Era tarde en la noche cuando Hanabi estaba recostada sin poder conciliar el sueño, en realidad rara vez el sueño llegaba fácilmente para ella, sin ninguna razón en particular, sin embargo esta noche en verdad tenia una esas últimas palabras que le dijo itachi—«¿37 años?»—era incluso mayor que su hermana.

Hanabi dio vueltas al asunto en la oscuridad de su habitación hasta quedarse dormida. por la mañana vistiendo su kimono amarillento, ella se disponía a salir de recinto Hyuga esta que fue detenida por una voz un tanto familiar.

—Se va temprano lady Hanabi.

—¿ohh?, Kō san—hanabi lo saludo en una grata sorpresa, el hombre llevaba media vida al servicio de su padre a su vez de en varias ocasiones servir como guardaespaldas de su hermana y ella, estando presente durante el ataque de pain a konoha donde su pierna derecha fue rota por el impacto que provoco la técnica del akatsuki en la aldea. muchos años habían pasado desde aquello. su aspecto se vie más envejecido, presentando unas cuantas arrugas en su rostro.

—Sí, visitare a alguien en el hospital, ¿A qué se debe su visita?.

—Su padre me pedido ayuda para organizar los registros del clan— miro detenidamente a la menor de las niñas a las que había sido asignado cuidar y proteger, ella era mucho más esbelta llegando a medir un 1, 70 junto con un cabello mucho más largo—parece como si fuera ayer la última vez que fui su guardaespaldas algún tiempo después tras el incidente de Toneri otsutsuki y la luna. Es toda una mujer ahora.

—Eso tenía que suceder tarde o temprano Kō san—le sonrió hanabi y cerro sus ojos.

…..

Estando ya un rato en el hospital con el azabache Hanabi pensó en esas últimas palabras que le dijo itachi.

—¿Recuerda cómo es que llego a parar a este tiempo?

El azabache negó—No, solo recuerdo una sensación extraña…un tipo de granizo brillante.

—¿Granizo brillante? —la hyuga de cabello café estaba confundida.

—Honestamente dudo que alguna vez llegue a saber qué fue lo que paso realmente.

Su conversación fue interrumpida por alguien tocando la puerta

Ella se levantó de la silla y fue a abrir la puerta

—Ohh Sarada—Hanabi conocía levemente a sarada por ser amiga de boruto, pero solo la había visto un par de veces.

—¿Hanabi sensei? ¿Qué está haciendo aquí?

—Estoy cuidando de tu tío—Contesto a su pregunta con una sonrisa.

—¿Mi tío itachi? ¿De verdad?—La uchiha debía admitir que eso era algo extraño. El que la tía de boruto este cuidando del suyo.

—A si es, es un hombre muy amable—Las mejillas de hanabi adquirieron un ligero tono rosado al recordar como la defendió del padre de sarada.

Tras que hanabi la invitara a pasar itachi giro la cabeza hacia la dirección de sarada sin poder verla. —sarada.

—Tío itachi—corrió hacia el rodeo su cuello con sus brazos.

—¿Cómo has estado?

—La academia no ha sido algo muy difícil, soy la mejor de la clase. De hecho me graduare este año.

Itachi sonio—Esa es mi Sarada.

Hanabi se impresiona gratamente—ohh, eso está muy bien sarada—sentándose junto a ellos hanabi continuo—¿Significa que te convertirás en genin dentro de unos meses?.

—Si así es.

—Me alegro. de hecho pienso unirme a los instructores jounin de este año, quien sabe —hanabi sonrió y cerro sus ojos alegremente—Quien sabe, tal vez podría incluso ser tu sensei.

—ghhh—a sarada parecía disgustarle la idea aunque por razones que en realidad no lograba identificar.

Aunque con el mismo tono alegre y optimista Hanabi alzo su dedo y su rostro cambio a una expresión más seria—Aunque te lo advierto, no tendrás trato especial solo porque tu tío y yo seamos amigos.

Sarada entrecerró los ojos y apretó sus dientes, algo disgustada como si en verdad fuera a pedir algo así.

Itachi se unió a la conversación que tenían ambas—¿Qué hay tus compañeros?.

—Me agradan, salvo por el idiota de boru…—el nombre de boruto derrapo en su lengua al olvidar que su tía estaba ahí frente a ella.

—¿Quién? —itachi.

Sarada pensó rápidamente en alguna forma de inventarse un nombre—Boruo, el idiota de Boruo Kyousuke.

Al ver la reacción de Hanabi Sarada se alarmo—«No puede ser, ¿Hanabi sensei supo que mentí y hablaba de boruto?». — Hanabi frunció el ceño y alzo su dedo índice—Sarada, así no es como debería hablar un niña.

Por su lado en primare instancia itachi no vio la gravedad de aquello, durante la guerra había escuchado a los ninjas decir toda clase de maldiciones mil veces peores de la que acababa de decir su sobrina. La mayoría de ellos dirigidos a la madre de los ninjas enemigos, Según lo poco que recordaba itachi las tropas de konoha luego de terminarse una botella de sake inventaban apodos para burlarse de los bandos enemigos de las demás aldeas.

Los maricas grasientos de la arena.

Si mal no recordaba los ninjas de konoha veían como tácticas cobardes en el combate el que los de la arena usaran marionetas y veneno. Principalmente a los inozuka hasta donde itachi recordaba.

Los animales de la niebla

Principalmente al sadismo y predilección por la violencia que tenían los ninja de la niebla, no en balde se hacían llamar la aldea de la niebla sangrienta eran quizás el enemigo que más temían los de konoha. Pues disfrutaban de la matanza y no les importaba morir por ella.

Los nalgas cerradas de la roca.

Su madre Mikoto se aseguró de que olvidara el significado de eso apodo, y funciono.

Los folla cabras del rayo

Itachi llego a notar que la mayoría de las burlas que recibían los del shinobi del rayo eran por su color de piel oscura, podría jurar que alguna vez oyó a un hyuga bromear con que los de la niebla eran el cruce de un hombre con un animal de invocación.

Volviendo al presente itachi reacciono—ella tiene razón Sarada.

Sarada se encogió de hombros—Lo siento. Es solo es muy tonto e irritante, también esta iwabe, es un chico que a reprobado año mas de una vez.

Hanabi no podía creer eso —¿ehhh?

Itachi hizo lo mismo para alguien que se había graduado de la academia con 7 años de edad, aquello le parecía impactante.

—También esta Denki pero, él no me desagrada…. Y siento que he hablado demasiado de mis cosas tío.

Él no hubiera querido nada más que pasar cada momento que podía con ella. mecerla para ayudarla a dormir, alimentarla, tranquilizarla cuando lloraba. cuidar de ella cuando estaba enferma y mirarla ver sus primeros pasos. quería escuchar cuando ella sería capaz de decir su nombre por primera vez y sobre todo verla crecer. sin embargo sentía que esa oportunidad ya había pasado.

—Descuida me encantaría que prosiguieras.

Ella sonrío y los tres pasaron un día en la habitación bastante agradable.

—Se está haciendo tarde sarada, debes ir a dormir a casa.

—Si…sobre eso tío itachi, estaba pensando que tal si no asisto a la academia mañana y duermo contigo tío.

—Debes ir a la academia Sarada.

—Pero, soy mejor de la clase, no afectara en lo absoluto si no asisto un día.

—No es una respuesta válida Sarada.

Hanabi intento apoyar a itachi alzando su dedo—sí, es muy importante para un ninja asistir a la academia—Hanabi era una tía también, ella entendía los sentimientos de Itachi por Sarada, sintiéndose de la misma manera que itachi con Boruto y Hima.

Sarada reflexiono sobre lo que le decían ambos y les dio la razón, luego de un rato Sarada se dirigió a casa dejando al a ambos a solas.

—Hanabi, ¿podrías decirme como luce sarada?

Hanabi se le formo un vuelco en el corazón contuvo el dolor y tristeza que sentía por itachi—claro, lleva una falda y una corbata es muy linda pero no es exactamente la ropa de un ninja ¿sabe?, tiene unas gafas rojas, su pelo es negro y lo tiene algo corto de hecho se parece un poco a usted—hanabi apretó sus labios intentando contener los sollozos.—no la conozco muy bien sin embargo es una niña muy linda….de hecho ella es amiga de mi sobrino.

Los ojos en blanco de itachi se cerraron—ya veo.

Hanabi finalmente estallo y dijo lo que quería decirle con una voz temblorosa y quebradiza—si accediera a la cura de la ceguera no tendría que volver a necesitar que yo se la describa porque usted mismo la veria con sus propios ojos….el trasplante de sus ojos se llevaria a cabo y usted volveriá a ver—aquello parecía más una afirmación que una promesa.