Capítulo 29: Lecciones de vuelo

(La caída del fuerte Yuken; parte 2)

‒¡Rápido, debemos salir de aquí!

No supo en que momento había salido del trance, pero sabía que debían cooperar Rhys, Hashira y él si querían salir de ese lugar antes de volverse decoración de paredes y ventanas de la enfermería.

Cosa que no será sana para un lugar así…

Notó que la mecha del explosivo había descendido drásticamente, lo cual no solo le daba a entender que habían quedado petrificados por bastante tiempo…

Si no que quieren torturarnos…

No era su fuerte pensar que hacer, normalmente esa era la tarea de Soren o Togho, pero debido a las circunstancias debía forzarse. Entonces, recordó algo que alguna vez Gabriel le había dicho…

"Si quedas encerrado en una habitación alta con una ventana, toma todas las telas que puedas, haz un fuerte nudo entre ellas y úsala para salir de ahí…"

Por lo que entonces frunció el ceño y se dirigió ante sus compañeros.

‒¡Togho, Hashira!, ¡Rápido, tomen todas telas que halla aquí!

Sin esperar a más, ambos curanderos se pusieron a la acción, junto con el peliazul, quien empezó a unir las telas que llevaba con fuertes nudos entre sí, dado que debían sostener a tres personas, por lo que debían ser bastante resistentes…

"…Doble nudo de ser posible, hijo, o la caída puede ser letal…"

¿En que momento Gabriel le había hablado de supervivencia en esa clase de situaciones?, la verdad no recordaba pero le estaba siendo útil ahora, por lo que seguía los pasos a pie de la letra conforme se iba recordando…

"…Mientras más telas mejor, así tu estructura será más fuerte y habrá menos posibilidades que se rompa y caigas al vacío…"

Tres, cuatro, cinco telas unidas fuertemente entre sí llevaban, agradeciendo que Togho y Hashira le imitaron una vez hubieron recogido todo el material que ajustaban de la enfermería. Empezando a tomar forma, notó que hacía falta longitud, por lo que añadió tanto su capa como la de su padre para garantizar el largo de la distancia que habría que recorrer.

Escuchó entonces el desgarre de unas telas, haciéndole temer por un momento que su único medio de escape se estaba desgarrando por algo atorado, pero se calmó y confundió al ver que solamente era Hashira arrancando telas de su largo y ampón vestido.

‒¡¿Qué haces Hashira?!

‒¡Quiero salir de aquí! ‒Contestó la chica añadiendo lo extra de su vestimenta. Ike sabía que aunque le intentase detener no lo haría, pues podía ver en su mirar la desesperación de tal vez no volver a ver la luz del día. Más no podía evitar sentirse mal de hacer que ella llegara a ese extremo por supervivencia, pero al juzgar del resultado final una vez la chica terminó por desgarrar su vestido a tal punto de temer que pudieran notar todos sus prendas íntimas, supo que había llegado el momento de seguir con su escape.

"…Usa cualquier cosa pesada para romper la ventana si no tiene manera de abrirla y amarra tu cuerda improvisada al barrote más resistente que encuentres…"

Tomó entonces el asiento que su padre había ocupado hacía unas horas ya, dio unos pasos atrás y dirigiendo una mirada que les indicaba cubrirse, lanzó con toda la fuerza que poseía por la ventana más alejada de la ubicación de la bomba, destrozándola. Sin perder el tiempo, tomó un extremo del conjunto de telas, se subió a la mesa junto a su única salida y la aferró cuanto pudo.

Acto seguido, lanzó el resto de la tela hacia el exterior, viendo como se ondeaba gracias al leve viento que soplaba esa noche.

"…Nunca olvides enredar la tela en tu pantorrilla, así en caso de que sueltes tus manos, tu pie queda enredado evitando una caída…"

‒¡Damas primero!

Y tras ayudar a Hashira a subir a la mesa, enredó la tela alrededor de la pantorrilla de la chica para proseguir con el escape como se le indicó, viendo como con esfuerzos la curandera bajaba lentamente. De ahí, ayudó a Rhys a proceder a bajar. Tras esperar una distancia decente, prosiguió a repetir el proceso en sí mismo, sintiendo como su corazón retumbaba en el pecho y la pesadez al bajar, así como la incomodidad de sentir como su tela salvadora, se volvía molesta en su pantorrilla por la fricción que el descender ocasionaba.

Aunque vivir es primero…

Al contrario de lo que hubieran imaginado, escuchar el estallido de la bomba cuando estaba unos metros debajo de su improvisada salida, le reconfortó…

…Hasta percibir el olor a tela quemándose…

‒…Tiene que ser un mal chiste…‒llenó de aire sus pulmones para advertir a sus compañeros‒…¡FUEGO!...

Pudo percibir en la tela como ambos compañeros se apresuraban a bajar el otro largo tramo que aún les faltaba recorrer. No sabía si era el helado viento pero podía jurar que las telas estaban más resbalosas por alguna clase de líquido…

‒…De seguro por el sudor del esfuerzo…

Fuera lo que fuese, le complicaba más la existencia, sintiendo que todo terminó al presenciar como el fuego terminaba de quemar el único amarre que por ahora deseaban mantener.

‒Oh mier-…

Y el último pedazo de tela los soltó. Sentía como si desde ese momento todo se hubiera alentado. Su corazón retumbaba al punto de no dejarle escuchar ni sus propios gritos. ¿Qué debería hacer ahora, según Gabriel?, su mente preocupada en recordarle diferentes etapas de su vida no le permitía el acceder a las clases de supervivencia que ese hombre le había impartido hace unos años…

..Pero no podía ser presa del miedo ahora…

…Una esquina para atorar la tela, una mano amiga era lo único que faltaba…

Y como si Ashera lo hubiera escuchado, sintió como fueron frenados de manera frenética, así como el amarre que el capitán le había recomendado hacer surgía efecto, evitando que su caída continuase de manera deliberada.

‒¡Agh!... ‒pero eso no evitaba que doliera. Solo esperaba no haberse lastimado algo, jadeando antes de estirar su cuello hacia abajo y ver el estado de sus compañeros, a quienes veía, pero temía que se hubieran herido‒…¡Rhys, Hashira!, ¡¿Están bien?!

‒¡Agh!... ‒oyó a Rhys quejarse un poco‒…¡Todo bien aquí!

‒¡E-Estoy bien, a-alteza!... ‒el llanto de la curandera era lejano, pero lo suficientemente audible para calmarle de que no les había ocurrido nada.

Sintiendo curiosidad de que los sostenía y cuanto duraría, tomó aire para reunir la fuerza abdominal que necesitaba para elevar su torso y ver qué fue lo que detuvo su caída libre, viendo que fue el marco de una ventana que quedó abierta. No importaba la razón de esa apertura, estaban a salvo.

Dejó caer pesadamente su cuerpo, tratando de calmarse un poco de lo que había sucedido, hasta que se percató de unos ligeros llantos de la curandera.

‒¡Hashira!, ¡¿Qué pasa?!

‒¡¿Estás herida?! ‒Rhys le respaldó.

‒¡E-Esque…!‒gimoteó la chica‒…¡Desde su altura pueden ver mi ropa interior!

Un silencio incómodo reinó entre ellos. Ike ya no sabía si el rubor que sentía era por el comentario de la asustada curandera o por toda la sangre que se le estaba subiendo a la cabeza.

‒Hashira, mi túnica está cubriendo mi cara, aunque quiera no podría verte…‒escuchó la réplica de parte de Rhys.

Suspiró pesadamente antes de añadir.

‒¡Hashira, créeme que tengo otras prioridades en mente antes de preocuparme por el color de tu ropa íntima!...

‒¡¿C-Cómo cuales?!

Antes de contestarle que podrían venir refuerzos enemigos a aprovechar su vulnerable posición, se preocupó a escuchar el sonido de tela rasgándose. Sabiendo que no tenía caso volver a ver que estaba ocurriendo porque su respuesta era lógica, le contestó a la hija del duque.

‒¡Que estamos colgando de cabeza en una posición donde los enemigos pueden vernos…!

‒¡¿Vienen enemigos?!

‒¡Peor!… ‒tarde o temprano lo iban a saber‒¡…se rasga la tela!


No supo como, pero logró salir de las mazmorras sin tener que devolver alimentos. El venerable de Ylisse respiró gustoso el aire que les llenó a él y sus compañeros una vez salieron de los avernos del fuerte Yuken.

El infierno no puede ser peor…

‒¿Dónde tiene Klagtarado mi arma?... ‒escuchó a la pelinegra quejarse, debía ser un arma sumamente importante para rechazar la espada que Gaius le ofrecía.

‒Oye tranquila, ojitos…‒escuchó al aludido hablar‒…es esto o nada…

‒¡¿Cómo diablos me acabas de llamar?!

‒Uh…‒comentó la rubia, Chrom no entendía porque parecía que tenía las manos en sus bolsillos‒…eso acabará mal…

‒¡¿Quieren callarse los tres?!...‒al menos le alegraba ver que Ghya se estaba enfocando y estaba dejando sus problemas con él para después, recibiendo las armas que Volke le ofrecía‒…Yo te llevaré al lugar donde mi padre guarda todo lo que confisca y seguro no está ahí ahora, así que vamos…

Y antes que alguien dijera algo más, las tres chicas se alejaron corriendo de los hombres, dando paso a un largo lapso de minutos incómodos en silencio.

‒¿Y ahora que, azul?

Sintiendo que no era el mejor momento de que Gaius le hablase de esa manera, respiró profundamente antes de contestar.

‒No se, nunca había llegado tan lejos sin Robin o Rob…

A pesar de que Volke tenía la cara cubierta, podía sentir una mirada penetrante de su parte, así como si Okasahan quisiera darle un golpe.

‒…Nada fuera de lo común…

‒Deberías ir con Ike y ayudarle…

Ese era una buena idea.

‒Supongo entonces que sería bueno que Gaius, Volke y yo vayamos a la enfermería y-…

Entonces un estallido en los pisos superiores le hizo estremecer.

‒¡¿QUÉ?!

‒¡VINO DE LA ENFERMERÍA!

‒¡RÁPIDO AZUL, HOMBRE DE OJALATA!

Y sin perder el tiempo, ambos ladrones corrieron a toda prisa hacia el origen del ruido.

‒¿Me acaba de llamar hombre de ojalata?

El venerable se encogió de hombros.

‒Te acostumbrarás…¡Vamos!

Y antes que el general reclamase, siguió a los ladrones. Sentía que el corazón le iba a explotar por el miedo de pensar que Ike estaba ahora hecho mil pedazos.

Y junto a el, cualquier posibilidad de salvar a Robin…

Fue peor al ver como de lo que era la puerta del recinto de enfermos parecía ahora un horno gigante que había sido preparado especialmente para una gran cena. Veía como entre Gaius y Volke intentaban ver los catastróficos resultados del ataque. Realmente solo esperaba que quienes estuvieran ahí hubieran logrado escapar o cubrirse del fuego, mas que nada porque no había percibido el olor de carne quemada.

‒…Que tétrico fue eso…

‒¡No veo nada!, ¡Y estoy seguro que bufanda tampoco!

‒¡No creo que sea momento de apodos, Gaius!, ¡¿Notas algo?!

‒¡¿QUÉ PARTE DE NO VEMOS NADA BUFANDA Y YO NO ENTENDISTE?!

Si sería idiota.

Fueron los minutos más largos de su vida, solamente empeorando al paso de los segundos entre los que ambos ladrones se veían y negaban al unísono, haciendo que la poca esperanza de encontrar a su amigo con vida disminuyese drásticamente.

‒¡¿PERO QUE DEMONIOS PASÓ AQUÍ?!

Como si su confusión no fuera suficiente, las chicas restantes los alcanzaron, ¿tanto tiempo habían pasado o es que realmente fueron lo suficientemente rápidas para ir por sus armas y alcanzarles?

‒¡LA ENFERMERÍA EXPLOTÓ…!‒contestó el.

‒¡Di algo que no sepamos!... ‒por alguna razón empezaba a detestar a la rubia.

‒¡IKE ESTABA AHÍ DENTRO!


Recuperar Índigo fue más sencillo de lo que parecía, ni siquiera parecía estar lejos de donde estaban hace nada. En un par de segundos, tanto Andra como ella habían logrado abrir la cerradura del cuarto prohibido donde el Lord restringía todo lo de sus "rehenes".

‒…Ahora si estamos a la par, Klagtarado…

‒¡ah si!, ¡Aquí están mis bebés!

Aunque le preocupaba un poco la manera en la que Andra llamaba a sus armas, mientras fuera buena en su trabajo estaba bien…

‒….Y creo que puedo decir de buena fe que lo es…

‒¿Les falta algo más, chicas?

Volteó a ver a la pelirroja, quien a pesar de lucir como la misma de siempre, Aqua podía notar el dolor en su mirar.

‒Ir con Ike y golpear a tu padre,… ‒contestó con simpleza, sabiendo que a la chica realmente no le importaba lo mal que la iba a pasar una vez tuviera a Ike lejos de él‒…¿Tu estas lista?

Tras asentir con la cabeza y notar que en su espalda llevaba diferentes tipos de lanzas y en su alforja libros de diferentes colores, salió del cuarto, simplemente para sentir que el mundo se venía abajo al escuchar una explosión lejana a su posición, sin embargo dentro del mismo fuerte.

Que no sea la enfermería, que no sea la enfermería…

Se repetía así misma al empezar a tomar camino al origen de su preocupación.

‒¡No!... ‒Oyó espetar a la auriga oscura, quien al mismo tiempo detuvo su carrera a pesar de su evidente ira‒…¡Hay un atajo por acá, síganme!

Y sin esperar repetición de parte de Ghya, ambas asesinas la siguieron a través de un pasillo oculto entre dos marcos de puerta, decorado de tal forma que se camuflajeaban con el resto de las paredes del fuerte. Eran demasiado estrechos de tal forma que apenas ellas tres podían correr entre ellos rozando incómodamente sus brazos contra ellas, generándole a Aqua unos raspones insignificantes.

‒¡Creía que este era un atajo!... ‒espetó la pelinegra mientras subía unos altos escalones, crujiendo los dientes porque Andra estaba en su camino para arrancar la cabeza de Ghya por hacerle usar tan incómodo medio.

‒¡Dije que era un atajo, no que era cómodo!

No podía argumentar contra eso, por lo que solamente frunció el ceño con enojo y orgullo.

‒¡Ya no tardamos!, ¡estamos cerca!

Y por su bien debían estarlo, si no le demostraría un par de técnicas que de seguro la harían caer inerte al piso.

Es decir, no obedecen del todo al triangulo de armas…

Pero para suerte de Ghya, tuvo la razón y no tardaron en verse libres de tan estrecho camino. Estaba segura que no sería el único del fuerte Yuken y que así Andra había logrado infiltrarse cuando era su enemiga, pero ahora mismo debían resolver la cuestión de Ike y la enfermería, por lo que corrió al lugar damnificado, solamente para encontrar que Chrom y los otros ya estaban ahí, viendo el fuego como si su vida dependiese de ello.

‒¡¿PERO QUE DEMONIOS PASÓ AQUÍ?!

Vio a Andra llegar a reclamar inmediatamente al venerable de Ylisse quien parecía estar más muerto que vivo.

‒¡LA ENFERMERÍA EXPLOTÓ…!‒contestó el.

‒¡Di algo que no sepamos!... ‒por alguna razón no quería escuchar la respuesta.

‒¡IKE ESTABA AHÍ DENTRO!...

Eso fue lo último que necesitó para atreverse a inhalar todo el aire que pudiese y adentrarse hacia las voraces llamas que no dudarían en acabar con ella…

No sería muy diferente a si lo hace ella…

Nada…

…No había señales de cuerpos ni heridos y notó algo que le trajo esperanzas de que Ike y quienes más que estuviesen ahí hubieran sobrevivido…

Un pedazo de tela quemada amarrado a la ventana…

‒¡Aqua!...

Salió inmediatamente tras escuchar a su mejor amiga llamarle, tosiendo un poco al volver a tener contacto con el aire fresco.

‒¡Aqua por los dioses, ¿En que pensabas?!

Pero eso importaba poco, solamente comunicaría lo que debían buscar ahora.

‒Ike huyó…‒declaró con solemnidad‒…debemos encontrarlo antes de que lo haga el enemigo…


‒¡CHROM!, ¡LOS DEMÁS, VENGAN!

Tras haber recibido la alegre noticia de que Ike no estaba siendo consumido por las llamas, Chrom decidió responder el auxilio de Okasahan, corriendo al piso de abajo donde seguro lo habían dejado.

Esa armadura no lo deja moverse tan rápido…

Llegaron con el mayor quien se asomaba por una ventana, gritando aparentemente a la nada. Le dio un vuelco al corazón cuando al acercarse escuchó las siguientes palabras.

‒¡Príncipe Ike, no se mueva!, ¡Ya lo sacaremos de ahí!...

En ese momento y sin importarle que tan peligroso fuese, se asomó por el marco, notando un pedazo de tela que no solamente se desquebrajaba, sino que era el único medio de sostén de Ike, Rhys y Hashira, quienes eran por quienes temía su fin de la existencia…

Pero debo saber que están bien…‒Tomó aire antes de exclamar‒¡Ike!, ¡Rhys!, ¡Hashira!, ¡¿ Están bien?!, ¡¿Qué demonios hacen?!...

Tardó un poco en obtener su respuesta.

‒Oh…esque es un buen día para colgarse boca abajo, ¡¿QUÉ MÁS PODRÍA SER?!

Tal vez no debió preguntar lo segundo.

Suspiró pesadamente antes de continuar.

‒¡Los sacaremos de aquí!

Y sin realmente prestar atención si el hijo de Greil contestó o no, iba a disponerse a tomar la tela, siendo detenido al notar el rasguño que se iba convirtiendo en partición de la única cosa que le mantenía con vida.

‒…Creo que ya veo el problema…

‒Aleluya…

Le pasaría a Ghya esa vez ese cruel comentario, por ahora debía encontrar la forma de subir a todos de la manera más rápida posible.

Miró rápidamente hacia su armadura , retirando las partes que conformaban el brazo derecho, desarmándolo desde el hombro con desesperación ante las expresiones sorpresa de las chicas.

‒Okasahan…‒comentó subiendo con cuidado al contorno de la ventana‒…Necesito que sostengas con fuerza mi mano y evites que caiga al vacío….¿Entiendes?

A pesar de notar la inconformidad en la cara de las muchachas, notó que el general, asentía con severidad, tomando con fuerza la mano del venerable. El peli azul entonces procedió a sacar su cabeza y exponerla al helado viento de la noche. No debía mirar hacia abajo, ya que podía llegar a temer y resbalarse de Okasahan…

Eso dejaría soltera a Robin…

Procedió entonces a colocar su pie en la pared despacio, buscando entre sus muros un pequeño hueco en donde apoyar para bajar, siguiendo el procedimiento sin soltar al general, haciendo parecer que el descendiente de Blotch podía sostenerse en cualquier superficie que desease.

Procedió entonces a dar un par de pasos abajo, hasta lograr la altura donde su brazo de armadura alcanzase a Ike, quien no tardó en elevar todo su torso para ser rescatado una vez el venerable hubiese espetado su nombre para que el chico pudiese escuchar a pesar del viento nocturno que ya empezaba a molestar.

‒¡Vamos Ike, solo otro poco…!‒comentaba el peli azul a su viejo amigo a manera de alentarle a llegar más lejos en esa incomoda posición en la que su amigo debía lidear para alcanzar el brazo de armadura ofrecida‒¡Un poco más!...¡Solo un poco más!...


Había perdido la cuenta de la cantidad de enemigos que había cortado con Urvan, y más aún de todos los soldados enemigos que faltaban de enfrentar.

¿De donde sacan tantos?

Al menos su hijo estaba a salvo. Detestaba tener que encerrarle de esa manera, pero sabía que era una de las únicas maneras de mantenerle alejado del peligro.

Eso o dejarlo completamente noqueado…

Por unos instantes volteó a los lados. Veía a Titania, Oscar, Shinon y Gatrie. Sabía que Rhys estaba en la enfermería cuidando de su hijo, Alice apoyando a Makao a evacuar a todo el pueblo antes de que los refuerzos hicieran catástrofes y desconocía el paradero de Soren y Mia.

Tal vez estén defendiendo desde dentro del fuerte…

‒¡Será mejor que te concentres, Greil!

Ah claro, no debía olvidar a Klagg. Detestaba la idea de que Rhys tuviese que despertarle para apoyar en el frente, pero si el líder no estaba en la batalla, ¿Por qué los soldados sí?...

Y hablando de líderes…

…Se dio cuenta de que también hacía falta Cornelius Lowentall…

…Por como estaba la última vez que lo vio, tal vez no debía sorprenderle que no estuviera presente…

FLASHBACK:

¡Cornelius!...llegó alterado al despacho del gobernante de Altea…¡Nos atacan, toma a tu hijo y huyamos!...

Pero el rey solamente veía por la ventana. Por el reflejo del cristal, Greil pudo notar que el hombre veía con melancolía y tristeza a la nada. Era como ver el reflejo de aquella fatídica noche reviviendo en su mirada.

¿Cornelius?...Se acercó un poco a él, intentando hacerle reaccionar, notando que tenía la Falchion de Altea en su funda, con la punta en sus pies y ambas manos reposando en el mango de la misma.

Greil…su voz era quebradiza…¿haz hecho algo por tu hijo por su bienestar…y haberte arrepentido después?...

Suspiró pesadamente al entender la situación.

Lo sabe, ¿no?...

No quiero sermones, Greil, solo contesta mi pregunta…

‒…Sí…si lo hice…y fue tal vez el peor error de mi vida…

¿Crees que el lo entienda algún día?...

Eso era difícil saber. Por más increíble que pareciera, Marth tenía mucho de Cornelius y eso podría ser casi imposible averiguar, por lo que suspiró pesadamente.

Cornelius…haz sido demasiado duro y cruel con tu hijo todos estos años…

No me compares, no soy Klagg…

Si bueno, Klagg está loco. El no tiene motivos para tratar así a sus hijos…Pero tu también te pasaste de la raya con Marth…

‒…Supongo que todo se paga…¿verdad?...

‒…Si Cornelius…Pero ahora debes venir y apoyar moralmente a tus tropas…

No son mías, son de Klagg Yuken…

Precisamente por eso debes venir…

Yo no tengo nada que hacer ahí…

¡POR LOS DIOSES, CORNELIUS!, ¡ERES EL REY DE ALTEA, AMADO HIJO DE NAGA, DIGNO DESCENDIENTE DE ANRI!, ¡¿ESTÁS EN TU TERRITORIO Y DEJAS QUE TE INVADAN?!...

Vio como el noble se giraba un poco para encararle directo. En verdad Marth había heredado el rostro de su padre…

Esta batalla está perdida, Greil…comentó…aunque baje a luchar no cambiará nada…

¡ENTONCES HUYE CON LOS DEMÁS!...

‒…¿Qué clase de ejemplo daría entonces, como rey?

¡UNO PÉSIMO AL PARECER!

‒…Escucha Greil…No tengo la fuerza para luchar…Pero tampoco tengo la cobardía para irme de aquí…

¡¿PERO DE QUE DIABLOS ESTAS HABLANDO?!

¿Tendrías tu fuerzas para luchar si tu hijo desease tu muerte?...

Eso lo dejó impactado, ¿Estaban hablando del mismo Marth?

No podía imaginar a Ike deseándole la muerte, supuso que ningún padre lo esperaría. Ese podría ser tal vez uno de los golpes más duros para alguien de recibir y era compresible como no parecía el mismo Cornelius Lowell de esa mañana tan frío y serio como siempre.

Suspiró pesadamente, intentaría una última vez hacerle recapacitar.

Cornelius…Empezó…no puedo imaginar algo así…Pero mayor razón debería ser para ti el buscar a tu hijo y sacarlo de aquí…

‒…No estas entendiendo, Greil…contestó el hombre con simpleza…tampoco soy tu…

Si fueras yo, ya estarías al lado de tu hijo…

¿Y porque estas aquí entonces?

¡PORQUE NO PERMITIRÉ QUE NADIE LE HAGA DAÑO NUNCA MÁS!

Entonces entiendes de lo que hablo…

No, no lo hago…

‒…¿esto te hace comprender?...

Vio entonces como el hombre abría un cajón de su escritorio y de él sacaba la corona de rey que solía usar en ceremonias de alta importancia. Suspiró pesadamente, resistiendo dirigirle un puñetazo a su real cara.

¡¿ESTO ES POR BUROCRACIA?!

‒…Elena te enseñó algunas rendiciones reales, ¿no?

¡PUES SI, PERO LO DESECHÉ!

¿Porqué?...Eras el primer Príncipe de Tellius, debías conocerlas al pie de la le-…

¡PORQUE NO ES SANO ACEPTAR EL SINO SIN PELEAR!...No le gustaba interrumpir, pero ese hombre ya lo tenía harto…¡SI MORIRÉ, SERÁ LUCHANDO!...

Ambos se quedaron unos momentos en silencio. Greil respiraba con ira, viendo a Cornelius, esperando cualquier reacción de él…

Entonces, entenderás que lucho a mi manera…

Entonces lo comprendió…

Recordó esas palabras de Elena…

"…Greil, no todo en la guerra es luchar…a veces…rendirte para que dejen escapar a tus seres queridos es lo mejor…"

¿Cómo no lo vio antes en la mirada del gobernante de Altea?

"…Preferirías ser tu la carnada antes de cualquiera de nuestros niños, ¿no?...Es lo mismo, pero de una manera más callada…sumisa…se que lo detestas, pero tal vez un día entenderás…"

Vio nuevamente a Cornelius, quien seguía de lado de la ventana…

Aún puedes cambiar de parecer…

‒…Cuida a Marth por mí…

Y con esas últimas palabras, el noble volvió a la posición en la que el mercenario le había encontrado. Suspiró pesadamente, tomó Urvan y se dirigió afuera del fuerte para reunirse con los mercenarios…

FLASHBACK

Entonces un ruido inusual le hizo helarse por un momento…

…Un estallido en la misma dirección de donde se encontraba la enfermería…

‒¡NO!... ‒espetó matando de un golpe al enemigo que tenía enfrente para después dirigirse lo más rápido que podía a la dirección deseada…

…Eso antes de que la lanza de Klagg hubiera sido colocada de tal manera que por poco atraviesa su garganta…

‒¡¿A DÓNDE CREES QUE VAS, MERCENARIO?!... ‒El hombre le encaró‒…¡VUELVE A TU LUGAR!

Sin embargo, tomó su hacha y de un golpe destruyó el único obstáculo entre el y su hijo.

‒Tu no tienes poder sobre mí…

Y volvió a correr, ignorando los gritos de sus mercenarios ante su huida. Trató de apartar las ideas de su mente de tener que buscar con sus ojos vidriosos los fragmentos restantes de su hijo o su carbonizado cuerpo, pensando que hubiera sido mejor el simplemente dormirlo y dejar alguno de sus mercenarios a vigilar el lugar.

Por la diosa, que este bien, por la diosa que esté bien…

Dio vuelta para encarar una escena que le alegró como aterró: Ike colgando boca abajo con su pie amarrado a un pedazo de tela que le estrangulaba, pero que lo mantenía a salvo de caer contra el suelo y perder la vida…

…Aunque al mismo tiempo le aterró oír de parte de su primogénito que la tela se desgarraba…

‒¡IKE!... ‒corrió y gritó lo más que podía. Sabía que a esa altura tal vez no lo vería o escucharía, pero debía hacer el esfuerzo.

Entonces algo más le detuvo. Una punzante flecha dirigida a su costado, que le hizo caer antes de aproximarse más a su destino. Acto seguido unos jinetes arqueros le rodearon, burlándose de haberlo tirado y como su jefe estaría feliz de haberlo capturado….

…Pudo haberse abierto paso entre ellos sin necesidad de sacarse la flecha y correr lo más rápido posible a ayudar a su hijo…

…Pero si hacía eso, lo más seguro es que vieran a su muchacho y con extrema facilidad se le adelantarían y asesinarían con toda alevosía y ventaja…

…Por lo que bajó la cabeza, jugando el papel de la carnada, para que al ser alejado de ahí, ellos mordieran el anzuelo…

Van a ganar…‒pensaba siendo arrastrado junto con su arma lejos de ahí, alcanzando a apreciar como Chrom metía a su hijo por la ventana antes de que el follaje de los árboles le impidiese ver como se desarrollaría lo demás, sonriendo al saber que por lo menos su hijo estaba a salvo‒…por ahora…


‒¡Eso es Ike!, ¡sube!...

Fue con mucho esfuerzo, pero finalmente había alcanzado la parte de armadura que Chrom le ofrecía. Eso fue ayuda para apoyar su pie libre en la pared y poder liberar el otro. Acto seguido, empezó a escalar la pared, sin soltar de todo las telas que ahora sostenían a Rhys y Hashira, para poder evitar una caída en caso de la ruptura total de la misma.

Con un último esfuerzo del venerable de Ylisse, que por alguna extraña razón llevaba una armadura de Scara, logró entrar por el marco de la puerta, entrgando la tela en la mano libre de Okasahan antes de dejarse caer al piso por el cansancio.

‒¡Ike, ¿Estas bien?!

Pero se sintió renovado al ver que Aqua estaba ahí, preocupada por el y le dirigió una sonrisa algo cansada.

‒Si, solo…solo fue difícil la escalada…

‒Si bueno, será mejor que respires porque esto no será nada…

Creyó haber visto una ligera sonrisa de su parte, sintiendo como su cuerpo se llenaba de energía rápidamente.

Escuchó como Chrom subía a Rhys y se calmó aún más, dado que solamente faltaba Hashira de subir.

‒¡HASHIRA, NO, SOSTENTE!

Pero se levantó rápidamente al escuchar como Chrom tenía dificultades para lograr tal cometido.

‒¡HASHIRA SE RESBALA, AYUDENME A SUBIRLA!

Sin pensarlo dos veces, los presentes se tomaron unos con otros para apoyar al venerable de Ylisse.

‒¡HASHIRA, NO!

Pero sintió que el mundo se venía abajo al ver que no solo el peli azul había perdido a la curandera, si no que también los refuerzos enemigos empezaban a rodearlos en los pasillos del fuerte.

‒Oh mier-…

‒¡Ike!, ¡¿Qué diría tu padre si te oyera hablar así?!

‒Honestamente Rhys, el no habría dicho nada, pero un golpe en la cabeza sí…

‒…sí, eso suena al comandante…


‒¡Arcfire!

La batalla iba de mal en peor. En verdad Togho empezaba a preocuparse como iba trazándose el desenlace de este asunto…

…Claro que empeoró cuando se terminó su último tomo.

Afortunadamente aún tenía una última espada Levin con la cual defenderse y atacar, preocupándose de que cada vez más cadáveres de los soldados de su padre caían y como sus primeras filas eran rotas. Pero él permanecería hasta el final de pie hasta final, como siempre había aplicado en Archanea…

…Hasta que escuchó un estallido lejano, en el fuerte, a decir verdad, ¿Tanto había luchado e intentado repeler al enemigo que se había alejado del principal lugar a progeter?

Apresuró a su corcel a dedicarse a volver al fuerte, alertándose al ver fuego surgir de la enfermería, acelerando aún más el paso al escuchar gritos, especialmente de una persona.

‒¡HASHIRA!

Sentía que pasaba la eternidad y que los caminos se alargaban en su contra, ¿tanto se había alejado o era la preocupación la que nublaba la realidad de la distancia?

Finalmente llegó al lugar, justo a tiempo para ver como el venerable de Ylisse intentaba subir a la que sería la madre de sus bebés…

…Y también ver como fracasaba…

‒¡HASHIRA!

Volvió a forzar a su caballo, sintiendo como el tiempo se alentaba. En verdad lo necesitaba para planear su siguiente paso para salvar a la curandera.

"¿En verdad crees poder mantener el equilibrio parado sobre el corcel, Togho?, hay que tener fuerza física, un excelente oído y una conexión especial con el caballo…"

Por Hashira cumpliría cualquier requerimiento, así que primero encaminó a Camelot, hacia la dirección donde caía la peli azul…

"…Alguna vez lo intenté con ayuda, debes doblar las piernas, pisando el mismo punto medio de la silla…"

La única ayuda que necesitaba ahora era la de su madre, que lo cuidaba desde aquel recinto que Naga reservaba para los ángeles, siguiendo las instrucciones…

"…Encórvate, eso ayudará a que no te caigas en lo que te preparas para levantarte…"

Cada vez estaba más cerca, Hashira debía resistir...

"los brazos a los lados, rectos, así mantendrás el equilibrio en lo que realizas la hazaña…"

La siguiente frase era para volver a galopar en el corcel, pero el no lo haría…

…No de la manera tradicional…

Colocó una pierna sobre donde antes estaba sentado, y en cuanto vio el momento indicado, se lanzó para atrapar en brazos a su amada. Rápidamente y por el golpe que les esperaba a ambos, usó su cuerpo como escudo, viendo como todo se volvía negro y silencioso tras un fuerte golpe en la cabeza…

…Pero por ella, hasta la muerte valía la pena…


:v maldad pura y absoluta conmigo! Juasjuasjuasjuasjuas…

Pues igual que la parte anterior, no planeo tardar más de dos días en actualizar. De hecho iba a ser anoche, pero el cansancio y algunos malestares me mataron x.x

Por cierto, hay dos errores en el capítulo anterior :s espero corregirlos en cuanto acabe este cap en partes :B

PINKDIAMOND4000: juasjuasjuasjuasjuas :V mi plan maligno funciona! :'v el cerebro no le chacha (?) hsy que arreglárselo a golpes, yo lo receto :V

Muchas :B y esenciales para entender algunos personajes :v le agrada porque no es como Lord Klagtarado (?) xD esque no pensó que pasaría eso :v solo lo quería proteger, no volar en trocitos.

Dhksjddfj usted lea cuando pueda TwT amo ese sentimiento :v

P.D: Todos quieren saber :v

AngelTerra: la idea era hacer reír, tranquila xD pues no fue ella, ni cuenta hasta que pasó :B ella se estaba preparando para defenderlo y pues…sorpresa, men :v

:O no le ha pasado que huele tan horrible que le da naúseas o vomita? Por eso :B Pero Aqua no, ella es alfa que se respeta (?)

:v sha lo vio (?) aquí ta uwu

Espero les haya gustado, les invito a leer la continuación, dejar review y que lean mis otras historias.

Nos leemos :D