para volver a correr, el rey de Ylisse exploró como pudo el corredor, formulando en su cabeza como se disculparía con Ghya. Tal vez no lo era necesario, dado que el nunca pensó que ella lo veía como algo más que su hermano mayor…
‒Aunque tal vez…‒pensó con angustia‒…Robin y Rob si me avisaron…
FLASHBACK
‒¿Aún no se arrepiente el novio?
Rió ante el sarcástico comentario de su futuro cuñado, arreglando el cuello de su traje azul, siendo de las pocas ocasiones en las que usaba ambas mangas.
‒No, Rob, aún quiero desposar a tu hermana…‒Lo vio a través de su espejo, el gemelo de su prometida utilizaba un traje similar al suyo, pero negro, como el resto de sus padrinos, siendo la única diferencia que el sería quien le entregaría a su novia‒…¿Y tu?, ¿No piensas apuñalarme con un rayo por eso, verdad?
Ahora fue el peli blanco quien rió, colocándose a un lado del novio.
‒No mientras no hieras a mi hermana…
Le imitó una última vez, colocando un moño azul cielo como última decoración de su vestimenta.
‒Antes muerto que hacerle eso…‒contestó con solemnidad
‒Lo sé…‒Rob le contestó de la misma manera.
Un profundo silencio reinó. Sin verse afectado, Chrom repasó una última vez su apariencia. Quería lucir como el rey que alguien como Robin merecía en ese momento. Ya conocía al guerrero, al despistado y tan vez un poco lento en razonamiento Chrom, pero estaba seguro que verlo de esa manera la haría sentir especial, ya que era la única mujer ante la que se presentaría así…
‒…Ya que el siguiente Chrom que conocerá, será el padre…
‒Chrom…¿No sientes raro que Ghya declinase tu invitación?
Hablando de un Chrom despistado, había olvidado por completo que Ghya, quien estaba planeada como otra dama de honor de su esposa, había cancelado de último momento, según ella porque se sentía enferma…
‒Aunque ni Lissa ni Libra le encontraron algo…‒suspiró pesadamente‒…Bueno, se sentía mal Rob, tampoco quiero que vaya así…
‒Chrom por favor…‒Vio por primera vez la furia y la preocupación llenar la mirada del estratega, siendo una llamada grave de atención para él‒…Ghya no cancelaría así de la nada…¿no crees?, no piensas…¿Qué algo más ocurre por su mente?
Volvió a suspirar pesadamente,
‒Oye, no veo motivos para alterarse por una enfermedad de unos días…
Sabía por los gestos que Rob le dirigía que no se refería en nada similar a lo que el comentaba.
‒Chrom…‒el peliblanco le habló despacio, como si de un niño que no entendía porque 2 mas 2 era igual a 4‒…He notado…una….conducta extraña en Ghya…se que no llevamos tanto tiempo aquí…pero…hay algo que cambió desde que nosotros llegamos…y ahora te casas con mi hermana y ella se pone peor…¿no lo entiendes?
Sí…sí creía entender…Y haría lo posible por recuperar su bienestar…Era como su hermana al final de cuentas…
‒Mañana la llevaré con curanderos más especializados, tal vez ellos sepan que la ha enfermado por tanto tiempo…
Sintió pavor ante la cara roja de la ira de Rob. Como si quisiera explotarle algo en su cara, por lo que se apresuró en estar a tiempo para la boda.
‒E-Eh, vamos Rob, nos esperan…
Y sin esperar al estratega, salió de prisa de su habitación, sin entender porque hacía tanto escándalo por una enfermedad que de seguro era tratable…
FLASHBACK
…Pero ahora entendía…
…Si en verdad era idiota…
…Ghya…La dulce, frágil e indefensa niña que había llegado hacía 12 años a su puerto en busca de protección…se había enamorado de él…
…Y él nunca se dio cuenta…
…¿Tan estúpido era en verdad para no notar las misma mirada que Robin le dirigía de parte de ella?, ¿Es que las desveladas juntos, las caminatas, idas a pescar, paseos, batallas juntos, e incluso los vuelos sobre su pegaso habían significado más que un amor fraternal?...
…¿En verdad fue el único que lo notó?...
…Al parecer sí…
Tropezó con una piedra en su camino, dejando caer la antorcha a unos metros de él, pero no sentía la fuerza para levantarse, ya que estaba siendo usada en un llanto. Uno tan poderoso como el día que Robin volvió completamente fuera de sí…
…Había herido a laque consideraba su tercera hermana de la manera más dura y cruel y nunca se había dado cuenta…
…Ni si quiera para tener el tacto para explicarle de una manera delicada como el no le veía de esa manera…
…¿Cómo le encararía ahora que su padre aprovechó su vulnerabilidad para hacerle creer que ni siquiera era más que una soldado más?...
…No…
…Ella sabía que los Sheperds eran su familia y aunque hubiese desposado a Robin, no iba a cambiar su lugar de importancia…
Aún con los ojos llenos en lágrimas se levantó despacio, ignorando las manchas carmesí que sus brazos y piernas usaron para decorar el piso, tomando nuevamente la antorcha, siguiendo su camino, formulando en su cabeza miles de posibilidades de como podría terminar esa parte de la historia con Ghya, pero debía arreglarse la situación lo más pronto posible…
‒…Más por lo que ocurre afuera…
‒¡Chrom!, ¡Por acá!
Si algo odiaba de esas edificaciones era que las voces podían venir de cualquier lado, sin embargo, a juzgar por el eco, venía desde el punto de partida, por lo que corrió lo más rápido que sus piernas le permitían, no tardando en encontrar al asesino que contrató.
‒Gaius las encontró, sígueme…
Y antes de que cualquier otra cosa, Volke desapareció junto con su antorcha camino debajo de las mazmorras, de seguro la parte más asquerosa y oscura de las mismas. Sin embargo, respiró hondo y siguió a su empleador, corriendo lo más rápido que el hedor le dejaba avanzar, actuando como un muro venenoso que le mataría si no llegaba a tiempo con los encarcelados.
‒Si así estoy yo, ¿cómo estarán ellos?...
Después de una eternidad, llegó a las celdas designadas. Vio como ágilmente entre los ladrones iban liberando a los prisioneros, pero a él solo le importaba hablar con una en especial…
‒Que bien que llegas, Chrom…
Vio a Okasahan, apenas reconocible por la palidez que en ese momento coloreaba su rostro, así como un rastro de jugo estomacal que manchaba su normalmente pulcra armadura.
‒N-No podía hacer menos, Okasahan…‒comentó tratando de ignorar ese detalle y el deseo de golpear a Klagg‒…¿Dónde esta Ghya?
‒Pésima…‒apenas reconoció a la peli negra que se había encontrado en la biblioteca, pues ella compartía síntomas con el general, a excepción de esa mancha que denotaba que el asco era tal que ni su estómago podía con él‒…No me importa que haya pasado entre ustedes o como el lord Klatarado la hizo quedar, será mejor que la regreses a la auriga oscuro que todos conocemos por nuestro bien…
Y antes que pudiera reclamarle otra cosa, la chica se fue. Vio entonces como Gaius mantenía una envoltura de dulce contra su nariz y boca. Suspiró pesadamente, tratando de no unir sus alimentos a la decoración y aroma del lugar.
‒¿Tan mal está?...
Una simple afirmación de la cabeza de parte del ladrón fue suficiente para darle a entender que tal vez no sería una tarea sencilla. Se dirigió a la reja abierta, viendo como la chica estaba contra esquina, evitando cualquier contacto visual con el venerable. Sintiendo que le estrujaban el corazón se acercó a ella despacio, colocando suavemente su mano en el hombro, pudiendo sentir la tensión que se acumulaba en los hombros de su amiga. Y volviendo a tomar aire de tal manera de no regresar sus alimentos, habló...
‒Escucha Ghya…‒cada bocanada y palabra le costaba, pero recuperar a Ghya valía cada una de ellas‒…lo que….lo que haya pasado…todo lo…lo que tu padre dijo en la biblioteca…es mentira…‒volvió a respirar hondo, sin saber si sus ojos se llenaban de lágrimas por sus sentimientos o por como el hedor empezaba a invadir sus otros sentidos‒…Tal vez…tal vez no habré correspondido y tal vez…habré sido tan idiota como para no enterarme…ni tener que decirte esto en estas condiciones…pero Ghya…‒apretó un poco su hombro, tratando de relajarla‒…tu….deberías saber mejor que nadie…lo mucho que me importas, y como eres como otra hermana pequeña…
Sin respuesta. Respiró hondo otro par de veces antes de continuar.
‒Ghya, vales….vales más como para….recibir una disculpa decente…no me hagas disculparme de todas mis idioteces cuando tu vida corre riesgo…salgamos…salgamos de aquí…salgamos de esta…y entonces te juro que me disculparé de todo y…hablaremos lo que quieras…
Hizo esfuerzos para evitar que el vómito que ya venía por su garganta llegara al final del camino, sintiéndose repugnante al hacerlo volver a su lugar.
‒Espero no enfermarme…
‒¿De que hablas con que la vida corra riesgo?
Y antes de poder celebrar que una pálida pelirroja volvía a clavar su mirada en él, tuvo que prepararse para darle la que tal vez sería la peor cosa que les ocurriría tras la tortura mental de lord Klagg…
‒Hay un ataque muy poderoso al fuerte…y no parece que vayamos a ganar…
Aún estaba desorientado…
…Mareado a decir verdad…
Detestaba cada vez que se ponía tan mal que apenas recordaba las cosas y más aún cuando hacía que su padre se preocupase de más por su salud. Debía encontrar una cura a lo que fuera que le estaba aquejando…
‒…No quiero seguir preocupando a mi padre…
Aún sin abrir sus ojos, apoyó su mano en la cama que le sostenía. También podía sentir algo sobre él, una tela algo gruesa a decir verdad, y que fácilmente cubría todo su cuerpo. Usó sus codos para ayudarse a quedar sentado en el colchón. Se talló un poco los ojos, ayudando a que fueran abiertos poco a poco, quedando un poco sorprendido al ver que lo que le estaba cubriendo por completo.
‒…La capa de mi padre…
Tomó un poco entre sus manos, ¿Por qué su padre había dejado ahí su prenda?, siempre llevaba esa capa naranja a cualquier lugar, la posibilidad de haberla olvidado en la enfermería era relativamente nula.
‒¿Por qué la dejó entonces?
‒¡Ike!, ¡Gracias a la diosa estás bien!... ‒la voz de Rhys le distrajo de los pensamientos que empezaban a empeorar sus mareos. Le vio acercarse y empezar a revisarle de nueva cuenta‒…¿Cómo estás?, ¿Te sientes mejor?
Sentía tantas cosas extrañas en ese momento, pero suponía que debía irse por lo primordial.
‒…Estoy…un poco mareado, Rhys…pero…creo que es por hambre…
‒Debe ser eso…‒contestó el curandero, había algo en el que lucía diferente de él, como si su mente hubiera sido nublada por dolor y preocupación. Se notó aún más al ver como el peli naranja temblaba un poco al servirle torpemente la comida.
‒…Rhys…¿ocurre algo?...
Pudo escuchar como el curandero dejaba caer unos cubiertos al piso, también como al recogerlos y enderezarse nuevamente este se golpeaba la cabeza. Sea lo que fuere que lo tuviera tan distraído, debía ser malo.
Justo cuando iba a volver a preguntar a Rhys que ocurría, notó que la pequeña Hashira lloraba viendo por las ventanas del recinto. Dejando de lado sus necesidades físicas y sus dolencias decidió ir a ver que ocurría afuera, quedando sorprendido ante la escena.
Era demasiado parecida a la que se desenvolvió el día que por fin regresó a casa, con la diferencia que aquella vez, había mayor cantidad de soldados del bando del fuerte Yuken que del enemigo. No sabía si era que todas las tropas del Lord aún no se habían desplegado o si simplemente se habían añadido a lo que serían nuevas filas del cementerio de Scara. El mayor temor que sentía ahora, era que su padre fuera uno de esos nuevas criptas…
…No…
…Su padre era demasiado fuerte y el campo de batalla era su segundo hogar…
…El, su propio hijo, debería saber que un ataque de este estilo no era lo suficiente para hacer caer a su padre…
‒…Ni siquiera un dios puede con él…
‒¡¿Qué haremos ahora, Rhys?!
Ike vio curioso al curandero, quien se estaba colocando unos fomentos sobre la zona afectada por el último golpe en la cabeza.
‒…T-Tú oíste al comandante, Hashira…‒el peli azul trataba de calmar mentalmente su corazón para poder seguir escuchando al peli naranja‒…Proteger a Ike y esperar su retorno…
El príncipe de Tellius entonces cayó en cuenta porque su padre le había dejado su capa…
…Era su manera de hacerle entender que volvería por el…
Debía hacer algo, no podía quedarse ahí de brazos nuevamente, mientras su padre daba todo por él y los demás sacrificaban su vida…
"Ike, hijo…jamás aceptes un destino…eso nunca es sano…si caerás, hazlo luchando…"
Esas sabías palabras que alguna vez escuchó de su padre nunca las olvidaría…
…Y justamente haría eso…
Tomó su espada que por alguna razón estaba recargada en la pared, colocándose la capa de su padre, y se dirigió a la puerta.
‒¿A dónde vas, Ike?
Frunció el ceño y volteó a ver al curandero antes de continuar su camino.
‒Voy a luchar antes de aceptar cualquier derrota…
Eso hubiera salido mejor si la puerta se hubiera abierto, claro está.
‒¿Sabes Ike?... ‒vio como Rhys se ponía de pie para verlo con una ligera sonrisa‒….Tu padre te conoce demasiado bien…No iba a dejar que salieras así como así, entonces nos encerró desde fuera para evitar que fueras a un lugar tan peligroso…
…Sí…sin lugar a dudas, ese era su padre…
De repente, se escuchó un fuerte estruendo desde el lado de Hashira, quien rápidamente se alejó de las ventanas, el corazón de Ike latió con rapidez al notar un mediano y redondo objeto, que sin duda alguna había visto un par de veces en Sholua…
‒…Una bomba…
‒…Ike…
‒¿Sí Rhys?
‒Eso es algo malo, ¿no?
‒¿Hay cosas que se prendan con fuego fácilmente?
‒Hierbas…medicamentos…vendas…sábanas…¿continuo?
‒¿Q-Que es eso?... ‒Ike podía notar como Hashira temblaba más que Klagg al ser intimidado por la mirada de su padre.
‒Hashira, eso se llama bomba…‒contestó sin dejar de mirar el objeto de mecha larga que amenazaba con su existencia, deseando hacer algo más además de aferrarse a la capa de su padre y respirar pesadamente ante el terror de sentir pies de plomo e inmóviles‒…y si no nos embarra en la pared en mil pedazos, el fuego que habrá después de la explosión nos quemará lentamente…
Sentía que el tiempo se había detenido, y al parecer no era el único con miedo y pesadez en las piernas que se moviera o pudiera reaccionar.
‒¿Q-Que haremos entonces, R-Rhys?...
Tampoco la respuesta de Rhys fue alentadora…
‒Rezar, supongo…
Soy tan malvada que lo cortaré justo aquí :v quiero darles un ataque al corazón, lo siento xD
Pero no soy tan cruel :B trataré de subir la siguiente parte cuando mucho dos días después que suba este :V
AngelTerra: y demasiado! Y espera ver que pasa después :v
Es que se hartó de que lo usaran para eso cuando el realmente necesita que salven a su bebé uwu :v oh si, se lo tenía ganado por querer hacer ver a otros como lo que son sus verdaderas intenciones xD pues la cosa se puso fea…y solo apunta a ser peor, créame :v
PINKDIAMOND4000: se que lo soy uwú y si :B yo se que usted sabe quien quiere que Hashira sea, pero ahora es tiempo de las cosas feas :V por eso y porque Greil sentía que estaba enloqueciendo de dolor TwT y si…también por Klagg xD pues en sí no, pero realmente sus prioridades no están en orden y para él ahora es momento de vengarse de Chrom, y como Ike ya lleva así tanto pues no le importa mucho xD aunque en parte sí porque pues era su llave a un mejor status :v no mamu, cuando llegue esa persona, será un milagro que Klagg no quede hecho mil pedacitos.
Les invito a dejar review, comprar un corazón nuevo y leer mis otras historias.
Nos leemos! :D
