Capítulo 38: En la isla Elbert

Y el portal se cerró detrás de Eliwood.

Greil se dejó caer de rodillas, exhausto de toda la batalla y sustos de ese día. Jadeó limpiándose el sudor de su frente, aunque poco sirvió realmente por la arena con la que su guante ya había hecho contacto. Se quitó el par que llevaba puesto, sentándose para tomar mejores bocanadas de ese salado aire que poco a poco le revitalizaba.

Miró rápidamente a su alrededor. Era una isla hermosa, con arenas tan blancas que podría confundirse con fina nieve que había caído hace no tanto, y aguas tan cristalinas y pacíficas que parecía solo un enorme espejo que reflejaba el cielo azul.

En otras circunstancias, este paradero me relajaría mucho…

Decidió girar un poco la cabeza para ver que había detrás de él. Las altas palmeras ofrecían con su hermoso follaje verde cubrían todo bajo sus pies, perdiéndose incluso en la vista, vistiendo las faldas de una extraña montaña con un enorme hueco en la cima. Por alguna razón, Greil pensó que en ese lugar cabría un enorme huevo para decorar la isla…

¿Por qué pensé eso de repente?

‒ ¡Greil!, ¡¿Estás bien?!

Sin tener más tiempo para pensar esa clase de cosas, dirigió su mirada al marqués de Pherae, que se acercaba corriendo hacia él, extendiendo su mano una vez estaba cerca.

‒Si, Eliwood…‒comentó el mercenario aceptando su mano para ponerse de pie, girando nuevamente su cabeza para ver como atendían al resto del equipo en la zona, buscando desesperadamente a su peli azul‒…¿Ya llegaron los demás? ‒Preguntó ansioso.

Para su lástima su compañero negó con una profunda tristeza.

‒No, aún no…‒añadió con angustia, perdiendo su vista en esa extraña montaña a la par que la suave brisa marina les acariciaba nuevamente‒…quiero pensar que el portal los traerá aquí, en el peor de los casos podría llevarlos dentro de la montaña…

Este comentario sorprendió y alarmó a Greil por igual. Sabía que las Erosian eran un enigma completo, pero no esperaba el hecho de que podían terminar en dos partes de un mismo lugar.

‒¿A que te refieres con que los podría llevar dentro de la montaña?, ¡Mi hijo no está en condiciones para estar ahí!

El marqués le hizo una señal con su mano de que tomase un poco de aire, lo cual al castaño le hizo enojar. Conocía a su hijo y con su cuestión de la fusión y la falta de control de sí tan súbita que representaba el interior de una montaña no era mucho menos peligrosa que un fuerte rodeado de guardias y enemigos con el único fin de matarlo.

Como me gustaría haberme ido con él antes…

‒Escucha, sé que no es el mejor momento para que te lo dijera, en serio lo siento…‒habló el pelirrojo‒…Son casos muy raros y aislados, a lo que leí, las Erosians conectaban un punto común en el lugar deseado, concurrido o popular, fácil de localizar…

‒Si yo se, en Sholua es el fuerte Yuken, en Begnion es la catedral y así me lo puedo llevar con el resto de lugares que conozco…

‒Sí, bueno…

Greil alzó la ceja ante su duda.

‒Pero…¿Qué?, Eliwood…

‒Suelen colocarte en el punto o los alrededores, muy rara vez en el punto exacto…

‒¿Y qué con eso?

‒Bueno…

Se cruzó de brazos, imponente y con enojo creciente.

‒Bueno, ¿Qué?, Eliwood…

‒…¿Cuál crees que sería el punto de referencia en esta isla?

Entonces lo entendió…

…Si la Erosian tomaba como punto de referencia la montaña y solía dejarlos a los al rededores, no solo significaba que su hijo podía terminar en cualquier parte de la isla, incluido tal vez parte del mar, si no que si existía la pequeña posibilidad de terminar EN el punto de referencia y que por ende, no solo pudo haber llegado ya y no saberlo…

Si no que también puede estar en peligro…

‒¿Greil?

El llamado de Eliwood le hizo reaccionar, debía salir inmediatamente si quería que su hijo fuera atendido como era debido.

‒¡Quédate aquí y lanza señales de humo si vienen para acá, iré a buscarlos!...

E ignorando los llamados y reclamos de Eliwood, tomó su fiel hacha y echó a correr a la jungla, cortando desesperadamente toda la vegetación que entorpecía sus movimientos, evitando rocas y agujeros de la tierra mientras escuchaba como la voz de Eliwood se iba perdiendo con el pasar de los segundos, sin perder de vista en ningún momento ese enorme montaña a mitad de la isla Elbert.

El no lo entendía, jamás iba a entender lo que era tener un hijo sufriendo una maldición que sonaba más leyenda y cuentos de terror para niños y que los curanderos jamás tomarán en serio por más "casos" que haya habido a través de la historia…

Y por su salud mental, espero jamás lo entienda…


‒¡Greil!, ¡Maldita sea, ya se fue!

‒¿Qué podías esperar de un inútil desesperado como Greil?

Rodó los ojos al oír a Klagg detrás de él.

Pocas veces había interactuado con la cabeza de familia de los Yuken, pero últimamente le molestaba mucho su presencia. Había cambiado tanto desde la última vez que habían interactuado.

FLASHBACK:

Lo siento tanto Greil…

Ya había estado en varios funerales, pero ninguno tan deprimente como este.

Greil había perdido a toda su familia en una sola noche si no es que menos, no podía culparlo de solamente quedarse ante las tumbas en silencio.

Se acercó despacio. Podía entender el dolor de haber perdido a su esposa, pero perder a su pequeño Roy…

De solo pensarlo, siento que muero…

Greil…colocó suavemente su mano en su hombro. A pesar de estar completamente tensos no reaccionaron ante su intento de consolación y en verdad no lo culpaba, solamente quería que el supiera que no tenía que pasar por eso solo y que cuando estuviera listo para tomar el mando de Tellius, le ayudaría en cualquier cosa…

Creo que como la mayoría en este lugar…

Y decía la mayoría porque Klagg Yuken, uno de los guardianes de la princesa y sus hijos, estaba bastante ocupado abrazando a sus hijos que acababan de perder a su madre, acompañando de por si el ya deprimente ambiente estaba también una pequeña niña de negros cabellos abrazada de su madre, llorando desconsoladamente por la muerte de los pequeños.

Esto debe ser difícil para ellos…

Asesinos de niños de esa manera no era algo humano…

Tal vez ni siquiera un demonio llegaría a tal atrocidad…

¿A que nos enfrentamos?

Greil…

Eliwood volteó ante la voz de Yuken en lugar del príncipe, quien a pesar de tener el corazón destrozado mantenía la compostura ante todos…

Como todos los días…

Tengo que irme…Habló el guardián…Tengo unos…asuntos…que atender en Altea…

Y sin esperar una respuesta concreta del hombre, se fue.

Lucía extraño, pero a él podía entenderle mejor que entender a Greil. Su reacción era muy diferente a como él había reaccionado a la muerte de Ninian hace años, aunque el siempre era muy…

‒…Seco…

Entonces, suponía que no perdería la compostura tan fácilmente como alguien tan sentimental como él…

Pero empezaba a portarse raro…

Ni siquiera había abrazado a sus hijos en todo ese lúgubre tiempo cuando en otras ocasiones si solía mostrarles afecto, aunque fuera solo unos momentos…

Algo anda mal…

Disculpa, ¿Eliweed, no?

También había escuchado a ese hombre un par de veces antes de iniciar el funeral. Aspros Exilion, un rey de un lugar llamado "Beneteasch" al norte de Tellius. Le encaró a pesar de ese hombre alto de blancas pieles, negros cabellos y relucientes ojos púrpura pronunciaron mal su nombre y le veían con desdén.

‒Y vaya como lo pronunció mal...suspiró para después regalarle una sonrisa al rey‒Es, Eliwood, alteza…comentó de una manera amigable...El marqués de Pherae, a sus órdenes...Y extendió su mano en son de cortesía.

Si, si, como sea…Esa oración le borró la sonrisa de su rostro y le hizo retirar su mano…necesito hablar con mi amigo, así que por favor…

Y con un ademán, el rey le indicó que se retirase. A pesar de la clara ofensa que representaba hacia su persona, obedeció tras despedirse del príncipe de Tellius, pensando en buscarle después para hablar del asunto…

FLASHBACK

Claro que nadie esperaba que poco después el abdicase a la corona y desapareciera de la faz de la tierra hasta hace poco. Pero agradecía a Santa Elemine que no hubiera cambiado nada…

…Pero si de Klagg se trataba, se había vuelto el peor de los casos en esos años…

Suspiró pesadamente antes de encarar al hombre.

‒Klagg, por favor…‒ Inició pacientemente‒…Como padre deberías intentar entenderle…

‒Pues no…‒se cruzó de brazos‒…¡Es un terco obstinado que fue demasiado suertudo y todavía pierde la bendición que Naga le da!

Arqueó la ceja ante el comentario…

…¿Klagg estaba celoso de Greil?...

Pero debía avanzar con cuidado ahora que esas eran sus sospechas…

‒¿Por qué lo dices, Klagg?... ‒comentó haciéndose el tonto‒…El solo quiere tener a su hijo a salvo, ¿Qué hay de difícil de entender eso?

‒¡Pues que el idiota no merece ese regalo!... ‒Exclamó Yuken‒…¡Naga le regresa a su hijo de la tumba para que tenga otra oportunidad como padre, ¿Y que hace?!, ¡Permite que lo hieran, que casi se lo lleve, que una zorra lo torture delante de él y después contrata a la misma resbalosa para "contratarlo"!, ¡Después deja pasar al idiota de Chrom al único lugar seguro en Altea, a la única persona que hay que culpar de toda esta situación de haber perdido a su esposa, a sus hijos, a mi esposa, a la reina de Altea y a la princesa Elice!, ¡¿Cómo diablos quieres que le llame a eso?!

‒¡Cálmate, Klagg!, ¡Estás portándote como un demente!

No solía hacer esa clase de comentarios, pero si no lo hacía, ese hombre perdería el control y podría empezar a matar a todos si se le dejaba.

‒¡Es verdad, Eliwood!... ‒Continuó el de cabellos plateados sin hacerle mucho caso‒…¡No sabe agradecer lo que tiene, y por encima de todo, lo descuida completamente!

‒¡Klagg!, ¡Escúchate, por Santa Elemine!, ¡Nada de lo que le pasó a Ike pudo haberlo previsto, y si a esas vamos, tu también tienes parte de la culpa!

‒¡Ni siquiera pienses en meter ese tema!

‒¡Lo haré porque, ¿sabes que?, ¿Tienes idea de porque me pidió apoyar en los refuerzos de tu "fuertecito"?!,¡Lo hizo porque no te importaba nada más que andar por ahí pavoneando de lo "impenetrable" y "seguro" que fuera tu fuerte, mientras una asesina le rebanaba el cuello y un ejército entero entraba por la puerta principal a asesinar a los hijos de Taius y Anri!

‒¡Mi fuerte era seguro e impenetrable hasta que Greil metió a ese niñato de cuarta ahí!

‒¡No, Klagg!, ¡Si era seguro era por el enorme esfuerzo que Greil y tus hijos estaban haciendo por mantener a salvo a todos a pesar de tu notable inestabilidad!

‒¡Escúchate , Klagg!, ¡No estas siendo razonable!

‒¡El que no es razonable eres tú!, ¡Trayéndonos a este islote de cuarta!

‒¡Pues este islote de cuarta nos ha resultado mejor que tu estúpido fuerte!

Lo siguiente que supo fue que recibió un puñetazo en la cara de parte del general, seguido de unos gritos del resto del equipo que estaba cerca.

‒¡Y la próxima vez no será solo uno, marqués de cuarta!

Y el hombre se alejó por la playa mientras una chica rubia venía a curarle el golpe. Empezaba a entender entonces porqué Klagg Yuken, el guardián de los descendientes de Taius, Anri y Blotch tenía tanto resentimiento a Greil y su hijo…

…Odiaba a Greil por el hecho de que él pudo recuperar a su hijo y que el destino no le haya devuelto a su esposa…

…Ese dolor y envidia lo carcomían en la locura y por eso no le importó nada el cumplir el único trabajo que se supone debía hacer bien ante la nobleza de los tres países…

‒…Pero todo empezó a ir mal desde que le negó a Chrom su protección…

‒¡Qué barbarie!... ‒exclamó la curandera una vez terminó su trabajo‒…¡¿Qué demonios le pasa?!

Quería odiarlo de verdad, pero no podía…

…El destino le había negado lo que a Greil le regaló, por lo que levantándose y viendo como Klagg Yuken se alejaba del improvisado campamento contestó…

‒Es un padre adolorido…


En verdad su padre no podía caer más bajo…

…Golpear al marqués que Pherae que muy amablemente ofreció su isla como refugio después del fracaso de su fuerte era ir demasiado lejos…

Suspiró pesadamente tallando sus ojos. De verdad el odio y vergüenza ajena hacia su padre era tal que no podía esperar el momento de perderse por ahí una vez terminada la misión.

Ya no tengo nada que hacer en Altea…

Había perdido a su madre, sus hermanos eran completos desconocidos para él y la única chica que logró llamar su atención se había besado con otro después de que se dio cuenta de que tal vez podrían llegar a algo más y tener un buen motivo para quedarse ahí.

Aunque si era deambulante tal vez hubiera terminado escapando con ella…

Había conectado tan bien con ella durante esos meses que aún le era difícil el procesar lo que había pasado con la laguz. Las cenas, pláticas, rondas y entrenamientos que tanto apreció a su lado al final no fueron nada…

…Y es que era tan nuevo en este sentimiento que aún no podía creer que esa simple imagen doliera más que mil y un espadas atravesadas por su pecho…

¿Qué diría Basilio si me viera sufriendo por una mujer?...

Seguramente se reiría y lo llevaría a descargar su ira con un duelo y un banquete para levantar sus ánimos, pero…¿Realmente lo hubiera hecho?, supuso que jamás lo sabría y menos estando en una isla tan lejos de su hogar, lo único que podría saber es que ese ambiente ya no podía otorgarle nada más, por lo que, sin tanto pesar en su corazón, dejaría el título de "Lord de Sholua" a alguno de sus hermanos.

Eso si ellos no se van también…

‒¿Makao?, ¿Estas bien?

Justo como si la dragona hubiera sentido sus pesares le habló y, como ella de seguro no sabía de todo lo que ella le provocaba, suspiró pesadamente antes de encarar a esos hermosos y profundos ojos dorados con un simple:

‒Mi padre que no deja de hacer estupideces…

La chica dio un par de pasos hacia él ante la oración.

‒¿Seguro que es todo?

Quería decirle tanto…pero no tenía sentido si no tardaría en alejarse de todo en cuanto el príncipe Ike y su padre volvieran a Tellius.

‒Bueno, es detestable pensar en los errores que tendrá que corregir el siguiente Lord de las tierras…

Eso le provocó sorpresa a la peli rosa.

‒Pero…¿No serás tu el siguiente?

Makao se encogió de hombros recargándose en una palmera.

‒No es como que mi padre me motive a serlo…

‒Pero…Tu debes decidir por ti, no importa que diga tu padre…

‒Dile eso cuando me sacó como un saco de Regna Ferox…

‒…¿No querías volver?

‒Sí, pero no de esa manera…

‒¿Entonces cómo?

Se quedó en silencio unos segundos. Nunca se había planteado como es que hubiera vuelto a Altea si no fuera por Alice. Era parte de las cosas por las que amaba platicar con ella…

‒Por mi cuenta, supongo…

‒…¿Y porque hubieras vuelto?

Suspiró pesadamente antes de contestar.

‒Bueno…lo habría hecho por mis deseos de ver la tierra de mi madre de nuevo…

‒…La extrañas, ¿no?

‒…Como no tienes idea…

‒¿Y no crees que deberías cuidarlas como su primogénito?

Quedó reflexionando un poco ante esa oración. Tal vez si se merecía la memoria de su madre el que cuidase de las tierras que su padre había maltratado por tanto tiempo al final de cuentas…

‒supongo que no lo había pensado…‒sonrió ligeramente.

Alice bajó la mirada unos segundos. Makao no entendía esos ademanes de ella, pero tampoco sabía si debía meterse en asuntos de mujeres…

Y no es como que Ghya me ayude mucho en el tema…

‒¿Y lo harías solo?

Alzó las cejas y borró su sonrisa ante su pregunta.

‒¿De que hablas?, Contaré con consejeros y capitanes-…

‒Hablo de parejas, Makao…‒la peli rosa le interrumpió, viéndole con una profunda seriedad‒…¿Piensas en dirigir Sholua y su fuerte…con una esposa a tu lado?

No pudo evitar un fuerte sonrojo al imaginar unos instantes siendo Makao y Alice Yuken, Lords de Sholua por los años venideros, pero tuvo que intentar controlarse y mentir de la situación.

‒Y-Yo…‒se rascó la cabeza‒…No había pensado en eso…

Alice suspiró pesadamente antes de encararle lo que menos hubiera esperado ese día…

‒Togho me dijo que me viste besándome con otro…Me habló también de las flores que ibas a darme y de la poesía que me ibas a dirigir…

Su cara ahora ardía pero de ira, ¿Cómo se había atrevido su propio hermano a encararla por algo que él quería olvidar por completo?

‒¡Ese enano me las va a pagar!... ‒Exclamó golpeando la palmera donde se había recargado todo ese tiempo‒…Alice, te ruego que olvides eso, por favor…No tenía porque reclamarte si tu y yo…‒tomó aire antes de decirlo‒…si tu eres libre de estar con quien desees…

Y sin esperar más de la chica, corrió hacia las palmeras ignorando los llamados constantes de ella…

…Quería matar a Togho en cuanto le viese por contarle algo tan íntimo a una mujer que, claramente, no merecía a alguien que ni siquiera era capaz de mostrar sus sentimientos en el momento que era debido…

Pero se tropezó al escuchar un rugido de Alice en su forma dragón y que aparte le cortó el paso.

‒¡Ni si quiera me haz dejado terminar, Makao Rhodos Yuken!... ‒exclamó la laguz caminando hacia el mientras regresaba a su forma humana. No pudo evitar bajar los ojos en vergüenza de no haber esperado eso de parte de esa chica y que aparte le enloquecía. Alice se hincó para quedar a la altura de sus ojos, haciéndolo verla de una manera dulce y pacífica, recordando un poco a su madre en sus acciones‒…Tu…eres demasiado bueno y dulce…cualquiera que tenga ojos y te de su debido tiempo sabría que tiene ante ella un excelente hombre con el cual compartir su vida.. ‒acarició su mejilla, relajándolo un poco más en esa extraña situación‒…por eso vengo a decirte que no pierdas el tiempo en una mujer como yo…

Eso tampoco se lo esperaba.

‒No entiendo de que hablas…

Ahora fue ella quien dirigió la vista al suelo.

‒Makao, yo…‒empezó‒…no valgo la pena…no soy pura…mi pasado es horrible y simplemente te rompí el corazón siendo una cualquiera…he estado….en tantas camas y con tantas personas…chicos y chicas de tantas calañas…no mereces a alguien como yo…

El de verdad no entendía porque le decía eso…

¿Tanto le atormentaba lo que había hecho?, ¿No había comprendido que a el no le importaba todo lo anterior?

Tomó su mano antes de comunicarle.

‒Alice…Me interesa estar contigo por lo que eres…no por quien fuiste o con quien estuviste…‒Se encogió de hombros antes de continuar‒…Que importa con quienes estuviste…o que hiciste o porque…tu….eh…‒su cara se volvió más roja aún‒…me gustas…de tantas formas…y….yo…‒soltó una risita nerviosa‒…yo no se de este tema…pero quisiera aprenderlo contigo…siendo tu novio…

Tras unos segundos en silencio equivalentes a tortura extrema para Makao, sintió como la laguz presionó sus labios contra los de él de manera suave mientras acariciaba su mejilla. Podía decir que no era la misma forma en la que besaba al sujeto del callejón y que el mismo le había dejado inmóvil por la manera tan extraña de que ella aceptó…

…Porqué aceptó…¿verdad?...

A juzgar por sus movimientos de las manos que bajaban a acariciar su pecho y como se iban recostando poco a poco en el pasto supuso que sí, solamente separándose para tomar aire, sintiendo como un hilillo de saliva conectaba sus labios.

‒Bueno, mi novio…‒comentó juguetona la laguz haciendo círculos sobre su pecho‒…te voy a enseñar un par de cosas que he aprendido con todas esas personas y espero te guste…

Y antes de poder contestarle a su novia, esta volvió a besarlo, apenas pudiendo seguir su ritmo…

…En verdad esperaba que durante toda esa tarde le enseñase a estar a su altura…


*Careless Whispers suena en el fondo*

Oh Makao pillín ¬w¬ lastimosamente esta es una historia ranqueada T y eso no se ve aquí XD

Demasiado rápido, Naga Santa!

O Santa Elimine como diría Eliwood XD

En fin, espero les haya gustado, les invito a dejar review y a leer las otras historias.

Nos leemos! :D