Capítulo 37: Encontrado

Nos vamos de inmediato, Tibarn…

Esas palabras habían hecho que la vuelta a Benetnasch no fuese en vano ni tampoco la revelación a Ghya de su verdadera identidad. En algún momento iba a hacerlo de igual manera, pero por ahora era llevar al príncipe garza y al rey halcón donde Ike se encontraba, quien por alguna razón estaba también muy interesado en saber la ubicación de Greil.

Iremos ahí una vez Ike esté en condiciones aceptables…‒montó entonces a la montura que ya le esperaba con ansias e hizo que siguiera al negro pegaso, cuyo jinete volteaba tras de sí para asegurarse que no se habían atrasado demasiado. Al notar que Ghya no proseguía en su avance, vio atrás de ella también viendo como Tibarn le daba instrucciones a los demás halcones, y aunque realmente no se tardó tanto en alcanzarlas, en su situación cada segundo contaba.

Continuaron su avance sobre el agitado océano bajo ellos, Aqua entonces vio que cuando estaban a una distancia relativamente cerca de Ghya. Esta tomó una Erosian de su calzado, la cual lanzó exclamando "Sholua" la cual se transformó en el portal azul que la princesa de Benetnasch ya conocía. Por lo que prosiguió entonces a acceder junto su preciado wyvern, Hydra, pensando en darle la delantera Ghya una vez estuvieran en Sholua para guiar a los laguz a la localización del príncipe Ike.

Y debe ser rápido para que mi bebé no sufra del helado y horrible clima…

Sin embargo, al salir del portal fue víctima de algo que había notado desde su primera llegada a Sholua…

‒¡MI BEBÉ!,¡HYDRA!, ¡¿QUÉ LE PASÓ?!

Su hermoso y raro wyvern se había transformado en esa extraña cosa que Ghya llamaba "moto" en ese mundo. Sabía que su pegaso se volvió uno, el caballo de Togho se volvió otra, pero, ¿Por qué su adorado wyvern también debía sufrir las consecuencias del cambio de mundo?

¿Es que acaso todos los animales tienen esta clase de forma?

‒Se transformó en moto Aqua, no le pasó nada…

Solamente porque la necesitaba para guiar a Tibarn y Reyson hacia Ike es que no había ahorcado a Ghya por hablar así de su amado Hydra.

‒¡¿Cómo que no pasa nada?!, ¡¿Acaso no estas viendo lo que le ocurrió a mi bebé?!

‒Si lo vi, pero es normal…

‒¡Tu concepto de lo normal y lo mío es muy diferente!

La pelirroja suspiró pesadamente antes de responderle.

‒Es una explicación larga…

‒Pues date prisa que no tengo tu tiempo…‒se cruzó de brazos, molesta con su amiga por haberle hecho eso a su amado wyvern y no querer dar una explicación de por medio.

Ghya suspiró pesadamente antes de continuar.

‒Para no hacerte el cuento largo, es un hechizo simple puesto sobre las Erosian que llevo conmigo…‒le mostró esa piedra azul brillosa que tanto había mejorado y complicado su tarea‒…como en este mundo no existen los pegaso ni wyvern, al usarlas los transforma en algo más común en este mundo…

‒¿Y a esta cosa como se supone que le llamas?

‒Le llaman Motocicleta…

‒¿Moto, que?

‒A mi no me veas, yo no decidí el nombre…

Suspiró pesadamente, intentando no alterarse más de lo que ya estaba. Podía sentir la impaciente mirada de los laguz, quienes de seguro ya deseaban saber donde se encontraba el heredero de Tellius, por lo que después discutiría con ella del asunto.

‒Bien…‒comentó volviendo a ver a su adorado Hydra, acariciando la parte central de la "motocicleta", donde había diversos objetos que jamás los había conocido, atribuyéndole este hecho a que eran objetos de ese mundo, sintiendo como vibraba, como si estuviera preparado para correr‒… ¿Cómo dirijo ahora a mi bebé?

La pelirroja se acercó a ella junto con Ichta convertida en esa cosa, de seguro para explicarle cómo manejar "una moto"

Espero sea la única vez que se necesite hacer esto, mi pobre Hydra…

‒Ya veo que lo acariciaste, ese es el primer paso para que puedas dirigirlo…‒hasta ahora todo iba bien‒ahora, esta palanca…‒Ghya le señaló la "palanca" derecha‒…si lo giras, acelerarás, si aprietas la palanca, frenarás la llanta delantera de Hydra…

‒ ¿Llanta?

‒Así se llaman por ahora sus patas…‒después le señaló la "palanca" izquierda‒…esta te servirá para frenar las atrás de Hydra y si presionas tu pie derecho, será para ir más rápido o lento…

Bueno, no parecía tan diferente al volar, pero sentía que la pelirroja no había terminado las explicaciones.

‒Ahora, si quieres dar vuelta, giras todo esto…‒tomaba con sus manos ambas palancas y giraba hacia la izquierda y después a la derecha‒…al hacer esto, debes inclinar tu cuerpo hacia la dirección para que no pierdas equilibrio…

‒¿Y normalmente?

‒Ve así…‒vio como parecía encorvarse un poco para adelante‒…mantente así al girar, pero inclínate…

En verdad no era muy diferente a montar a su adorado wyvern, sabía que podía hacerlo.

No por nada soy una Exilion…

‒ ¿Disculpen, ya acabaron?... ‒volteó a ver al rey halcón, quien estaba de brazos cruzados, aleteando sobre ellas de manera imponente junto con su mirada desaprobatoria y a su lado el príncipe Reyson, quien imitaba sin mucho éxito a Tibarn‒…Pensé que a ustedes también les urgía salvar al príncipe…

Aqua se enojó, ¿No entendían que ella también tenía que ver como guiarlos?

‒Y si tanto les urge salvar al príncipe más que nosotras, ¿Por qué no empezaron a buscar por su cuenta?

Escuchó a Tibarn chasquear la lengua antes de responderle con furia.

‒Solo no se tarden…

Y alzando orgullosamente su barbilla, se preparó para seguir a Ghya y dirigir a los laguz hacia Ike.

‒¡Vamos!

Y tras la señal de la jinete, hizo a Hydra acelerar detrás de Ichta, pudiendo escuchar los ruidos del rey halcón transformándose junto con Reyson, sabía que les seguían, pues en su espalda podía sentir el viento provocado por los aleteos de los laguz sobre ellas, a la par de los gritos de los lugareños que veían pasar tal caravana.

¿Qué nunca habían visto un halcón y una garza?

Los gritos de sorpresa y espanto fueron mayores al adentrarse aún más en la civilización, aunque al mismo tiempo había muchos que sacaban cajas pequeñas y extrañas de las cuales desprendían luces y parecían obsesionados en seguir a los laguz, como si fueran parte de un circo cualquiera, por lo que, junto con Hydra, se acercó a esos odiosos y aprovechando la distracción, tomaba esas cosas y las tiraba al piso y si podía, hacía que las "llantas de Hydra" las destruyeran, notando como todos los guardaban ante el susto y confusión que sus actos conllevaban.

Ellos se lo ganan por imbéciles…

‒ ¡Ya estamos llegando!

Volvió a prestar atención al camino, que empezaba a verse familiar, para después ver ese edificio donde Ike se encontraba en lo más alto de ese lugar.

Resiste Ike…‒comentó parando a su wyvern transformado al lado de la "moto" de Ghya, solo para indicarle a los gobernantes que a quién buscaban, era hasta arriba, quienes no dudaron en volar hacia el lugar indicado‒…ya llegamos…

‒¡¿Por qué paramos?!... ‒ese tono irritante de Tibarn empezaba a molestarle, como si esa situación no fuera difícil por si sola, por lo que con enojo respondió:

‒Es el último piso, ¿Por qué no-…?

Pero antes de que pudiese terminar la oración, ambos gobernantes alzaron en vuelo hacia donde ella les había señalado. Rodó los antes las acciones de los laguz, siguiéndoles inmediatamente por el centenar de escaleras de metal, escuchando como Ghya le seguía el paso, esperando con sinceridad que el rey Tibarn no hiciera una estupidez al llegar con ellos, pensamientos que se agravaron y les hicieron correr aun con mayor rapidez al oír un par de gritos y unos jarrones rompiéndose en la vivienda que debían llevar su ayuda.

¡¿Qué clase de estupidez hicieron ahora?!

Al llegar pudo ver como el progenitor de Isaac le protegía, interponiéndose entre su hijo y la bestia alada que "les amenazaba" con su arma en mano, mientras una mujer de físico similar al de su empleadora protegía a aquella que llamaban "Marina".

Esto se pondrá muy feo…

‒¡Aléjate, bestia demoniaca!, ¡Isaac, lleva a Marina atrás! ‒Exclamó el angustiado padre, alejando cuanto podía a su hijo e incitándole a obedecer y huir de la escena, viendo rápidamente como Marina se dejaba llevar por los brazos de su hermano.

‒¡¿A quien osas llamar bestia demoniaca?!... ‒Reclamó Tibarn transformándose nuevamente en su forma humana, caminando de manera imponente hacía la contraparte de Greil, quien trataba de mantener su arma quieta por más que este fallara‒…¡Vengo solamente por el príncipe Ike Gawain, mas te vale que no lo ocultes de mi porque si no estarás en grandes problemas conmigo!

Por la forma de caminar del rey halcón sabía que no estaba jugando. Debía intervenir ahora o después de esto tendrían que traer al comandante Greil a este mundo para que Isaac no perdiese a su padre.

Claramente después de que este tenga que pasar por separarse de la fusión…‒No dudo entonces en correr e interponerse entre el arma de Gabriel y los feroces brazos de Tibarn, estirando sus brazos para evitar un nuevo movimiento de los hombres‒¡BASTA!, ¡¿No se supone que son adultos?!, ¡Pórtense como tal!

Se emitió un silencio tras un gruñido de ambos caballeros a lo cual Aqua entendió que podían continuar para salvar al príncipe y su contraparte.

‒Señor Gabriel, ¿Dónde esta Isaac?... ‒continuó como si la "tontería" de ambos realmente no hubiera ocurrido‒…La garza ya está aquí…

Y haciéndolo reaccionar, el castaño guardó su arma y salió rápidamente a buscar al fusionado. La pelinegra suspiró pesadamente, deseando poder darle un golpe en la cabeza por no poder controlar sus instintos infantiles antes una situación tan seria y delicada como la vida de dos chicos.

Sobre todo porque si fallo, mi empleadora me matará a mí…

Vio entonces al castaño traer de la mano al joven rubio encogido de hombros, aún asustado por lo que presenció y aunque no podía culparlo por su espanto tampoco le era posible creer que alguien como Ike podría tener una contraparte así.

Espero que mi yo de aquí no sea tan patética…

‒¿Es este de verdad el príncipe Ike?... ‒Tibarn dudó. Isaac bajó la mirada antes de contestar.

‒…No soy yo…‒encaró al halcón antes de continuar‒…Pero está aquí conmigo…aunque…creo que es más correcto decir que yo he estado con él…

Un silencio reinó en la habitación. Aqua podía ver como Erina quería acercarse a la escena, sin embargo, se acercó lentamente a ella para detenerle, pues no era el momento que todos empezaran a cuestionar por qué ella no estaba fusionada, agradeciendo que la mujer no diese un paso más y se dedicase a ser una espectadora como los demás presentes, ignorando por el momento donde estaban el resto de la caravana.

Seguro Gabriel los llevó lejos…esto será más fácil así…


‒…Acércate por favor…

El rubio tragó saliva ante la oración. Podía sentir que no existía amenaza en la garza, pero temía que le cuestionasen de cosas que solo Ike conocía dado que él ahora dormía, seguramente querrían hacerle un par de preguntas que solo el príncipe conocería o que le dictara cosas imposibles para él y aún así, tras un rápido vistazo a su padre y que este asintiera con la cabeza dio un par de pasos a ese ser que parecía haber sido bajado del mismo cielo.

‒…Dame tu mano…

Por el momento obedeció. La garza la tomó con delicadeza y miró fijamente a sus ojos, Isaac sentía como buscaba algo muy dentro de él, sin embargo, no se sentía amenazado, al contrario, en esos hermosos ojos esmeralda podía sentir paz y que todo terminaría bien para los dos…

Si…los dos…

‒Es verdad…‒escuchó al chico decir con una muy ligera sonrisa‒…Ike…el príncipe Ike…comparte su cuerpo contigo…

Se sintió aliviado y aunque aún no entendía como lo había visto, siguió escuchando a la garza.

‒…Pero ha sido difícil…¿No?... ‒No pudo bajar la mirada ante ese escáner celestial, pero tampoco pudo emitir sonido alguno para confirmar lo que le habían dicho‒...Tanto dolor de por medio…en un niño tan pequeño…

No pudo evitar llenar de lágrimas sus ojos ante las palabras de ese extraño…

…Lo sabía…

…Sabía todo lo que deambuló antes de que Ike llegase a Sholua…

…Por todo lo que sus padres sufrieron con su partida…

…Lo difícil que era no recordar nada una vez había vuelto…

…Aparte del dolor físico que era el estar fusionados…

‒…Debería odiarte por hacer pasar al príncipe este dolor…‒Agudizó su llanto, casi podía sentir como su padre le intentaría abrazar fuerte y negar lo que la garza tan claramente le reclamaba y más doloroso saber que era verdad…

…Sin él, Ike no hubiera pasado por todo eso…

…Estaría de vuelta en su casa, con su padre, entrenando y preparándose para ser el príncipe que Tellius tan urgentemente suplicaba tener…

‒…Pero es cierto…‒volvió a poner atención al angelical ser‒…que sin ti hubiera muerto…

¿Ike se salvó por él?, ¿Cómo eso era posible?

‒Tal vez no lo entiendas ahora…‒la garza le leyó nuevamente‒…y tal vez lo tardes en entender más de lo debido ya que no eres de nuestro mundo…pero básicamente…sin esta fusión lo hubiéramos perdido para siempre…

Tenía razón, no entendía…

…Pero al menos podía sentir un poco más de tranquilidad de que ese dolor había valido la pena…

Empezó a sentir una gran punzada que le mareó, se agitó su respiración y latidos al sentir como Ike deseaba salir con desesperación, aferrándose con fuerza a los brazos de su padre…

Ya estaba preparado para caer al piso en un inmerso sueño y entonces escuchó una angelical voz que incrementó su punzante dolor, extendiéndose por el resto de su cuerpo, como si le desgarrasen por dentro…

…Sentía como se desprendía por dentro, a la vez que podía escuchar los gritos de Ike en su cabeza, agonizando y quemándose de la misma manera que él…

…El tiempo se detuvo y el dolor crecía sin parar…

…No sabía que estaba pasando ahora o a que estaba aferrándose con tal desesperación…

…Por su mente fugaces recuerdos del incendio se hacían presentes, ni siquiera en ese momento había sufrido tanto como ahora lo hacía…

…Pensaba incluso que ahora la muerte era una mejor opción…

…Y justo cuando pensaba en que no iba a parar, pudo regresar unos momentos a la realidad...

…Estaba empapado en sudor frío y aferrado con desesperación y temblorina hacia la pareja que le dio la vida…

…No podía entender que le decían, pero le calmaban…

…Sus párpados se volvían cada vez más pesados, podía también apenas escuchar al halcón a su lado, junto a la garza y alguien peli azul, ambos en el piso, en mal estado…

…Entonces lo entendió…

…Ike e Isaac al fin habían acabado con su maldición…

…Por fin estaría en paz con sus padres…


En el norte, más allá…

Hay un río…que el pasado cantará…

Duerme mi niño, escucha ya…

las historias que el río trae…


AL FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN!

Llevaba meseeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees intentando completarlo :'v quedó corto pero al fin me gustó como quedó TwT

PINKDIAMOND4000: :v halcones siendo halcones, que esperaba? No las iban a recibir con té y galletitas :B XD demasiado :v es demasiado peligroso -…ok no XD justamente me imaginaba hablandole así al wyvern xD como si fuera un perrito chiquito y bebé xD

En fin, espero no tardar otro medio siglo en la siguiente actualización, de mientras les invito a leer mis otras historias y dejar review…

o lo decía al revés?...

agh, ya estoy muy oxidada…

En fin, nos leemos! :D